Archive

Posts Tagged ‘Movie’

Manchester by the Sea

03/03/2017 1 comment

manchester_by_the_sea
Lo que uno se debe preguntar al final de ver esta peli es ¿si es una pieza de explotación sentimental o es un drama/melodrama complejo lleno de aristas y tonalidades? Cada persona podrá escoger su perspectiva del asunto y es justo decir que cualquiera de las dos opciones es válida porque –como me gusta pensar por estos días– para los gustos los colores…

Lee Chandler es un personaje sumiso y apagado. Es un todero que trabaja en Boston en varios edificios. Tiene una apariencia agradable pero no es una persona feliz, ni siquiera las más pintorescas anécdotas que le puedan permitir su cotidianidad le sonsacan una mueca de sonrisa. Su vida es oscura, fría y desolada.

Lee, interpretado por Casey Affleck, recibe una llamada y trata de resolver lo que evidentemente es una eventualidad por fuera de su rutina pero ni eso ilumina su cara, ni eso le desconfigura el gesto hacia la felicidad o la tristeza. Lee podría ser un excelente jugador de póker en este momento. Toma su Cherokee, se dirige por la autopista, le avisa a alguien en el teléfono que en un par de horas llegará allá y toma la salida hacia Manchester. Justo en este momento aparece un nuevo personaje en la historia: el montaje. La narración que trata de ser lineal, se llena de fogonazos hacia el pasado de Lee mientras este recorre la autopista. Un cuarto de hospital tiene a su padre, su hermano, su cuñada y a él mismo echando chistes. Es definitivamente otra época. Una doctora frente a ellos diagnostica a su hermano Joe (Kyle Chandler) con una rara enfermedad degenerativa del músculo cardiaco y le da una expectativa de vida no mayor de diez años. Lee llega a un hospital en Manchester y le dicen que ha muerto ¿quién? ¿El papá? ¿Su hermano? ¿Su sobrino? No sabemos. Siguen las retrospectivas tratando de hilar erráticamente el perfil de Lee que no nos muestra nada de su juego aún. Por fin sabemos que su hermano murió, casi en el instante mismo en que abre la bolsa que contiene su cadáver frío y rígido. Lo toca. Lo abraza. Lo besa. Y se despide, si se puede decir, notablemente conmovido ya que estamos inquiriendo cualquier pista que nos pueda brindar pero casi que su cara no se desdobla ante nada. Su sobrino no es una mala persona pero no es ingenuo ni inocente. Le es infiel a dos hermosas jovencitas y desenvuelve su vida entre sus amigos, la escuela, el hockey y el bote de su padre. Lee lo lleva a donde un abogado para leer el testamento de Joe mientras ya ha resuelto el tema de la funeraria y el mantenimiento del cuerpo de Joe durante el invierno, el entierro y su funeral. Donde el abogado se entera que su hermano lo ha nombrado guardián y tutor de su sobrino Patrick (Lucas Hedges) pero se niega rotúndamente, casi que por primera vez podemos ver una facción en su rostro y curiosamente es molestia o impotencia o sorpresa, no sabemos bien porque no conocemos bien a Lee y porque hasta ahora el trabajo de Affleck en ese sentido es impecable.

Las circunstancias dan un giro dramático en las imágenes del pasado de Lee. Aparece su esposa Randi (Michelle Williams), sus dos hijas, su hijo y gracias a todo ello huye de Manchester. No soporta su vida o el recuerdo de su vida allí. Quisiera quemar esos recuerdos y que no quedaran ni las cenizas pero lo único que siempre logra es ahogar sus penas en cerveza y whiskey para que alguien lo golpee en un bar. Ahora en el presente, aparece de nuevo Randi y le comenta que tiene una nueva pareja, que tiene un nuevo hijo con él pero que lo ama es a él, a Lee. Complejo. Para Lee todo es confuso, todo es errático y como decía Kenneth Lonergan en la velada de los Oscar «Casey, Casey, Casey…» Qué buen trabajo sobrio nos dedicó este joven actor, que nos demuestra su madurez con ese waltz que nos puso a bailar hasta el último compás o de cómo nos llevó en su póker hasta la última ficha de nuestras apuestas. Finalmente, Manchester esa noche se llevó estatuillas merecidamente por mejor producción del año, mejor actor principal y mejor guión; yo tranquilamente le hubiera dado cinematografía, actriz de reparto y mejor reconocimiento en montaje.

Advertisements

Moonlight

03/03/2017 1 comment

moonlight

Cuando uno va a ver Moonlight se ase a una experiencia brutal. Una narración lineal contundente, clara y consistente. Un niño que es inocente frente al mundo que lo condena por una condición que le es ajena a él mismo, es decir, no hay condiciones para un hombre, blanco, heterosexual, se pregunta uno entonces ¿por qué para el resto de mortales, su diferencia es una condición?

