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Posts Tagged ‘Jean-Pierre Jeunet’

The Shape of Water


Unable to perceive the shape of You,
I find You all around me.
Your presence fills my eyes with Your love,
It humbles my heart,
For You are everywhere.

Tengo que reconocer que ir en contra per sé de la peli que La Academia este año reconoció como la mejor, debería ser tildado de esnobista. Es fácil decir que no es la mejor pieza, que debió haber ganado otra pero, en serio, ¿debió haber ganado otra? ¿Pudo siquiera haber podido ganar otra?

¡Hombre! A esta altura no lo sé…
He visto una y cada una de las nominadas y cada una de ellas me ha sorprendido –incluso The Post de Steven Spielberg me parece que es honroso que el legendario director pruebe otras fórmulas, y que como decía en la reseña termine haciendo algo más parecido a Eastwood que a su trabajo ordinario–.

Me sorprendió de entrada la fuerte carga de sensualidad con la que abre esta pieza. Fuerte pero delicada, es erótica pero no pornográfica. Rodeados de agua, la imagen sólo es revelada después cuando entendemos como dos cuerpos, extasiados, agitados y sonrientes pueden estar rodeados de agua. Agua, agua, agua, todo es agua y su alusión es sexo. El agua hirviendo, los huevos flotando, las gotas de agua, las burbujas de agua, la condensación del líquido en los techos y paredes, los desnudos de Sally Hawkins entrando a la tina, el relato todo evoca amor, libido, pasión, sexo y sin embargo no de manera literal, es como una Amélie dirigida por Bigas Luna. Y no es tan desquiciado nombrar la pieza de Jean-Pierre Jeunet, el ambiente de los 50’s, con esos tonos verdes y su protagonista medio «afrancesada» con su corte de pelo, su vestuario, la forma de manejar sus pañoletas o sus sombreros son casi una metáfora directa de Audrey Tautou.

Pero lejos está Guillermo del Toro de tener como objetivo interpretar previos autores. Por el contrario es fiel a su estilo fantástico. El cuento de hadas que logra desarrollar en esta cinta puede llegar a relacionarse sin problema con el preámbulo de cualquiera de sus personajes, o Abe Sapien en Hellboy o incluso «El Pálido» de El Laberinto del Fauno –curiosamente también interpretados por el que parece ser su actor fetiche Doug Jones–. Lo que hace bonito su reconocimiento en Los Oscar, y como lo describe en su discurso de aceptación de la estatuilla, es que su cine no es extraordinario, lleva haciéndolo por más de 25 años, es su estilo, es su forma de hacer las cosas, es su rutina. Y como un maestro artesano, su calidad deviene del paso de los años, su conocimiento arraigado y su voluntad de seguir haciendo las historias que a él le gustan. Redundantemente, se siente que le encanta realizar tanto Pacific Rim, Blade (2) como El Laberinto o Hellboy sin discriminación alguna.

Contrario a The Post, el virtuosismo de Sally Hawkins, Octavia Spencer, Michael Shannon, Richard Jenkins y Michael Stuhlbarg no es sólo una demostración de destreza sino que aportan con su participación detalle al barroquismo de Del Toro en su pintura. The Shape of Water es una historia localizada en la posguerra, en plena Guerra Fría, es una peli de espías ambientada a finales de los 50’s o incluso inicios de los 60’s. Tranquilamente podría ser una historia anacrónica en esta descripción pero, otro de los reconocimientos que hace La Academia es el éxito en Dirección de Arte, y así en el contexto de sus paisajes, encontramos una serie de piezas cinematográficas que definen el tiempo; The Story of Ruth de 1960 se lee en las marquesinas del teatro Orpheum; Mister Ed en el TV de 1961; menciones en las líneas de diálogo a Royal Wedding con Fred Astaire de 1951; incluso su «Hombre Anfibio» puede ser una interpretación del clásico Creature from the Black Lagoon de 1954. Si conocemos a Hollywood, sabremos que lo enloquece los homenajes a su historia y bastaría con estas citas para hacerse a una estatuilla pero el autor, de nuevo, no lo encuentra suficiente y sigue su camino de menciones con Shirley Temple y Bill «Bojangles» Robinson en The Little Colonel (1935), Hello Frisco, Hello (1943) –que además ganó Oscar a mejor canción por You’ll Never Know que alanzamos a escuchar bien bajito en la peli–, That Night in Rio (1941) con Carmen Miranda y me imagino que muchas más que se me escaparon después de revisar las referencias que recordaba.

No hablo particularmente a profundidad de la trama porque en esta cinta de romance, al igual que en una peli de M. Night Shyamalan, su guión es parte de la magia en el planteamiento, el desarrollo y el desenlace. Realmente muy satisfecho con esta peli y no podría estar más de acuerdo con sus galardones en La Academia.

