Action, Comedy, Comic, Exploitation, Folk, Gangster, Hollywood, Jeff Wadlow, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Serie B, Storytelling, Vacacion, War

Kick-Ass 2

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Mark Millar es el autor del comic de Kick-Ass y vendió los derechos de explotación primero a Lionsgate, que en 2010 con un presupuesto moderado de 30 millones de dólares, obtuvo una remuneración también moderada de 96 millones, triplicando su apuesta y cerrando de alguna forma un buen negocio. Esta pieza catapultó dentro de Fox a Matthew Vaughn como un popular realizador y a Mark Millar como un conceptualizador clave; Vaughn dirigió con éxito X-Men: First Class y relanzó una desahuciada franquicia; por su parte, Millar encontró un nicho como director de proyectos relacionados con sus comics ala Kevin Feige dentro Marvel/Buena Vista, está al frente de Secret Service (con Vaughn como director) y la reconstrucción del universo de Marvel que posee Fox, primero con The Fantastic Four para después tratar de unirla en un gran Universo Cinemático de Marvel/Fox con X-Men.

Reconozco que siempre tuve mis dudas con Kick-Ass; no vale la pena repetir las razones en este momento pero a pulso Matthew Vaughn se fue ganando mi confianza y hoy puedo reconocer que es una gran pieza. Para la segunda parte, Mark Millar vende los derechos a Universal que no se caracteriza completamente por su interés en historias basadas en comics como de pronto si lo está Sony, Warner, la misma Fox y obviamente Buena Vista; aunque el estudio si hubiera patrocinado la realización de este tipo de pelis con The Incredible Hulk, Hulk, Wanted, Cowboys & Aliens, Hellboy, Scott Pilgrim y recientemente 2 Guns pareciera que está más en una actitud reactiva para no quedarse atrás más que una necesidad de generar este tipo de franquicias dentro de sus puertas.

De esta forma Universal comete una serie de errores con Kick-Ass 2 que le pesarán posteriormente en las taquillas.

Lo primero, es que permite la salida de Vaughn de la silla de director y pone la responsabilidad sobre el también escritor Jeff Wadlow; aunque muy seguramente la presión de Fox para retener a Vaughn fue súper fuerte y podemos tomar este punto como circunstancial, poner a un inexperto director de bajo presupuesto si es una evidencia consciente de su desinterés.

De la mano de la decisión del director, en vez de abrazar el nuevo proyecto, se nota un aura de desconfianza que se refleja en un menor presupuesto que limita la producción misma así como la distribución de la pieza. Universal siendo un estudio más grande que Lionsgate, ni siquiera iguala el presupuesto inicial sino que aporta una menor cantidad, que por suerte le alcanza reunir casi todo el reparto y a Jim Carrey.

Al final Jim Carrey se fue en contra de la distribución al afirmar que estaba en contra de tanta violencia gráfica expuesta en la cinta, para después arrepentirse de haberse arrepentido 😕 Sin decir que esto es completamente culpa del comediante, Kick-Ass 2 sólo logró 58 millones en taquilla y es una de las grandes desinfladas de este año. Pero a pesar de todo, la peli alcanza el mismo tono narrativo, sangriento y oscuro, de la primera entrega; Dave Lizewski (Aaron Taylor-Johnson) y Mindy Macready (Chloë Grace Moretz) sufren crisis personales que terminan por boicotear su ánimo como precursores de la justicia pero recuperados de sus obstáculos existenciales se juntan a La Liga de la Justicia Eterna, que es liderada por Jim Carrey como el Coronel Stars and Stripes; por su lado, el antagónico Red Mist/The Motherfucker (Christopher Mintz-Plasse) pierde todo lazo emocional en la Tierra y su único objetivo es vengarse de Kick-Ass.

El desenlace de la historia es entretenido y de verdad muchísimo mejor que el deus ex machina de la primera parte; además es abierto y permite que se pueda pensar en una tercera parte. Mientras la cinta empieza a recolectar afectos -ya logró mejor Badass Movie en los MTV Movie Awards-, Fox no pierde tiempo y ya se llevó a Jeff Wadlow para trabajar en su siguiente proyecto X-Force, escribiendo, dirigiendo y no sería completamente extraño que Vaughn o Millar se sumen al proyecto, aunque sea como productores.

Siendo un poco de menor consistencia y de menor potencia que su primera entrega, Kick-Ass 2 es entretenida. Soy un gran fanático de Jim Carrey y aquí su desempeño es impecable; el tono de la voz es muy bueno, su particular «payaseo» frente a las cámaras está bien delimitado y el maquillaje -cuando se quita la máscara- es impresionante porque ligeramente nos recuerda la apariencia del actor canadiense pero definitivamente es otra persona.

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Thor: The Dark World

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Thor: The Dark World de Alan Taylor y James Gunn no es una peli que se pueda analizar independientemente.

Es claro que desde Iron Man 3, la Segunda Fase del Universo Cinemático de Marvel (MCU) planteado por Kevin Feige (responsable y director de todas las pelis de Marvel Studios y productor de todo el nuevo MCU) ha comenzado. Por un lado, la primera fase trajo como consecuencia la reunión en Nueva York, lograda el año pasado a buen término en The Avengers; durante cinco entregas (Iron Man, The Incredible Hulk, Iron Man 2, Thor, Captain America: The First Avenger) Marvel quería encaminar sus historias hacia una franquicia más grande y aunque Feige era el conceptualizador de la idea, él mismo contrató a Joss Whedon para que la ejecutara, en una genial movida después de que Warner Brothers y DC Comics lo descartara para la realización del filme de Wonder Woman; Whedon entendió la gran perspectiva de Feige y aportó su estilo a estos cuatro súper-héroes que terminaron por darle un nuevo giro al negocio de hacer largometrajes en Hollywood.

Primero fue Sam Raimi con Spider-Man en Sony que después de mucho tiempo sacaba una divertida cinta de súper-héroes y era éxito tanto en crítica como en taquilla; no mucho después Bryan Singer con X-Men en Fox lograba apuntalar una interpretación del comic acercándose de manera personal a cada uno de los personajes; y después vino Christopher Nolan con su Dark Knight que es una profunda interpretación (permitida por Warner/DC) de un personaje de historieta para volverlo un individuo de carne y hueso; mientras Sony aseguraba una medianamente buena trilogía con Raimi y Fox se diluía con la fuga de Singer, fue Nolan el que le puso cifras exorbitantes a las producciones y volcó la atención de todos a este nuevo negocio. En el pico más alto de Warner/DC (2005-2008), Feige se devanaba los sesos tratando de encontrar una salida y la fue encontrando con Robert Downey Jr./Iron Man, Nick Fury, el agente Phil Coulson, la agente Natasha Romanoff y el resto de agentes de S.H.I.E.L.D.