La peli se desarrolla en tres actos Little, Chiron y Black de manera clásica. Por eso al ser lineal, la pieza se desenvuelve en planteamiento, nudo y desenlace, respectivamente. En eso es genial hasta el afiche. El protagonista es un niño negro que vive en un barrio deprimido de Miami; su nombre es Chiron y sin saberlo es aceptado en ese mundo porque tiene un apodo singular, «Little», nada ofensivo casi sobrio, sin embargo, y este es un gran pero no encaja dentro del grupo de sus demás compañeros; tiene una forma callada de contemplar el mundo, tiene una forma particular de moverse, de mirar, de respirar, de sentir, de tocar pero sobre todo es perspicaz a que algo en si mismo no le gusta al mundo que lo rodea. El montaje es exquisito y plantea que hay homosexuales que no se hacen sino que nacen y en ese sentido es una afirmación gruesa y hermosa. Aunque él es un negro en un barrio de negros y hay playa, mar, sol, brisa, la pesadilla de Chiron es que es producto de una madre soltera que trata de hacer lo que está a su alcance para criar a su hijo pero que es ausente por su trabajo; su soledad además la lleva a juntarse con no muy buenas compañías y termina probando drogas fuertes; así, Chiron huyendo de la golpiza de unos niños del barrio se adentra en unos «fumaderos-de-coca» y se hace amigo de Juan, un traqueto cubano que se conmueve con este niño introvertido que prácticamente se tiró a sus brazos, en lo profundo de su dominio.

La peli avanza con una cinematografía y un montaje espectaculares. La fábula de que los niños negros no deben exponerse a la luz de la Luna porque se vuelven “azules” se vuelve el detonante del nudo. «Azul» tiene muchos significados; una persona negra que es «Azul» o «Morada» quiere decir coloquialmente que su tono de piel es más intenso, no es café, no es pardo, es «Azul», no hay tono de piel más oscuro; «Azul» también significa tristeza, melancolía, saudade, es la razón misma del sentimiento negro en la música, la danza y la cultura afrodescendiente en Estados Unidos. En el segundo acto, Chiron es un escuálido muchachito, limpio, aseado y resentido de tantas golpizas que ha recibido producto del matoneo en su escuela; no sobresale, por el contrario, trata de mantener un perfil bajo pero sufre como ningún otro porque es “azul“, es más negro que un negro normal y es más susceptible a sentimientos que le son prohibidos a los de su mismo sexo como llorar, por ejemplo. Su madre parece haberse descarriado y perdió su trabajo, ahora viven en una casa aún más humilde y su apariencia se ve boicoteada por el consumo cada vez más frecuente de estupefacientes, que alteran su razón, su conciencia, su dolor, su soledad. En ese momento, Chiron es Chiron porque no quiere tener ningún apodo, cualquier sobrenombre puede ser un apelativo peyorativo, puede ser una burla, puede herirlo. No quiere ser Little, Faggot, Nigger, Black, Skinny sólo quiere ser Chiron y tratar de sobrevivir a su vida.

El tercer acto tiene un final abierto, es el más tenso y el más rico en figuras. Uno no sabe para dónde va encaminada la historia ni su desenlace, sobre todo porque el acto inmediatamente anterior termina de manera muy inquietante.

La peli ganó tres Oscar (mejor actor secundario, mejor producción y mejor guión adaptado) pero curiosamente se siente más fuerte en las categorías que precisamente no ganó. Naomi Harris como mejor actriz secundaria, Barry Jenkins mejor director, James Laxton mejor cinematografía, Nicholas Britell mejor partitura original y Joi McMillon y Nat Sanders mejor montaje (que casi son las categorías que arrasó en los Independent Spirit Awards de este año).

A Girl Walks Alone at Home

30/01/2016 3 comments

girl_walks_home_alone_at_night

Es raro hablar por estos días de pelis que no estén concursando en los Oscar pero es que pocas veces se puede tener acceso a cine independiente de tan buena calidad como A Girl Walks Alone at Home de Ana Lily Amirpour. Yo tuve la oportunidad de verla a través de Netflix pero se puede aprovechar en este momento que se encuentra en rotación de salas alternativas en Bogotá.

La anglo-iraní (residente en Estados Unidos) ha hecho su portafolio cinematográfico a partir de cortometrajes de serie B que le fueron armando su fama no sólo de realizadora alternativa sino incluso la empiezan a comparar con Quentin Tarantino. Ciertamente, esta pieza empieza primero como un corto en 2011 que gana mejor cortometraje en el Festival de Cine Iraní de Noor y eso le da impulso para que tres años después se anime a hacerlo largo. Su carrera al reconocimiento empieza su recorrido por Sundance donde levanta las miradas de la crítica, luego recorre –entre otros– Ohio, Londres, Dublin, Glasgow, Sitges, Los Fangoria, Los Gotham y completa su travesía con las nominaciones de mejor ópera prima, mejor cinematografía y “Alguien a Quien Echarle un Ojo” en Los Spirit del año pasado.

Y claro, es un filme de vampiros, pero sobresale su narración, su fotografía en blanco y negro y su juego de planos llenos de exquisito erotismo. La primera vez que escuché de este filme, me llamó la atención la esencia de su materia y el origen de su realizadora. ¿Cómo podría ser el enfoque de una iraní sobre la temática de vampiros? La respuesta es una peli llena de una profunda elegancia, evocando el periodo clásico del género, y una actitud contestaria metaforizando al ‘chupasangre’ en un régimen despótico como el iraní. Ella, su capa y su desplazamiento en patineta le meten picardía y genialidad al planteamiento de una mujer que lejos de ser caprichosa quiere explorar su sensibilidad reprimida.

