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Oscar, 91st Academy Awards

por Diego Taborda

por Diego Taborda

Un año más, una ceremonia más.
No obstante, este año no logré tener lista la entrada en la noche misma de los premios, ni siquiera un mes después, principalmente porque no me había visto ni el diez por ciento de las piezas concursantes este año -en un balance formal, James Sofía se había visto más pelis que yo en todo el año-; entonces con calma logré tener el reporte tres meses larguitos después pero más vale tarde que nunca.

Los premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood no tuvieron anfitrión y esa fue la novedad de la noche. Se suponía que Kevin Hart iba a presentarlos pero a mitad de la semana de su nombramiento, aparecieron unos trinos tardíos de hacía un par de años atrás con un tono homofóbico, trinos que a la postre pusieron entre la espada y la pared a La Academia e, imagino, le pidieron que renunciara como si fuera idea suya, de la manera más elegante posible para no hacer más ruido del necesario en estos tiempos de inclusión y #MeToo‘s. Entonces, al principio de la velada se subieron a la tarima Maya Rudolph, Tina Fey y Amy Poehler a salvar el barco. No fue ni lo más desastroso ni lo más audaz finalmente pero funcionó.

Este año hubo ocho nominadas a Best Motion Picture of the Year y la ganadora fue Green Book. La pelea estaba entre la Roma de Cuarón y esta extraña pieza de Peter Farrelly. Últimamente, La Academia se ha venido acostumbrando a congraciarse con dos piezas en las cuales se encuentran indecisos y casi que si una peli gana mejor director, se descalifica para su impulso final como mejor del año (o por lo menos así sucedió en 2016, 2017, con excepción en 2018 y vuelve a suceder este año).

Siempre digo que no necesariamente la que gana esta categoría es la mejor pero personalmente, al igual que el año pasado, otra vez estoy bastante de acuerdo. También afirmo que dentro de las nominadas está escondida realmente la mejor -el año pasado Three Billboards y Get Out, antes Fences, Arrival, Mad Max, Whiplash, Her, Nebraska, Beasts, Drive, Black Swan y así hasta llegar a District 9, que fue con la que empecé esa impresión; todas, o casi todas finalmente involucradas en las categorías de mejor guión-, este año mi favorita es The Favourite aunque Cold War y Isle of Dogs son igualmente fantásticas y hermosas.

  • BlacKkKlansman
  • Bohemian Rhapsody
  • Roma
  • A Star Is Born
  • Black Panther
  • Vice
  • The Favourite

Best Performance by an Actor in a Leading Role para Rami Malek por Bohemian Rhapsody. Sufrí mucho esta categoría. Sin quitarle merecimientos a Malek, que logró desarrollar un personaje complicado tanto por la producción como por lo que significaba popularmente, mis esperanzas estaban puestas en Viggo Mortensen, un mostro que está siendo castigado por La Academia o por el azar; pero por una o por la otra, el de sangre gaucha y fanático del Ciclón aún no ha sido merecedor de su estatuilla siendo ya varias nominaciones al hilo. Bradley Cooper lo hace sorpresivamente muy bien con la carga de haber estado atrás en cámaras y empezando el proyecto desde el guión; Christian Bale vuelve a transformarse salvajemente en otra pieza interesante de Adam McKay; y el ramillete lo cierra una excelente actuación de Willem Dafoe en una tristísima y, personalmente, mediocre pieza del niño-no-tan-prodigio Julian Schnabel.

  • Viggo Mortensen por Green Book
  • Bradley Cooper por A Star Is Born
  • Christian Bale por Vice
  • Willem Dafoe por At Eternity’s Gate

Best Performance by an Actress in a Leading Role para Olivia Colman por The Favourite. Debo reconocer que no soy un ferviente admirador de la británica, la he visto aparecer aquí y allá pero realmente me dejó sin aliento en Tyrannosaur donde recuerdo pensar que gran actriz y reconocer que así sea drama o comedia, un papel de tres líneas o protagonista, siempre con ella hay garantía de un gran desempeño. Al lado de Colman, codo-a-codo peleaba Lady Gaga con no más que un gran empuje popular esperando ser la gran sorpresa de la noche pero sobresaliendo apenas con su bello rostro en pantalla, su maquillaje súper sobrio y demostrando que es también actriz, no sólo del escenario; Yalitza Aparicio es más una anécdota y producto de este evento, su desempeño es tan bueno, sorprendente y conmovedor como el de cualquier actor natural, me encanta, pero no me termina de convencer que si no es por la plataforma de un director laureado de pronto su rol habría pasado desapercibido completamente, habrá que ver si se anima a seguir en esta carrera y, si lo hace, cuáles son sus decisiones y cuáles sus desempeños; Glenn Close es absolutamente increíble en este thriller de suspenso, dueña y señora de los diálogos se apropia a pulso de la pantalla y logra someter a nada más y nada menos que Jonathan Pryce en su duelo;
la quinta alternativa fue Melissa McCarthy en tal vez el único papel serio que recuerde de ella, serio no porque no pueda tener un desempeño de seriedad sino que sus espectros se dan en comedias y no son valorados en este tipo de premios, una aventura que sin duda seguirá explorando de seguir atreviéndose a trabajar en paralelo el drama con la comedia de su cónyuge Ben Falcone.

