Biopic, Christine Cynn, Documentary, Drama, Experimental, Folk, Gangster, Gore, Indie, Internet, Joshua Oppenheimer, Miguel Vaca, Movie, Psychedelia, Serie B, Storytelling, Sweded, Terror, Thriller, Trash, Vacacion, War

The Act of Killing

the act of killing 2

Cuando Anwar Congo y Adi Zulkadry, los protagonistas de este documental, eran jóvenes se dedicaban a vender boletas de cine en el mercado negro y con eso sobrevivían. En el año 1965 sucedían muchas cosas en Indonesia, la principal de ellas, era que después de muchas ocupaciones, lograban una independencia total y consistente de neerlandeses y japoneses, y se alzaba en el poder el Presidente Sukarno; su gobierno fue autoritario y su éxito fue el balance de los poderes opuestos del Ejercito Nacional y el Partido Comunista de Indonesia (PKI); pero después de un intento de golpe de estado por parte de los comunistas, el Estado en manos del General, y también proclamado Presidente en 1968, Suharto endureció su posición y emprendió una campaña de exterminio en contra de ellos; inmediatamente Anwar Congo y Adi Zulkadry lideraron la Pemuda Pancasila (Juventud Pancasilia), un movimiento de ultra derecha y paramilitar encargado de semejante misión.

Se habla que durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial, la ONU emitió un reporte que databa un millón de indonesios muertos por su causa; el gobierno de Sukarno culpó a los comunistas de medio de millón de ciudadanos que murieron dentro de su intento de golpe pero The Act of Killing nos cuenta que durante el exterminio de los comunistas y los habitantes de ascendencia china la cifra llegó a dos millones y medio, donde Anwar Congo fue responsable directo de más de cien mil individuos y fue reconocido como héroe nacional por sus atrocidades.

De las provincias de Sumatra y Timor hemos escuchado muchas historias y hemos tratado de documentar en este blog algunas de ellas, sobre todo aquellas que la propaganda capitalista occidental ha tratado de ocultar gracias a su feroz imperialismo que durante muchos años estuvo dirigido por Henry Kissinger, dirigiendo magnicidios o patrocinando masacres impresionantes como la de Timor Oriental; pero hasta Kissinger tenía un límite y se le dió con la Guerra de Vietnam cuando al no lograr una victoria clara, aconsejó al Presidente Nixon de una retirada honrosa no sin antes fulminantemente incendiar todas sus selvas con Agente Napalm.

La libertad de este pequeño paréntesis es sólo para entender que este par de agentes del mal, como lo son Anwar Congo y Adi Zulkadry, no son los únicos a los que la ONU ha escondido bajo su silencio sino que otros tan impunes como ellos también descansan (o descansaron, como Augusto Pinochet) en sus moradas -ojalá- viviendo las pesadillas de las memorias que los cautivan.

Parte de la leyenda del documental narra que su director Joshua Oppenheimer estaba documentando otros intereses en Sumatra cuando se empezó a enterar de las monstruosidades de la época del Nuevo Orden de Suharto; investigando logró toparse con Anwar Congo y seducirlo para contar frente a la cámara todas sus proezas mediante los géneros que más le gustaban del cine, como los musicales, los westerns y las pelis de Gangsters; fue entonces que se unió al proyecto Christine Cynn y un director anónimo -suponemos algún realizador indonesio que teme por su vida y quiere proteger su identidad frente a la respuesta y revelación del documento que se ha generado en el mundo entero-.

La demencia y las atrocidades que se documentan en las escenas de este filme no son aptas para todo público. Yo acostumbro a ver pelis en mi descanso de almuerzo y confieso que veo desde comedia romántica hollywoodesca hasta fuertes escenas de gore, como por ejemplo The Full Sequence de The Human Sentipede II; esta peli me pareció crudísima, asfixiante, perturbadora y en algunas ocasiones me quitó el apetito, debiendo tomar una pausa en mi comida para continuar con el hipnotizante discurso de la pieza. Obviamente, lo que más afecta es el acto de impunidad sobre todos los líderes paramilitares y perpetradores de las matanzas que desfilan como si nada frente a las cámaras; es tal su descaro que algunos de ellos sin notas de remordimiento o arrepentimiento afirman que no tienen pesar en sus conciencias porque son hombres felices que ni siquiera han sido juzgados, que la guerra define los crímenes y son los victoriosos los que definen las injusticias; desafiantes, incluso afirman que estarían dispuestos a atestiguar en una corte internacional sobre la violación de todas las leyes de la Convención de Ginebra.

