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Posts Tagged ‘Werner Herzog’

A Girl Walks Alone at Home

30/01/2016 2 comments

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Es raro hablar por estos días de pelis que no estén concursando en los Oscar pero es que pocas veces se puede tener acceso a cine independiente de tan buena calidad como A Girl Walks Alone at Home de Ana Lily Amirpour. Yo tuve la oportunidad de verla a través de Netflix pero se puede aprovechar en este momento que se encuentra en rotación de salas alternativas en Bogotá.

La anglo-iraní (residente en Estados Unidos) ha hecho su portafolio cinematográfico a partir de cortometrajes de serie B que le fueron armando su fama no sólo de realizadora alternativa sino incluso la empiezan a comparar con Quentin Tarantino. Ciertamente, esta pieza empieza primero como un corto en 2011 que gana mejor cortometraje en el Festival de Cine Iraní de Noor y eso le da impulso para que tres años después se anime a hacerlo largo. Su carrera al reconocimiento empieza su recorrido por Sundance donde levanta las miradas de la crítica, luego recorre –entre otros– Ohio, Londres, Dublin, Glasgow, Sitges, Los Fangoria, Los Gotham y completa su travesía con las nominaciones de mejor ópera prima, mejor cinematografía y “Alguien a Quien Echarle un Ojo” en Los Spirit del año pasado.

Y claro, es un filme de vampiros, pero sobresale su narración, su fotografía en blanco y negro y su juego de planos llenos de exquisito erotismo. La primera vez que escuché de este filme, me llamó la atención la esencia de su materia y el origen de su realizadora. ¿Cómo podría ser el enfoque de una iraní sobre la temática de vampiros? La respuesta es una peli llena de una profunda elegancia, evocando el periodo clásico del género, y una actitud contestaria metaforizando al ‘chupasangre’ en un régimen despótico como el iraní. Ella, su capa y su desplazamiento en patineta le meten picardía y genialidad al planteamiento de una mujer que lejos de ser caprichosa quiere explorar su sensibilidad reprimida.

A Girl Walks Alone at Home se suma a Låt den rätte komma in de Tomas Alfredson y Bakjwi de Park Chan-wook pelis que se resienten de la lamentable comercialización del vampirismo de Twilight y que con ingeniosos giros se vuelven clásicos instantáneos en el género. Estas tres, sumadas a The Hunger y Bram Stoker’s Dracula hacen parte fácilmente de mi top 10, y claro está, no me olvido de los Dráculas de Christopher Lee y Bela Lugosi o la tripleta exquisita de Nosferatus de F.W. Murnau, Werner Herzog y E. Elias Merhige (Shadow of the Vampire). Veremos cómo continúa su proceso Ana Lily Amirpour ahora que se lanza en su siguiente proyecto con una de caníbales.

Oldboy

05/03/2014 1 comment

oldboy

Creo que es suficiente. Esta es la última vez que hago una reseña de un enlatado que no valga la pena revisar. Es decir, a menos que sea un Scarface de Brian De Palma, un Bad Lieutenant de Werner Herzog o un Cape Fear de Martin Scorsese sentarse a divagar sobre los buenos puntos de lo que al final es una copia dan lástima y pereza. Prefiero comprometerme a que cada vez que haya un enlatado, nos sentemos a revisar el original y de cómo se afectó con la visión contemporánea.

Spike Lee no viene haciendo bien las cosas últimamente; aunque Inside Man de 2006 fue discutiblemente buena, regularmente entretenida, podemos decir que lo último de carácter que alcanzó el realizador de Brooklyn fue 25th Hour -que no me gustó- en 2002; Lee ha estado involucrado mayormente con proyectos comerciales de bajo interés durante más de diez años, destacándose la ya nombrada Inside Man, con Clive Owen y Denzel Washington, y el excelente documental que están rotando en HBO, Mike Tyson: Undisputed Truth –poner a hilar frases al boxeador, durante dos horas, en un discurso articulado no es fácil a toda luz–.

Mientras tanto, todos nuestros miedos sobre lo pobre y triste que iba a ser la adaptación de la obra maestra coreana, Oldeuboi de Park Chan-wook, se cumplieron completamente; no sólo no aporta nada interesante a la historia sino que hubo actuaciones terribles como la de Sharlto Copley que dañan todo el sentimiento de la obra; Lee logró de alguna forma que Copley, que es un gran actor y se había venido desenvolviendo bien en Hollywood, tuviera lo más bajo de su desempeño dentro de su carrera actoral.