Esta categoría, al igual que la de actriz de reparto, supongo fueron las de mayor impulso por La Academia en la noche; querían revalidar la posición de la mujer con un conjunto sólido, fuerte y heterogéneo. Repito, no se si había cabida para Aparicio o si más bien por ponerla quitaron espacio para alguien más por ejemplo Joanna Kulig la chica polaca de Cold War, Saoirse Ronan o la misma Margot Robbie con desempeños ejemplares en Mary Queen of Scots y completamente desaireadas, en un acto grosero por parte de Hollywood. Pero, y lo más grave, en años atrás la competencia era feroz, ¿acaso este año no había absolutamente nadie más? ¿O La Academia quiso que no pusiéramos los ojos más allá? ¿Qué tal Nicole Kidman en Destroyer, Sissy Spacek en The Old Man & The Gun o Paula Beer y Saskia Rosendahl en Werk ohne Autor? O ¿Eva Melander en Gräns? ¿Y Meryl Streep? ¿Mary Poppins Returns, Mamma Mia, Here We Go Again??? El año que más lo necesitó Hollywood parece que por lo menos ella si hubiese bajado la guardia un poco.

  • Lady Gaga por A Star Is Born
  • Yalitza Aparicio por Roma
  • Glenn Close por The Wife
  • Melissa McCarthy por Can You Ever Forgive Me?

Best Performance by an Actor in a Supporting Role para Mahershala Ali por Green Book. Para mí era absolutamente necesario que el actor demostrara en una gran pieza lo que no pudo demostrar el año antepasado con Moonlight, gran desenvolvimiento, apropiación del personaje y un desarrollo calmo y delicado hasta el final de la pieza (aunque hubiera tranquilamente haberse nominado a mejor actor principal, Viggo de reparto con estatuilla y todos felices, ¿no?). Con las opciones, esta categoría se decidía en dos alternativas, el anteriormente nombrado Ali y Richard E. Grant con un trabajo completo y un personaje rico en facetas, explotado al máximo por el británico; el resto son relleno de esta categoría, el querido Sam Rockwell muy con la inercia del año pasado, Adam Driver un papel promedio con algo de dirección pero no mucho desarrollo y Sam Elliott, de los tres, con un poco más de chispas de genialidad pero que se consumen rápidamente en la oscuridad.

  • Richard E. Grant por Melissa McCarthy por Can You Ever Forgive Me?
  • Sam Rockwell por Vice
  • Adam Driver por BlacKkKlansman
  • Sam Elliott por A Star Is Born

Best Performance by an Actress in a Supporting Role para Regina King por If Beale Street Could Talk. No hay queja alguna para el reconocimiento de esta actriz; eso sí, nunca me hubiera imaginado que la esposa de Will Smith en Enemy of the State de Tony Scott iba algún día a ser nominada y menos ganadora de la preciada estatuilla de Hollywood; su actuación como la corista de Ray de Taylor Hackford dejó huella pero coincido completamente que este era su año y que este era su papel; una madre dulce, con pruebas complejas en su proyecto de vida pero con una fortaleza establecida por el amor de sus hijas sin límite. Muy bien por la actriz. La categoría tiene ferocidad en su duelo realmente con las chicas de The Favourite que son geniales en su complemento a la Colman; tanto Emma Stone como Rachel Weisz presentaron un desempeño formidable en la pieza de Lanthimos, los personajes eran fuera de serie, sí, pero este par de chicas nos llevaron del jolgorio a la humillación, de la sevicia al drama y de la insensatez a lo inesperado; Amy Adams al igual que Rockwell en Vice, no desentona pero no parece merecedora de algún tipo extraordinario de reconocimiento; Marina de Tavira me parece que tiene un reto más interesante que Aparicio y sin embargo modesto; repito, King gran merecedora del premio y dentro de su competición hubiera sido más divertido las dos favoritas y las dos reinas de Mary Queen of Scots.

Best Achievement in Directing para Alfonso Cuarón por Roma. Aquí es cuando empiezo a tener problemas con las elecciones; por un lado, la fuerza mexicana se merece tener el reconocimiento de una industria que ya es suya. México hace rato dejó de ser una minoría latina más en Hollywood, desde hace mucho tiempo pelea de tú-a-tú en su tierra, en Norteamérica, la calidad es innegable y la producción una locura. Tengo los mismos problemas de El Quinto Elemento o El Paciente Inglés, son tan hermosas que me repelen. Spike Lee estaba contento con su estatuilla por guión y no le hubiera importado ceder esta categoría también (afirma que hubo equivocación del empire en dirección y mejor producción del año porque no ganó en ninguna de las dos); me parece que si La Academia hubiese descartado lo obvio (Lee y Cuarón) se hubiera metido en un lío grandísimo tratando de descifrar cuál era mejor entre la contestaria labor de Adam McKay, la romántica y excelsa visión de Pawel Pawlikowski y la pintoresca pero genial realización de Yorgos Lanthimos. Serio, retador, contundente, consistente, rico, no me canso de decir que el griego no me ha dejado atrás traicionado en ninguna de sus obras; dudé de si volcándose hacia el habla inglesa su picardía iba a desaparecer en nuestro parroquialismo y afortunadamente no fue así.