La pieza es rica como documento y también como evidencia del desparpajo de estos monstruos. Los directores se encargan de documentar fielmente el discurso de las ignominiosas y escandalosas gestas de estos supuestos héroes aunque al mismo tiempo retratan la asquerosidad y brutalidad de estos personajes que se jactan de no haber cursado niveles elementales de primaria, comer como cerdos, despotricar vulgaridades cada vez que están frente a una joven de apariencia agradable y por supuesto congraciarse de que gracias a ellos se exterminaron los comunistas de su país; su sudor, su aliento, su baba y su ser hieden en la pantalla no importa que usen colonias carísimas como alegan algunos.

Es increíble ver una sociedad que ha sucumbido al miedo, que vive en paralelo con un ejercito, una policía y una fuerza paramilitar auspiciadas todas por el gobierno, las dos primeras par dictar orden, la última para ajusticiar, extorsionar y eliminar a los indeseados; en algunos momentos recordé a Kynodontas del griego Giorgos Lanthimos donde sus personajes protegiendo a sus hijos cambian el significado de las palabras y quiebran el sentido de libertad; en The Act of Killing esta sensación se da en el poder mercenario de la Pemuda Pancasila que dice y pregona que el término “gangster” viene de la raíz inglesa “free-men”, «hombres libres» y que ellos son libres y procuran la libertad; es tal el descaro de estos personajes y tan evangelizado en toda la pieza que me hicieron dudar y me tocó buscar porque contrario a lo que difunden, la palabra “gangster” se descompone en “gang“, pandilla, y el sufijo “-ster” del inglés primitivo “-stere” que significa “asociado o relativo a“; estos mafiosos son capaces de corregir una disputa en una calle así como cobrar dádivas de seguridad para que ellos mismos, de nuevo el descaro, no causen daños a sus extorsionados; no hay una suma legal, cobran por cliente y exigen que se les pague lo que piden, a lo que los extorsionados responden sin musitar palabra y con mucho mucho miedo. No es raro entonces relacionarlos con los gángsters de Coppola, Scorsese, De Palma o Sergio Leone porque si se jactan del término que los define muy seguramente han aprendido de las pelis sus maniobras y su forma de actuar.

Es muy difícil catalogar la pieza; más allá de su carácter documental, gracias a los géneros en los que se balancea su argumento, la peli puede tener tonos de western, gangster, gore, terror pero el experimento alcanzado por sus directores más o menos ala sweded de Michel Gondry en Be Kind Rewind, logra recrear todos géneros con bajísimo presupuesto y una gran carga de sarcasmo. El ejercicio se detiene cuando Anwar no puede continuar con una escena donde actúa como una víctima, se quiebra y es sobrecogido por los recuerdos, las pesadillas y su propia conciencia (sin justificarlo, el suspiro de esperanza es que ese ser que tuvimos en frente por casi dos horas tiene rasgos de ser humano y puede ser juzgado por sus crímenes con su consecuente arrepentimiento).

Muy parecido a Searching for Sugar Man, The Act of Killing está ganando todo en lo que se presenta casi que sistemáticamente; la diferencia es que contrario a la humareda divergente que generó la pieza de Malik Bendjelloul, el filme, de este par de texanos y un indonesio, tiene una posición política más clara y por supuesto un sentido de comunicación menos de explotación tratando exponer todos los hechos ocurridos en tres décadas de exterminio y masacres.

the act of killing

Standard
Action, Adventure, Animation, Auteur, Brit, Comedy, Comic, Edgar Wright, Epic, Exploitation, Folk, Hollywood, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Romance, Storytelling, Thriller, Vacacion, World

Scott Pilgrim Vs. the World

Lástima que no escribí esta entrada mucho antes. Me hubiera gustado haber hecho un resumen de todos los afiches y subliminales que tiene esta historia-cinta-producción conjugándolo todo en sus carteles y la peli misma. Al final escogí el afiche más típico de todos, con un rojo intenso y Michael Cera en el duelo de bajos (si pueden busquen toda la serie de los exnovios malvados o incluso los personajes del comic).

