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Posts Tagged ‘Mads Mikkelsen’

Bond 25

kinopoisk.ru

Estaba seguro que no iba «abrir la boca» para emitir un sólo comentario alrededor de lo que pudiera ser muy divertido en una Bond 25 si Rami Malek es el anunciado villano.

Por la cabeza sólo se me pasó un personaje con algo de frenesí, angustia y errático, muy humano pero ojalá también pudiera ser todo eso con algo de deformidad física (que apenas fue elegantemente sugerida en Casino Royale con Mads Mikklesen y sus lágrimas de sangre o definitiva y prefectamente en Skyfall con Javier Bardem cuando se quita su prótesis facial); lo que quiero decir es que por mucho que estuve gritando de emoción cuando anunciaron que Sam Mendes repetía detrás de cámaras después de Skyfall, que el título de la pieza iba a ser SPECTRE y que Blofeld iba a ser Christoph Waltz, la decepción no hubiera podido ser más pareja a esa primera euforia.

SPECTRE no es que haya sido un desatino absoluto; me imagino que cuando se revisa en estos días Quantum of Solace no es tampoco tan, tannnnn mala, pero es que su precedente era Casino Royale, que fácilmente puede estar en el Top 3 de cualquier fanático de Bond. A SPECTRE le pasó lo mismo, con Skyfall que es una peli de vendimia pura, donde el mito se recoge en una sola pieza excepcional; uno agradecía que Craig hubiera repetido, la línea de drama se hubiera mantenido con Neal Purvis y Robert Wade, y que el maestro Sam Mendes reforzara ese encanto perdido en la infame de Marc Foster.

Sin embargo, no fue Mendes, no fue el equipo reiterante de Purvis, Wade y John Logan (recientemente añadido en Skyfall ), ni tampoco Waltz o Craig. En fútbol, uno puede perder y ganar (o empatar) pero se habla de cómo se logra ese resultado; para nadie es un secreto que soy delirante hincha del Liverpool, un equipo que juega el todo por el todo, le apuesta todo al rojo, en un cincuenta-cincuenta donde puede perder o ganar, no juega a defenderse y por lo tanto sus partidos son una montaña rusa de emociones; a uno no le importa si perdió 3-0 contra el Barcelona, lo que nos importa es que dominamos todo el partido, a la mitad del segundo tiempo íbamos perdiendo uno-cero y el equipo bufaba como un toro tratando de enterrar su estocada; no pudimos y nos hicieron el segundo; no renunciamos y nos sorprendió ese maldito tiro libre de 30 metros; y, sin embargo, seguimos combativos tanto que nos taparon la doble de Firmino y Salah que el vertical devolvió con ese doloroso sonido metálico. SPECTRE se relajó y dejó que la historia la avasallara; Blofeld estuvo bien y la historia estuvo bien pero hubo demasiada indulgencia que perdonar; para mi el pecado mayor fue la explosión determinante sobre Blofeld, esperé poder perdonar todo y ver al austriaco quemado, deforme, casi calvo y con una marca horrorosa en la mitad de la cara y nos salen con esto:

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En serio, el maquillaje en la sutil quemadura de Sean Bean siendo el 006 de Goldeneye lo supera grandemente.

Hoy vuelvo a gritar de emoción, euforia y frenesí.
Revisaba IMDb y me topé que el director de Bond 25 es Cary Joji Fukunaga, fuerza gráfica demoledora en True Detective, creador de The Alienist, Beasts of No Nation y Maniac, que además pertenecerá a un reestructurado equipo de escritura al lado de Purvis y Wade, y otra leyenda andante, Scott Z. Burns, la mente detrás Side Effects, Contagion, The Informant! (dirigidas por Steven Soderbergh) y de Ultimatum cerrando la fantástica trilogía Jason Bourne.

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Dice IMDb que el rumor es que regresan a los orígenes; que es muy posible que el arco histórico tenga relación con Dr. No. Por mi lado, quiero ver un partido abierto en pantalla, atacando todo el tiempo, dispuestos a ganar el encuentro hasta el último minuto y ojalá disfrutando un excelente desempeño de Malek con media cara deformada y un brazo cibernético.

Me encanta la referencia de Gert Fröbe en Goldfinger:

Bond: Do you expect me to talk?
Goldfinger: No, Mr. Bond, I expect you to die!