  • Spike Lee por BlacKkKlansman
  • Adam McKay por Vice
  • Pawel Pawlikowski por Zimna wojna
  • Yorgos Lanthimos por The Favourite

  • Best Writing, Screenplay Written Directly for the Screen para Green Book. Creo que Nick Vallelonga, Brian Hayes Currie y Peter Farrelly hacen un gran y merecido trabajo. No tengo nada que agregar a felicitaciones por esta gran peli y esta gran historia. ¿Era suficiente para ganar esta categoría? A Roma y First Reformed definitivamente. Hubiera preferido ver a John Ajvide Lindqvist por Gräns y a Roman Coppola, Jason Schwartzman, Kunichi Nomura en mi reconciliación con Wes Anderson con Isle of Dogs. No obstante la pelea hubiera sido dura entre Adam McKay con su pieza incendiaria, inteligente, muy bien escrita y Deborah Davis y Tony McNamara por The Favourite, primera pieza en la que Lanthimos no está en ese equipo de escritura y, sin embargo, logró encontrar una historia ridículamente particular a cualquiera de su ingenio.

    Best Writing, Screenplay Based on Material Previously Produced or Published para Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmott y Spike Lee por BlacKkKlansman basado en la novela de Ron Stallworth. Un Spike Lee volviendo a las raíces de Do The Right Thing con un final que nos deja atónitos por la referencia a nuestra contemporaneidad y propia estupidez. No es la mejor pieza del maestro pero vale oro su estatuilla por todo el peso de su labor sin reconocimiento alguno. En esta categoría simplemente voy a nombrar el descache magnánimo de Los Hermanos Coen y su mustia, aunque también, tristísima y patética The Ballad of Buster Scruggs.

    • Eric Roth, Bradley Cooper y Will Fetters por A Star Is Born
    • Nicole Holofcener y Jeff Whitty por Can You Ever Forgive Me?
    • Barry Jenkins por If Beale Street Could Talk
    • Joel Coen y Ethan Coen por The Ballad of Buster Scruggs

    Best Achievement in Cinematography para Alfonso Cuarón por Roma. No sé si era la mejor para recibir esta estatuilla pero por lo menos si es súper merecida. La pieza, en general, no es de mi agrado; casi se volvió una pesadilla de cuatro o cinco intentos porque no es fácil de engancharse hasta que por fin la terminé de ver en Netflix y ahora cuando la veo referida en todas las categorías tengo una perspectiva aún más viciada pero puedo reconocer que a nivel de producción es impecable. También en blanco y negro, Lukasz Zal en Cold War nos muestra evolución de la Madre Patria Polonesa con una gran sensibilidad en el cuadro y su composición, rescata la belleza de lo crudo y lo rústico desde cuando el personaje de Joanna Kulig apenas era una chica campesina polaca hasta lo bohemio y refinado al convertirse en una gran «vedette» a completa usanza del término francés; una de las grandes injusticias de esta versión de Los Premios es la poca trascendencia que le imprimieron a Werk ohne Autor de Florian Henckel von Donnersmarck, un director fascinante que nos lleva del delirio de Das Leben der Anderen al completo aburrimiento con The Tourist pero que vuelve a una intrigante trama con la descripción del pensamiento artístico en la Posguerra Alemana, tanto de la Primera como de la Segunda Guerra Mundial; esta vez el alemán, recala en una nominación por la excelente fotografía de Caleb Deschanel y mejor peli extranjera pero son así de interesantes su música, su montaje, su dirección, el desempeño de su actor fetiche Sebastian Koch, en fin; Robbie Ryan aporta una nueva nominación para The Favourite, con un interesante juego de planos; Ryan entiende la dialéctica del director y de los guionistas y su picardía, sin ser algo extravagante (tipo encuadre de comix), llega a aportar sutileza, elegancia, lúdica para complementar la trama; finalmente, si hay algo hermoso y cuidado en A Star Is Born es la visión de Matthew Libatique para mostrar la belleza de Lady Gaga en cada toma y en cada expresión, esa es su función a lo largo de la pieza y lo logra a cabalidad.

    • Lukasz Zal por Cold War
    • Caleb Deschanel por Werk ohne Autor
    • Robbie Ryan por The Favourite
    • Matthew Libatique por A Star Is Born

    Best Achievement in Editing para John Ottman por Bohemian Rhapsody. No hay mucho que decir. Un gran montaje para una pieza entretenida y conmovedora; tal vez su único oponente haya sido Hank Corwin con el juego de tiempos de Vice pero ambas logran mantener la estructura; mentiras, he dicho mentiras, Barry Alexander Brown también hace un excelente trabajo en BlacKkKlansman, no es la mejor pieza del maestro, pero seguramente apoyado en un excelente guión técnico de Spike Lee, el dinamismo y la narrativa son muy buenas en esta pieza; Patrick J. Don Vito es el más clásico de los cinco en Green Book, se apoya en una buena cinematografía y destaca el desempeño de Mortensen; Yorgos Mavropsaridis extiende el juego, aporta oooootra nominación y permite sellar con broche de oro el montaje de The Favourite; aquí es cuando yo siempre empiezo a preguntarme, si La Academia reconoce la labor excelsa de una producción, no sólo en lo técnico (mejor montaje, mejor dirección de arte, mejor vestuario, mejor cinematografía) sino también las top5 (mejor actriz principal, mejores actrices de reparto, mejor guión), cuando alcanza la nominación a mejor director y mejor peli del año, ¿Cómo no se las lleva también? La respuesta para este año es que supuestamente las otras candidatas eran mejores pero viendo el resumen de la noche, unas definitivamente no estaban a la altura de la pieza de Lanthimos y las otras ganaron por un pelo de rana calva.

