Canadians, Emo, Exploitation, Folk, Indie, Internet, Kim Nguyen, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Vacacion, War, World

Rebelle

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Rachel Mwanza es Rebelle (o War Witch como se la conoce en inglés). Mwanza interpreta a Komona una niña que es sacada violentamente del cálido hogar de sus padres y debe asesinarlos para aliviarles el dolor de una muerte aún más trágica, mientras el resto de su aldea es saqueada y destruída; se une forzosamente al ejercito del Gran Tigre Real (Mizinga Mwinga) y gracias a las pesadillas que tiene con sus padres, un brujo la empieza a adoctrinar en los campos de la hechicería y la magia negra. Su vida es sólo perdonada mientras sus predicciones le funcionen al Gran Tigre Real pero sólo hasta que alguna de ellas le falle a la causa de su insurgencia.

Kim Nguyen nos trae una historia inteligentemente anacrónica y sin claras referencias geográficas. No soy erúdito de la geografía africana, en absoluto, pero gracias a las noticias -y pelis- de Uganda, Nigeria, Sudán del Sur o incluso Zimbabue podríamos afirmar que Rebelle se ubica en alguna parte al sur del Sahara, en la Africa Central o incluso más meridional. Las referencias a esta subversión se vuelven míticas cuando se mezclan los movimientos de las guerrillas de Mogadishu, las doctrinas de Koni al sur del Sudán o el horrendo accionar de Idi Amin en Uganda. La historia se vuelve argumental gracias a la narración de Komona que nos cuenta como en dos años pasa de ser una niña, a una rebelde, embarazada, viuda y de un destino destrozado; no hay una aparente esperanza y tal vez las referencias anacrónicas o la falta de mayor puntualidad geográfica se debe precisamente a que esta niña es analfabeta y su poca conciencia no le permiten analizar el conflicto con una mejor perspectiva.

Kim Nguyen llega haciendo mucho ruido con Rebelle al lograr nominaciones en prestigiosos círculos como los Spirit, Sitges, Tribeca e incluso los Oscar pero no termina de convencer.

Al final, la fotografía es muy bonita, el drama de Komona da frutos en La Berlinale y logra un merecidísimo Oso de Plata para Rachel Mwanza pero en este tipo de piezas es muy complicado armar este tipo de imaginarios y ser planos en la crítica socio-política de contexto. Su historia se torna melodramática y su éxito se siente politizado. El uso de actores naturales da un gran impulso pero Rebelle parece una historia bonita, sencilla y con un gran interés para captar premiaciones; se siente una agenda interna y no es muy agradable; