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Parfum

parfum

Una de las novelas más eróticas que haya leído en mi vida se transforma bajo la genial adpatación de Eva Kranenburg, Philipp Kadelbach (director) y Oliver Berben, en una serie de Netflix que podemos observar en el catálogo bajo el nombre de Parfum. Con un giro policiaco más dirigido hacia lo que haría Law & Order: Special Victims Unit o incluso Law And Order Criminal Intent, en la realidad del espectador no se sabe quién es Jean-Baptiste; esto hace la pieza realmente interesante y distante a la peli realizada por Tom Tykwer, más cercana a la literatura de Süskind . Sin embargo, romper la cuarta pared, con el libro de Süskind o incluso las escenas de Tykwer en el compu de la hermosísima Friederike Becht, hacen de esta propuesta algo inusual.

¿Toothless? ¿Roman? ¿Butsche? ¿de Vries? De pordiós ¿Elena? Cómo saberlo. Hasta el capítulo cinco, la serie aún divaga en el autor intelectual de los asesinatos.
Cómo saberlo si la serie apunta a qué cada uno de nosotros tiene un instinto asesino que delicadamente puede desatar una serialidad de atrocidades. Me encanta como la personalidad de Grenouille se ha dispersado en varios personajes de la pieza, tal como el final de la novela donde por exitación extrema, las partes de Jean-Baptiste han sido separadas entre sus más fanáticos seguidores. Cada uno tiene un motivo o una razón y a medida que avanza la primera temporada los perfiles se van desarrollando con pinceladas muy bien ejecutadas. A la altura del tercer episodio tuve mi primera apuesta, grandemente equivocada -o pues hasta ese momento lo fue pero las pistas de los realizadores fueron tan audaces como esenciales-.

El arte y la sensación de la fotografía están en una alta escala, destacándose las retrospectivas que son manejadas con una simulación de una 8mm, con los colores saturados y el punto reventado; la vida presente, una minuciosidad al detalle y los primeros planos. En las líneas, los alemanes en plena dialéctica de la patología psiquiátrica versus la interpretación del psicoanálisis.

Al final, es corta, muy divertida y entretenida.
Una salvación para la tortura que fue Roma de Alfonso Cuarón

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Series más destacadas 2012 (III)

[Continúa]

Sigamos con el balance de las series hasta ahora. No voy a hacer muy extensa esta reseña -que ya es bastante vasta- y voy a dedicarme a The Big C, Mad Men, Breaking Bad, Wilfred, The Killing, The Walking Dead, Game of Thrones y Homeland. Podrán no ser las favoritas de todos nosotros pero debemos reconocer que están en la tendencia, tienen una calidad de producción muy alta y si les dimos una oportunidad quedamos atrapados con ellas.

The Big C es una de las series que más me conmovió el año pasado por su frescura, su posición frente al cáncer y el personaje de Laura Linney. Linney es una hermosísima mujer aterrizando en sus 60’s sin pena ni gloria, es un monstruo de La Academia y ya ha logrado tres nominaciones a la estatuilla -que injustamente le han quitado- y dos Globo de Oro -uno precisamente por su papel en esta serie-. La primera temporada tuvo un conmovedor argumento con esta mujer decidiendo vivir tranquilamente; agobiada por la muerte de su vecina, y amiga, cambia de posición y quiere un tratamiento de curación, así su fase de la enfermedad esté muy avanzada. En la segunda temporada, cambia de doctor y empieza un tratamiento con un procedimiento con el que apenas se está experimentando. En esta nueva experiencia, llegan al reparto Alan Alda y Hugh Dancy quienes acompañan a Oliver Platt, Gabriel Basso, John Benjamin Hickey, Gabourey Sidibe, Phyllis Somerville, Cynthia Nixon y Reid Scott. Uno debe hacerse a la idea de que la temática de la serie -a pesar de lo festiva y optimista que pueda llegar a ser la hermosa presentación de la serie- es sobre muerte y cáncer; el problema es que uno como espectador crea un vínculo fuerte con los personajes y la despedida de cada uno de ellos es muy dolorosa. En esta segunda temporada no se desentona un tris. Linney sigue siendo encantadora pero su personaje va teniendo sus altas y sus bajas, lo que implica un desarrollo más profundo del personaje el cual logra impecablemente. La expectativa de la tercera temporada es miedosa. Finalmente, ¿Cathy caerá en su lucha por sobrevivir o habrá realmente esperanzas de recuperación?