    • Barry Alexander Brown por BlacKkKlansman
    • Patrick J. Don Vito por Green Book
    • Hank Corwin por Vice
    • Yorgos Mavropsaridis por The Favourite

    Best Achievement in Production Design para Hannah Beachler y Jay Hart por el diseño de producción y la decoración del plató (respectivamente) en Black Panther. Es muy difícil ganarle a una megaproducción de Hollywood en esta categoría -es decir, fijo el próximo año va a estar nominada y será ganadora justificada Avengers: Endgame-. No hago comentarios sobre Mary Poppins Returns pues no la ví aún, pero hubo grandes competencias en la categoría con Nathan Crowley y Kathy Lucas en First Man, Fiona Crombie y Alice Felton por The Favourite e incluso Eugenio Caballero y Barbara Enriquez con Roma.

    • John Myhre y Gordon Sim por Mary Poppins Returns
    • Nathan Crowley y Kathy Lucas por First Man
    • Fiona Crombie y Alice Felton por The Favourite
    • Eugenio Caballero y Barbara Enriquez por Roma

    Best Achievement in Costume Design para Ruth E. Carter por Black Panther. Impresionante trabajo. Generalmente, esta categoría se da en piezas de época (como sus pares en la categoría) pero aquí la distancia es muy grande y desproporcionada; la producción se nota en el diseño de cada extra, de cada vestido principal y logran armonizar una muchedumbre orgánica así como un vestuario sobrio pero impactante para cada uno de sus personajes principales.

    • Sandy Powell por Mary Poppins Returns
    • Alexandra Byrne por Mary Queen of Scots
    • Mary Zophres por The Ballad of Buster Scruggs
    • Sandy Powell por The Favourite

    Best Achievement in Makeup and Hairstyling para Greg Cannom, Kate Biscoe y Patricia Dehaney por Vice. Este año en el ejercicio concienzudo de tomar cada una de las categorías y cada una de las nominadas (sólo me hizo falta Mary Poppins Returns) me topé con gratas sorpresas. La mayor de todas fue Björn Runge por The Wife pero digamos que estaba Glenn Close y Jonathan Pryce, había una alta probabilidad de que la viera. No obstante, si no hubiese sido por esta categoría no hubiera visto el gran trabajo de Ali Abbasi en Gräns. Decir algo es tirarse la peli, el maquillaje es impresionante pero es igualmente sutil; si no la han visto, les aseguro que el maquillaje es lo menos que recordarán y que la historia quedará dando vueltas en sus cabezas. Muy buena.

    • Jenny Shircore, Marc Pilcher y Jessica Brooks por Mary Queen of Scots
    • Göran Lundström y Pamela Goldammer por Gräns

    Best Foreign Language Film of the Year para Roma de Alfonso Cuarón (México). Ahora, he aquí, para mí, el robo de la noche. (1) El español no es una lengua extranjera en Estados Unidos o, mejor incluso, México hace parte ya de los países de Norteamérica, ¿por qué entonces empecinarse en seguir postulando pelis mexicanas en esta categoría? Esto aplica completamente también para las pelis canadienses así sean habladas en francés (2) ¿Es la mejor historia? Roma se enfrasca en los desenvolvimientos de las calamidades provistas a “Cleo” pero no se ve claramente un mensaje más allá de la pornomiseria. Sin duda la forma de enfocar una historia en la pobreza no tiene que ver sólo con esa ansiedad por mostrar desventura, desgracia, necesidad, penuria, falta de piedad; Capharnaüm ciertamente va al fondo del infierno y vuelve; Manbiki kazoku, la japonesa, tal vez, tenga esos «finales franceses» detestables, abiertos y sin sentido que más que albergar una posibilidad en el espectador de un desenlace alterno o despejado para otras variables, por el contrario, la sensación es de inconcluso, sin acabar y perezoso; sin embargo, esta pieza japonesa extrae de lo más esencial el sentido de familia, contrario a la sangre, la familia se crea alrededor de un valor clarísimo: el amparo, puede haber ropa, padre y madre, juguetes, y todos los caprichos materiales alrededor pero la sensación de pertenencia, a un techo o a un abrazo, sólo se logra con amor; Werk ohne Autor es diametralmente opuesta, curiosamente hay un rasgo familiar en la trama pero su enfoque es la exploración del sentido vital, qué nos hace ser lo que somos, qué podemos aportarle al mundo si estamos marginados, si estamos oprimidos, si no tenemos libertad de expresarnos, las respuestas están ahí, cerca, a la pasión, y seguirlas en la dirección que nos indican puede ser lo más revolucionario; entonces, cómo y porqué gana Roma es inexplicable.

    • Capharnaüm de Nadine Labaki (Líbano)
    • Manbiki kazoku de Hirokazu Koreeda (Japón)
    • Zimna wojna de Pawel Pawlikowski (Polonia)
    • Werk ohne Autor de Florian Henckel von Donnersmarck (Alemania)

    Best Animated Feature Film of the Year para Spider-Man: Into the Spider-Verse de Marvel y dirigida por Bob Persichetti y Peter Ramsey . Me encanta la vuelta de Wes Anderson con esas historias fantásticas, de heroísmo naïf y de tribulaciones acordes a la escala misma de la historia, esa sencillez tan drmaática que roba y quiebra el corazón con su ternura; me encanta la segunda versión de Los Increíbles con un protagonismo centrado en “Elastigirl” y donde el lado antagónico es una teoría de conspiración en contra de los queridos bienhechores; así mismo la segunda parte de Ralph me encantó y me quebró con esa relación padre-hija con “Vanellope“; toda esta categoría me encantó -aunque la japonesa me fue imposible verla o descargarla- pero sorpresivamente para mi gusto y mis posición, la de Marvel es imponentemente asombrosa.