Si, hay un par de tomas que son nuevas y entretenidas pero la mayoría de las escenas interesantes ya estaban en la obra original Park Chan-wook; Josh Brolin es un gran Oh Dae-Su y su combinación carnal con Elizabeth Olsen nos llenó de ansiedad, hasta esa escena en que se encuentran uno con el otro, con cero química y si mucha torpeza, que desdibuja la esencia de sus actos.

A Lee no le bastó con desdibujar la pieza original sino que además, sabiendo que una gran cantidad de su público podría ser amante de este incipiente cine, que es el coreano, y pudieron de hecho haber visto con anterioridad el filme de Park Chan-wook, trató infructuosamente de darle un giro, no obstante estúpido, inoficioso y ridículo dejando muy atrás nuestra confianza en el producto terminado.

Al final, lo mejor de la cinta es toda la gráfica que envuelve la promoción pero si además le agregamos todo el escándalo que causó la noticia de derechos violados al diseñador gráfico Juan Luis García, esta cinta de Spike Lee termina siendo más que una vergüenza.

Jack Reacher

18/02/2013 1 comment

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Con la llegada de la temporada de premios hay muchas pelis que se nos han quedado en el tintero. Una claramente es Game Change de Jay Roach siguiendo la campaña de John McCain y Sarah Palin hacia la presidencia. Hay muchas más pero por ahora vamos a hablar de Jack Reacher.

Cuando por primera vez vi los cortos de Jack Reacher sólo pensé que Hollywood estaba otra vez haciendo de las suyas y estaba reeditando parte de la historia de Drive, con un personaje oscuro, esta vez Tom Cruise, que tenía unas habilidades geniales para conducir carros. Lo único atractivo -y realmente mi motivación para ir a ver la cinta- era la aparición fugaz de Werner Herzog como antagónico.

Jack Reacher es una especie de «film noir» escrita y dirigida por Christopher McQuarrie, famoso por escribir la genial The Usual Suspects y otro par para Bryan Singer. En realidad, esta es su segunda pieza como director pero su gran habilidad de escritura y los resultados medianamente positivos que ha obtenido en taquilla con sus producciones lo están postulando para de pronto dirigir la quinta salida de Mission: Impossible, una gran oportunidad para resaltar o hundirse definitivamente.

La gran sorpresa con esta peli es que no se parecía en absoluto al corto-avance que nos mostró Paramount. Cruise, en vez de reinterpretar al conductor establecido por Gosling en el thriller de Nicolas Winding Refn, sigue sus propios pasos y trata más bien de desarrollar una parte más oscura de Ethan Hunt, en la ya nombrada franquicia de Mission: Impossible. Una teoría de conspiración y muchos cabos sueltos nos deja el planteamiento de la historia. Aparecen Rosamund Pike, Richard Jenkins, David Oyelowo, Jai Courtney y, definitivamente lo que paga la boleta, Werner Herzog, un exconvicto ruso que sobrevivió Siberia y el frío inclemente mediante laceraciones auto-infligidas. Su tono de voz, su mirada y su contexto hacen que la peli sobresalga y se haga magnífica -una versión más contemporánea de Keyser Söze-.

Sin embargo y a pesar de Herzog, Jack Reacher es una peli promedio de Tom Cruise haciendo de nuevo como Tom Cruise. El desarrollo del conflicto es apropiado y la mayoría de los personajes son muy carismáticos, sobre todo el tardío Robert Duvall que entra muy bien en escena. Hay tensión, hay un poco de drama y se le aporta a Cruise su intención de ahondar más en un personaje misterioso y sombrío pero su sonrisa de niño bonito y confiado daña cualquier interpretación. Su Jack Reacher está muy lejos de lo que alguna vez logró con su Frank T.J. Mackey en Magnolia o su Vincent en Collateral -para mi lo mejor de su carrera-. Igual la peli es muy entretenida y vale la pena verla.

Into the Abyss

En 1999 Werner Herzog realiza el documental Mein liebster Feind – Klaus Kinski, un homenaje a su actor fetiche y su última peli en alemán. Después fue adoptado por Toronto y su Festival de Cine para unirse a la industria y empezar a desarrollar un gran número de piezas cinematográficas, entre muchas más Grizzly Man, Rescue Dawn, The Bad Lieutenant, Cave of Forgotten Dreams. Para el amante de Herzog esta movida fue lo más importante que hizo el director a finales de los 90’s, porque consiguió un buen balance en el número de producciones y la industria le permitió seguir siendo honesto con su estilo. Otra hubiera sido la historia si Hollywood lo hubiera cobijado.