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Un cuento chino

15/09/2011 4 comments

Roberto es un huraño que vive es Baires gracias al negocio que heredó de su padre, una ferreteria. Está solo pero no quiere tener a nadie a su lado tampoco, perdió toda capacidad y destreza para relacionarse con el mundo exterior a no ser que sea a punto de mierdazos y putadas. Y si, a través de esa grosería, que es su existencia, está un hombre bueno que aún tiene amigos, queridos y pretendientes.

Esa es la base de Un cuento chino de Sebastián Borensztein. Para continuar es preciso decir que un «un cuento chino» coloquialmente significa, un cuento traído de los cabellos, una historia inverosímil. Lo decían las abuelas cuando uno sacaba una excusa tan reforzada que era una ofensa para con ellas subestimando su inteligencia. La historia de Roberto se entrelaza entonces con la de un inmigrante chino de una forma muy inverosímil; creerse el cuento es parte de la apuesta del director que le apunta al humor sencillo, al drama y a la historia traída de los cabellos. Un joven chino huye de su país natal cuando su novia casi prometida es muerta por una vaca flotante. Sus únicos parientes viven en Argentina por lo que emprende un viaje en barco hasta Baires y allí tomando un taxi se topa con Roberto. El uno no habla español, el otro no habla chino y empiezan a comunicarse por señas.

La peli me llegó recomendada por Tomás Cerón y por Juan Muñoz y me atrapó inmediatamente con el tema. Mi abuelo era ferretero, más bien tenía un taller de ferretería donde reparaba grecas cerca al barrio San José, en el centro de Bogotá. Hablar de cuentos chinos también es hablar de este viejo que crió a sus hijos dentro de ese taller (incluso uno de ellos nació al lado, en la fábrica de harina vecina, cuando aún vivían cerca al taller) y allí les enseñó matemáticas, mecánica, ciencias naturales y hasta filosofía. Se hacían llaves con una limadora de manivela, resortes para resistencias, tornillos y se recibía cualquier electrodoméstico que estuviera dañado. Al final, la imagen del taller del viejo era más cercano a Micmacs de Jean-Pierre Jeunet que al negocio de Roberto mucho más pulcro e iluminado pero igual las coincidencias son grandes, el viejo se iba a la casa cumpliendo una serie de meticulosidades extravagantes como los dos candados de las puertas, las rejas y su cervecita en la tienda de la esquina. Se nota que Borensztein o Ricardo Darín que interpreta a Roberto, hicieron un muy buen trabajo de campo.

Al final sólo puedo decir que cuando el argentino se propone contar una historia y lo hace con juicio, el relato queda muy entretenido. Se me quedan en el tintero muchos directores pero pueden ser ejemplo de pronto Subiela, Campanella o Carlos Sorin. Esta peli además es complementada con una composición musical orquestada de manera muy clásica y una cinematografía muy costumbrista casi como ver un clásico del cine argentino donde lo verdaderamente importante es Roberto, su pretendiente (Muriel Santa Ana) y este chino (Ignacio Huang) con el que uno sufre y goza mucho.

Alien

16/03/2011 1 comment

Con todo el alboroto que hay ahora con el cuento de Prometheus, la precuela de la franquicia de Aliens, me interesé por ver Alien: El Octavo Pasajero una peli de 1979!!! Y además parte de la ópera prima del gran director Ridley Scott (su primera peli fue The Duellists en 1977 y su tercera Blade Runner en 1979 – la que posiblemente también entre en el juego de las franquicias de Hollywood próximamente).

Los siete pasajeros del remolcador comercial Nostromo, Dallas, Ripley, Kane, Brett, Lambert, Parker, Ash, interpretados respectivamente por Tom Skerritt, Sigourney Weaver, John Hurt, Harry Dean Stanton, Veronica Cartwright, Yaphet Kotto e Ian Holm, se topan con una señal inteligente que no puede ser decodificada pero por reglamentación contractual deben revisar en orden de no perder su paga. Al llegar al destino sugerido, una nave no-terrestre está estrellada y emite señales de advertencia, han sido contaminados e invadidos por una especie alienígena súper agresiva. Manipulados por Ash permiten el ingreso a la nave y empieza una cacería terrorífica de cada uno de los pasajeros del remolcador.

Alien, se volvió franquicia e inspiró a los mejores directores de Hollywood (Cameron, Fincher y hasta el francés Jeunet) para continuar la saga de ciencia ficción más espeluznante de los últimos tiempos, volviéndose Ripley un ícono del género gracias a la continuidad que logró darle Sigourney Weaver a través de los cuatro episodios de la historia.