Mientras Warner/DC descansaba en los regocijos de su billonaria franquicia (Batman de Nolan), Feige ya había desarrollado tres apuestas -entre ellas Thor– y sacaba el filo de su estocada; que finalmente se dió cuando convergieron todos las cuatro estrellas de Marvel/Buena Vista en The Avengers. La industria reaccionaba y no estaba preparada para el éxito Wheedon/Feige y empezaron desesperadamente a repetir la formula. Sin Raimi, Sony relanza Spider-Man y quiere desarrollar el arco de los Sinister Six; con Matthew Vaughn, Fox vuelve a mostrar los X-Men de una forma interesante y se prepara para reunir todos los repartos trayendo de vuelta a Singer para después tratar de sumarlo a los Fantastic Four -no obstante desconcertado perdió los derechos de Daredevil que regresaron a Marvel-; y finalizada la trilogía de Nolan, Warner/DC no quiere caer en el error de Sony e intenta desarrollar a Superman como un nuevo personaje tan fuerte como Batman y desencadenar todo su poder en la Liga de la Justicia.

Thor: The Dark World no llega entonces sólo como la secuela de la shakespeareana pieza de Kenneth Branagh sino que es el resumen de cómo va la segunda fase del Universo Cinemático de Marvel, y de esa forma, es la heredera de todo el peso responsable de sostenerla ya que está bastante avanzada. Al lado del segundo capítulo de Thor, Iron Man 3 tuvo su propio desenlace dejando posiblemente a Tony Stark sólo como testigo de los Avengers en los siguientes episodios, la segunda parte de del Capitán America, The Winter Soldier y la unión de historias/promociones en la serie de TV Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D..

Entonces siendo Thor consciente de su responsabilidad, desarrolla con gran eficacia una trama más madura, más organizada y con mayor desarrollo que su predecesora. Los encargados de su realización son Alan Taylor y James Gunn; en principio, creo que el encargado iba a ser Alan Taylor solo, director exitoso de TV dramática como Los Soprano, Mad Men y por supuesto Game Of Thrones -que seguramente le dió el pase de entrada en la producción-, pero para compensar su inexperiencia en la gran pantalla le pusieron al lado a Gunn que es un escritor experimentado y ya había debutado detrás de cámaras en Super.

Esta vez, la historia se translada a Asgard donde la entereza del reino es amenazada por una legendaria raza de elfos oscuros, liderados por Malekith (Christopher Eccleston), que resurgen de su aprisionamiento gracias a una convergencia en los nueve reinos y la liberación de una gran y poderosa entidad conocida como “Aether“. Las investigaciones de la doctora Jane Foster en Londres sobre un extraño fenómeno de paralelaje y hoyos de gusano, la conducen directamente donde el Aether y esta por error lo absorbe en su organismo. Malekith vengador de su pueblo a causa de los asgardianos desiste de su misión y emprende la búsqueda de Foster, lo que alerta a Thor inmediatamente.

Tres cosas queremos ver en esta cinta y son perfectamente expuestas: el regreso de Loki que se ha vuelto más que un antagónico un personaje fundamental en la trama asociada con Thor; las conexiones y explicaciones de Nueva York, Foster/Thor y ahora Londres que fue anunciado en Agents of S.H.I.E.L.D.; y la puesta en contexto del MCU.

Cuatro cosas nos sorprenden: las múltiples caras de Loki que lo llevan a la traición y la vulnerabilidad; las muertes de protagonistas de primera línea; la historia de amor desenvuelta en un ambiente que no permite que sea melosa o aburrida; y la recolección de antiguos personajes como el profesor Erik Selvig que no fue olvidado en absoluto.

Dos cosas para considerar: uno sabe que se ha vuelto costumbre que en las escenas posteriores a los créditos se desarrollen conexiones o adelantos con otras sagas pero escenas posteriores a las escenas posteriores es ridículo, es decir, en esta peli no se levante del asiento sino hasta que salga el simbolito de ©2013; la otra cosa es que la relación de Thor con sus antagónicos apenas pasó raspando en esta pieza, ya que, siendo un súper-héroe de gran fuerza y poseedor del poder del rayo en su martillo parece que cae en el mismo problema de Star Trek: Into Darkness donde Khan es inmortal, han agrandado tanto su persona que difícilmente nos imaginamos un villano de la talla de su poder, esto debe mejorar o en un futuro cercano las cintas se van a volver aburridas sin riesgo aparente.

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The Wolverine

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El auge de las pelis basadas en comics tiene su razón de ser en la codicia de los estudios cinematográficos que han tratado de explotar los derechos de las editoriales más populares de estas piezas gráficas; obvio desde hace casi un siglo ya, pero sobre todo con los recientes resultados alcanzados por los grandes estudios, se pone en la mira de los productores y directores este tipo de producciones. Sin duda los que mejor han logrado sus metas en taquilla son el triunvirato armado por Marvel Studios/Buena Vista/Disney Pictures por un lado y Warner Brothers/DC Comics por el otro.

Fox, y Sony Pictures, se meten en la pelea al poseer los derechos exclusivos de explotación de una parte importante de estas grandes potencias editoriales del comic, y en parte, son los responsables de que Universos Cinemáticos más grandes no se hayan formado perfectamente aún. Fox poseía hasta finales del año pasado los derechos de los X-Men, Fantastic Four y DareDevil; sus salidas con estas dos últimas sagas no fueron las más exitosas posibles y fueron relegadas en los rincones del estudio -a tal punto que incluso les tocó devolver los derechos de DareDevil a Marvel porque no tuvieron cómo sacar una nueva producción antes de octubre del año pasado-.

Fox ha visto mejores resultados en la explotación del microcosmos de los X-Men, con su primera trilogía pero logró decepcionar una gran parte de la crítica y la fanaticada precisamente con el cierre de la misma -gracias en parte a que Brett Ratner no supo interpretar lo que había construido Bryan Singer-. Luego el estudio intentó desarrollar subproductos de las mini-historias de los grandes favoritos y empezó con Wolverine pero de nuevo Gavin Hood se estrelló y apenas alcanzó un aceptable promedio en taquilla. El británico Matthew Vaughn dirigió X-Men: First Class y conquistó una taquilla similar pero logró lo que no había conseguido Fox hasta ahora, interés de la fanaticada en más piezas por venir.