A Girl Walks Alone at Home se suma a Låt den rätte komma in de Tomas Alfredson y Bakjwi de Park Chan-wook pelis que se resienten de la lamentable comercialización del vampirismo de Twilight o Vampire Diaries y que con ingeniosos giros se vuelven clásicos instantáneos en el género. Estas tres, sumadas a The Hunger y Bram Stoker’s Dracula hacen parte fácilmente de mi top 10 de Vampiros, y claro está, no me olvido de los Dráculas de Christopher Lee y Bela Lugosi o la tripleta exquisita de Nosferatus de F.W. Murnau, Werner Herzog y E. Elias Merhige (Shadow of the Vampire). Veremos cómo continúa su proceso Ana Lily Amirpour ahora que se lanza en su siguiente proyecto con una de caníbales.

Calvary

calvary_xlg

Cuando escribía la reseña de The Guard, del director John Michael McDonagh, enfatizaba las pocas veces que Brendan Gleeson se había hecho al protagónico de una peli. Acompañado del mismo realizador, repite protagónico e interpreta a un sacerdote de una pequeña parroquia irlandesa que recibe una amenaza de muerte de una voz que no reconocemos en su confesionario. Las causas para tal agravio son explicadas al detalle e injustas, o no, se dicta la sentencia.

«Calvario», para los que no saben, es el monte a donde fue guiado Jesús para su crucifixión; se usa coloquialmente para enmarcar la cruz que se carga en el destino hacia una meta, el dolor, la redención y la expiación de los males que lo atañen.

…puedo decirle cuando uno se está haciendo viejo… Cuando uno deja de escuchar la palabra muerte de la boca de la gente que lo rodea…”. Con esta clase de líneas, un tanto profundas y otro tanto irónicas, Calvary de 2014 se desarrolla entre lo bucólico de esta alejada parroquia y el pequeño thriller de suspenso que nace cuando vamos investigando quién es el perpetrador de la sentencia. Rondando el final del tercer acto, el Padre James (Gleeson) habla con su hija –en la trama se resolverán los detalles de esta particularidad católica–, y entre cuestiones de Catecismo 101 se desenmaraña, no el desenlace de la cinta pero si el porqué: “…una de las virtudes que ha sido más subvalorada es el perdón” y es esa última palabra la que suspiramos cuando todo se diluye en negro al final.

La actuación de Gleeson y las líneas creadas también por McDonagh desembocan en una estimulante pieza de emociones fuertes y ritmo calmo. Gleeson impecable recorre los pasos del Calvario, pareciendo que va del cielo al infierno, en sus cuestionamientos. La pieza es genial y el desempeño de Gleeson logra eco en los British Independent y, obviamente, los Irish Film and Television Awards súper merecidamente.

Nota personal. Entre las picardías de las líneas escritas por John Michael McDonagh una que me llamó mucho la atención es cuando Fiona (Kelly Reilly), hija del sacerdote, juega con las palabras “padre” y “papá”, dándole sentido a la conversación que sostiene con él, cuando se siente alejada o cuando se siente conmovida (respectivamente). Pareciera un ir e venir muy personal de la relación del director con la iglesia católica donde no puede definir qué juicio tomar frente a ella. Ahora bien, extendiendo su audacia y volviéndola picardía, invita al mismo juego al mismísimo hijo de Brendan Gleeson, Domhnall Gleeson (About Time, Ex-Machina), donde se reafirma el divertimento pero ahora con connotaciones naturales.

The Man from U.N.C.L.E.

The_Man_From_UNCLE
The Man from U.N.C.L.E. es una reedición del homónimo programa de TV que se emitió con considerable éxito en la Inglaterra de los 60’s (más exactamente ente 1964 y 1968). La trama se centra en una relación cooperativa entre dos espias en medio de la Guerra Fría después de la Segunda Guerra Mundial; en la esquina estadounidense, Napoleon Solo y, en la esquina soviética, Illya Kuryakin, un duelo clásico mientras resuelven misiones dictadas por un director de inteligencia británica, Alexander Waverly. Teniendo poca referencia de la serie televisiva, se hace evidente la influencia bondiana de Ian Fleming que actuó como consejero de los creativos de la producción; menos mal Guy Ritchie, el director de la producción cinematográfica actual, no se centró en los artefactos y trucos de aparatos, clichés sobresaturados de Fleming que, al parecer, si fueron eje del programa televisivo.

Es emocionante ir a ver una peli de Guy Ritchie. Los diálogos, las líneas cómicas y, la estética, hacen refrescante la experiencia de sentarse frente a una pantalla de cine. Aunque su genialidad se hizo evidente con su forma de contar historias en el barrio obrero, se fue saturando y el ghetto no dió más para su retórica. Sin embargo, en sus últimas salidas, la acción y la química carismática con Robert Downey Jr. en las dos partes de Sherlock Holmes le dieron la posibilidad de explorar otros proyectos más bonachones. El problema es cuando la disculpa se vuelve divertir por divertir y no hay realmente mucho rescatable en el análisis.