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Jagten

29/05/2013 8 comments

jagten

Cuando escuchamos que una cinta danesa se acerca a nuestras carteleras, nos preparamos para un momento inquietante y perturbador -a menos claro que estemos hablando de la melodramática y exasperante Susanne Bier-. Somos grandes aficionados del cine de este país nórdico cuyo sinonimo en nuestra cultura eran los vikingos y su barbaridad. Pero Dinamarca lejos está de ser barbárica en su cine, por el contrario es cuna de mentes sofisticadas que exponen grandes dramas, historias guturales o melódicas composiciones de lo más profano de sus psiques. Ejemplos, hay por montones, Nicolas Winding Refn es uno, Henrik Ruben Genz, Ole Christian Madsen o el mismísimo Lars Von Trier que de la mano de Thomas Vinterberg crearon el movimiento Dogma 95.

La última vez que supimos de Vintenberg fue en 2010 con Submarino y el año pasado logró muy buena prensa con Jagten al llevarse mejor filme en los British Independent, mejor guión en los European y mejor actor, premio ecuménico del jurado y mejor técnico (Charlotte Bruus Christensen) en Cannes además de estar nominado a la Palma de Oro -aún no he visto Reality de Matteo Garrone pero tiene que ser excepcional para haber batido a Jagten en esta última categoría-.

Mads Mikkelsen protagoniza Jagten como un dulce profesor de pre-escolar que vive una vida solitaria después de haberse separado de su esposa y de pelear por la custodia de su hijo de 15 años que aún vive con ella. Su existencia tiene algo de sosiego a medida que su trabajo es su dicha, sus amigos lo acompañan, un amor aparece y recibe las tan esperadas noticias por parte de su hijo que decide vivir con él; pero esta suerte cambia radicalmente cuando una mentira inocente va abriéndose camino vorazmente en el pueblo donde habita. Mikkelsen es acusado de abusar sexualmente de un menor.

Vintenberg no gusta del cine de género, sus cintas al igual que las de Von Trier son dramas viscerales, incómodos, plenos y sin rodeos. En esta ocasión la vida de su protagonista pende de un hilo que se sostiene sólo por su honor, su orgullo y la tozudez de pelear contra el que sea para conservar su dignidad a toda costa. Me encanta que no hayan jugado en mercadeo con el nombre de la pieza, la época escogida tiene multiples lecturas en sus tropos. El final del otoño desemboca en el solsticio de invierno (23 de diciembre) y en adelante continúan las acostumbradas festividades decembrinas católico-cristianas, con su apogeo más grande el 25 de diciembre.

El pueblo donde vive Mikkelsen se caracteriza por estas profundas creencias religiosas y aunque en principio el sistema está muy bien preparado para atender una alerta sexual como la presentada en la historia, su arquetipada forma de pensar y su intolerancia agravan el rechazo y la soledad del profesor, que con su revés, se acentúa en Nochebuena, con el frío de la primera nevada, las luces apagadas y una apatía intoxicada ligeramente con whisky. Invierno es además el inicio de la temporada de caza que proporciona un símil escalofriante entre el venado y Mikkelsen versus los cazadores y el pueblo; en el limbo de la culpa, consumidos por la duda, los locales parecieran tener licencia de caza y la única defensa que parece encontrar Mikkelsen es permanecer altivo, con la frente en alto esperando que el siguiente disparo también falle.

Los cazadores obtienes sus licencias cuando son muchachos, en el paso de la adolescencia a su adultez; esta última ceremonia es la que más aterroriza al afable profesor. Su hijo ha demostrado con creces que tiene sus valores morales y éticos intactos y es capaz de pelear por ellos; el problema es que cuando lo hizo se enfrentó a mano limpia y recibió de la misma forma una retribución de su impertinencia. En el día de sus 16 años, sin embargo, su hijo recibe la aceptación del pueblo y de ahora en adelante es dueño de su propio rifle que significa que tiene voz y voto. Imagino que por la cabeza del profesor pasarán todas las encrucijadas posibles en las que su hijo se vea empuñando esa arma contra esa sociedad retrograda y chapada a la antigua cuando él o ellos no estén de acuerdo.

Jagten es exquisita en sus actuaciones, en su partitura original y en su guión que nunca deja de sorprendernos. Vintenberg no usa trucos para llamar nuestras emociones, tiene un mazo de cartas y nos las va aventando, una a una, a medida que avanza la cinta. Constantemente. No para. Crea sensaciones a punta de pequeños pasitos y aunque todo el tiempo estamos súper tensos logra extraernos risas de un humor profundamente negro. Somos manipulados, somos llevados por su mano en un sinuoso waltz que el realizador ha compuesto magistralmente para nosotros. Pero Jagten también es extremadamente bonita en su fotografía, contrastado con la pestilencia que domina el pueblo donde habita el profesor; siendo finales de otoño, Charlotte Bruus Christensen, su directora de fotografía, vuelca la cinta hacía unos tonos cálidos dominados casi en su totalidad por la gama de amarillos y ocres; además, prueba constantemente con primeros planos llenos de hermosas texturas, abordados con sofisticados y pequeños movimientos de encuadre, que nos acercaban al gesto de los actores en momentos de mucha tensión sólo para enfatizar o acentuar el momento -un detalle de fina coquetería que paga la boleta completamente-.

Hacerle psicología del color a esos amarillos también es súper válido y congruente con la pieza que nos presenta Vintenberg. Jagten es definitivamente una producción para no dejar pasar.

Pusher II: With Blood on My Hands

29/04/2013 2 comments

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With Blood on My Hands es la segunda pieza que vi de la trilogía Pusher de Nicolas Winding Refn. Refn había logrado llamar la atención fuertemente en Cannes con su debut, en su visión del mundo del narcotráfico en Copenhague -para mi cero apologética-. Humanizando al jíbaro, la figura más baja de la cadena del negocio de estupefacientes y la que asume todos los riesgos de la misma, Refn no sólo logró una voz sino que a partir de Pusher definió su estética y su narrativa. Después las cosas no salieron muy bien con Bleeder, su segunda pieza, o con Fear X, su tercer y más ambicioso proyecto. Decidió recaudar dinero para volver a su punto de partida y convencer a inversionistas que lo mejor que les podía suceder es reinvertir en una trilogía que tenía el sello ganador -en el material extra de la trilogía hay una especie de docudrama, llamado The Gambler, que explica todo este proceso de financiación-.

Los medios no fueron los más adecuados o los más altruistas pero Refn consiguió el dinero que le ayudaría a financiar de una manera inteligente el presupuesto para dos pelis más. “Inteligente” significaría de corte independiente, bajo presupuesto, aunque ya no en 16mm sino ahora en 35mm, y con una estética que ya conocía. Todo esto le significaría un ahorro en producción y de alguna forma una retribución segura.

La primera carta que se jugó fue traer a Mads Mikkelsen a bordo. Refn aunque es muy fiel a sus protagonistas y le gusta seguir trabajando con los actores que ya conoce, ya había desarrollado un capítulo entero en torno a Kim Bodnia; o le daba un papel muy pequeño o simplemente no lo llamaba. Mads Mikkelsen por el contrario había demostrado gran calidad en el desarrollo de Tonny, un compinche de Frank y su historia había quedado abierta. Mikkelsen también había trabajado en Bleeder y, finalmente, se quedó con el protagónico. El personaje de Frank (Bodnia) apenas fue nombrado en la historia una sola vez.

La presentación de la historia (como el paredón de Pusher, es con una luz cenital dirigida a la cara de los personajes) introduce a Tonny, Smeden, Charlotte, Ø y Kusse-Kurt (representados por Mads Mikkelsen, Leif Sylvester, Anne Sørensen, Øyvind Hagen-Traberg y Kurt Nielsen respectivamente). La mayoría de sus actores son naturales lo que le permite a Refn ahorrarse mucho presupuesto pero por otro lado, modifica el guión para que más o menos sus mismos nombres sean los que se usen en la cinta interactuando con ellos directamente, burlándose en algunos casos de ellos mismos, como por por ejemplo Kurt Nielsen interpreta a Kusse-Kurt que más o menos se puede traducir como «La perra Kurt», pero sobre todo porque les permite estar atentos a las líneas y lo que se dice de ellos para así molestarse, alegrarse o sorprenderse naturalmente. Punto para Refn.

Con Pusher se domina la cotidianidad del jíbaro. En With Blood on My Hands, Refn nos abre el espectro a otro tipo de relaciones, ya no el jíbaro como individuo responsable ciento por ciento de su negocio, aceptando todos los castigos que sus superiores impongan, no importa lo injustos que sean, sino un jíbaro que tiene problemas con su padre, que lo subestima o lo reconoce como una vergüenza. Sí trafica con droga pero hay muchas más capas con Tonny en esta segunda pieza. Se retoma su ingenuidad, su falta de táctica y sobre todo su deseo de mostrarse como una mejor persona frente al Duque. Otra vez, una mala decisión genera dos respuestas encontradas y cada resolución frente a estas situaciones se va propagando en errores como una reacción en cadena. El ritmo no se pierde y la historia es entretenida. Al que le gustó Pusher seguramente va a quedar atrapado en With Blood on My Hands con otra excelente historia, de pronto con un poco menos de sorpresa pero igualmente con un desarrollo de personajes muy bueno y con un desenlace acorde a los planteamientos y apuestas del director al principio de la cinta.