Mad Men resistió el levantamiento de sus escritores. Después de un año y medio volvió con la quinta temporada de esta maravillosa serie, en un tono casi de añejamiento. Todos los actores en perfecta armonía con sus personajes y en equilibrio de guión o historias. Más ocurrente, más dramática y más cruda llegando a los confines más inesperados de este pequeño universo al final de los 50’s y principios de los 60’s. Muchos personajes no fueron tan protagonistas en esta temporada, como Peggy (Elisabeth Moss) o Betty Francis -antes Betty Draper– (January Jones), esto le dio un impulso adicional a otros personajes que brillaron con luz propia. Mi favorito Roger Sterling (John Slattery), un poco más pícaro, más sucio, siempre muy elegante y sofisticado pero con unos giros increíbles que evidenciaron su vulnerabilidad a flor de piel. Obviamente, Jon Hamm no desentona y nos deja en ascuas para una siguiente y muy esperada sexta temporada.

Hay unos que dicen que Breaking Bad es la serie que diseña la tendencia en TV de estos primeros años del siglo XXI, suena exagerado pero creo que no están del todo equivocados. Turbulenta, mundana, excelentemente narrada y con unos personajes muy crudos, Breaking Bad redefine los estándares de las series dramáticas. El papel del profesor de química interpretado por Bryan Cranston será recordado hasta el día de su muerte, gracias a ese perverso juego de los guionistas de la serie con los sentimientos y moral de los espectadores. Primero nos presentan un hombre sencillo y bueno. Padre de familia y amoroso que se convierte en un anti-héroe al tratar de protegerla sobre cualquier riesgo que pueda amenazarlos en su ausencia. Luego se vuelve un ser corrupto por la ambición, el poder y el dinero que ha desarrollado en su lucha. Y luego, volverse un monstruo al que su mujer le teme y sus hijos desconocen. Por su lado, Aaron “Pinkman-bitch” Paul, su «yang», siempre fue torpe, ignorante pero un hombre leal al equipo. Sus errores y torpezas enfrascaban al “Señor White” en unos dilemas ético-morales muy fuertes pero ambos de una u otra forma lograron sacarlos adelante en la industria de la metanfetamina, por eso muchas veces pensamos que el Señor White debía librarse de él para poder sobrevivir. En esta quinta temporada -continuando el curso de la cuarta- Jesse va limpiando sus adicciones, es reconocido por su lealtad y trata de librarse de este negocio que tantas penas le ha causado. Nos gobierna la incertidumbre del «mid-season» (que es una pausa en la mitad de temporada), y esperamos el desenlace con gran ansiedad y profundo temor. No sabemos qué pueda suceder en los últimos capítulos y si habrá una nueva temporada: Los creadores y productores han manifestado en varias oportunidades que la serie comenzó con una premisa, la muerte de Walter White y que por respeto a sus fanáticos así debería continuar. Entonces ¿va a morir? ¿Cuándo? ¿Cómo? Me declaro completamente adicto a la serie.