    • Incredibles 2
    • Isle of Dogs
    • Mirai no Mirai
    • Ralph Breaks the Internet

    Best Documentary Feature para Free Solo dirigida por Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi; una peli aterradora si uno sufre de vértigo; impresionante la capacidad de Alex Honnold de trepar esas paredes sin ninguna ayuda o respaldo (de ahí el nombre “free solo” que es la característica de esta forma de escalar) y más aún escalar El Capitan que es un monstruo de casi un kilómetro de alto, ubicado en Yosemite. De esta categoría me vi también RBG, la historia de Ruth Bader Ginsburg dirigida por Betsy West y Julie Cohen que en mi opinión es mucho más interesante.

    • Hale County This Morning, This Evening de RaMell Ross
    • Kinder des Kalifats de Talal Derki
    • Minding the Gap de Bing Liu
    • RBG de Betsy West y Julie Cohen

    La velada, finalmente, sin tanto adorno y chiste no requerido fue sobria y directa. Algo que apreciamos como espectadores y que de lo cual no tengo memoria de haber experimentado antes.

    De todo lo visto, me quedo con Isle of Dogs (primera princesa), Gräns (virreina) y The Favourite (como absoluta ganadora).

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    Auteur, Den Danske Film, Drama, Indie, Lars von Trier, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Vacacion, World

    Nymphomaniac: Volume II

    [Continúa]
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    Es preferible que si no han visto la primera parte de Nymphomaniac, no vean la segunda parte –mejor aún que ni siquiera lean esta entrada en absoluto–. A diferencia de muchas otras secuelas, Von Trier realmente pensó su pieza como un todo y no como un juego de volúmenes más fácilmente comerciable. Esto da pie para que la peli abra con una exculpación o un descargo de responsabilidad bastante peculiar que, por lo anteriormente explicado, puede ser tomado como una justificación comercial del distribuidor o una simple jugada de manipulación de Von Trier.

    Joe (Charlotte Gainsbourg) nos ha venido relatando la historia de su vida, en un afán por confesar sus pecados y absolver sus culpas; Joe es una mujer entrada en sus cuarenta años que desde muy joven experimentó una vertiginosa serie de aventuras sexuales que profusas fueron desencadenando una patología y evidenciando un síndrome. La patología es la de convertirse en hipersexual y el síndrome el de la pérdida total de sus orgasmos.

    El desenlace de la obra se autodivide también en tres capítulos “The Eastern and the Western Church (The Silent Duck)”, “The Mirror” y “The Gun”.

    La trama continúa con el matrimonio en conflicto que sobrellevan Joe y Jerôme (Shia LaBeouf), quienes se definen enamorados, voraces en apetito sexual y embarazados de Marcel, un hijo completamente inesperado para Joe quien a su vez experimenta una insatisfacción sexual por la desconexión de sus órganos sexuales con su libido; Jerôme más que preocupado por la insatisfacción de su mujer le sugiere que busque experimentar con otros hombres que la ayuden en la búsqueda y consecución de esa satisfacción; de esa forma se topa con K (Jamie Bell), una especie de terapeuta conocido por sus tratamientos altamente violentos y de alguna forma juzgados como sadomasoquistas. K logra despertar sensaciones perdidas pero también su relación también destruye el matrimonio, el trabajo y el estatu quo de Joe, una metáfora del maltrato que también empieza a recibir su vagina.

    La historia en este segundo volumen se desenvuelve hacia la madurez de Joe, define los antecedentes del callejón donde fue violentamente asaltada y donde subsecuentemente fue recogida por Seligman (Stellan Skarsgård). La historia no es tan apasionante y creativa como en el primer volumen y es consecuencia directa de la larga pausa en el entreacto –que tomó cerca de un mes–; ciertamente hay una pérdida en el ritmo de la narración –visual y textual–, y el mismo Von Trier es consciente cuando Seligman y sus pausas ya no son tan divertidos, expresamente identificado en una de las líneas de Joe cuando se refiere a los nudos de K, en una de sus sesiones; sea cual fuere la razón, agradecemos que de todas formas, de principio a fin, las figuras cinematográficas y literarias, que aparecen constantemente en el diálogo de Joe y Seligman, sean explicadas por el autor y no son parte de un discurso posterior e intelectualoide donde se descifra cada uno de sus semas bajo la interpretación personal. Es cierto, para mentes inexpertas e inocentes de filosofía, como la mía por ejemplo, la secuencia lacaniana que aleja el sexo de Joe de su éxtasis, pasa tan frugal e inadvertida, que tan sólo deja clara la genialidad de Lars Von Trier, demandante de un análisis mucho más profundo de cada una de las capas de su pieza y mucho más estudiado que el humilde punto de vista de un fanático del cine, como cualquiera de nosotros en el blog. Nosotros nos quedamos con un cierre de la pieza un tanto torpe pero con la aparición de L (Willem Dafoe) y la alegoría a la introducción de Antichrist cuando Marcel se asoma al balcón.

    Lars con Trier es, sin duda, uno de esos pocos autores que permite referirnos a sus obras como piezas de arte; un arte moribundo, casi extinto, consecuencia de la feroz existencia y voraz competencia de Hollywood en nuestras carteleras. Nos permite además detenernos a estudiar muchas complejidades dentro de su discurso, algunas veces existencialista, otras veces dialéctico, fundamentalista y quien sabe que más corrientes filosóficas puedan ser exploradas en él. Nymphomaniac es una declaración de su insolente pensamiento, una demostración de que ser denominado persona non grata es tan sólo una vía para desencadenar una serie de imágenes provocativas y alucinantes como combustible y disparador de su intelecto.

