3D, Action, Comic, Exploitation, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Sci-Fi, Serie B, Simon Kinberg, Thriller, Vacacion

Dark Phoenix

Hay un par de cosas que me han venido impresionando últimamente de las pelis de superhéroes y van encaminadas con la clasificación de su audiencia versus el contenido gráfico mostrado. Ya en Endgame era bastante chocante que la peli abriera con un degollamiento -fácilmente la imagen más grotesca que pudiera yo soportar-; en Dark Phoenix la sevicia pareciera viene de la mano de la tensión y de la acción, y de nuevo, adentrados en el primer acto la forma en que las personas se hacen cenizas en medio del fuego cruzado es igualmente perturbador. A lo que quiero llegar es que tanto el degollamiento como las muertes con sevicia son material de primera mano para un niño o una niña de 7 años (en la primera) y de 12 años (en la segunda).

Me llama la atención de esta Dark Phoenix que es una pieza entretenida en el Universo Cinemático de X-Men después de una nueva salida de Bryan Singer en X-Men: Apocalypse. Su director y guionista, Simon Kinberg, es un veterano productor de Hollywood -incluso nominado al Oscar por The Martian– y que hace su estreno en el timonel de un largometraje. No lo hace mal y captura muy bien el legado de Singer en este nuevo renacer de la franquicia.

Kinberg entiende, que sin una estrategia clara para el futuro, hay dos puntos importantes al dirigir una carabela en pleno curso, como lo es una pieza de X-Men, (1) que si hay un sistema de comunicación y de imaginería triunfadores como los que venían trayendo las pelis de esta saga pues no se altera, o como se dice en fútbol ‘equipo que gana no se toca‘ y (2) que para un proyecto de esta envergadura hay que rodearse de la mejor gente o por lo menos de los más profesionales; a nivel de cinematografía trajo al ganador del Oscar por Avatar, Mauro Fiore; en el montaje trajo al ganador del Oscar por Dunkirk, Lee Smith; y para ambientación trajo las partituras del también ganador y regularmente nominado al Oscar, Hans Zimmer. Zimmer es sin duda el que pone la nota más alta en la ejecución técnica y artística de la pieza; si hay un calificativo para esta cinta es «darks» y nada más oscuro, escabroso y tenebroso que las tonadas que definieron los ambientes y momentos en Dark Phoenix. El man es un genio. Es asombroso, sorprendente, escalofriante y perturbador todo su trabajo a lo largo de la historia.

Dejando a un lado la alerta del primer párrafo de esta entrada, Dark Phoenix es entretenida en las capacidades y potencias de su explotación. Para profundizar un poco en este concepto uno tiene que hablar obligatoriamente de Bryan Singer y de cómo otra vez abandona el barco de la saga de FOX.

A principios de este milenio, en el surgimiento de las pelis de superhéroes FOX de la mano de este pequeño genio y brillante director sacan a la luz X-Men con un rutilante éxito. En taquilla, invirtió 75 millones de dólares y recogió 296 millones combinados. El enfoque del director, abordando el tema de los derechos civiles, su orientación sexual como bandera en contra de la segregación de la individualidad conquista además la crítica. El estudio subió las apuestas a 110 millones y le confió a Singer la segunda edición de X-Men (X2: X-Men United); recogió 407 combinados, un resultado notable pero prendió alarmas en FOX en vista de las adversidades de los otros estudios con los proyectos de este nuevo género.

Marvel estaba recibiendo réditos de cada empresa que estaba explotando sus creaciones pero aún no se animaba a, como estudio, desarrollar algo de primera mano. Por el lado de Warner, las cosas eran inciertas. Ellos fueron los que realmente abrieron el mercado en 1989 con Batman, Tim Burton y una excelente lectura de las audiencias, sumado a una de las mejores interpretaciones del encapuchado con Michael Keaton -pero incluso se puede ir más atrás en la prehistoria, año 1978 con Superman de Richard Donner-; luego resuenan con una Batman Returns en 1992 escalando la calidad, el universo y las expectativas de todo el mundo pero después no supieron leer sus propios aciertos, despiden a Burton pensando que estaba haciendo muy oscura la historia y apagan sus esfuerzos por los cómix hasta principios del milenio. Vuelven a escena aprovechando el momento de duda de FOX y seducen a Bryan Singer para que desarrolle un episodio para Superman, quien decide que El Hombre de Acero de Richard Donner de 1978 es el pico de la historia, vuelve a ella y en 2006 desarrolla Superman Returns -àla Batman de Burton-; no triunfa, no decepciona, no satisface pero tampoco es entendido y se sepulta el proyecto.