Una de las grandes sorpresas del año pasado fue Wilfred. Una creación surrealista y delirante de Jason Gann que empezó originalmente en su natal Australia y luego a través de FOX y FX desarrolló de nuevo en Estados Unidos, esta vez de la mano de Elijah Wood. El planteamiento es sencillo. Wood que interpreta a Ryan, es un abogado independiente, joven y emprendedor. En una de sus crisis bipolares y existencialistas decide suicidarse en una ingesta descomunal de pastillas que no causan el efecto deseado. De alguna retorcida forma, algo se activa en la mente de Ryan y puede ver al perro de la vecina como un ser humanizado. Wilfred es la mascota de la hermosa Jenna (Fiona Gubelmann) quien, en la primera temporada, se vuelve su amor platónico. La segunda temporada no es tan extraordinaria y regular como su antecesora. No es consistente y cuando nos entregan un buen capítulo, el siguiente es un ladrillo mortal. Sin embargo, en este balance, los episodios sobresalientes son grotescamente divertidos y desquiciadamente hilarantes. Nos dejamos llevar por la vulgaridad de este maldito perro juzgándolo como un ser humano pero después nos hacen caer en la cuenta de nuestros propios delirios y reconocemos que es tan sólo un perro. Esta temporada nos trajo a Amanda interpretada por Allison Mack, una carga equilibradora en el corazón de Ryan que lo asienta en el mundo real y le permite desarrollar sus amorosos sentimientos. Sin embargo, al mismo tiempo Amanda le permite descubrir raíces de una sicosis más profunda en su niñez que nos intriga hasta el final de la temporada. Ya está confirmado el tercer lanzamiento de la serie y aunque ansío verlo le deseo mejor rigurosidad en los guiones y mayor consistencia, de pronto aprovechando mucho más la genialidad de David Zuckerman (The Fresh Prince of Bel-Air, Family Guy) que realmente ha puesto los puntos sobre las íes y ha desarrollado capítulos excelentes a lo largo de ambas temporadas.

The Killing es la adaptación estadounidense de la serie danesa Forbrydelsen. Un thriller de suspenso sobre el extraño asesinato de una joven involucrada en un juego de intereses privados y gubernamentales. Aunque estuve muy emocionado la mayor parte de la primera temporada siempre renegué que su final no trajera una resolución completa al misterio. Predije que si el interés era pasar de culpable en culpable, de temporada en temporada, iba a ser una latosa tarea cada vez que viera un episodio de la serie. La segunda temporada no sólo cambió mi perspectiva sino que me enamoró por completo y aunque su final trajo la resolución al caso pareciera que no está cerrado del todo y que hay mucho más por develar en la investigación. Su final es abierto, la agente Sarah Linden accede a otra investigación y no sabemos si habrá más crímenes, más casos, más investigaciones, más relaciones con el caso de los Larsen o si incluso habrá una tercera temporada.

The Walking Dead, finalmente, logró aprobar el examen y triunfó sobre la crítica de cómo una serie sobre zombis podría lograr su camino e identidad en el formato de TV. Frank Darabont fue el que se atrevió basado en la reconocida novela gráfica y en este momento observamos su tercera temporada. Atrincherados en una cárcel que se ganaron a pulso, los protegidos por el comisario Rick por fin logran tener algo de calma y paz. Sin embargo no muy lejos las amenazas logran acecharlos y nuevas sorpresas de la historia como la aparición de Merle -hernano de Daryl que apareció en la primera temporada-, el fin de la separación de Andrea y su vigilante Michonne, etcétera, logran cautivar el interés de los fanáticos. Por mi lado el cambio de tono de drama de catástrofe a uno más «gore» y sangriento me tiene fascinado. Eso y el interactuar de los personajes ha logrado cautivar toda mi atención. Las relaciones y nuevos personajes así como la salida de otros han mantenido muy alta la tensión de la trama y en algunos casos nos ha dejado sin aliento y boquiabiertos con los giros que tiene la historia. Se avecina un final, un poco predecible, pero increíble. Es imperdible.

La gran diva de las series tiene nombre propio y se llama Game of Thrones de HBO. Yo la veo y la sigo. No soy fanático ni me parece nada del otro mundo. Rescato la gran producción, la coherencia de sus historias -basadas en la serie de novelas A Song of Ice and Fire de George R.R. Martin– y lo atractivo del cuento. No es excelente pero es bien, es fácil dejarse deslumbrar por “la serie con mayor producción” en la historia de la TV. El fanatismo de sus seguidores hace que se sobrevalore su calidad pero sobre todo que se asegure un par de temporadas más mientras se desenreda toda la cosmogonía.