First Class es sin duda una de las mejores piezas de Fox logradas hasta ahora, incluso por sobre las primeras realizaciones de Singer. Plantea una precuela de la historia, describiendo el origen de la amistad profunda entre Magneto y el Profesor X, tácita en todas las demás tramas que se entrelazan entre ellos y, lo más importante, conectándose con los subproductos ya publicados. Después de First Class, Fox logra una luz de esperanza y se aventura de nuevo con Mark Bomback y Scott Frank en la creación de una nueva historia para Wolverine. En principio, el director encomendado era el súper oscuro realizador Darren Aronofsky pero su agenda se lo impidió; James Mangold asumió entonces la responsabilidad del proyecto y aunque podía lograr el tono independiente esperado, su trayectoria era poco consistente, donde la calidad de sus piezas se sacrifica por el entrenimiento prometido, lo cual de alguna forma era preocupante.

The Wolverine finalmente sorprende con una madurez narrativa y una historia aislada de lo que veníamos viendo como espectadores sin tener que relanzar la franquicia o redefinir sus orígenes. Logan interpretado -ya seis veces- por Hugh Jackman se encuentra oculto y sumergido en los profundos bosques del medio oeste norteamericano, acosado por pesadillas en las que se ve envuelta su culpa por la muerte de Jean Grey (Famke Janssen). Hasta allá, va a buscarlo su destino encarnado en Yukio (Rila Fukushima), una joven espadachín asalariada de Yashida (Haruhiko Yamanouchi), viejo amigo de Nagasaki donde Wolverine salvó su vida; Yashida ha estado en la búsqueda de Logan porque quiere pagar su deuda de honor de esa época. Gracias a que Yukio puede ver el futuro, logra encontrar al Wolverine y transportarlo a Tokio. La acción se centra entonces en Japón, a donde viaja Logan en busca de su amigo; entran en acción samurais, yakusas, ronin, arqueros y espadachines, sin saturar la historia, y sobre todo dando un pulso interesante a otro eslabón de X-Men. Si esta peli es realmente entretenida, cadente y oscura al mando de Mangold, no puedo siquiera imaginar cómo hubiera sido si Aronofsky la hubiera dirigido.

The Wolverine es el único que ha logrado darle redondez a Fox y se ha vuelto su personaje más preciado. En este capítulo se adapta perfectamente a la cultura japonesa y se enriquece con todo su folclor, su música, sus colores, sus paisajes y su arquitectura. Pero la madurez de la pieza también se da del aprendizaje logrado con First Class; The Wolverine trae a colación la detonación nuclear que Estados Unidos propició en Nagasaki, pero no es protagonista, tal cuál como el incidente de Bahía Cochinos en First Class, generando vínculo, credibilidad y congruencia en su propio Universo Cinemático. Hay dos o tres escenas tipo comic que son espectaculares para que le pongan atención; el ataque ninja, el despertar del samurai de adamantio y las flechas en la espalda de Wolverine; estas tres escenas, combinadas con la música original de Marco Beltrami y las cámaras de Ross Emery, logran darle el tono épico a la cinta y pagar la boleta. Igual esperen en sus sillas sentados, hay más historia en los créditos que nos prepara desde ya para Days of Future Past, el tan esperado regreso de Bryan Singer a la franquicia.

Mientras Warner redondea los 3 millardos de dólares desde este auge de los comics en el cine, gracias en parte a la oscuridad que ha venido explotando de historias como Batman (Batman Begins, The Dark Knight, The Dark Knight Rises) y Superman (Man of Steel), Marvel no se queda atrás para nada con una mega cifra de 5 millardos de dólares con siete producciones (Iron Man I, II y III, Thor, Captain America, The Incredible Hulk, The Avengers) y aún quiere más. Contando las taquillas de Fantastic Four, Fox alcanza una respetable cifra de 2.300 millones de dólares con siete producciones y espera que, por primera vez, con The Wolverine puedan sobrepasar la marca de los 500 millones que ninguna de sus producciones ha logrado para soñar con la cifra neta de los 3 millardos, en su portafolio.

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Iron Man 3

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Tan en boga hoy en día el tema de las trilogías que Iron Man no podía ser la excepción y llega su tan esperada tercera parte. Esta vez de la mano de Shane Black quien ya había dirigido a Robert Downey Jr. en el excelente film noir Kiss Kiss Bang Bang. No lo hace mal y a pesar de que Jon Favreau se apuntó uno de los cuadrangulares más importantes en la historia de la franquicia al escoger a Downey Jr. como el mujeriego y conquistador Tony Stark, la verdad es que su segunda parte tiene muchos desaciertos, así al final cumpla su cometido de diversión. Black es un escritor por excelencia y se siente más cómodo si está involucrado per sé en el equipo de escritura -en ese sentido ya es un logro teniendo en cuenta que después de Die Hard, Lethal Weapon es uno de los clásicos de la acción mejor calificados y él es el creador/colaborador de todas sus partes en la serie-.

Al igual que Avengers el año pasado, Iron Man se lanza al ruedo de primeras para dar inicio a la temporada de grandes éxitos del verano en Hollywood. Al final, ser favorita es más difícil de lo que parece y no todas las piezas logran soportar dicha presión -como sucedió con Prometheus o el mismo Dark Knight Rises-. El tercer episodio logra hacer bien el ejercicio al colmar las expectativas que promete, ya es un éxito de taquilla redondeando los 950 millones de dólares recaudados y personalmente creo logra el mismo impacto espectacular de The Avengers el año pasado.

Antes de analizar la peli hay varios antecedentes para tener en cuenta como por ejemplo que es la primera pieza después de la fase uno del Universo Cinemático de Marvel (MCU de su nombre en inglés). Pareciera no ser un gran tema pero siendo Black el guionista, y uno «no tan aficionado» a los comics, la responsabilidad es muy fuerte. Hay que decir que la gran ventaja que ha tenido Marvel, desde la crisis de los 80’s. es que sus historias se han mantenido, unidas, integradas y consistentes en un sólo universo, en un sólo plano unidimensional. En este Iron Man, no sólo no se evita sino que se abraza este concepto, se hacen alocuciones a los eventos de Nueva York del año pasado, lo que significó para Tony Stark estar envuelto en el asunto como un mortal ser humano y, así como tal, descubrir que detrás de toda esa aura pretenciosa, autosuficiente y segura está un hombre que es vulnerable en todo sentido.