Edgar Wright es un joven británico que apenas está llegando a sus cuarenta años y ya comparte un extenso portafolio de excelentes pelis al lado de Simon Pegg y Nick Frost (Shaun of the Dead, Hot Fuzz) además de recientemente ser el co-escritor de The Adventures of Tintin nada más y nada menos que para Steven Spielberg. Para mi es el creador de un nuevo tipo de comedia más sencilla pero mucho más sofisticada, alejada de la comedia física norteamericana.

Scott Pilgrim Vs. the World es su primer filme en Hollywood y para hacerlo escogió el género de explotación, llevando a las pantallas la serie de novelas gráficas del mismo nombre creadas por Bryan Lee O’Malley. Pilgrim (Michael Cera) es un joven de 23 años, canadiense, bajista de la banda local Sex Bob-Omb y enamorado de Ramona Flowers (Mary Elizabeth Winstead). Además de tener que enfrentar a la chica con la cual está saliendo actualmente, Knives Chau se entera que debe enfrentar a muerte a una Liga de Exnovios de Ramona que en secreto se han confabulado para que ella no encuentre a nadie más con quién compartir su vida. La historia es presentada como un video-juego desde el inicio mismo de la pieza con la entrada de Universal Pictures pixelada y con sonido midi.

Podría además definirse como una historia cursi y romanticona pero de nuevo la genialidad de Wright en presentarnos una trama sencilla con una narrativa fresca, llena de subliminales numéricos, onomatopeyas y grandes efectos gráficos que hacen súper entretenida la peli. Los planos secuencia tipo Gondry-Kaufman de Eternal Sunshine of the Spotless Mind aparecen más como sátira de algo más elaborado que de una referencia como tal, incluso el cambio de color de Ramona es algo superficial y sin importancia. Sin embargo los saltos de eje o montajes estrambóticos se conjugan perfectamente en el sentido del humor del director y nos topamos durante toda la cinta con una serie de chistes, muy bien contados y gracias a eso con una gran ternura sobre su personaje principal.

La primera vez sentí que había visto una peli perfecta. Un diez redondo. Una excelente historia muy bien contada por el mismo Wright, una fotografía exquisita e impecable y una edición llena de mucha dedicación. Ahora con el paso del tiempo y con tres repeticiones puedo afirmar que es una excelente cinta redondeando el ocho o el nueve. Igual, su excelente trabajo en esta adaptación y su participación en Tintin recrea un rumor que al final de Iron Man 3 (que va a realizar Shane Black), Wright estaría al mando de la dirección de los créditos finales tal como lo hizo Joss Whedon en Thor de Branagh, en donde aparecería Ant-Man y podría de esa forma terminar en la oportunidad no sólo de dirigir un filme de grandes proporciones dentro de Hollywood sino además soñar de pronto con la megaproducción misma de The Avengers 2 -lo cual si me lo permiten sería un golpe genial para la secuela.

Standard
Actor, Auteur, Exploitation, Folk, George Clooney, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion

The Ides of March

George Clooney llegó a un punto en su carrera actoral en el que no nos va a ofrecer nada nuevo. Nos quedó bastante claro en The Descendants y a menos que aproveche otro tirón de Steven Soderbergh en sus dramas ligeros o alguna comedia de los hermanos Coen, sus pelis actuadas van a ser insulsas y sin sorpresa. No es un gran problema. Clooney parece tenerlo muy claro y en control de la situación. A medida que crece su poder en Hollywood, parece más sólida su posición contestaria detrás de cámara que delante de ella.

Su primer acto fue Confessions of a Dangerous Mind aliándose con el escritor Charlie Kaufman -el genio detrás de grandes pelis de Michel Gondry y Spike Jonze– y logró una pieza llena de picardía, buen sentido del humor y un «roletazo tirándole» que lo puso con una excelente posición en su carrera. Después se preparaba para una serie de papeles fuertes como Syriana o Michael Clayton y se decidió a dirigir una mucho más ácida, Good Night and Good Luck, cinta que esta vez escribió al lado de Grant Heslov y con la cual logró el reconocimiento de La Academia por la actuación de David Straithairn, su cinematogafía, su dirección de arte, su guión y su dirección. Aunque al final sólo fueron nominaciones, sacaron a Clooney del grupo de caras bonitas condenadas a desfilar el largo callejón de los nominados y le dieron la estatuilla por Syriana (además le ayudó a seguir trabajando con Heslov de manera fluida y tranquila en proyectos como The Men Who Stare at Goats que es sencillamente genial). Leatherheads fue su tercer intento y fue un gran paso en falso, su discurso estaba ya calibrado y la peli no cuadraba con lo que ya había establecido. Se dedicó a producir en paralelo a sus actuaciones y su olfato es muy bueno en ese sentido. Fue entonces, después de varios papeles que se decidió por The Ides of March.