Si bien el reparto, constituido por Henry Cavill, Alicia Vikander, Armie Hammer y el mismísimo Hugh Grant, tiene una química insospechada, la ridiculez de la trama, y de nuevo, la presencia de los arquetipos y la dinámica de Fleming dejan una pieza vacía y sin mucho más que un par de sonrisas. El ritmo generado por el toma y dame de Solo y Kuryakin se vuelve un sonsonete aburridor y la estética de Ritchie presente tímidamente a lo largo de la cinta aparece rimbombante –y casi ensordecedoramente– en el desenlace del tercer acto de la cinta aportando mucho más ruido que calidad. En un partido de fútbol, se nota cuando a los jugadores se les acaban los argumentos y empiezan a jugar de corazón tratando a toda costa de ganar el partido. El equipo de The Man from U.N.C.L.E. no podría adaptarse mejor a esta figura. Ahora si lo lograron queda a criterio de todos ustedes.

La tierra y la sombra

27/07/2015 3 comments

la tierra y la sombra

Después de no asistir a una sala de cine, hace muchísimo tiempo, pasé la primiparada de ir con unos pocos minutos de anterioridad para comprar los boletos y no encontrar sillas disponibles. Es una peli colombiana –pensaba–, hoy nadie va a cine –pensaba–, comamos antes de la peli –decía–. Y qué ingenuo pensar de mi parte que la sala de cine no iba a estar llena, si la peli colombiana en cuestión fue «la que ganó algo en Cannes» y nosotros con nuestro parroquialismo no le creemos a los nuestros pero si le comemos mucho a los grandes festivales. ¡Obvio que iba a estar llena y ojalá siga así por muchas semanas! Finalmente, nos desplazamos a otros cinemas y con mayor cautela logramos una función posterior pero de nuevo con una sala llena 😉

Si, este año, César Augusto Acevedo y su La Tierra y la Sombra concursaron oficialmente en El Festival francés en su versión 68 y La Caméra d’Or –premio a la mejor ópera prima que Don Mauro Rivera me ayudó a entender–, una de las distinciones más grandes que hemos recibido del festival en toda nuestra historia cinematográfica. Algo parecido tan sólo nos había sucedido unos años atrás cuando Diego F. Jiménez colaboró con Carlos Moreno en Todos Tus Muertos y ganaron mejor cinematografía en Sundance.

Debo reconocer que para mi el premio de La Cámara de Oro, era una distinción a la cinematografía de Mateo Guzmán y, por eso, al igual que con la peli de Moreno, mis ojos se posaron en los encuadres, las luces, los movimientos de cámara, los usos de tal lente o los desusos del otro y sin lugar a dudas es una pieza exquisita en ese sentido. Sin embargo, la historia, es atrapante, es bella y desgarradora, no es sólo fotografía. Las penumbras de Guzmán ejemplificaban un relato oscuro contrastado con personajes que se nos iban presentando con puertas abiertas que encandilaban nuestros ojos acostumbrados ya a la oscuridad del recinto. No hubo necesidad de su contexto o el detalle del porqué este se fue o porqué esta lo echo, lo que verdaderamente importó es que a pesar de nuestros hechos, de nuestros errores, sin importar las culpas y los arrepentimientos, somos seres humanos que vivimos el presente y, más aún, cuando se trata de nuestra familia no hay orgullo o dignidad respondemos y hacemos lo que nos toque hacer para cuidarlos y protegerlos.

Don Alonso llega a una finca polvorienta, en algún recóndito azucarero del Valle del Cauca; allá donde la caña se da bien dulce igual que su cine. Este campesino de bigote y sombrero de paja blanco, puede tener unos 60 o 70 años, es flaco pero macizo, sus músculos magros demuestran trabajo y su rostro refleja una grande pena. En la finca le abre Manuel, un niño de seis años que le pregunta que si es el abuelo. Se presentan. Sigue la escena y en un cuarto con todas las ventanas cerradas se encuentra Gerardo, su hijo; tiene un respirar forzado y cadente, no hay nada en el ambiente musical que nos acompañe en este momento, el silbido del pecho de Gerardo llena el cuarto y se extingue para que él mismo pueda presentarle a su nuera, Esperanza; las ventanas no se abren para que no entre polvo o ceniza. Pasan las horas y nadie habla. Gerardo se duerme y Don Alonso cuida su sueño en silencio y en la profunda oscuridad de este claustro.

Se sirve la comida y aparece una sombra en el comedor que no da la cara. Es Doña Alicia. Un tono amargo y un aura llena de rencor reconviene a Esperanza, le exige que no le pele el diente a Don Alonso y que le diga las cosas de frente. “…Dígale que venga a comer, que yo no tengo porqué esconderme en mi propia casa…“. Quién sabe que le hizo pero esa mujer está brava. Al llegar Don Alonso al comedor, Doña Alicia lo trata con desprecio mientras le dice las labores de la casa, él asiente resignado y sumiso, ella se despide con un “lave la loza cuando acabe” y desaparece.