La peli le fue muy bien en reconocimientos y le permitió a Scott entrar en el juego de las grandes producciones de Hollywood sin mayores problemas. Ganó Oscar a mejores efectos especiales y otros seis premios en diferentes festivales y ceremonias de premiación por su cinematografía. El gran logro de la peli fue sintetizar el imaginario fetichista de Hans Rudolf “Ruedi” Giger (mejor conocido como H.R. Giger), un artista surrealista suizo dedicado a la pintura, la escultura y el diseño de interiores. Su trabajo es reconocido como los «biomecánicos» de Giger de contenido mayormente fetichista y le permitieron llevarse el Oscar al lograr pasar impecablemente a la pantalla su locura. A veces los efectos especiales deben ser sencillos y sorprendentes para no afectar la trama de la historia, en esta peli no son el bastión esencial pero no dejan de impactar cada vez que uno repasa la peli, por lo ingeniosamente elaborados.

Following

A veces me impresionan las óperas primas por la calidad casi innata de sus piezas y la capacidad de dirección de estos directores que sin mucha experiencia logran adentrarnos en un mundo que muchas superproducciones o directores más experimentados no logran nunca. Hablo por ejemplo de Acción Mutante de Alex de la Iglesia, One Hour Photo de Romanek, Human Nature de Gondry, Being John Malkovich de Jonze, Diary of a Dangerous Mind de George Clooney, Synecdoche, New York de Charlie Kaufman, Moon de Duncan Jones, Sex, Lies, and Videotape de Steven Soderbergh, Delicatessen de Jean-Pierre Jeunet y, porqué no, Citizen Kane de Orson Welles.

No importa el género, no importa la producción, estas piezas logran impactarnos sobremanera. Muchas de estas piezas tienen como artífice un escritor-director, muchas de las que nombro su escritor es Charlie Kaufman pero en realidad son puras coincidencias, eventos circunstanciales que no tienen mucho que ver con lo que estoy tratando de referir.

Following de Christopher Nolan me llegó gracias a un querido y aliado lector de este blog, Juan Almonacid y me marcó por la madurez con la que Nolan abordó el juego de tiempos en la narrativa. Discutíamos con Juan que el estilo entre adormilado y surreal de Inception tiene sus guiños en esta peli, incluso el logo de Batman demuestra un cierto anhelo por dirigir esta historia. La peli trata de un escritor con crisis de hoja en blanco que se dedica en sus tiempos libres a seguir personas de forma aleatoria y sin un sentido más profundo que el de la curiosidad de encontrar un destino ajeno, todo cambia cuando Cobb (otro guiño con Inception) lo enfrenta y cambia su rutina completamente incluso ayudándolo a escribir un par de páginas.

La historia está muy bien elaborada. Nolan hace de hombre orquesta y la dirige, la filma, la monta y la produce. Su reparto es un trío casi teatral conformado por Jeremy Theobald, Alex Haw y Lucy Russell y la riqueza de la peli podría estar en el montaje que con disolvencias, muy bien aprovecahadas con el blanco y negro, nos envuelve en esa incertidumbre tan familiar cuando nos adentramos en una obra del director.

Muchas «primerísimas» óperas primas tienen más éxito que otras, a esta peli no le fue tan mal. Sus nominaciones estuvieron a la altura de los British Independent Film Awards y sus cuatro premios rodearon círculos alternativos de intermedios como Rotterdam, Slamdance o Newport.

Delicatessen

Jean-Pierre Jeunet hizo muchos cortos antes de lanzar su primer largometraje Delicatessen en 1991. Los primeros animaciones reconocidas por sus premios en las cuales trabajó con Marc Caro en cinematografía y montaje, los últimos cortos eran argumentales donde él mismo actuaba y en el último de sus cortos Foutaises de 1989 se unió a Dominique Pinon que de ahí en adelante se volvió su actor fetiche.

Los tres, Dominique Pinon, Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet definen en Delicatessen la estética y el argumento de lo que en principio es una farsa pero mucho más importante el principio de la estética y rúbrica que definen a uno de los directores más divertidos del cine contemporáneo. Tal vez, su última peli Micmacs à tire-larigot sea un tanto más de lo mismo y se empiece a sentir el cansancio en su creatividad con un sentido iconoclasta en sus imágenes pero nadie puede negar que las sonrisas son parte esencial de una visita al cinema cuando Jeunet dirige la peli.

Delicatessen seguramente no sea su mejor obra aunque definitivamente si es la que más reclama culto por parte de sus admiradores. Y no es para menos, para los que no conocíamos a fondo el cine francés, para los que la fantasía se debatía entre Terminator 2 y Viaje a la s Estrellas la afiliación hacia un género costumbrista, anacrónico y descabellado era casi que inmediata. Puedo afirmar que Delicatessen no es la mejor peli de Jeunet porque estaba madurando su acompañamiento musical, estaba experimentando con secuencias de imágenes que le proporcionaban ritmo, continuidad, humor, secuencia, y estaba definiendo sus cámaras y su fotografía que permanecerían casi invariables durante todo el resto de su portafolio. Sin embargo los rasgos de genialidad saltan a la vista en esos mismos experimentos, el concierto de chelo y serrucho, el ritmo visual y musical generado por la orquesta de cotidianidades cuando el carnicero está tirándose a su vecina o la ingeniosidad para crear los diferentes artilugios de cada personaje casi como elementos de su propia personalidad.