Por su lado, X-Men se descalabra finalmente cuando Singer sale del croquis y entra Brett Ratner para realizar la tercera parte, X-Men: The Last Stand. A Singer se le había criticado las indulgencias creadas en algunos personajes pero Ratner fue anarquía total con la interpretación de sus mutantes. Se tomó muy en serio lo de ‘la última parada‘ permitió que la calidad de la historia decayera y mató la franquicia. FOX sin renunciar chapucea con historias derivadas e independientes, llamadas X-Men Origins; desarrollan Wolverine y ni siquiera se atreven a develar Gambit por la calidad de la respuesta.

Al final el que recibía todo el daño era el sacrificado Hugh Jackman, que si algo hay que reconocerle, es que le puso pecho a cuanta joda salió de FOX, como Wolverine regeneró cada una de sus heridas no importa lo dolorosas que fueren y fue la unión entre todo el Universo Cinemático de X-Men.

El eje del nuevo renacer de X-Men dentro de FOX es un señor llamado Matthew Vaughn. Un realizador que le gusta escribir sus guiones, que le gusta el thriller y que consigue éxito con dos pelis muy buenas, Layer Cake y Kick-Ass; esta última basada en un cómic de Mark Millar, prodigio de una nueva generación de narradores gráficos. Gracias a su estilo y el éxito de Kick-Ass, FOX le confía los restos de X-Men y decide audazmente sacar adelante First Class -en mi opinión la mejor pieza de la franquicia-; renueva todo el reparto de mutantes, algo impensable cuando se tiene a Patrick Stewart e Ian McKellen como líderes de equipo, con la excusa de que esta versión de la historia era varias décadas atrás y necesitaba sangre nueva.

Osado.
Audaz pero osado.

Le salió muy bien todo. Empareja este par de líderes con dos nuevos nuevos monstruos de la actuación. En el papel del Profesor Charles Xavier, cambia a Patrick Stewart por James McAvoy; en el papel de Erik Lehnsherr, cambia a Ian McKellen por Michael Fassbender; y es un rotundo éxito. El arco histórico está muy bien logrado porque adquiere tonos de época, intriga de espías dentro de La Guerra Fría, unos mutantes con menos indulgencias, ajustes en la espina dorsal tanto de Bryan Singer como de Brett Ratner y la cereza en el pastel es la figura de Raven Darkhölm, con mayor protagonismo como Mystique, interpretada por Jennifer Lawrence, y con destellos de Rebecca Romijn, en una especie de triángulo fraterno-incestuoso con Xavier y Magneto.

La audiencia de fanáticos después de mucho tiempo estaba satisfecha, las taquillas tuvieron un buen comportamiento, la crítica estaba estasiada y en FOX quedaron todas y todos muy contentos.

Singer vuelve a casa. Encuentra el proyecto y le fascina las críticas sobre First Class donde el argumento de unos era que Stewart es mejor que McAvoy, otros que Fassbender funciona mejor que McKellen, que no hay coherencia entre esto y aquello pero todos estaban enamorados con la propuesta de Mystique. El realizador dice que todas las opiniones son válidas y que todo se soluciona con la siguiente salida: Days of Future Past.

Este quinto episodio del arco histórico trae consigo una afinidad al pico narrativo más importante de los mutantes en los cómix. En 2014, X-Men: Days of Future Past se estrena como un ensamblaje de personajes, con un reto de conjugar las historietas y el Universo ya creado para la pantalla, sumado a la propuesta de unir todo el reparto de las dos eras y olvidar de una vez por todas The Last Stand de Ratner.

Todo empieza a tener sentido si detallamos que el escritor encargado de Days of Future Past fue Simon Kinberg.