No es una peli sencilla. Sin embargo se la jugó seguro con Gosling, que es el actor de moda y se puso así mismo en un papel carismático, de bajo perfil, con dos o tres incurciones en pantalla pero con total apoyo a su actor principal y su historia. Otra vez, de la mano de Heslov pone la mano en la llaga pero esta vez con un poco de sal y vinagre, critica el sucio juego de lealtades y traiciones en el que todo individuo de la sociedad se ve involucrado cuando hay elecciones. No hablando siquiera de las elecciones entre demócratas y republicanos sino las primarias, entre precandidatos que se preparan y se definen para la ronda final. Su crítica es profunda y descarada pero igualmente sofisticada.

Gosling, por su lado, es un gran actor y en esta cinta demuestra toda su categoría. Al lado de él un gran reparto liderado por Philip Seymour Hoffman, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei, Jeffrey Wright, Paul Giamatti y Max Minghella.

Y aunque la cinematografía es excelente, la música es gratificantemente importante, sinuosa y perspicaz, las grandes alabanzas de la cinta son todas para Clooney. Un director que sigue experimentando en su discurso y que seguro con el paso de otras dos piezas logrará definir su equipo de trabajo y seguro estará peleando más adelante sus estatuillas gracias a sus labores como escritor y realizador de grandes piezas cinematográficas.

Standard
Auteur, Comedy, Folk, Hollywood, Indie, Melodrama, Miguel Vaca, Sophie Barthes, Vacacion

Cold Souls

Cold Souls tiene todos los ingredientes para ser esa peli memorable que todos deseamos siempre que vamos a cine pero a mi no me causó tanta gracia. Llegó a mi, recomendada entrelíneas discutiendo con unos amigos el desempeño de Paul Giamatti. Decíamos que aunque el actor guste por sus decisiones acertadas en proyectos independientes, parece que se repitiera y actuara siempre como el gordito lastimero en sus pelis. Fueron sacadas a relucir para demostrar el punto Win Win, Barney’s Version, Lady in the Water, The Illusionist, The Storyteller o Sideways. Muchas de ellas nos encantaron otras no tanto pero al final si queda en todas el regusto de Giamatti repitiendo su papel de Sideways. Hay papeles donde le funciona mejor ser actor de reparto, donde su acento y su modulación no son tan características y no opacan su ejercicio completamente; por ejemplo, Duplicity, Man on the Moon, Too Big to Fail, Private Parts o incluso Planet of the Apes de Tim Burton -pero en esta última ayudó muchísimo el maquillaje-. 

Cold Souls, no está mal tampoco. No es un profundo descalabro como Shoot’em Up o Planet of the Apes de Burton pero tampoco tuvo esa grandiosidad que su planteamiento tenía. Las comparaciones son ocurrentes y ociosas pero Cold Souls tiene la misma potencia de Eternal Sunshine of the Spotless Mind de Michel Gondry y Charlie Kaufman y aún así se pierde en un gran vacío no tambien resuelto en tensión o drama. 

La historia recae en el mismo Giamatti que ya no logra ser creíble en tablas y al parecer es por una falta de pasión en su labor. Gracias a un artículo del New Yorker se entera de una compañía que extrae el alma y la almacena, liberando un gran peso para los más afligidos. Dubitativo y extremadamente preocupado por la premisa de «extraerse el alma», Giamatti tiene una entrevista con el director de dicha clínica y se decide a hacerlo. Un tanto sorprendido y desilusionado por la forma física de su alma, se desprende de ella y efectivamente existe una liberación de un lastre que lo estaba asfixiando, pero igual su problema en las tablas sigue sin resolverse. Entonces osadamente pide un cambio y la clínica le ofrece el alquiler de un alma por un par de semanas, el alma de una poeta rusa. La exótica propuesta cala en Giamatti y su poderosa sensibilidad se acomoda perfectamente en el actor y su labor. 

La historia continúa dando giros y giros, se envuelve en un thriller de persecución bastante soso y con innecesarias incongruencias. La simpática historia se vuelve ordinaria y sin mayores picos de ahí en adelante. 