Pusher

18/04/2013 5 comments

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Pusher literalmente significa jíbaro, que no es un traficante de droga sino su más simple expendedor. El jíbaro es el que está más satanizado en la cadena del narcotráfico porque es él quien decide si le vende a niños, a drogadictos muy llevados e incluso es al que le toca fiar, cobrar, amedrentar y matar para poder colectar el dinero que van a arcas más altas. Pusher de Nicolas Winding Refn es sencillamente eso, una semana en la vida de un jíbaro danés que es llevado al límite de lo que normalmente puede soportar. No sabemos si así son todas sus semanas o así es esta en particular porque el realizador genialmente nos deja en un vacío anacrónico que nos permite abrir nuestras cuestiones mucho más allá de lo primeramente establecido.

El jíbaro es Kim Bodnia e interpreta a un hombre frío, organizado que se le sale todo de control y termina muy transfigurado, arrinconado, estresado, frustrado. Pareciera que el camino que le abre Refn es tosco e improvisado, gracias a la forma en que Pusher es filmado -combina 16mm con Super 16 que son formatos de baja resolución- pero poco a poco nos vamos dando cuenta que detrás del jíbaro hay un gran trabajo de desarrollo del personaje que termina por conmovernos y simpatizarnos. Al lado de Bodnia, vemos a un joven Mads Mikkelsen en un papel secundario, no digamos que sencillo pero su evolución no es evidente en pantalla. Sabemos que Mikkelsen trabaja posteriormente con Refn (Bleeder, Pusher II, Valhalla Rising) y se entiende porque en el poco tiempo que tiene de exposición logra mostrarnos un personaje grosero, grotesco, descuidado y miedoso. La última vez que lo vemos, está de espaldas sangrando y con puntos suspensivos en su historia.

Siendo esta la primera peli de Refn, parece esbozarnos sus intereses más primarios a la hora de hacer cine. Lo primero es que le gusta escribir sus historias y tener control sobre ellas -si no estoy mal ha escrito diez piezas y diez piezas ha dirigido-; lo segundo es que le gusta hablar de hombres ordinarios, estándares, sin negar que son sobresalientes pero donde su esfuerzo aún no ha madurado en fama, fortuna o clase social; y tercero, de alguna forma se vuelven héroes ante nuestros ojos. Estos hombres singulares se vuelven el centro de atención (Bronson), la fuerza del afecto (Drive) o la guía de sus pares (Valhalla Rising). Muchos de sus personajes se desmoronan pero en otros estamos presenciando la cúspide de su estoicismo.

Refn en ese detalle es genial.

Pusher realmente es una peli interesante y súper pertinente para nuestro público, con toda la controversia alrededor de las narco-producciones, que tanto nuestros canales de TV como nuestras productoras de cine están realizando. Gran parte de mi desacuerdo con la censura hacia estas producciones es que sus críticos quieren tapar el sol con las manos y negar realidades de violencia que están latentes en nuestra sociedad. Si se entienden las producciones audiovisuales, independiente si son televisivas o cinematográficas, como apreciaciones, pulsiones de rechazo o incluso verdades de nuestra historia, y que obviamente no pueden hacerse a la ligera, tenemos en nuestras manos no sólo la oportunidad sino la responsabilidad de contarle al mundo lo sucedido en nuestra historia, en nuestro entorno y con nuestras palabras. Sea en ficción, docudramas o documentales. Lo que pasa es que toda la gente alrededor de estas piezas tampoco ayuda. No son apologías al crimen, son simplemente fórmulas baratas que les ha significado buenas regalías. Mi mayor contrariedad es que se están banalizando los hechos tomándolos de una forma simplista y lo que logran al final es sólo levantar costra donde aún no han sanado las heridas.