Obviamente, con todo ese «galore» de actores el presupuesto se sube a 200 millones de dólares pero el mundo responde con un combinado de 747 millones. FOX lo había logrado. Quién iba a pensar que el Universo Cinemático más debilitado, incluso derrotado, iba a sobrevivir para ver la luz y mantener el pastel incluso para una segunda proción con X-Men: Apocalypse, donde se recoge un poco el presupuesto y el global es un poco más del medio millón de dólares. Pero el estudio entre narrativas principales y derivadas independientes había ya logrado la suma redonda de 6.000 millones de dólares.

Ahora bien, como decíamos al principio de la entrada, Bryan Singer vuelve a salir de la franquicia. Da un paso al lado -dentro de FOX– para producir The Gifted, una serie de TV sobre mutantes en el Universo Cinemático de X-Men y da otro paso al lado -también dentro de FOX– para realizar la rimbombante, laureada y reconocida dentro de los premios de La Academia, Bohemian Rhapsody. Simon Kinberg, que también había sido el escritor de Apocalypse, asume el reto y lo ejecuta muy bien. Pero ¿por qué sale Singer de nuevo? ¿Acaso le cobran factura sobre la ejecución tan pobre de Apocalypse? -Recordemos que Apocalypse es de los mutantes más poderosos en la historia, requiere de un contrapeso como Nathan Summers (que si lo hace muy bien Josh Brolin en Deadpool 2) y le hizo falta en la galería Mysterio y Gambit– ¿O será tal vez que ya no se sintió cómodo sin el repaldo de Stewart, McKellen y Hugh Jackman?

Sean cuales sean las dudas, Simon Kinberg salió avante con una buena pieza dentro del rompecabezas, Sophie Turner hizo un gran papel liderando el arco dramático donde Jean Grey se transforma finalmente en Phoenix. Aún más incierto hoy en día por la recuperación de los derechos de explotación por parte de Marvel/Disney y sin el juego de los «after-credits» podemos afirmar que el futuro de los X-Men y todo su reparto ahora sí está sepultado.

Nota personal: Me gustó el guiño de Jennifer Lawrence a #MeToo cuando le reclama a Hank que las mujeres son las que están salvando a Xavier y que la academia debería llamarse X-Women 😉
De pronto, por eso no es tan loco que dentro de toda la baraja de la franquicia esta sea la única peli que no antepone la etiqueta X-Men: Dark Phoenix

Advertisements
Standard
Action, Brett Ratner, Comedy, Exploitation, Hollywood, Miguel Vaca, Serie B, Thriller, Trailer, Vacacion

Tower Heist

Tarde de domingo, hablemos de pelis de domingos. Tal vez, unas valga la pena verlas en salas otras definitivamente esperarlas en TV o incluso Cuevana, el caso es que muchos domingos serían desesperantes sin un buen thriller de acción. Asumo que esta en particular puede ser para verse en casa pero uno nunca sabe cómo obra el destino en ciertos momentos.

Brett Ratner director de mucha producción «hollywoodense», ha sido el encargado de suturar las franquicias con sus secuelas, como por ejemplo Red Dragon o X-Men 3. No digo que no hayan sido divertidas pero si pareciera que les hubiera hecho falta algo. Esta vez se lanza en un thriller de acción de corte cómico -¿repitiéndose?- donde parece va a cometer suicidio; si algo aprendimos de Barry Sonnenfeld es que no se debe abusar de las figuras cómicas en una comedia. De lo que más se arrepiente Sonnenfeld en Wild Wild West es de haber traído a la pantalla dos fuertes comediantes como Kevin Kline y Will Smith sin jerarquía definida, la cámara se peleaba entre ellos y la historia era una disputa entre quién era más divertido que quien.

Hubo claros ejemplos donde funcionó. Lethal Weapon de Richard Donner con Mel Gibson y Danny Glover es un caso de ellos y casi que la misma Rush Hour, de la cual Ratner fue director, pero incluso en ella se empieza a sentir el desgaste del guión entre Jackie Chan y Chris Tucker. Aquí el duelo será entre Eddie Murphy y Ben Stiller que puede ser una extraña combinación e incluso un éxito taquillero en el mejor de los casos. Esperemos a ver cómo se desenvuelve Ratner en este reto y no deja de ser interesante el impresionante reparto en esta producción.