Finalmente, Homeland. Al igual que Wilfred, la segunda temporada no ha resultado tan buena como la primera. Muchos hablan de acartonamiento, cliché o material trillado; otros hablan de personajes desbalanceados o incluso empiezan a rechazar el personaje principal de Claire Danes, Carrie Mathison. Por mi lado siento que empezó muy bien con la situación en el Líbano y la frustrante posición de Carrie después de su desenlace en la primera temporada pero de alguna forma si se empantanó con el atentado que quiere realizar Abu Nazir en territorio estadounidense porque se fueron cerrando los caminos y la historia que parecía tan interesante ahora es demasiado parecida a 24 con Jack Bauer. Es innegable que Claire Danes está haciendo un trabajo impecable, con su Globo de Oro y su Emmy, Daines es favorita al lado de Laura Linney y Jessica Lange en loa próxima ceremonia de los Golden Globes, a realizarse imaginamos que en enero del próximo año. Para los que nunca vieron la primera temporada, es fácil ponerse al día. Su estructura es de doce capítulos y apenas se está cerrando la segunda temporada. Homeland es el costumbrismo usado por los agentes estadounidenses para hablar de toda la estructura de seguridad nacional. La serie como tal está enfocada en un grupo de la CIA que practica labores de inteligencia contra acciones terroristas. Abu Nazir es la metáfora directa para unir a los fundamentalistas de Medio Oriente en un sólo personaje como en su momento pudieron ser Osama Bin Laden, Muammar Gaddafi o incluso Rabah Muhanna y Mahmoud Abbas, hoy en día. Por lo mismo, para poder tener un imaginario global Nazir comparte una figura bastante estereotipada que en contraste con el resto de la serie hace que pierda credibilidad. A falta de un capítulo para su cierre de temporada la tensión es alta y el clímax es álgido dejando, a pesar de todo, un buen balance de esta serie de acción y drama.

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Homeland

Avatar: The Last Airbender

02/09/2010 2 comments

No acostumbro a escribir sobre series animadas en este blog, pero es que esta serie en particular me tiene sorprendido. Debo confesarlo, la empecé a ver y la conocí gracias a la peli de Shyamalan pues al enterarme que aún la estaban pasando en Nickelodeon me intrigó y la empecé a grabar toda. Ya sabía que había ganado un par de premios y por otros amigos me había enterado que era bastante divertida pero sólo hasta verla pude presenciar todas sus bondades.

Es una historia épica sencilla de un niño que debe volverse el elegido pero es tan pequeño e inmaduro que debe soportar muchos enfrentamientos internos para poder lograr sus metas y los grandes objetivos que está obligado a alcanzar. Su ingenuidad contrasta con su ímpetu y su persistencia. Pareciera una historia mil veces contada pero no. Sus grandes capítulos y la forma en cómo están narrados la hacen grande.

Hace rato no veo series animadas que hayan logrado capturarme de esa forma y estoy hablando de casi seis o siete años desde que veía asiduamente Dragon Ball (y toda su franquicia), Ranma y 1/2 y Supercampeones. A diferencia de estas tres Avatar, sus tres libros y cada uno de sus veinte capítulos denotaban un límite cercano no la sensación de una historia interminable.

Me atrevo a escribir esta entrada sobre esta serie animada por el último capítulo, del último libro que pasaron el domingo pasado gracias a una maratón de Nick. Un capítulo que fue precedido por seis historias cada una más intrigante, cada uno muy bien desarrollada y cada una generando una sana ansiedad del desenlace de la historia. Una gran pelea, unos eventos muy bien llevados y al final todas las expectativas colmadas.

Lost

22/12/2009 1 comment

Puedo considerarme un fanático de mediana categoría de esta serie de TV. Y aunque me he visto todas las temporadas completas y siempre estoy pendiente en marzo de cuando empiezan los capítulos, sólo hasta hace unos días pude verme el primer capítulo, de la primera temporada.