Momentos de tensión, como la presentación de los personajes, abundan en la pieza de Acevedo. Su descripción, a veces contemplativa, otras veces displicente y otras veces cargada de profunda violencia, nos relata la vida de una familia que ha sobrevivido a la escasez y se refugia en los cañaduzales como última esperanza de conservación. El día a día, se les va en barrer y limpiar las hojas, hacer arroz y comer arroz. Nos hablan de ceniza y quemas de fincas cercanas, vemos el diario trabajo de los jornaleros que con sofisticados machetes cortan unas cañas hollinosas y pegachentes pero nunca podemos imaginarnos la bendita quema hasta que aparece imponente en pantalla. Un instante desgarrador que nos sacude del asiento y nos arranca lágrimas como el machete silbándole a la caña en el campo. El positivismo es una corriente filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico; en metodología histórica, el positivismo antepone fundamentalmente las pruebas documentadas; en parte, la narración de Acevedo puede ser un ejercicio periodístico positivista, un documental, que doloroso va contando la rutina de esta familia de una «manera objetiva» –el objetivismo no existe en el periodismo, siempre la verdad es una versión del periodista–; esta forma de presentarnos su caso tan sólo es interrumpida por el chasquido de unos cascos de caballo que se encuentra atrapado en la casa y es liberado por Don Alonso para que pueda galopar tranquilo y libremente afuera; un paréntesis, un sueño, una licencia del director para cambiar el ritmo y explorar nuestra percepción como auditorio. Lo que galopa y huye, finalmente como sema, puede ser lo que quiera interpretar el espectador; personalmente, creo que el galopar del caballo es la vitalidad de Gerardo pero también puede ser su dignidad, su autoridad o su posición de respaldo en la familia. Sea lo que sea, Don Alonso lo encuentra arrumado en el desorden de la casa y es uno de los bienes a los que se aferra en su visita.

Los actores, a diferencia tan sólo de Marleyda Soto que ha tenido experiencia en teatro y otras piezas de cine, son naturales. José Felipe Cárdenas, Hilda Ruiz, Edison Raigosa y Haimer Leal nos recuerdan que una historia es verdadera sólo si se la creemos a sus protagonistas y el dolor de sus poses no dejan duda alguna que esta familia desquebrajada en medio del campo vive un calvario silencioso y volatil como un campo lleno de caña a punto de ser cosechado.

Oscar, 87th Academy Awards

01/03/2015 2 comments
por Diego Taborda

por Diego Taborda

Hacía cuatro meses que no escribía, una entrada en el blog; antes de eso, unos pocos días; y antes de eso un par de meses más atrásLa Sofi (o #JAMEsSofía como me gusta llamarla en las redes) tiene cinco meses y dos semanas, hagan la matemática.

Aunque he sido bendecido con su presencia, sin hacer una alegoría judeo-cristiana directa, estos meses, este último año, he sido tan feliz al lado suyo que nada, ni siquiera el cine ha podido obnubilar sus manitos, sus ojitos o su reciente sonrisa.

Sin embargo, y este es un gran pero, ni La Sofi misma fue capaz de impedir que estuviera frente a una pantalla de TV viendo la versión 87 de Los Premios de La Academia de Hollywood, con mi traje de noche, mis ganas de martini y mi reseña. Entiendo, si, que los Oscar representan la institucionalidad de lo establecido comercialmente en el cine y que uno sale muchas veces decepcionado de su gala, que uno debería hacer un esfuerzo por ver La Berlinale, Los BAFTA o incluso Los Spirit, y esto lo he venido diciendo ya durante años, a través de este blog, pero si uno tiene una pausa tan larga como la que he venido afrontando en este momento, empezar por lo convencional no está mal tampoco.

Así que, en la noche del pasado domingo, se entregaron los premios Oscar de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood; el evento tuvo como anfitrión a Neil Patrick Harris que en contraste con la del año pasado fue una de las presentaciones más aburridas posibles; era evidente que iba a haber musicales y chistes flojos y que Harris iba a terminar en calzoncillos; tal vez el único momento gracioso fue Jack Black salvando la velada cuando interrumpió la melosa y empalagosa presentación de Neil Patrick Harris a dúo con Anna Kendrick; es decir, es muy posible que el próximo año sea anunciado Black como nuevo presentador; podría más que apostarlo. Los batalla de esta velada se daba en tres frentes, The Grand Budapest Hotel de Wes Anderson, Boyhood de Richard Linklater y Birdman de Alejandro González Iñarritú (o como se hizo conocer el año pasado Alejandro G. Iñarritú). De cierta forma El Gran Hotel fue ganadora y arrasadora en los premios «estéticos» (teniendo en cuenta que hay una serie de premios catalogados como los técnicos que aglutinan los montajes, los diseños de sonido y los efectos especiales), con cuatro Oscar; Birdman también salió victoriosa al también obtener cuatro estatuillas pero en las categorías finas de la gala (mejor director, mejor peli, mejor cinematografía y mejor guión), dejando a Linklater prácticamente con las manos vacías y un Oscar a mejor actriz de reparto.

Cada uno habrá tenido sus favoritos, sus predicciones y, por supuesto, sus frustraciones. Los Oscar al fin y al cabo son espectáculo, son Hollywood, y no hay que tomárselos tan en serio, yo los critico mucho pero nunca me los pierdo. Este año tuve una semana maratónica donde me vi un 91-92 por ciento de las pelis en concurso (aquellas que están destacadas en negrita) y quedé muy satisfecho. Estos fueron los ganadores de la noche.