Dedicado mayormente a documentales, Into the Abyss pertenece a ese paradigma. Está estructurado como un método científico en un prólogo donde plantea su hipótesis, cinco capítulos donde desarrolla su idea y un epílogo donde concluye. Into the Abyss, A Tale of Death, a Tale of Life es una postura sincera de Herzog en contra de la pena de muerte. En su prólogo presenta a Michael James Perry y es claro en decirle que su simpatía/antipatía hacia él es independiente a su sensación de que lo que está sucediendo es completamente inadmisible y que está en contra de la pena capital.

Perry y su cómplice Jason Burkett son responsables de tres muertes causadas por el robo de un Camaro rojo en el medio oeste estadounidense. Perry le echa la culpa a Burkett, Burkett a Perry, la policía a ambos y los familiares que ciegos en su dolor no quieren saber de culpables, quieren ver morir a alguien en su sed de venganza. Mientras se nos presenta el caso, las escenas son ambientadas con cuerdas y una partitura realmente espeluznante para dejarnos sin aliento al finalizar su primer capítulo The Crime donde el sinsabor es la cuestión que nos deja rondando en la cabeza de porqué podría existir la posibilidad de un crimen como estos. Los siguientes capítulos The Dark Side of Conroe, Time and Emptiness y A Glimmer of Hope se expone la poca educación de los texanos, su profundo fanatismo religioso y la putrefacción social donde los ciudadanos del común se ven envueltos en crímenes y delitos dentro de su rutina diaria.

Antes de cerrar su caso Herzog nos deja muy claro que el problema es la falta de educación en Texas, lo ignorantes que son sus ciudadanos y la gran incapacidad del estado texano para resolverlo. Su frustración toma el camino más fácil y exhorta a las víctimas al odio, la introspección y la venganza. Y lo redondea en su capítulo Protocol of Death donde describe las acciones en un proceso de ejecución y como un capitán de la policía, encargado de ejecutar la pena sobre varios reos se sintió incapaz de continuar sus labores, renunciando incluso a su pensión. Los familiares de las víctimas enceguecidas y llenas de odio liberaban sus culpas frente a un hombre que las perdonaba en el cadalso. Dichas palabras retumbarían en sus mentes por lo irracional de su sentido, “…porqué me perdona ese asesino” y carcomerían su conciencia posteriormente.

En el epílogo, suceden varios eventos desconcertantes. El primero es que un padre llora frente al jurado, suplica por la vida de su hijo y este es condenado a cadena perpetua, su cómplice igualmente responsable no tiene un padre que llore por él y es condenado a muerte. El sistema no puede lidiar con la ignorancia de sus ciudadanos y en vez de enfrentar el problema toma la salida más fácil sacándolos mecánicamente de la ecuación y los que estén en contra son chantajeados como el caso del capitán de policía que fue forzado a seguir en su trabajo a costa de su pensión o manipulados como los familiares cuyas morales son retorcidas para que acepten la condena a manera de venganza. Sea cual fuere el caso Herzog explora lo que para mi son juguetes rotos. Seres humanos vacíos, desconsolados que se sientan a detallar una fotografía, que enmarcan una camiseta, que esquivan la realidad observando o pájaros.

Si cuando una sociedad encuentra que la única solución para sus problemas son las cárceles o sus instituciones mentales Jacque Fresco (Future by Design, Zeitgeist) afirma que esa posición es estar lejos de la civilización, Herzog declara que la pena capital para todas las partes es una abominación que destruye conciencias y entidades, obvio más allá de tomar la vida de una persona sádicamente -recuerden que los condenados al camino de la muerte pierden sus motivaciones, su energía y su mente les juega una tortura con esa cuenta regresiva que no escapa de sus pensamientos.

Pina

13/03/2012 2 comments

Tengo dos sentimientos fuertes y muy encontrados con esta peli de Wim Wenders. La primera sensación es que es una pieza hermosa, delicada y estudiada hasta el último detalle. La segunda sensación es que el maestro se equivocó en su formato que poco o nada le aportan a su documental.

Digamos que en algunos apartes, donde las danzas se practicaban al aire libre, la profundidad de campo en el fondo se conjugaba muy bien con la técnica usada y la perspectiva tenía un grado interesante de observación pero es un detalle muy pequeño que no es dominante en el homenaje y que personalmente se vuelve más un distractor. Herzog por el contrario en su Cave of Forgotten Dreams nos incluye en una expedición a una cueva donde nunca más un civil va a poder entrar y la técnica del RealD es supremamente apropiada para mostrarnos las curvas y las perspectivas de este gran acontecimiento.