Cerrando la idea, lo que más estúpido me parece es que los actores pidan perdón por participar en estos roles. Ni ellos, ni los directores e incluso ni los escritores deberían pedir disculpas. Si se sienten apenados, no tomen el papel. No llamen más la atención en un sentido lastimero que es el que más causa daño. Si sienten que la aproximación es frívola o superficial denúncienla pero no se hagan cómplices y después pidan perdón. Y si no tienen más ideas pues de seguro hay mucha gente por ahí con muchas ganas de una oportunidad para demostrar todo su talento. Me parece genial que la teleaudiencia se haya movilizado y haya decidido no apoyar más algunas producciones. Lo que me parece errado es que traten de censurar el tema y no la calidad como se aborda. Los que deberían estar disculpándose son los estudios, los canales y las productoras porque en ellos si que recae la culpa de cómo se hacen y cómo se cuentan los acontecimientos.

No más producciones superficiales que banalicen nuestro dolor. Pero si a las producciones que traten de contar historias humanas sobre nuestra violencia y que se apropien de los tropos que el cine nos ha heredado. No estamos lejos. Hay una voz y una corriente en nuestro cine independiente que lo está logrando. Si no la han descubierto o no son conscientes de ella, les recomiendo revisar La Sirga o El Vuelco del Cangrejo. Dos ejemplos claros de cómo aproximarse a la violencia, sin negarla, sin caricaturizarla y de todas formas siendo protagonista de nuestra cultura.

En kongelig affære

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En kongelig affære (Una aventura real) es la cuarta de las pelis nominadas al Oscar como mejor peli extranjera que logramos ver en nuestras salas. Hasta ahora Amour y No son las más sobresalientes. Kon-Tiki y En kongelig affære parecen elaboradas para ganarse este tipo de premios con hermosas producciones y grandes melodramas.

Nikolaj Arcel recrea el momento político en el que el movimiento de La Ilustración llega al poder de Dinamarca, incluso siete años antes que a la misma Francia. Varios factores tuvieron que conjugarse para lograr semejante hecho. En el poder se encontraba Christian VII (Mikkel Boe Følsgaard), un joven rey sometido por el concejo real que asumía su figura como la de un títere útil; detrás del concejo estaba Juliane Marie (Trine Dyrholm), la madrastra de Christian que velaba por la perpetuación de la corte y quería el trono para su propio hijo. Christian de actuar libertino debe casarse y lo hace con una británica, Caroline Mathilde (Alicia Vikander), que es una joven letrada interesada por toda la revolución europea entorno al nuevo pensamiento y La Ilustración pero que llegada a Dinamarca, en una monarquía ortodoxa, también debió someterse a la censura de la corte por la literatura que cargaba desde su hogar por considerarse subversiva y revolucionaria. La última ficha del tablero es Johann Friedrich Struensee (Mads Mikkelsen) un médico alemán humanitario al que le es pedido que se encargue de la salud del rey; su misión debería ser la de influir y cabildear en la corte para que sus padrinos, los que lo pusieron en ese lugar, puedan volver ya que fueron expulsados tiempo atrás. Struensee resulta ser un hombre inteligente, erúdito, de pensamiento de avanzada y altruista.

El thriller de época se explaya en las acciones de Struensee en el poder detrás de Christian y contra el nepotismo de Juliane Marie. El médico no bien llega a su puesto cuando entiende todo el juego de manipulación y trata de sacarle partido. Su error mortal fue posar los ojos sobre la reina que lo recibe en sus aposentos y con la cual comienza una aventura. Nikolaj Arcel de la mano de Rasmus Heisterberg tratan de estructurar una historia desde los logros de este triángulo amoroso pero no puede tapar el sol con las manos. Lo que perdura en el imaginario es el fruto de la aventura y no los logros políticos permeados por La Ilustración.

En kongelig affære es una historia romántica, clásica y de una narración lineal. No es enteramente de todo mi gusto pero es indiscutible su buena factura. Fue reconocida en los Globo y en los Oscar con nominaciones a mejor peli extranjera pero además en La Berlinale se lleva dos Osos de Plata, con Mikkel Boe Følsgaard como mejor actor y mejor guión gracias a Nikolaj Arcel y Rasmus Heisterberg.

Se encuentra en este momento en cartelera.

Festival de Cannes 2012

05/07/2012 10 comments

por Diego Taborda

Este año se celebraron dos eventos en Cannes, por un lado la versión 65 de su Festival de Cine y por el otro los cincuenta años de la desaparición luctuosa de Marilyn Monroe. Ambos acontecimientos se conjugaron en la escogencia de Marilyn como el ícono del Festival e imagen del cartel oficial soplando un ponqué de cumpleaños.