Ben Stiller (Josh Kovacs)
Eddie Murphy (Slide)
Casey Affleck (Charlie)
Alan Alda (Arthur Shaw)
Matthew Broderick (Sr. Fitzhugh)
Judd Hirsch (Sr. Simon)
Téa Leoni (Agente epecial Claire Denham)
Michael Peña (Enrique Dev’Reaux)
Gabourey Sidibe (Odessa)

Standard
3D, Action, Adventure, Auteur, Epic, Epochal, Exploitation, Folk, Hollywood, J.J. Abrams, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Sci-Fi, Suspense, Thriller, Vacacion

Super 8

Dos monstruos se juntan en la pantalla, el señor Jeffrey Jacob Abrams y el señor Steven Spielberg, para hacer Super 8. Un proyecto que empezó como el secreto mejor guardado de Hollywood cuando en la premier de Iron Man 2 se presentó un corto muy extraño protagonizado por Elle Fanning pero producido por este par de gigantes. No pudieron resolver cómo fue posible que tal secreto no se hubiera colado a prensa en absoluto pero ahí estaba en la pantalla.

Detrás de ese aire misterioso obviamente estaba Abrams, la vieja escuela de Spielberg acostumbrada a mercadear el reparto, la producción, la historia y la dirección, con por lo menos tres años de anterioridad para que empiece una peli, se dejó seducir por este insólito movimiento que causó la misma impresión e incluso más que cualquiera de sus producciones. Aún falta mucho para que se acabe la temporada de verano pero desde ya la crítica y el público califica este proyecto como uno de los mejores, atropellando toda la parafernalia de explotación alrededor de los comics de El Capitán América, Linterna Verde, Thor e incluso los cortos avances de Los Vengadores (aún me queda difícil compararla con el último capítulo de Harry Potter pero seguro se dan guerra).

Es una historia de niños, protagonizada por niños y con una clasificación apta para niños. Debo confesar que tenía miedo que fuera un salpicón con historias clásicas de Spielberg. Y si, pero no. Tiene rasgos de Close Encounters of the Third Kind, Jaws, E.T., Amazing Stories o incluso (sin ser una peli dirigida por él) se siente gran influencia de The Goonies, exitoso filme que produjo al lado de Richard Donner, pero logra salvar su originalidad con el propio estilo de Abrams. A nivel de producción, se siente la industria en cada uno de sus detalles, me permito rescatar el paso del tiempo y la escogencia de reparto, como factores invisibles para el público en general, por lo bien establecidos que están. La historia se hace creíble por la suficiencia en cada uno de sus detalles y valga la oportunidad para alabar el desempeño de Elle Fanning cuyos dotes histriónicos ya habíamos realzado en Somewhere pero aquí de nuevo con un par de pinceladas logra demostrar lo bien encaminada que está su carrera.

La música es compuesta por Michael Giacchino, un eje importante en el equipo de Abrams que ya trabajó con él en Star Trek, Lost y Fringe. Larry Fong por el contrario es más socio de la cinematografía de Zack Snyder con Watchmen, Sucker Punch y 300 aunque ya había trabajado con Abrams en Lost. A nivel de montaje, me he venido dando cuenta que un director es un eje importante en la concepción de una peli y su realización pero no es una pieza cinematográfica hasta que no pase por edición. Y lo más bonito es que, aunque algunas veces el director se sienta al lado del editor a armar su peli, se encuentra más valioso entregarle todo el material a una persona para que esa persona, entendiendo la intención primaria del director, la personalidad misma de la peli, arme todo el proyecto. Una decisión difícil que sólo se le puede confiar a una persona muy cercana y que haya trabajado con ellos durante muchos proyectos. Sucede con muchos directores David Cronenberg, Quentin Tarantino o incluso el gran maestro Martin Scorsese. Maryann Brandon y Mary Jo Markey son editoras que han trabajado con Abrams en Star Trek, MI3, Alias y seguramente van a seguir haciéndolo hasta que Abrams deje de realizar cine.

Como tal, Super 8 es una megaproducción de Hollywood que vale mucho la pena ver en cine, me emocioné, me sobresalté en varias oportunidades y me sentí de nuevo viendo ese tipo de pelis que me hicieron tan fanático de Spielberg pero que en algún momento dejó de realizar.

Nota personal: Al final de la peli, casi como epílogo de la historia hay un evento de Charles Kaznyk que definitivamente paga la boleta y es súper recomendado. Si va a cine no se levante hasta que no lo haya visto.

Standard