Superado el tema de las gafitas, Wenders se adentra en el discurso de Pina Bausch y su compañía de baile el Tanztheater Wuppertal. Una figura del baile contemporáneo que instruyó, motivó y guió a dos generaciones de bailarines de todos los orígenes del mundo y de todas las ascendencias culturales. Un discurso ecléctico que se vuelve repetitivo y percusor de una técnica donde se valora el conocimiento personal y su perfección cuando se comparte en un grupo más grande. El documental quiere dar a conocer la vida y obra de la bailarina pero ella súbitamente muere durante la filmación, acto que perturba al realizador y abandona el proyecto completamente. Los demás bailarines del Tanztheater Wuppertal lo convencen de reanudar la filmación y es entonces que la pieza se vuelve una introspección de cómo Pina cambió sus vidas en la danza.

Tanzt, tanzt sonst sind wir verloren” …Baila, baila de lo contrario estamos perdidos. Este es uno de tantos consejos que Bausch sembró en sus discípulos, algunos más aterrizados que otros, algunos más distantes y asertivos que otros pero siempre con una capacidad de transformar sus mentes y sus cuerpos para lograr lo que a la postre era una gran pintura en su cabeza. El ejercicio de repetición no sólo reflejaba la nulidad de la improvisación en el acto sino además una profunda disciplina para ejecutar perfectamente cada unos de los movimientos, cada vez más rápido y sin un rasgo de fallo. De las piezas mostradas me encantó el Café Müller y Kontakthof. La primera un espacio lleno de sillas vacías donde varios personajes se aman a pesar de la incomodidad de la escenografía y la segunda un espacio, una corte del contacto. Tal vez más interesante que las coreografías mismas fue la forma com Wenders logró hacer el montaje para cine. Por ejemplo, Kontakthof es una pieza coreografiada para quinceañeros, adultos y tercera edad, Wenders la montó en una sóla pieza con una agudeza genial contrastando los gestos y el paso del tiempo de una forma más directa.

Wenders logró grandes éxitos con esta cinta en la Berlinale del año pasado, que incluyeron mejor documental y fue nominado para mejor director. Ganó mejor documental en los European e igualmente fue nominado en Chicago, los British Independent, los BAFTA’s y en los Oscar. Finalmente, llega a Colombia después de mucho anhelarla. Lástima lo de las gafitas pero estando ya en el cine lo mejor es sentarse a disfrutarla hasta el máximo.

Meek’s Cutoff

04/11/2011 3 comments

Esas pelis contemplativas, de grandes planos generales extendidos más de la cuenta a lo que estamos acostumbrados en la proyección de la sala, muy costumbristas y con fotografía de muy alta calidad me encantan -recuerden que me crié con Wenders y Herzog en la universidad-.

Meek’s Cutoff de Kelly Reichardt fue una de tantas pelis que vi anunciada en San Francisco y que no tuve oportunidad de atender allá. Tenía muchas ganas de verla y gracias al Festival 4mas1 logré hacerlo.

Es la historia de una caravana en una travesía por Oregon, que se apartó de una aún más grande, buscando pastos más abundantes mucho más al sur. Situada a finales del siglo XIX, se enmarca una odisea relativamente plana donde los partidarios de esta decisión, gracias a la escasez de agua, los largos recorridos a través del desierto, empiezan a estar en desacuerdo con su líder Stephen Meek, interpretado Bruce Greenwood (Super 8, Star Trek) oculto en una desordenada melena y una larga barba. Meek responsable del atajo, es obstinado y prepotente, es incapaz de pedir ayuda o de reconocerla en ningún momento. Las tribulaciones de las familias que lo acompañan terminan cediendo ante la llegada de un aborigen que posiblemente tiene mejor ubicación o por lo menos conocimiento de la ya escasa agua. La falta de fe de sus seguidores atenta contra el comando de Meek, el gran problema es la comunicación entre estas dos culturas tan inclinadas a no comunicarse, como lo eran los inmigrantes y los nativos de toda la extensión de Norteamérica.