Black consigue lo que Sony Pictures en cuatro episodios no ha logrado con Spider-Man, un personaje cercano al espectador. Su Iron Man no tiene miedo de caer en los clichés por el contrario les saca partido cada vez que se aproximan, -en un gran resumen- es un melodrama que se enriquece con comedia sencilla de digerir y a la vez logra que Tony Stark sea carismático y simpático para cerrar con una frase genial para la serie, para Shane Black y para el mismo Robert Downey Jr.: “yo soy Iron Man“. Esa frase más que el culmen del argumento, es la perfecta sentencia de toda la franquicia y el negocio de las pelis basadas en este tipo de historias. En los comics, el héroe central de Marvel Comics es Spider-Man, después podrá venir todo el infinito cosmos de los X-Men, después los Avengers, y así el líder de estos últimos sea Tony Stark, como Iron Man, al final es un personaje sin mucha relevancia. Pero en el cine se ha demostrado exactamente lo contrario, los derechos de producción y explotación de los personajes de Marvel se han repartido en varios estudios. Fox tiene Silver Surfer, Galactus a los X-Men y los Fantastic Four, Sony Pictures a Spider-Man y aunque poco a poco Marvel Studios ha ido recobrando derechos de personajes como DareDevil aún está todo muy atomizado y ninguno tiene un liderazgo claro. Sin embargo, el éxito de Iron Man permitió pensar en Thor, en el Capitán America y los mismos Avengers. Antes del Iron Man de Jon Favreau, los personajes de Marvel sólo habían tenido un gran éxito con la trilogía de X-Men pero precisamente su tercera parte eliminó fogosidad y los humos se calmaron demasiado. De resto, no lograban buenas taquillas, las historias se reiniciaban constantemente con nuevos repartos y nada parecía tener consistencia.

«Yo soy Iron Man» pone en vilo que Robert Downey Jr. dice que después de llegar a sus cincuenta años no quiere seguir haciendo el papel de Tony Stark pero a la vez que si no es él, no lo es nadie. Lo pone en una posición muy ventajosa, porque en Marvel son inteligentes y saben que no pueden dejar ir a su mejor complemento; esta semana escuché incluso que Downey Jr. ofreció seguir en el MCU si y solo si le ofrecían 100 millones de dólares. La decisión está en Marvel y Disney, y si lo aceptan vendrán nuevas conjeturas de cómo podría seguir apareciendo después de lo sucedido en esta peli.

Hablando de la cinta en general, los avances de la trama nos trajeron a colación al Mandarín interpretado genialmente por el gran Ben Kingsley. Este personaje es un gran contrincante de Iron Man y precisamente con él es donde se pone capcioso el guión. De pronto, los refanáticos de Iron Man podrían estar esperando el enfrentamiento que estos dos personajes tuvieron en las páginas del comic, ala Bane vs. Batman en Dark Knight Rises, pero este es otro de los adoctrinamientos que recibimos de Shane Black con sus licencias como guionista. En vez de poner a aprender Kung-Fu de la nada a Tony Stark, Black amenaza su persona de la manera más terrenal posible, hace enlaces en la cosmogonía de Stark que no conocíamos, desarrolla un impresionante antagónico con Guy Pierce y le da redondez a cada uno de los personajes con un desarrollo medido -para que no parezca una coral- y con un sentido único -para que se justifique su aparición-. Lo más bonito es que a pesar que existe un aire de traición al comic, lo revierte con la aparición de personajes clásicos en la historieta como Bambi, Ellen Brandt, el mismo Mandarín y Rescue en lo que me parece un gran desenlace para la historia de amor detrás de la gran hazaña épica que es Iron Man 3.

-Una gran lección de escritura si entendemos los grandes problemas que tuvimos con el personaje de Gary Oldman en Lawless-.

Lo más divertido de todo es que gracias a Shane Black el cuadro de explotación que es una cinta de comic se siente evolucionada por la combinación de dos géneros cinematográficos. Iron Man 3 es por un lado un western donde Tony Stark desafía a sus contrincantes a un duelo en medio del pueblo y debe aceptar las consecuencias de sus actos. Y por el otro es una road-movie desde Tennesse hasta California donde aprende a perdonarse, a conocerse y sanar sus más profundas heridas. Al final disfruté mucho la peli aunque me dejó un profundo y agridulce sinsabor. Para los que fuimos a ver las escenas después de los créditos hubo una gran decepción al no aparecer las tan anunciadas escenas de Ant-Man dirigidas por Edgar Wright y siguiente proyecto dentro de los Avengers después de finalizar su trilogía de Blood and Ice Cream con Simon Pegg y Nick Frost. A cambio obtuvimos un dato adicional, los ataques de pánico de Tony Stark no se eliminaron así como así en el enfrentamiento de sus miedos, necesitaron de terapia y que mejor para darla que el mismísimo doctor Banner 😉

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70th Annual Golden Globe Awards

Esta noche desde las 7:30PM (21:30hrs Baires – Alfombra Roja), la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) dará oficialmente inicio a la temporada de premios de este año. He aquí sus nominados:

    Cecil B. DeMille

  • Jodie Foster
    Mejor película dramática

  • Argo de Ben Affleck
  • Django Unchained de Quentin Tarantino
  • Life of Pi de Ang Lee
  • Lincoln de Steven Spielberg
  • Zero Dark Thirty de Kathryn Bigelow
    Mejor desempeño de una actriz en una película dramática

  • Jessica Chastain por Zero Dark Thirty
  • Marion Cotillard por De rouille et d’os
  • Helen Mirren por Hitchcock
  • Naomi Watts por Lo Imposible
  • Rachel Weisz por The Deep Blue Sea
    Mejor desempeño de un actor en una película dramática

  • Daniel Day-Lewis por Lincoln
  • Richard Gere por Arbitrage
  • John Hawkes por The Sessions
  • Joaquin Phoenix por The Master
  • Denzel Washington por Flight
    Mejor película de comedia o musical

  • The Best Exotic Marigold Hotel de John Madden
  • Les Misérables de Tom Hooper
  • Moonrise Kingdom de Wes Anderson
  • Salmon Fishing in the Yemen de Lasse Hallström
  • Silver Linings Playbook de David O. Russell
    Mejor desempeño de una actriz en una película de comedia o musical

  • Emily Blunt por Salmon Fishing in the Yemen
  • Judi Dench por The Best Exotic Marigold Hotel
  • Jennifer Lawrence por Silver Linings Playbook
  • Maggie Smith por Quartet
  • Meryl Streep por Hope Springs
    Mejor desempeño de un actor en una película de comedia o musical