Siempre pensé que me encantaban los títulos de presentación de Napoleon Dynamite o Nacho Libre, los consideré realmente sofisticados en The Royal Tennembaums y pintorescos en Amélie pero no llegué a pensar nunca que eran parte de un gran estilismo creado por Jeunet desde siempre.

Delicatessen no es sólo una pieza recomendada, es una pieza que no debe faltar en nuestras videotecas 😉

Micmacs

12/10/2010 8 comments

Jean-Pierre Jeunet es un genio en eso que mal llaman “lenguaje cinematográfico”. Digo que mal llaman, porque el cine no tiene una sóla interpretación y por lo tanto no puede ser leído con un diccionario o guía de símbolos con significados únicos y acertados. Sin embargo, si se pueden encontrar coincidencias, similes, metáforas, ritmos, pausas, acentos y como vimos recientemente hasta sinécdoques. Sistemas de comunicación. En esos sistemas, es donde emerge la genialidad de Jeunet.

Jeunet es un director que se ha caracterizado por traernos una fotografía y unas cámaras atrevidas, esta vez a cargo de Tetsuo Nagata, una música costumbrista y folclórica, esta vez a cargo de Raphaël Beau y un montaje lleno de vértigo, ritmo y color, esta vez a cargo de Hervé Schneid y tal vez, Schneid es uno de los que mejor entiende ese sistema de pedacitos que hace que una peli sea tan particularmente de este director. Ha trabajado antes con Jeunet en varios proyectos que van desde Delicatessen, Amélie (o Le Fabuleux Destin d’Amélie Poulain) o Alien: Resurrection, pero además ha trabajado con Lars Von Trier y Mike Figgis y de nuevo la personalidad de cada uno de los directores sobresale por encima de su trabajo.

Esta es una peli que nos llega un poco tarde, siendo del 2009 y habiéndose ganado tres nominaciones de los César de este año, entre ellas mejor montaje, lo que hay que agradecer es que la hayan traído a carteleras comerciales. Pero no hay que estar muy alegres, pueda ser que no dure mucho.

La peli es divertida. Muy divertida. Llena de tantas cositas por descurbrir por ejemplo ¿cuántos afiches lograron ver en toda la peli? (yo vi 3). Con un humor muy característico de Jeunet casi de payaso, vemos protagonizando esta vez a Dany Boon, un hombre lesionado que trata de vengarse de sus peores archienemigos a través de sátiras, malentendidos y una serie de artefactos producidos, preparados y accionados por su nueva pandilla los Micmacs. Descubrimos también en el equipo a Dominique Pinon, su actor fetiche, y repitiendo a Yolande Moreau.

La peli llega a su clímax en el absurdo y alcanza a perderse su línea narrativa, volviéndose un tanto densa. Pero Jeunet vuelve a tomar las riendas de su peli y nos brinda un dulce desenlace, como nos tiene acostumbrados.

Nota personal: El nombre de “Micmacs” no es entendible en la peli, a menos que uno sea como Remington que es un acusioso etnólogo. Esta palabreja es un grupo de personas unidas por su lenguaje “Mi’kmaq” ([miːɡmax]) que están ubicadas bien al norte de América. Su seudolenguaje se extiende a tan sólo 40.000 personas y es entendido por estudiosos ingleses y franceses. Me atrevo a decir que la metáfora en la historia es que Bazil y sus secuaces logran entenderse perfectamente porque hablan el mismo intrincado, ininteligible y poco aceptado lenguaje como base de su estrategia militar de comunicación.

Micmacs

Con la misma picardía y fantástica apariencia con la que fuimos conmovidos en Le fabuleux destin d’Amélie Poulain vuelve Jean-Pierre Jeunet con una historia llena de aventuras y fantasía, caligrafiadas con su magnífico estilo de narrativa y discurso.

No falta Dominique Pinon su actor fetiche 😀

Muy interesante.
Es del año pasado pero esperemos que la traigan pronto, desde que se volvió conocido en Colombia, ninguno de sus filmes nos ha dejado esperando en nuestra cartelera comercial.

Dany Boon (Bazil)
André Dussollier (Nicolas Thibault de Fenouillet)
Nicolas Marié (François Marconi)
Jean-Pierre Marielle (Placard)
Yolande Moreau (Tambouille)
Julie Ferrier (La Môme Caoutchouc)
Omar Sy (Remington)
Dominique Pinon (Fracasse)

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