La directora es Sophie Barthes y Cold Souls basada en una historia de ella misma es su primera peli. La entrada se torna fuerte contra ella por la discusión previa con mis amigos en el desempeño de Giamatti pero en realidad es un éxito sin lugar a dudas para la Barthes. La trama, las locaciones, el reparto, la dirección son todas de muy alta calidad, impresionante para una ópera prima. 

Nota personal. El afiche me encanta y la historia dió para que muchos artistas sacaran versiones diferentes. Me llamó la atención uno en particular, que era una infografía refiriendo los múltiples giros de la historia, quería ponerla como imagen de la entrada pero estaba en muy baja calidad, si les llama la atención la consiguen fácilmente en Google.

Standard
Exploitation, Folk, Hollywood, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Sci-Fi, Suspense, Thriller, Vacacion

Limitless

Neil Burger, director de Limitless, es una herramienta «hollywoodense» bien interesante, generalmente escribe sus pelis a excepción de esta; su primer film fue un docudrama llamado Interview with the Assassin y alcanzó tres nominaciones en los Spirit posicionándolo como un director encantadoramente independiente. The Illusionist fue la respuesta de la industria a The Prestige de Christopher Nolan y le valió una producción impecable con un reparto de primera (así la peli no haya sido tan buena se le rescata que haya podido manejar tan bien en un segundo intento un rompe-taquilla «hollywoodense»). Al final de su ópera prima logra con The Lucky Ones bien calificada por la crítica pero que pasó sin ton ni son por los festivales.

Este es su cuarto intento en un thriller sobre un mediocre ciudadano neoyorkino que afectado por la crisis de la “Pagina en Blanco” recurre a una droga que potencia sus capacidades para terminar un libro y salir del hueco en el que se encuentra. La teoría dice que usamos tan sólo el 10% del poder de nuestro cerebro a entera capacidad, que hay entre un 10 y 25% que usamos para necesidades vitales y que el resto así se comporte como un órgano entero está subusado como un repositario de material cerebral que usamos cuando afectamos tejidos importantes. Dicha droga pone al protagonista a un 100% de sus capacidades cerebrales y al ser de inteligencia promedio funciona mucho mejor que el de otros drogadictos. El desarrollo de la historia es mucho más atractivo y me encantó la forma de definir en treinta segundos en un monólogo de Robert De Niro lo que tiene que hacer una o dos generaciones norteamericanas si quisieran albergar riqueza y mantenerla en la posterioridad (no sólo consumirla). Bradley Cooper (además productor) y Abbie Cornish no lo hacen mal pero el fuerte de esta peli radica en su estética no en sus actuaciones.

¿Se acuerdan de ese libro francés llamado Zoom? Bueno, hay varios movimientos en la peli que parecen creados por Michel Gondry experimentando con este libro. Jo Willems un arriesgado cinematógrafo es el responsable, su portafolio es provocador y atractivo un punto más para ver esta peli. Yo pensaría que esta es la última semana de en cartelera, así que si pueden véansela porque vale mucho la pena. Aparte de ser una peli comercial que no es demasiado trascendente la producción y sus efectos están muy bien logrados.

Standard
3D, Action, Auteur, Comedy, Comic, French Cinema, Hollywood, Michel Gondry, Miguel Vaca, Movie, Serie B, Vacacion, World

The Green Hornet

Acabo de ver esta peli y aún no entiendo que deseaba hacer Michel Gondry en una súper producción de Hollywood. Más allá que las peleas fueran algo diferente a todo lo visto en la industria (así las describía Gondry), algo pretencioso que incluso no lo logró, he visto mejor material de peleas en Hero (Ying xiong) de Zhang Yimou, con unas cámaras espectaculares de Christopher Doyle o recientemente Ninja Assassin de James McTeigue y Los Hermanos Wachowski.

Quiero llegar a pensar que Gondry sencillamente quería experimentar filmando en RealD, esta fue una oportunidad que le llegó y trató de pelear por ella hasta donde pudo. De resto si antes pensaba que La Science des Rêves era su peor peli, esta se lleva la infamia sólida y completamente. Y es que comparar a Charlie Kaufman o el mismo Gondry con la estupidez ofensiva de Seth Rogen es un tema complejo difícil de manejar. Sencillamente no hay punto de comparación, mientras los dos primeros encantan, simpatizan, conmueven, Rogen es el perfecto ejemplo de lo que es la industria «hollywoodense»: Simplista, estúpidamente comercial, fofa, sosa, desabrida, sin gracia, muy aburrida.