  • Jack Black por Bernie
  • Bradley Cooper por Silver Linings Playbook
  • Hugh Jackman por Les Misérables
  • Ewan McGregor por Salmon Fishing in the Yemen
  • Bill Murray por Hyde Park on Hudson
    Mejor desempeño de una actriz de reparto en una película dramática

  • Amy Adams por The Master
  • Sally Field por Lincoln
  • Anne Hathaway por Les Misérables
  • Helen Hunt por The Sessions
  • Nicole Kidman por The Paperboy
    Mejor desempeño de un actor de reparto en una película dramática

  • Alan Arkin por Argo
  • Leonardo DiCaprio por Django Unchained
  • Philip Seymour Hoffman por The Master
  • Tommy Lee Jones por Lincoln
  • Christoph Waltz por Django Unchained
    Mejor película animada

  • Brave
  • Frankenweenie
  • Hotel Transylvania
  • Rise of the Guardians
  • Wreck-It Ralph
    Mejor película extranjera

  • Amour de Michael Haneke (Austria)
  • En kongelig affære de Nikolaj Arcel (Dinamarca)
  • Intouchables de Eric Toledano y Olivier Nakache (Francia)
  • Kon-Tiki de Joachim Rønning y Espen Sandberg (Noruega)
  • De rouille et d’os de Jacques Audiard (Francia)
    Mejor director de una película

  • Ben Affleck por Argo
  • Kathryn Bigelow por Zero Dark Thirty
  • Ang Lee por Life of Pi
  • Steven Spielberg por Lincoln
  • Quentin Tarantino por Django Unchained
    Mejor guión para una película

  • Mark Boal por Zero Dark Thirty
  • Tony Kushner por Lincoln
  • David O. Russell por Silver Linings Playbook
  • Quentin Tarantino por Django Unchained
  • Chris Terrio por Argo
    Mejor banda sonora para una película

  • Mychael Danna por Life of Pi
  • Alexandre Desplat por Argo
  • Dario Marianelli por Anna Karenina
  • Tom Tykwer, Johnny Klimek y 
Reinhold Heil por Cloud Atlas
  • John Williams por Lincoln
    Mejor serie dramática para Televisión

  • Breaking Bad (AMC)
  • Boardwalk Empire (HBO)
  • Downton Abbey (PBS 
A Carnival)
  • Homeland (SHOWTIME)
  • The Newsroom (HBO)
    Mejor desempeño de una actriz en una serie dramática

  • Connie Britton por Nashville (SET)
  • Glenn Close por Damages (AXN)
  • Claire Danes por Homeland (SHOWTIME)
  • Michelle Dockery por Downton Abbey (PBS 
A Carnival)
  • Julianna Margulies por The Good Wife (Universal)
    Mejor desempeño de un actor en una serie dramática

  • Steve Buscemi por Boardwalk Empire (HBO)
  • Bryan Cranston por Breaking Bad (AMC)
  • Jeff Daniels por The Newsroom (HBO)
  • Jon Hamm por Mad Men (AMC)
  • Damian Lewis por Homeland (SHOWTIME)
    Mejor serie de comedia o musical para televisión

  • The Big Bandg Theory (CBS)
  • Episodes (SHOWTIME)
  • Girls (HBO)
  • Modern Family (ABC)
  • Smash (NBC)
    Mejor desempeño de una actriz en una serie de comedia o musical

  • Zooey Deschanel por New Girl (FOX)
  • Julia Louis-Dreyfus por Veep (HBO)
  • Lena Dunham por Girls (HBO)
  • Tina Fey por 30 Rock (NBC)
  • Amy Poehler por Parks and Recreation (NBC)
    Mejor desempeño de un actor en una serie de comedia o musical

  • Alec Baldwin por 30 Rock (NBC)
  • Don Cheadle por House of Lies (HBO)
  • Louis C.K. por Louie (FX)
  • Matt LeBlanc por Episodes (SHOWTIME)
  • Jim Parsons por The Big Bandg Theory (CBS)
    Mejor mini serie o película hecha para televión

  • Game Change (HBO)
  • The Girl (HBO)
  • Hatfields & McCoys (History Channel)
  • The Hour (BBC)
  • Political Animals (USA)
    Mejor desempeño de una actriz en una mini serie o película hecha para televisión

  • Nicole Kidman por Hemingway & Gellhorn (HBO)
  • Jessica Lange por American Horror Story (FX)
  • Sienna Miller por The Girl (HBO)
  • Julianne Moore por Game Change (HBO)
  • Sigourney Weaver por Political Animals (USA)
    Mejor desempeño de un actor en una mini serie o película hecha para televisión

  • Kevin Costner por Hatfields & McCoys (History Channel)
  • Benedict Cumberbatch por Sherlock (BBC)
  • Woody Harrelson por Game Change (HBO)
  • Toby Jones por The Girl (HBO)
  • Clive Owen por Hemingway & Gellhorn (HBO)
    Mejor desempeño de una actriz de reparto en una mini serie o película hecha para televisión

  • Hayden Panettiere por Nashville (SET)
  • Archie Panjabi por The Good Wife (Universal)
  • Sarah Paulson por Game Change (HBO)
  • Maggie Smith por Downton Abbey (PBS 
A Carnival)
  • Sofia Vergara por Modern Family (ABC)
    Mejor desempeño de un actor de reparto en una mini serie o película hecha para televisión

  • Max Greenfield por New Girl (FOX)
  • Ed Harris por Game Change (HBO)
  • Danny Huston por Magic City (MovieCity)
  • Mandy Patinkin por Homeland (SHOWTIME)
  • Eric Stonestreet por Modern Family (ABC)

Presentados por Tina Fey y Amy Poehler

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Series más destacadas 2012 (III)

[Continúa]

Sigamos con el balance de las series hasta ahora. No voy a hacer muy extensa esta reseña -que ya es bastante vasta- y voy a dedicarme a The Big C, Mad Men, Breaking Bad, Wilfred, The Killing, The Walking Dead, Game of Thrones y Homeland. Podrán no ser las favoritas de todos nosotros pero debemos reconocer que están en la tendencia, tienen una calidad de producción muy alta y si les dimos una oportunidad quedamos atrapados con ellas.