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    3D, Action, Adventure, Andrew Stanton, Comic, Epic, Exploitation, Fantasia, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Romance, Sci-Fi, Serie B, Thriller, Vacacion

    John Carter

    Es curioso pero si me pongo a pensarlo bien, Edgar Rice Burroughs es uno de mis grandes héroes. Por un lado era capaz de fascinar a mis abuelos con Tarzan, luego a mis tíos y mi con sus fantasías sobre Barsoom para luego en la universidad a través de un gran maestro, como lo es David Izquierdo en Anatomía Artística, aprenderme todos los músculos, todos los huesos y como dibujar todas las partes del cuerpo con su libro de cómo dibujar a Tarzan.

    De chiquito me encantaban las aventuras de ciencia ficción. No era el más fanático pero tenía estos libros de aerografía con los paisajes más fantásticos de los paisajes de Burroughs y los cuidaba con mucho recelo. Luego con el tiempo los fui olvidando y pasé a leer más sobre Asterix, Mortadelo y Filemón, Batman, Spider-Man hasta simplemente olvidar por completo estas historias. Incluso no caí en cuenta de John Carter en cine y ¡menos en IMAX! Me arrepiento muchísimo.

    Andrew Stanton gran escritor y director de Pixar, ha ganado dos Oscar por Finding Nemo y WALL·E pero es el pilar creativo desde Toy Story hasta Toy Story 3 y eso envuelve muchas grandes piezas animadas dentro de la compañía. De la misma forma en que muchos animadores en el pasado han querido buscar su espacio en la acción hollywoodense, Stanton aceptó un ofrecimiento de Disney para dirigir su primera gran peli de acción y aventuras afuera de las mesas de luz y el 3D. El reto era pasar al celuloide la serie Barsoom de Edgar Rice Burroughs mediante dos historias básicas, A Princess of Mars y John Carter of Mars -que no fue escrita precisamente por Burroughs sino por su hijo-. Para este motivo se le unieron al equipo de escritura Mark Andrews y nada más ni nada menos que el señor Michael Chabon (The Mysteries of Pittsburgh, Wonder Boys), uno de mis autores favoritos contemporáneos.

    ¿Qué pudo haber salido mal?
    ¿Por qué John Carter le fue tan mal en taquilla y tan mal con la crítica?

    Revisando la peli, es una historia sencilla para niños con mucha fantasía y aventuras, vaqueros, marcianos, adrenalina y buen ritmo. Además las actuaciones de Taylor Kitsch y Lynn Collins estuvieron a la altura del gran reparto que redondean Samantha Morton, Willem Dafoe, Mark Strong, Ciarán Hinds y Bryan Cranston entre muchos más. Nunca puede uno definir la fórmula secreta para saber qué va a ser exitoso o no, o qué le va a gustar a un niño y qué otra cosa va a odiar. He presenciado adefesios estructurales llenos de personajes estereotipados y parece encantarle a este público. Por mi parte estuve muy emocionado, acababa de hacer un largo viaje por los desiertos de Nevada y Utah para luego reconocerlos en la pantalla de mi computador. Fue éxtasis. La fotografía es impecable y amigos me dijeron que en IMAX fue espectacular.

    No lo entiendo. Hay teorías de mala promoción, otras de conspiración y boicot contra Stanton para que no se alejara de la familia Pixar y aunque todo suena tan desfachatado el director después de este gran paso en falso, vuelve arrepentido y dócil a escribir Monsters University, la segunda parte de Monsters Inc. y a escribir-dirigir Finding Nemo 2. De lo que si se puede estar claro es que Stanton no supo manejar una pieza de alto presupuesto y buscó consejos donde no debía, errores que le costaron caro a la producción, al estudio y, finalmente, terminaron prolongando una fecha de salida que termina por apagar la expectativa del público. En el balance, John Carter queda confinada como otra cinta de ciencia ficción que no vió los laureles del éxito.

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    3D, Action, Adventure, Comic, Exploitation, Folk, Marc Webb, Miguel Vaca, Movie, Remake, Romance, Vacacion

    The Amazing Spider-Man

    Si entendemos que Sam Raimi, en el verano de 2002, logró un buen lanzamiento de la franquicia de Spider-Man, con Tobey Maguire al frente, podemos conciliar de pronto que la tercera parte que obtuvo cinco años después no fue tan satisfactoria ni para los estudios, ni para los fanáticos.

    En lo personal lo logrado con Maguire, Kirsten Dunst como Mary Jane, Rosemary Harris como la Tía May, Cliff Robertson como el Tío Ben y J.K. Simmons como J. Jonah Jameson fue muy atractivo. Nunca estuve de acuerdo con el Green Goblin (Willem Dafoe) como el primer enemigo del arácnido en la primera salida -así el desempeño de Dafoe hubiera sido ejemplar- pero por el contrario la sugerencia que se creó en la segunda parte con James Franco fue más que espectacular. Todo ese universo, todos esos personajes y todo el reparto de ese entonces fue muy bien logrado, se sentía el comic viviendo a través de la visión de Raimi con una fidelidad justa para cada uno de los fanáticos. La tercera salida abusó de personajes antagónicos y la extensión telenovelesca del trío amoroso entre Peter, Mary Jane y Gwen Stacy. Al final, Spider-Man nunca se vió tan falseada con tanto material obvio creado por computador y con tantos problemas al mismo tiempo por resolver.