* Alerta: Contenido revelador.
¿De qué se puede hablar entonces en este adefesio? Además de ser una extensión más grande de “Sugar Water” de Cibo Matto o “Let Forever Be” de The Chemical Brothers el único chispazo interesante es el análisis que hace el personaje de Rogen con el fiscal general interpretado por David Harbour, de resto “El Avispón Verde” sigue siendo tan despectivo, ofensivo y humillante como su versión original en los 60’s con Van Williams y Bruce Lee, la historia es muy mala, “El Avispón Verde” tiene un giro donde salva a Kato (esto no hubiera sido posible con Bruce Lee), las actuaciones de Tom Wilkinson y Cameron Diaz son muy promedio y lastimosamente Christoph Waltz que se esfuerza demasiado tan sólo logra una caricatura de villano lejos de su gran desempeño en Los Basterdos de Tarantino.

El hermoso Chrysler Imperial Crown, la edición musical de James Newton Howard y la multicolorida banda sonora no logran sacar esta peli del abismo. Muy desafortunada.

Standard
Action, Anton Corbijn, Drama, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Nederlandse Bioskoop, Romance, Spaghetti Western, Suspense, Thriller, Vacacion, Western, World

The American

Es inevitable. Cualquier reseña que uno haga sobre una peli puede afectar como uno recibe esa pieza en el momento que uno la está asistiendo. Lo bueno de cuando a uno le dicen que una peli es mala es que todo lo que se logre son ganancias, no va a ser más mala de lo que uno se imagina y puede uno sorprenderse con el resto de cositas que de pronto uno no hubiera detallado inicialmente.

Un amigo tío, me comentó que esta peli era bien malita y que no me la recomendaba de a mucho. Le iba sacando el cuerpo cada vez que la intentaba ver hasta que me decidí a hacerlo sobretodo porque Anton Corbijn es uno de los directores destacados de la selección negra de Director’s Series donde también aparecen Romanek, Gondry, Jonze, Cunningham, Sednaoui, entre muchos otros, entonces estaba intrigado en qué producto podría haber sacado y que calidad podría tener. Recordemos que Romanek ha tenido dos peliculas grandiosas One Hour Photo y Never Let Me Go, Jonze casi que es obligado en cartelera con Being John Malkovich, Adaptation y Where the Wild Things Are y pues ni hablar de Gondry.

Cuando empecé a ver The American no pude dejar de distrarme por la belleza de la fotografía. Los planos eran muy bien pensados, contemplativos, muy melancólicos obviamente afecta el ritmo pero a mi parecer lo afecta para bien. El responsable Martin Ruhe a quien conocemos por la excelente Harry Brown. La música de Herbert Grönemeyer no es la gran protagonista, es una acompañante silenciosa y calmada que aparece sólo en los momentos indicados y de nuevo, para mi gusto de una forma bien acertada.

Cuál es el verdadedro problema de esta peli, los filmes no pueden ser sólo buena fotografía y buena producción. Por donde se le analice, la ópera prima de Corbijn deja mucho que desear a nivel de actuación, de libretos, de contenido. Las mujeres, Thekla Reuten, Irina Björklund y sobretodo la exquisita Violante Placido (qué mujer) parece que se salvan apenas porque las cámaras las adoran pero su actuación es pésima. Los libretos, las líneas de cada actor son sosas y de nuevo hay planos que dicen mucho más que cualquier diálogo de los protagonistas. George Clooney aparece acartonado en una interpretación repetida.

Mi amigo tío, salva la peli de una forma especial, casi que genial. No se me hubiera pasado por la cabeza. A mitad de la estadía italiana en un televisor aparece Sergio Leone, el ícono del Spaghetti Western. Y de una forma casi directa pero asociativa el transfondo de la peli se vuelve una de vaqueros. Un pueblo fantasma, un cura que se apiada de este hombre sin conciencia, mortífero y de sangre fría, una prostituta del salón del pueblo que capta su atención y un camino de redención. Épica salvación de esta peli. Válida para pagar la boleta y verla en cine.

¿La conclusión sería entonces que de aquí en adelante afirme que todas las pelis son malas para que su experiencia sea mejor? Me avisan.

Nota personal: (Alerta de contenido revelador) El título de la peli traducido si es la gran cagada que mal que traten de hacer más atractiva la peli y de paso se tiren la peli misma. Muy en contra de esos títulos y de los cortos que prácticamente cuentan toda la historia.

Standard