The Big C es una de las series que más me conmovió el año pasado por su frescura, su posición frente al cáncer y el personaje de Laura Linney. Linney es una hermosísima mujer aterrizando en sus 60’s sin pena ni gloria, es un monstruo de La Academia y ya ha logrado tres nominaciones a la estatuilla -que injustamente le han quitado- y dos Globo de Oro -uno precisamente por su papel en esta serie-. La primera temporada tuvo un conmovedor argumento con esta mujer decidiendo vivir tranquilamente; agobiada por la muerte de su vecina, y amiga, cambia de posición y quiere un tratamiento de curación, así su fase de la enfermedad esté muy avanzada. En la segunda temporada, cambia de doctor y empieza un tratamiento con un procedimiento con el que apenas se está experimentando. En esta nueva experiencia, llegan al reparto Alan Alda y Hugh Dancy quienes acompañan a Oliver Platt, Gabriel Basso, John Benjamin Hickey, Gabourey Sidibe, Phyllis Somerville, Cynthia Nixon y Reid Scott. Uno debe hacerse a la idea de que la temática de la serie -a pesar de lo festiva y optimista que pueda llegar a ser la hermosa presentación de la serie- es sobre muerte y cáncer; el problema es que uno como espectador crea un vínculo fuerte con los personajes y la despedida de cada uno de ellos es muy dolorosa. En esta segunda temporada no se desentona un tris. Linney sigue siendo encantadora pero su personaje va teniendo sus altas y sus bajas, lo que implica un desarrollo más profundo del personaje el cual logra impecablemente. La expectativa de la tercera temporada es miedosa. Finalmente, ¿Cathy caerá en su lucha por sobrevivir o habrá realmente esperanzas de recuperación?

Mad Men resistió el levantamiento de sus escritores. Después de un año y medio volvió con la quinta temporada de esta maravillosa serie, en un tono casi de añejamiento. Todos los actores en perfecta armonía con sus personajes y en equilibrio de guión o historias. Más ocurrente, más dramática y más cruda llegando a los confines más inesperados de este pequeño universo al final de los 50’s y principios de los 60’s. Muchos personajes no fueron tan protagonistas en esta temporada, como Peggy (Elisabeth Moss) o Betty Francis -antes Betty Draper– (January Jones), esto le dio un impulso adicional a otros personajes que brillaron con luz propia. Mi favorito Roger Sterling (John Slattery), un poco más pícaro, más sucio, siempre muy elegante y sofisticado pero con unos giros increíbles que evidenciaron su vulnerabilidad a flor de piel. Obviamente, Jon Hamm no desentona y nos deja en ascuas para una siguiente y muy esperada sexta temporada.

Hay unos que dicen que Breaking Bad es la serie que diseña la tendencia en TV de estos primeros años del siglo XXI, suena exagerado pero creo que no están del todo equivocados. Turbulenta, mundana, excelentemente narrada y con unos personajes muy crudos, Breaking Bad redefine los estándares de las series dramáticas. El papel del profesor de química interpretado por Bryan Cranston será recordado hasta el día de su muerte, gracias a ese perverso juego de los guionistas de la serie con los sentimientos y moral de los espectadores. Primero nos presentan un hombre sencillo y bueno. Padre de familia y amoroso que se convierte en un anti-héroe al tratar de protegerla sobre cualquier riesgo que pueda amenazarlos en su ausencia. Luego se vuelve un ser corrupto por la ambición, el poder y el dinero que ha desarrollado en su lucha. Y luego, volverse un monstruo al que su mujer le teme y sus hijos desconocen. Por su lado, Aaron “Pinkman-bitch” Paul, su «yang», siempre fue torpe, ignorante pero un hombre leal al equipo. Sus errores y torpezas enfrascaban al “Señor White” en unos dilemas ético-morales muy fuertes pero ambos de una u otra forma lograron sacarlos adelante en la industria de la metanfetamina, por eso muchas veces pensamos que el Señor White debía librarse de él para poder sobrevivir. En esta quinta temporada -continuando el curso de la cuarta- Jesse va limpiando sus adicciones, es reconocido por su lealtad y trata de librarse de este negocio que tantas penas le ha causado. Nos gobierna la incertidumbre del «mid-season» (que es una pausa en la mitad de temporada), y esperamos el desenlace con gran ansiedad y profundo temor. No sabemos qué pueda suceder en los últimos capítulos y si habrá una nueva temporada: Los creadores y productores han manifestado en varias oportunidades que la serie comenzó con una premisa, la muerte de Walter White y que por respeto a sus fanáticos así debería continuar. Entonces ¿va a morir? ¿Cuándo? ¿Cómo? Me declaro completamente adicto a la serie.

Una de las grandes sorpresas del año pasado fue Wilfred. Una creación surrealista y delirante de Jason Gann que empezó originalmente en su natal Australia y luego a través de FOX y FX desarrolló de nuevo en Estados Unidos, esta vez de la mano de Elijah Wood. El planteamiento es sencillo. Wood que interpreta a Ryan, es un abogado independiente, joven y emprendedor. En una de sus crisis bipolares y existencialistas decide suicidarse en una ingesta descomunal de pastillas que no causan el efecto deseado. De alguna retorcida forma, algo se activa en la mente de Ryan y puede ver al perro de la vecina como un ser humanizado. Wilfred es la mascota de la hermosa Jenna (Fiona Gubelmann) quien, en la primera temporada, se vuelve su amor platónico. La segunda temporada no es tan extraordinaria y regular como su antecesora. No es consistente y cuando nos entregan un buen capítulo, el siguiente es un ladrillo mortal. Sin embargo, en este balance, los episodios sobresalientes son grotescamente divertidos y desquiciadamente hilarantes. Nos dejamos llevar por la vulgaridad de este maldito perro juzgándolo como un ser humano pero después nos hacen caer en la cuenta de nuestros propios delirios y reconocemos que es tan sólo un perro. Esta temporada nos trajo a Amanda interpretada por Allison Mack, una carga equilibradora en el corazón de Ryan que lo asienta en el mundo real y le permite desarrollar sus amorosos sentimientos. Sin embargo, al mismo tiempo Amanda le permite descubrir raíces de una sicosis más profunda en su niñez que nos intriga hasta el final de la temporada. Ya está confirmado el tercer lanzamiento de la serie y aunque ansío verlo le deseo mejor rigurosidad en los guiones y mayor consistencia, de pronto aprovechando mucho más la genialidad de David Zuckerman (The Fresh Prince of Bel-Air, Family Guy) que realmente ha puesto los puntos sobre las íes y ha desarrollado capítulos excelentes a lo largo de ambas temporadas.