    La franquicia se vió en crisis y el estudio decidió sacar del proyecto a Raimi. Querían mantener el universo que el realizador había ya creado pero Maguire afirmó que sin Raimi, él tampoco iba y obviamente las decisiones se volvieron demasiado trascendentales a tal punto que decidieron relanzar la franquicia. Marc Webb (-500- Days of Summer) fue asociado al nuevo proyecto como realizador, Andrew Garfield como el Hombre-Araña, Emma Stone como Gwen Stacy, Sally Field como la Tía May, Martin Sheen como el Tío Ben y Rhys Ifans como el doctor Curt Connors.

    Mi primera sensación fue que era un error garrafal despertar de nuevo la historia a tan corto plazo. Era inevitable las comparaciones y mientras algunas novedades son maravillosas otras definitivamente se volvieron colosales desatinos.

    Andrew Garfield con un sentido arácnido más evidente, una disposición más atlética pero igual de ñoño permite superar por lo menos en empatía el perfil de Peter Parker logrado por Tobey Maguire. Digo por lo menos en empatía porque a nivel histriónico Garfield se repite en su desempeño de The Social Network -representanto esa vez a un obseso a nivel financiero- mientras Maguire lograba despertar fibras sentimentales de repudio, simpatía, antipatía o fraternidad.

    La adorada de Peter Parker ya no es Mary Jane Watson (Kirsten Dunst) sino Gwen Stacy. Un personaje mítico dentro de Spider-Man que celebra su aparición los comics en 1965 y causa conmoción cuando en 1973 muere a manos de Norman Osborn. La Stone asume su papel como propio en una nueva relación donde apoya al más desfavorecido/impopular y le saca todo el jugo posible. De nuevo otro gran golpe de suerte para la dirección de reparto en esta cinta que trae el magnetismo de un nuevo actor lleno de frescura y simpatía como la Stone quien sencillamente es adorada por la pantalla.

    Sally Field, Martin Sheen y Denis Leary desarrollan sus personajes perfectamente y la ambientación del comic vuelve a sentirse como un suelo firme para subsecuentes partes. Una de mis grandes frustraciones, sin embargo, es tal vez el ingreso del doctor Curt Connors interpretado por el magnífico británico Rhys Iphans -qué diablos tienen todos los actores británicos que son tan buenos en lo que hacen como antagónicos-. Connors, presente latentemente en las anteriores salidas del Spider-Man de Raimi con Dylan Baker, albergaba la ilusión de presentar uno de los mejores villanos del arácnido, obviamente después de Venom o Carnage. Dicha ilusión era alimentada además por el gran deseo de los fanáticos de ver en pantalla gigante la historia que pudo haber cambiado la forma de dibujar comics en los 90’s con: Spider-Man’s Torment de Todd McFarlane. Finalmente, nunca se dió porque esa saga fue interrumpida pero Marc Webb prometía en su primer capítulo, la batalla entre Spider-Man y El Lagarto del doctor Connors. Si se lograba capturar la esencia de esa historia de McFarlane, la grandeza y a la vez vulnerabilidad del arácnido esta iba a ser una gran peli. Aunque Ifans cumple muy bien su rol, su personaje queda debiendo demasiado, no fue cuestión de tiempo, no fueron limitaciones del actor, fue sencillamente que no se aprovechó la batalla al máximo y terminamos observando una peli demasiado debil, frágil y cojeante que no admitía excusas por la cercanía de sus antecesoras.

    Se nota que esta fue una movida desesperada de Marvel Studios para contrarrestar el impacto del Caballero de la Noche de Christopher Nolan pero cambiarle el título de Spider-Man a The Amazing Spider-Man, relanzar la franquicia y prometer la grandiosidad no fue suficiente. Esta cinta fue rodada en RealD y la observé en formato ajustado a IMAX, donde la experiencia no es más que increíble pero Webb está lejos de los logros de Nolan, Raimi, Whedon o incluso Favreau.

    No fue inteligente el reinicio tan prematuro y se están pagando las deudas.

    Ahora se entiende perfectamente porque Sony Pictures quería poner en el «skyline» de The Avengers el edificio de Oscorp, The Amazing Spider-Man será la sombra de sus compañeros más que la estrella que verdaderamente es.

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    Adventure, Auteur, Comedy, Epic, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Thriller, Trailer, Vacacion, Wes Anderson

    Moonrise Kingdom

    Definitivamente uno de mis directores favoritos contemporáneos es Wes Anderson. Dedicado como muchos a la escritura y realización de sus propios filmes, Anderson no sólo ha logrado establecer un estilo característico en Hollywood sino que su carácter independiente ha ayudado a que otros directores de la misma corriente como Noah Baumbach o Roman Coppola, se junten en este emotivo movimiento de hacer cine muy introspectivo y de una calidez evidente.

    Anderson ha establecido un espacio de vendimia de los años 70’s a través de su fotografía, su música, sus historias, con una naturaleza impecable y estableciendo un equipo de trabajo muy sólido a todo nivel. De esa forma su reparto lo encabeza su actor fetiche Bill Murray, Jason Schwartzman, Willem Dafoe u Owen Wilson -quien a veces incluso pertenece al equipo de escritura-, Robert D. Yeoman en la cinematografía, Alexandre Desplat y Mark Mothersbaugh (Devo), así como Dylan Tichenor en montaje, que vuelve al equipo después de trabajar con el director en The Royal Tenenbaums.