Best Motion Picture of the Year fue Birdman; después de un oscuro comentario de Sean Penn, sobre la visa de residencia de su director mexicano, no tan gracioso como él hubiera esperado, y si más bien de mal gusto, Alejandro González Iñarritú pasó al frente y se consagró como el gran vencedor de la noche. Su pieza dentro de las tres en carrera fue siempre la más destacada; un guión consistente, una actuación deslumbrante de Michael Keaton, una excelente partitura original de Antonio Sánchez, un juego perfectamente interpretado de cámaras de Emmanuel Lubezki y un experimento bien consagrado por Douglas Crise y Stephen Mirrione en el montaje. Las otras dos se quedaron cortas en el desarrollo. Por su lado, Wes Anderson, director de El Gran Hotel permitió que su filme se volviera un producto más de Hollywood, que tratando de hallar su salvación en el cine independiente, atiborra el talento con presupuesto, transformando el ingenio de Anderson en pornografía iconoclasta, permisiva, auto indulgente y muy pretenciosa. Boyhood estuvo bien, algunos dicen que su guión es fortuito, yo pienso que es más orgánico, como el de un documental que se va encontrando con nuevas aristas y parte de ahí para seguir desarrollando sus ideas, no está mal pero si creo que es un ejercicio al que le faltó una mayor intención que la mera contemplación de la niñez y su fugaz desaparición.

  • American Sniper
  • Boyhood
  • The Imitation Game
  • The Grand Budapest Hotel
  • Selma
  • The Theory of Everything
  • Whiplash

Best Performance by an Actor in a Leading Role para Eddie Redmayne por The Theory of Everything. Aunque Redmayne se notó conmovido con su papel y trató de disfrutarlo al máximo, su galardón evidencia la fascinación, y más bien vicio, de Hollywood por los actores que encarnan discapacitados. ¿Es tan destacable la actuación de Eddie Redmayne como para llevarse un Oscar? Posiblemente, si. ¿Pero justo? Pensaría que no. Tanto Michael Keaton como Steve Carell estuvieron realmente soberbios en cada uno de sus desempeños, siendo personalmente más que magnífico el de este último en Foxcatcher.

  • Steve Carell por Foxcatcher
  • Benedict Cumberbatch por The Imitation Game
  • Bradley Cooper por American Sniper
  • Michael Keaton por Birdman

Best Performance by an Actress in a Leading Role Julianne Moore por Still Alice. Más que merecidísimo por toda su carrera –los Oscar acostumbran dar reconocimientos no por el actual trabajo sino por anteriores donde se sintió hubo injusticia …y la lista es tan larga– pero este premio sorprende porque viendo la actuación de esta gran actriz, los calificativos que calzan su desempeño son de una calidad sublime: sensible, sutil, vital, auténtico y completamente; lo contrario a una ejecución melindrosa, chabacana o sensiblera que podría haber sido la salida fácil para enmarcar un tema como el Alzheimer.

  • Marion Cotillard por Two Days, One Night
  • Felicity Jones por The Theory of Everything
  • Rosamund Pike por Gone Girl
  • Reese Witherspoon por Wild

Best Performance by an Actor in a Supporting Role para J.K. Simmons por Whiplash. Interesante que esta categoría recoja todos sus candidatos del cine independiente. Todos. No hay mucho que decir, Whiplash de Damien Chazelle era una de mis favoritas y la historia se recarga tanto en Miles Teller como en la impresionante y genial actuación de J.K. Simmons

  • Robert Duvall por The Judge
  • Ethan Hawke por Boyhood
  • Edward Norton por Birdman
  • Mark Ruffalo por Foxcatcher

Best Performance by an Actress in a Supporting Role para Patricia Arquette por Boyhood una actriz del medio, de la industria a la cual le fue ofrecido un trabajo para evaluar en doce años; no es un trabajo fácil y sin embargo fueron sus hombros los que recibieron toda la responsabilidad del drama. El niño, Ellar Coltrane, vuelvo a mi crítica se le dedica tiempo en cámara de manera contemplativa, el espectador se sorprende con sus cambios pero su actuación es básica; Arquette por el contrario sufre, madura, cambia su físico –naturalmente– y recibe las mejores líneas de diálogo; el resultado una gran actuación en un periodo bien largo de su carrera.

  • Laura Dern por Wild
  • Keira Knightley por The Imitation Game
  • Emma Stone por Birdman
  • Meryl Streep por Into the Woods

Best Achievement in Directing para Alejandro González Iñárritu por Birdman. Sin entrar en demasiada controversia es un premio justo a un personaje inquieto que logra sobrepasar sus estancamientos creativos para traernos una interesante y divertida fábula de Hollywood. La industria del cine tratando de abrirse paso dentro de los críticos de teatro para validarse como arte y a su vez tratando de sobrevivir, seduciendo un público ajeno. Se le crítica el falso ‘plano secuencia’… ¡Cojan oficio! Esto es cine. Sí. Los artesanos han llevado a un nivel muy alto este arte pero el diálogo entre la imagen y el sonido para transmitir una emoción al espectador no tiene que ver con pericia, distinción u oficio. Lástima por Bennett Miller un gran director que de nuevo pasa de largo.