The Killing es la adaptación estadounidense de la serie danesa Forbrydelsen. Un thriller de suspenso sobre el extraño asesinato de una joven involucrada en un juego de intereses privados y gubernamentales. Aunque estuve muy emocionado la mayor parte de la primera temporada siempre renegué que su final no trajera una resolución completa al misterio. Predije que si el interés era pasar de culpable en culpable, de temporada en temporada, iba a ser una latosa tarea cada vez que viera un episodio de la serie. La segunda temporada no sólo cambió mi perspectiva sino que me enamoró por completo y aunque su final trajo la resolución al caso pareciera que no está cerrado del todo y que hay mucho más por develar en la investigación. Su final es abierto, la agente Sarah Linden accede a otra investigación y no sabemos si habrá más crímenes, más casos, más investigaciones, más relaciones con el caso de los Larsen o si incluso habrá una tercera temporada.

The Walking Dead, finalmente, logró aprobar el examen y triunfó sobre la crítica de cómo una serie sobre zombis podría lograr su camino e identidad en el formato de TV. Frank Darabont fue el que se atrevió basado en la reconocida novela gráfica y en este momento observamos su tercera temporada. Atrincherados en una cárcel que se ganaron a pulso, los protegidos por el comisario Rick por fin logran tener algo de calma y paz. Sin embargo no muy lejos las amenazas logran acecharlos y nuevas sorpresas de la historia como la aparición de Merle -hernano de Daryl que apareció en la primera temporada-, el fin de la separación de Andrea y su vigilante Michonne, etcétera, logran cautivar el interés de los fanáticos. Por mi lado el cambio de tono de drama de catástrofe a uno más «gore» y sangriento me tiene fascinado. Eso y el interactuar de los personajes ha logrado cautivar toda mi atención. Las relaciones y nuevos personajes así como la salida de otros han mantenido muy alta la tensión de la trama y en algunos casos nos ha dejado sin aliento y boquiabiertos con los giros que tiene la historia. Se avecina un final, un poco predecible, pero increíble. Es imperdible.

La gran diva de las series tiene nombre propio y se llama Game of Thrones de HBO. Yo la veo y la sigo. No soy fanático ni me parece nada del otro mundo. Rescato la gran producción, la coherencia de sus historias -basadas en la serie de novelas A Song of Ice and Fire de George R.R. Martin– y lo atractivo del cuento. No es excelente pero es bien, es fácil dejarse deslumbrar por “la serie con mayor producción” en la historia de la TV. El fanatismo de sus seguidores hace que se sobrevalore su calidad pero sobre todo que se asegure un par de temporadas más mientras se desenreda toda la cosmogonía.

Finalmente, Homeland. Al igual que Wilfred, la segunda temporada no ha resultado tan buena como la primera. Muchos hablan de acartonamiento, cliché o material trillado; otros hablan de personajes desbalanceados o incluso empiezan a rechazar el personaje principal de Claire Danes, Carrie Mathison. Por mi lado siento que empezó muy bien con la situación en el Líbano y la frustrante posición de Carrie después de su desenlace en la primera temporada pero de alguna forma si se empantanó con el atentado que quiere realizar Abu Nazir en territorio estadounidense porque se fueron cerrando los caminos y la historia que parecía tan interesante ahora es demasiado parecida a 24 con Jack Bauer. Es innegable que Claire Danes está haciendo un trabajo impecable, con su Globo de Oro y su Emmy, Daines es favorita al lado de Laura Linney y Jessica Lange en loa próxima ceremonia de los Golden Globes, a realizarse imaginamos que en enero del próximo año. Para los que nunca vieron la primera temporada, es fácil ponerse al día. Su estructura es de doce capítulos y apenas se está cerrando la segunda temporada. Homeland es el costumbrismo usado por los agentes estadounidenses para hablar de toda la estructura de seguridad nacional. La serie como tal está enfocada en un grupo de la CIA que practica labores de inteligencia contra acciones terroristas. Abu Nazir es la metáfora directa para unir a los fundamentalistas de Medio Oriente en un sólo personaje como en su momento pudieron ser Osama Bin Laden, Muammar Gaddafi o incluso Rabah Muhanna y Mahmoud Abbas, hoy en día. Por lo mismo, para poder tener un imaginario global Nazir comparte una figura bastante estereotipada que en contraste con el resto de la serie hace que pierda credibilidad. A falta de un capítulo para su cierre de temporada la tensión es alta y el clímax es álgido dejando, a pesar de todo, un buen balance de esta serie de acción y drama.

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Series más Destacadas 2012 (II)

[Continúa]

La siguiente categoría recoge todas Las series que ya están aterrizando en sus temporadas finales. Hubo muchas el año pasado pero al parecer todas siguen su rumbo por ahora a no ser por 30 Rock. Tina Fey, Alec Baldwin, Tracy Morgan, Jane Krakowski, Judah Friedlander y Jack McBrayer se despiden de nuestra televisión en su séptima temporada con la pieza más genial desde Seinfeld. Fresca divertida, mordaz, audaz y muy entretenida. Una idea original de Tina Fey, producida por Lorne Michaels, que demostró los grandes dotes de escritora de la Fey y que a la postre le labró un camino hasta la cumbre de Hollywood -así haya sido como una sólida actriz de comedia-. Muy posiblemente, en un futuro no muy lejano, podamos ver a la gran Kristen Wiig haciendo equipo con Tina Fey, no sólo actuando, sino escribiendo como ambas saben hacerlo. Wiig ya incursionó haciendo guiones para comedias e incluso estuvo nominada al Oscar (mejor guión original por Bridesmaids) -nada mal- su éxito apresuró su salida de Saturday Night Live que de alguna forma también podemos ver como en fin de una era.

Pero por favor continuemos con las series nuevas.

2012 nos trajo mucha variedad, muchas novedades en series de los canales HBO, Cinemax, Fox o incluso el mismo internet. Girls, House of Lies, Newsroom, This is not my life, Veep, Comedians In Cars Getting Coffee y como el año pasado no hablamos de ella para este año es nueva también American Horror Story.

Empecemos por Girls. Del mismo corte indie de Bored to Death de Jonathan Ames, llega la más atrevida, original y honesta serie de TV de mujeres, sobre mujeres e interesante para todas las personas que quieran recibir una desmedida cachetada de frescura sin importar sus inclinaciones sexuales. Mi definición de la serie es Sex and The City pero real. Lena Dunham se ha vuelto una de mis personas más interesantes. No tengo que estar de acuerdo con ella, incluso es medio goda, pero la forma de mostrar el mundo que ve y los que la relacionan demuestran verdad y autenticidad en su discurso. Puede que uno se moleste con ciertas de sus actitudes o de su personaje pero, en tonos de grises, es muy fácil identificarse con ella. Dunham, es una locura, además de protagonizar la serie, la escribe, la dirige, la produce y la edita. Si al final, lo que finalmente recibe el telespectador es una pieza de una calidad altísima, es súper loable cada una de sus labores como una actividad muy profesional. Girls, súper, súper recomendada -y si les cae bien la Durham búsquenla en Instagram es muy divertida-.