    Moonrise Kingdom es una grata sorpresa en nuestras recientes noticias del cine. El director ha estado en boga gracias a varios proyectos que le han ofrecido, más a nivel comercial, y satisfactoriamente se dirigió hacia otro proyecto original, más de su estilo y con la honestidad de su trabajo sin decaer en lo iconoclasta o repetido. Ahora bien el reparto es absolutamente refrescante ¿qué tal las aparicienos de Bruce Willis, Edward Norton o Harvey Keitel?

    Kara Hayward (Suzy)
    Jared Gilman (Sam)
    Bruce Willis
    Edward Norton
    Tilda Swinton
    Bill Murray
    Frances McDormand
    Jason Schwartzman
    Harvey Keitel

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    Adventure, Auteur, David Lynch, Drama, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Psychedelia, Road Movie, Romance, Sci-Fi, Storytelling, Suspense, Terror, Thriller, Vacacion

    Lost Highway

    Cuando David Lynch se propone hacer thrillers estrafalarios, no es broma. Generalemente puede ser una suma de muchos elementos como Blue Velvet o Mulholland Dr. pero a veces es tan sencillo como Willem Dafoe interpretando a Bobby Peru en Wild at Heart para lograr ese ambiente de incomodidad en la pantalla.

    Lost Highway de 1997 es el un claro ejemplo del primer tipo, una ambientación oscura con paredes rojo sangre y sábanas de seda negra, Patricia Arquette interpretando a la esposa con una apariencia de «femme fatale» pero con un tono angustioso en la voz, Robert Blake con una apariencia draculiana, despojado de sus cejas, con un batón negro en cambio de vestidos regulares y un pobre Bill Pullman que reemplaza a Kyle MacLachlan como protagonista del director.

    La trama con David Lynch nunca es sencilla pero si lograramos abstraer algo de lógica en un par de renglones sería el dilema de un hombre confundido que se pierde de un cuerpo a otro. Sufre de jaquecas, migrañas y todo tipo de dolores de cabeza que incluso afectan morfológicamente su cráneo. Parece intrincado, casi increible pero si incluso fuera, esta peli sería fácil de describir. Con Lynch nunca es sencillo descifrar una trama, a él no le importa que le descifren las pelis a él le gusta hacer cine y que la gente se divierta interprentándolas. Por el contrario, la narración de esta peli es frenética y la musicalización realmente de espanto, sumado al resto de factore factores y el detalle siniestro de Lynch hacen de esta pieza una obra de terror y culto inmediato.

    Me encanta la musicalización original a cargo de Angelo Badalamenti, el diseño de sonido del mismo Lynch y claro ya sabíamos que la magnífica banda sonora fue producida por Trent Reznor quien además compuso The Perfect Drug y quien para esta peli incluyó a Marilyn Manson en varios temas.

    Lost Highway es una peli de autor, llena de psicodelia, un imperdible, un coleccionable y sobre todo súper recomendada.

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    Drama, Epic, Epochal, Indie, Martin Scorsese, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion

    The Last Temptation of Christ

    The Last Temptation of Christ es una peli que pensé no me había visto pero a medida que pasaba me resultaba demasiado familiar. Aún no tengo claro en qué momento lo hice pero estoy completamente seguro que no fue ayer mi primera vez. Cuando se estrenó en Colombia, yo tenía once años y mi mamá trabajaba como voluntaria en la Universidad Nacional cuidando el acceso a su proyección; tantos tabúes se habían roto con la peli que generó una ansiedad enorme además comercialmente había sido censurada, tanto, que el día de su estreno mi mamá me contó que se aglomeró la gente y practicamente pasaron por encima de ella y toda la gente en la taquilla. Se decidió presentarla porque de no hacerlo el vandalismo hubiera reinado.

    Martin Scorsese no tan joven no tan viejo basó su peli en la novela de Nikos Kazantzakis y se cura en salud diciendo que es una interpretación de esa novela y que por ningún motivo se ha basado en los evangelios.

    Cuando era chiquito me encantaba verme las pelis italianas que hablaban de la pasión de Cristo; el porqué no lo sé, me imagino que el sosiego del descanso de Semana Santa, el pescadito cocinado a usanza casera o simplemente porque eran pelis con una característica especial me llamaban mucho la atención. Me parece muy extraño que Scorsese hubiera hecho una peli de este calibre pero ya viéndola es mucho más claro el porqué. Scorsese ha basado su estética, su narrativa, su estilo en maestros del cine como Fellini, Antonioni, Brass, De Sica, Vsiconti y hasta Pasolini. Tal vez influenciado por lo controvertido de este último se arriesgó a hablar de las humanidades de este personaje histórico y describirlo como una persona débil, inseguro y hasta sexualmente ansioso.

    La peli maneja toda la estética de esas pelis clásicas de las que hablaba pero se le suma la narrativa y las cámaras tan características de Scorsese. Al final es una divertida mezcla que nos muestra una pieza subversivamente controvertida. Las actuaciones son regularmente buenas, ni pésimas ni sobresalientes; un Willem Dafoe joven e histriónico, un Harvey Keitel haciendo el papel de un Judas extraño, muy cercano a la religión católica, de mano fuerte y fiel seguidor de Jesús no como siempre lo hemos conocido, una joven hermosa Barbara Hershey que se empotró en un papel bien delicado pero que lo sobrellevó con gran altura (le valió una nominación a los Globo de ese año), un joven muy joven Harry Dean Stanton y un misterioso en las penumbras que para sorpresa no fue nada más ni nadie menos que David Bowie como Poncio Pilatos.

    El afiche, increíblemente bonito, Scorsese sumaba su segunda nominación en los Oscar como mejor director y lograba su primer premio en Venecia.

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