Este primer capítulo es dirigido por J.J. Abrams, creador de la serie, y fue presentado como el primer piloto de toda la idea de la historia.

J.J. Abrams es un neoyorkino con una basta experiencia en Hollywood a nivel de cine y TV. Como productor y escritor tiene su gran auge con Felicity en 1998; de 2001 a 2006, paralelamente a Felicity, comienza el proyecto de Alias con Jennifer Garner quien junto al carisma y la propuesta de Abrams logran un producto de un éxito bastísimo; en 2006, produce What About Brian que no fue traído a Colombia pero escribe y dirige la tercera parte de la franquicia de Mission: Impossible tan impecable y sobresaliente que ya se prepara la producción de la cuarta misión; en 2007, Six Degrees con un reparto alternativo iba definiendo ese estilo particular de sus productos donde el espectador se llenaba de incertidumbre y la producción era impecable; en 2008, produce Cloverfield en cine y fue un éxito a nivel independiente también se involucra en un nuevo proyecto de ciencia ficción llamado Fringe pero es el primer producto de los que le he visto que tiene fallas estructurales y creativas (no es el momento para discutirlo pero el reparto no es el mejor y la idea de querer ser el nuevo X-Files de esta generación me parece le quedó grande).

El último gran producto de Abrams es el relanzamiento de Star Trek en 2009 donde se involucra y le apuesta a uno de los proyectos con fanatismo más exacerbado. Se da el lujo de escribir un aparte que le da licencia para hacer lo que le de la gana y congraciar tanto a los fanáticos de siempre, como los nuevos y los no-fanáticos. La peli es genial y vale la pena verla con todos los lujos de una sala de cine de 5 estrellas.

Sin embargo, volviendo al tema central de esta entrada, Lost fue producido, escrito y dirigido en paralelo al proyecto de Alias. Le apuesta a la incertidumbre en su máxima expresión. Yo que me he visto las cinco temporadas ininterrumpidamente aún no se que está sucediendo en la isla aunque puedo verme capítulos, recitar su historiografía y mitología en la serie. La idea de nuevo parte de una genialidad y es pensar que se puede sostener una historia donde nadie sabe lo que pasa así se sepan los finales de cada historia independiente. En un plano más filosófico la verdad es la conjunción de todas las experiencias de sus testigos y como tal no se sabe completamente esa verdad hasta no conjurarlas todas al mismo tiempo.

Planteado esto, un avión se estrella en una isla, sus sobrevivientes la empiezan a explorar y se encuentran con eventos fantásticos. Sus historias se ven en recuerdos o proyecciones de su futuro y a medida que avanzan los capítulos uno va encariñándose con cada uno de sus protagonistas, a medida que avanzan las temporadas los universos son más complejos y la historia increíblemente incierta se va volviendo fascinante.

Este primer capítulo es particularmente diferente al resto.

Es hermoso a nivel de genésis y plantea la historia con tanto entusiasmo que lo deja a uno prendido hasta el final de las seis temporadas. Pero es también hermoso en cámaras, en narración y en fotografía. Jack, el doctor, es el espectador, es como uno de nosotros, abre un ojo y ve selva, no sabe que sucede, es el testimonio de nosotros como espectadores en esa isla fantástica, es el cuerdo y el que trata de ponerle cordura a las situaciones surreales que suceden allí.

Espero con ansias el final de la serie el próximo año con su sexta temporada. Para los que la han visto con juicio, ojalá sea un final a la altura y calidad de lo que hemos presenciado hasta ahora; para los que no la han visto, un maratón de temporadas de aquí a marzo es posible y súper recomendado.

Hoy, me estoy reviendo el segundo capítulo, un acto masoquista adportas de mi viaje al exterior. Agradezco su presencia, su apoyo, les deseo felices fiestas y nos vemos hasta el próximo año… A menos que algo extraordinario suceda.

Un abrazo glam metalero para todos 🙂

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