Debo reconocer que Don Cheadle no es mi actor favorito y cuando llegó House of Lies a HBO me sentí precavido. Me cautivó la narrativa de la serie y lo descarado de los perfiles de cada uno de los personajes. No es de todo mi agrado pero tiene bastantes aciertos. Es cruda, ruda y dura sólo media hora haciéndola fácil de digerir. El final de la temporada corresponde a lo mostrado a lo largo de los capítulos y si uno se deja llevar puede quedar boquiabierto. Un proyecto interesante de Matthew Carnahan.

Jeff Daniels para mi toda la vida fue un actor con papeles de segundón hasta Dumb and Dumber con Jim Carrey; de ahí en adelante o era segundón o era comediante pero no lo tomaba muy en serio. Sin embargo, apareció The Hours y algo cambió en mi percepción de él. Después vino The Squid and the Whale y Good Night, and Good Luck y obvio se notó que Daniels tomó otra dirección en su carrera; ahora puede ser una personalidad muy confiable en una pieza seria como Howl o un excelente mafioso en una peli de ciencia ficción como Looper. Dumb and Dumber To la segunda parte de la cómica franquicia -que se ha venido negociando con el mismísimo Jim Carrey y los Farrelly– hace evidente su demostración de una actitud osada y atrevida, abierto a cualquier proyecto que sea potencial de un reto histriónico. Newsroom, así como la personalidad de Daniels, es osada, audaz y retadora. Siendo Aaron Sorkin su creador y libretista además la serie se vuelve contestaria. Daniels interpreta a un director de noticias que es líder de opinión en Nueva York, de pensamiento conservador pero que quiere revolucionar a sus colegas votantes que últimamente se han visto como borregos, caminando ciegamente en manada. Levantando tapas de ollas podridas empieza a descubrir nuevos opositores, nuevos aliados pero sobre todo nuevos enemigos. Muy buena. Su lema podría ser que no hay que comer entero, ni de los medios de comunicación, ni de esta serie misma pero por lo menos algo le abre a uno los ojos, si uno lo mira en perspectiva en nuestro propio contexto.

This Is Not My Life es una serie neozelandesa creada por Gavin Strawhan de ciencia ficción, que están rotando en Cinemax y que precisamente me atrapó por su tema. No hay actores reconocidos en el reparto a excepción de Charles Mesure (V: The Final Battle) o Tania Nolan (Spartacus). Si uno es capaz de perdonar ciertas actuaciones y algunos errores de narración la serie puede ser muy divertida. Igual no hay que hacer mucho esfuerzo, está muy bien hecha y el tema es interesante. Alec Ross, esquizoide, se despierta después de un golpe en la cabeza y no recuerda mucho de su vida. Su amnesia temporal es atribuida al accidente pero, poco a poco, Ross va encontrando pistas sobre un mundo en el que habita pero que no es el suyo. Excelente 😉

Veep es otra comedia de Julia Louis-Dreyfus donde actúa como una desubicada mujer entrando a su mediana edad. En principio, puede ser un papel igual al de Christine de The New Adventures of Old Christine con la diferencia que ahora ella es la vicepresidente de los Estados Unidos. No es fácil. Podría tranquilamente pertenecer a las series que nunca fueron pero con dos oportunidades que se le de, se puede uno dar cuenta que puede tener matices que HBO le permite y que definitivamente Warner no quiso explotar. El final de The New Adventures of Old Christine fue prematuro y por eso no culpo a Julia Louis-Dreyfus de repetirse un poco en el papel, más bien alabo que siga explotando el rol y que le de un giro divertido y políticamente incorrecto. Eso si, la presentación es de lo más barato y perezoso que he visto en TV.

Jerry Seinfeld es un hombre audaz, inteligente y muy cómico. Nunca ha querido valerse 100% de su fama de Seinfeld para extender su carrera como si lo hicieron en algún momento Michael Richards y Jason Alexander estrellándose fuertemente con cancelaciones de sus programas en sus primeras temporadas. Tanto Julia Louis-Dreyfus con su Christine o Larry David con Curb Your Enthusiasm, lograron desprenderse de esa fuerte herencia y hacer otras cosas igualmente divertidas. Aunque no tocó de nuevo su personaje, seguía haciendo sus rutinas de comedia, comerciales de TV de gran impacto, especiales en largometrajes y participaba de algunas pelis como Bee Movie producida por Steven Spielberg. Sólo hasta este año apareció Comedians In Cars Getting Coffee, una serie cómica de rotación en internet mediante wepisodios de pocos minutos donde Seinfeld invita a sus amigos comediantes a tomar un café. Analiza primero al invitado, le propone un paseo en un carro especial y simplemente lo escucha. Un gana-gana, para todos. El segmento es divertido, Seinfeld recupera algo de frescura y los comediantes invitados algo de publicidad. Debo reconocer que hace rato no los veo pero los primeros capítulos con Ricky Gervais, Alec Baldwin y Larry David fueron de una excelencia impecable. Después vinieron Louis C.K. y Michael Richards que no me han llamado mucho la atención pero estando tan a la mano seguramente les doy una oportunidad en cualquier momento. La serie se puede ver aquí: Comedians In Cars Getting Coffee

Cerramos esta entrada con American Horror Story. La serie va en su segunda temporada, después de una exitosa colección de doce episodios en su primera salida. Además de ser una serie inusual por su temática de suspenso, la primera temporada de American Horror Story nos sorprendió gratamente por dos importantísimos factores. Uno, Jessica Lange, señora actriz que no conforme con sus dos Oscar, ahora empieza su poder en la TV con su Emmy y su Globo de Oro como mejor actriz de reparto gracias a un desempeño escalofriante como la hermana Jude en el asilo. Lo segundo interesante es que después de los doce capítulos en su primera temporada, hay un principio y un final de un cuento. Su segunda temporada es una historia diferente que esperamos también finalice al final de la presentación de los doce capítulos regulares. En la primera sesión, todo gira en torno a una casa de principios del siglo XX cuyo dueño era un doctor ginecobstetra y de cómo una progresión de eventualidades son heredadas por sus nuevos dueños hoy en día. Esta temporada es un asilo mental, ambientado en los años 50’s. Repiten por ahora Jessica Lange, Evan Peters y Zachary Quinto pero además aparecen Lily Rabe y James Cromwell aportando un par de historias increíblemente retorcidas y macabras.

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