Así mismo, se recibió con gran beneplácito a Michelle Williams quien a su vez había festejaba su tercera nominación a los Oscar por su desempeño como la modelo y actriz en My Week With Marilyn. Nosotros al igual que el año pasado resumimos este festival con los cortos de los ganadores de esta ocasión.

La Palme d’Or du court métrage

  • Sessiz-be Deng de L.Rezan Yesilbas

Le Prix du Jury

  • The Angel’s Share réalisé par Maïwenn Le Besco

Le Prix du Scénario

  • Cristian Mungiu pour Dupã Delauri

Le Prix d’Interprétation féminine

  • Cristina Flutur et Cosmina Stratan dans Dupã Delauri réalisé par Cristian Mungiu

Le Prix d’Interprétation masculine

  • Mads Mikkelsen dans Jagten réalisé par Thomas Vinterberg

Le Prix de la Mise en Scène

  • Carlos Reygadas pour Post Tenebras Lux

La Palme d’Or

  • Amour réalisé par Michael Haneke

Drive

02/02/2012 10 comments

En el pasado festival de Cannes, súper comentado por el gran duelo entre Terrence Malick y Lars Von Trier -además de la aparatosa e impertinente salida en público del danés-, se nombró a Nicolas Winding Refn como mejor director por esta peli, Drive. Aguantamos mucho a ver si la traían a salas pero como siempre se demoraron una eternidad hasta que me tocó verla hace un par de semanas en Cuevana. Siempre es el mismo temita con los distribuidores pues lo mismo sucedió con Melancholia y The Tree of Life que no tiene ningún sentido en absoluto a sabiendas que han tenido muy buenas taquillas y han tenido muy buena recepción de la crítica. Drive, por lo menos, tocará repetírsela en salas porque la empezaron anunciar en vista de su nombramiento en los Oscar y vale mucho la pena.

Es la historia de amor de un acróbata de Hollywood, especializado en conducción de automóviles para el doblaje en pelis de acción, quien se enamora perdidamente de su vecina. El acróbata es interpretado, por el chico de moda, Ryan Gosling y la vecina por la bellísima Carey Mulligan. La historia parece sencilla, un poco densa y contemplativa al principio pero la excelente música compuesta por Cliff Martinez mantiene una falsa calma y un estado de tensión impresionante donde el espectador queda presto a un giro dramático que le vienen anunciado con anterioridad. Este factor y las destacadísimas actuaciones de Albert Brooks, Ron Perlman y sir Bryan Cranston hacen que uno no se coma el cuento del novelón romantico expuesto frente a nuestros ojos. Gosling parece prever también dicho giro y con una sólida parsimonia frente a la cámara espera su momento para actuar -tanto así que incluso ni parpadea en uno de los tantos momentos excéntricos de la peli que empiezan a chocarnos como espectadores de a poco en poco-. Aparece en pantalla Oscar Isaac para terminar de atirantar la angustia y Christina Hendricks que desata el vertiginoso desenlace de la historia, casi como un carro dirigiéndose a un muro de contensión.

Winding Refn que ya habíamos visto escribiendo-dirigiendo Valhalla Rising y Bronson tiene un sentido extraño para la realización. Su estilo es ecléctico y no define claramente una dirección o una intención en sus pelis, entonces podríamos enfrentarnos a un drama épico mitológico o un docudrama introspectivo con un profundo olfato independiente y con una excelente dirección de su reparto. Trabajando para él, Mads Mikkelsen y Tom Hardy se ganaron un puesto en el corazón de la crítica cinematográfica mundial por sus impecables interpretaciones. Hardy por su descaro y su estrafalaria conducta como un reo difícil de manipular y Mikkelsen como el calmado guerrero que se dirige a su muerte indefectible. Esta vez Ryan Gosling se deja llevar por los hilos de Winding Refn para desarrollar un introvertido rol, de sangre fría y muy calculador. Un papel que si lo pensamos bien refresca lo que venía haciendo para Hollywwod con Crazy, Stupid, Love, Blue Valentine, Half Nelson o Lars and the Real Girl donde interpreta jóvenes enamoradisos y de alguna forma vulnerables. Al lado de Mulligan generan una química muy agradable y por eso cuando se plantea el peligro para la pareja se agrega otro nivel de zozobra para el espectador.

Una gran peli, con una gran fotografía, una excelente partitura, un reparto de un desempeño impresionante y un director que juega con las emociones del espectador a su gran antojo. Repito, ya que la traen a salas si no la han visto es una cita inaplazable y si ya la vieron vale la pena repetir la experiencia en la solemnidad de la proyección.

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