La peli tiene una excelente fotografía, es costumbrista y contemplativa pero a diferencia de los grandes directores del neoexpresionismo alemán padece de una falta de contenido o significado. Es más una bella expresión cinematográfica en la estética de esta peli. A mi parecer una mecha quemada de Michelle Williams (Blue Valentine, Shutter Island) y Paul Dano (There Will Be Blood, Little Miss Sunshine) que toman muy en serio sus decisiones de producción y aunque la cinta de Reichardt está volcada completamente al género independiente que les apasiona, el alcance al final no es el mejor logrado.

La peli logró mejor producción en los Spirit y también participó oficialmente en La Biennale de 2010 donde aruño el premio SIGNIS para su directora. Gracias a MUBI y el Festival 4mas1 podemos observarla hasta hoy.

Cave of Forgotten Dreams

09/06/2011 6 comments

Ya habíamos escuchado que Wenders hacía una peli en 3D, con un gran éxito en la Berlinale de este año. Dicen que es espectacular y las buenas noticias nos sobrecogen porque recientemente escuché que nos la van a traer a carteleras. Hay que estar muy pilos porque seguramente no va a durar mucho y como son, tampoco le hacen mucha publicidad.

En fin, recientemente me vi Cave of Forgotten Dreams también un documental, también rodada en RealD y también dirigida por un gran maestro del cine como lo es Werner Herzog. El director, su currículo y su equipo logran acceso exclusivo como únicos documentadores fílmicos en las cuevas de Chauvet al sur de Francia. Unas cuevas recientemente descubiertas con las inscripciones hasta ahora más antiguas de un ser humano sobre la faz de la tierra, en un evento maravilloso, desconcertador e igualmente conmovedor.

Mucho se ha dicho de la técnica del 3D y su futuro en la industria del cine. Creo que no se puede afirmar que es muy buena o muy mala, personalmente me encanta que hayamos vuelto a la tecnología que se abandonó cuando apenas tenía 8 años de edad y nunca pude asistir a una sala de cine para ver las pelis de acción de ese entonces. Así, por mi lado, me encantan pero de ahí a decir que es el futuro del cine o que es lo peor que le ha podido pasar es algo pretencioso de parte y parte que aún no me atrevo a afirmar.

Este par de monstruos (Herzog y Wenders) han logrado inquietantemente demostrar que aún hay espectros de esta tecnología que no necesariamente tienen que ver con el culmen del género de acción que logró Cameron con Avatar y que Hollywood ha tratado de replicar en orden de conseguir sus regalías. Por su lado, Wenders nos presenta la forma más cercana a través del lente de una coreografía impresionante que en teoría sólo es deleitable en persona; Herzog nos permite ingresar con él a estas cuevas, en una especie de museo en vivo, con unos objetivos macros que casi nos permiten palpar las piedras donde él estuvo.

La peli es tan imponente como ciéntifica condimentada con ese humor exquisito del realizador alemán. Es un producto de History Films (hermanos cercanos del History Channel) que se caracterizan por su contenido analítico y documental. Desde entender cada figura hasta recorrer cada recoveco de la cueva, el filme se hace sobrecogedor; entender que estos personajes de hace 28 mil años ya tenían música, que su percepción artística era profundamente detallista y contemplativa y que vivían en un mundo agreste en el cual tan sólo eran una pequeña ficha del ecosistema es realmente abrumador. Mucho se habla, mucho se discute pero gracias a esas discusiones los momentos en los cuales uno como espectador se enfrenta a las paredes son especiales. Confieso que la única representación humana dentro de la cueva, «una venus» dibujada en una estalactita me dió dolor de cabeza de sentir la frustración de no encontrarla en mi mente. Y la peli está llena de estos dilemas. Lo que más agradezco en la cabeza del director de fotografía, Peter Zeitlinger, es que los acercamientos a las paredes no son planos, no son artificiales, son tomas quietas con una alteración de luz que da una perspectiva diferente y que gracias a ello podemos contemplar, en mi caso «la venus» pero también los leones asechando el rinoceronte que es una de las visiones más escalofriantes por la claridad de la escena, la fluidez del trazo y la esencia del artista envuelta en este conjunto de pinturas.

Súper recomendada. A mi me dejó desconcertado y discutí horas y horas con mi acompañante, primero desde un punto de vista artístico, después uno más científico y finalmente convergimos en una serie de atenuantes existencialistas bastante interesantes. No se. La controversia está planteada y siento de verdad que falta mucho por explorar en esta tecnología del 3D pero gracias a la inquietud y el ingenio de directores como Herzog, hoy podemos estar frente a una pieza muy lúdica, muy sugestiva y afirmar eso sí que la tecnología aún está explorada tan sólo en la punta del iceberg.

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