  • Richard Linklater por Boyhood
  • Bennett Miller por Foxcatcher
  • Wes Anderson por The Grand Budapest Hotel
  • Morten Tyldum por The Imitation Game

Best Writing, Screenplay Written Directly for the Screen para Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo por Birdman. Es interesante la apuesto de estos escritores de contar con un falso ‘plano secuencia’ una historia. A través de la historia del cine, el plano secuencia es un ejercicio de mucha dedicación y esfuerzo en su coreografía; personalmente, considero a Martin Scorsese como su máximo exponente, otros hablarán de escenas mucho más icónicas de Quentin Tarantino o más clásicas con Hitchcock o Griffith; el tema es que la esencia de esta cinta no es su técnica, se llega a esta forma de cinematografía precisamente por el encantamiento de su protagonista tratando de sobresalir en el mundo del teatro, del monólogo, del espacio al aire donde no hay cortes, donde simplemente se es frente al público y se acaba la pieza; un parafraseo de José Saramago y su intención del relato vivo sin comas o signos de puntuación. La cinta tiene inicio, nudo y desenlace; este desenlace es acorde pero inesperado, y bien desarrollado; entonces si es bueno o malo no cabe dentro de esta discusión. Mi otra favorita al lado de Whiplash fue Nightcrawler, una historia muy bien contada, muy bien actuada y con una destreza sorprendente, hubiera sido divertido un premio en esta categoría de consolación.

  • Richard Linklater por Boyhood
  • E. Max Frye y Dan Futterman por Foxcatcher
  • Wes Anderson y Hugo Guinness por The Grand Budapest Hotel
  • Dan Gilroy por Nightcrawler

Best Writing, Screenplay Based on Material Previously Produced or Published para Graham Moore por The Imitation Game. Si Hollywood es la corriente de lo establecido, la historia de Alan Turing en The Imitation Game era una obvia apuesta. Un científico, al cual se le puede atribuir el triunfo estratégico de la Segunda Guerra Mundial, verdadero inventor de la computadora y mártir por su preferencia LGBTI es tendencia en Estados Unidos y por supuesto era una gran favorita en esta categoría.

  • Jason Hall por American Sniper
  • Paul Thomas Anderson por Inherent Vice
  • Anthony McCarten por The Theory of Everything
  • Damien Chazelle por Whiplash

Best Animated Feature Film of the Year para Big Hero 6 de Pixar y dirigida por Don Hall y Chris Williams. Un buen producto que parece ser digno de su galardón; la verdad es que con sólo ver dos piezas es bastante complicado.

  • The Boxtrolls
  • How to Train Your Dragon 2
  • Song of the Sea
  • The Tale of The Princess Kaguya

Best Foreign Language Film of the Year para Ida de Pawel Pawlikowski (Polonia). Un divertido discurso el del polaco.

  • Leviafan de Andrey Zvyagintsev (Rusia)
  • Mandariinid de Zaza Urushadze (Estonia)
  • Timbuktu de Abderrahmane Sissako (Mauritania)
  • Relatos salvajes de Damián Szifrón (Argentina)

Best Achievement in Cinematography para Emmanuel Lubezki por Birdman. Repite este gran cinematógrafo mexicano que sigue dando lecciones de cámara, luz y encuadre. Si hay algo entretenido de ver en Birdman son sus encuadres; después, estos pasan por edición y color para lograr el falso plano secuencia pero es gracias a Lubezki, que entendió perfectamente el juego de Iñarritú, que le da la posibilidad a la peli de verse de esa forma. Lástima Deakins; raya definitivamente en lo absurdo; en Colombia se dice «que no me regalen pero que no me quiten», Lubezki puede ser muy bueno, y también ha tenido varias nominaciones (siete) pero Roger A. Deakins, nada más con sus nominaciones (doce) desde 1995, es toda una institución condenada al ostracismo de los Oscar.

  • Robert D. Yeoman por The Grand Budapest Hotel
  • Dick Pope por Mr. Turner
  • Roger A. Deakins por Unbroken
  • Lukasz Zal y Ryszard Lenczewski por Ida

Best Achievement in Editing para Tom Cross por Whiplash, la historia de un imponente y drástico profesor de música de una prestigiosa facultad de artes que apunta toda su atención en un joven baterista y de cómo este se deslumbra por la tutoría recibida. La peli es toda ritmo, percusión y balance. No podría haber un mejor candidato para esta categoría que Cross con la narrativa alcanzada en su montaje. Sobervio.

  • Sandra Adair por Boyhood
  • William Goldenberg por The Imitation Game
  • Barney Pilling por The Grand Budapest Hotel
  • Joel Cox y Gary Roach por American Sniper

Best Achievement in Production Design para Adam Stockhausen y Anna Pinnock por el diseño de producción y la decoración del plató (respectivamente) en The Grand Budapest Hotel. Uno le puede criticar en este momento muchas cosas a Wes Anderson en su excesiva puesta en escena pero a pesar de su estancamiento, la alabanza puede ser quizás puede mantener ese ojo y esa sensibilidad sencilla y pueril, tan propia de todo su portafolio. Sus cámaras como sus historias son tan propias como su imaginería, tanto Stockhausen como Pinnock lo leyeron perfectamente.

  • Maria Djurkovic y Tatiana Macdonald por The Imitation Game
  • Nathan Crowley y Gary Fettis por Interstellar
  • Dennis Gassner y Anna Pinnock por Into the Woods
  • Suzie Davies y Charlotte Watts por Mr. Turner

Best Achievement in Costume Design para Milena Canonero por The Grand Budapest Hotel. Al comienzo de la velada, se abren los premios con el nombramiento del mejor actor de reparto, luego vienen unas serie de premios que destacan la calidad técnica de los filmes y también junto con algunos importantes premios de cinematografía y banda sonora original, vienen una serie de premio que llamamos este año «los estéticos»; Canonero fue una de las primeras en revelar que El Gran Hotel iba a dominar esta serie de premios.

  • Mark Bridges por Inherent Vice
  • Colleen Atwood por Into the Woods
  • Anna B. Sheppard por Maleficent
  • Jacqueline Durran por Mr. Turner

Best Achievement in Makeup and Hairstyling la estatuilla fue para Frances Hannon y Mark Coulier The Grand Budapest Hotel. En versiones pasadas, esta categoría era dominada por artistas que con sutiles ajustes en los fenotipos de los actores lograban grandes transformaciones que potenciaban los desempeños de los mismos; esta vez se premio la excentricidad, extravaganza y peculiaridad que hacían de la historia del Gran Hotel una fábula rimbombante. Pensábamos que por lo anterior la gran favorita iba a ser Foxcatcher.

  • Foxcatcher
  • Guardians of the Galaxy

Best Achievement in Music Written for Motion Pictures, Original Score por su partitura original en The Grand Budapest Hotel, el ganador fue Alexandre Desplat. El francés, no sólo estaba nominado dos veces este año en esta misma categoría, sino que ya sumaba ocho anteriormente siendo, además del excelente trabajo de esta pieza, un gran reconocimiento a su excelencia desde principio de este siglo.

  • Alexandre Desplat por The Imitation Game
  • Hans Zimmer por Interstellar
  • Jóhann Jóhannsson por The Theory of Everything
  • Gary Yershon por Mr. Turner

Best Achievement in Music Written for Motion Pictures, Original Song al igual que el año pasado cuando Pharrell Williams prendió la noche cuando cantó ‘Happy‘, el público se emocionó mucho con ‘Everything is Awesome‘ de Shawn Patterson, la ganadora fue ‘Glory‘ de Lonnie Lynn (Common Sense) y John Stephens (John Legend) para la peli Selma.

  • Shawn Patterson por (‘Everything is Awesome‘) por The Lego Movie
  • Gregg Alexander y Danielle Brisebois por (‘Lost Stars‘) por Begin Again
  • Diane Warren por (‘Grateful‘) por Beyond the Lights
  • Glen Campbell y Julian Raymond por (‘I’m Not Gonna Miss You‘) por Glen Campbell: I’ll Be Me

Best Achievement in Sound Mixing los ganadores fueron Craig Mann, Ben Wilkins y Thomas Curley por Whiplash. Tercer Oscar de la noche, también a un nivel muy sensorial, para realzar lo dicho sobre esta gran peli.

  • American Sniper
  • Birdman
  • Interstellar
  • Unbroken

Best Achievement in Sound Editing premio de consolación para American Sniper que pasó sin pena ni gloria.

  • Birdman
  • The Hobbit: The Battle of the Five Armies
  • Interstellar
  • Unbroken

Best Achievement in Visual Effects para Paul J. Franklin, Andrew Lockley, Ian Hunter y Scott R. Fisher por Interstellar. Blanqueada parcial para Christopher Nolan que su peli fue reconocida en las categorías técnicas pero no se llevó prácticamente nada.

Best Documentary, Features para Citizenfour de Laura Poitras, Mathilde Bonnefoy y Dirk Wilutzky.

  • Last Days in Vietnam de Rory Kennedy y Keven McAlester
  • Finding Vivian Maier de John Maloof y Charlie Siskel
  • The Salt of the Earth de Wim Wenders, Juliano Ribeiro Salgado y David Rosier
  • Virunga de Orlando von Einsiedel y Joanna Natasegara

Best Documentary, Short Subjects para Crisis Hotline: Veterans Press 1 de Ellen Goosenberg Kent y Dana Heinz Perry.

  • Joanna de Aneta Kopacz
  • Nasza klatwa de Tomasz Sliwinski y Maciej Slesicki
  • La parka de Gabriel Serra
  • White Earth de Christian Jensen

Best Short Film, Animated para Patrick Osborne y Kristina Reed por Feast.

  • The Bigger Picture
  • The Dam Keeper
  • Me and My Moulton
  • A Single Life

Best Short Film, Live Action para Mat Kirkby y James Lucas por The Phone Call.

  • Aya
  • Boogaloo and Graham
  • La lampe au beurre de yak
  • Parvaneh

Siempre que tengo una de estas largas pausas, guardo la esperanza de volver a tomar el mismo ritmo que tuve en el 2012 o incluso el 2013, años que dediqué con mucho ímpetu a este blog. Tal vez esta entrada sea noticia de ayer –de hace ocho días exactamente– pero es la sensación de haberme tomado este tiempo para hacerla lo que la hizo gratificante. Ojalá hayan disfrutado de esta versión de los Oscar e igualmente esta entrada.

Categories: 3D, Action, Actor, Adventure, Animation, Auteur, Awards, Biopic, Brit, Comic, Documentary, Drama, Emo, Epic, Epochal, Exploitation, Fantasia, Folk, French Cinema, Hollywood, Indie, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Musical, Neues Deutsches Kino, Road Movie, Romance, Sci-Fi, Serie B, Short Film, Spaghetti Western, Stop Motion, Storytelling, Thriller, Vacacion, War, Western, World Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
%d bloggers like this: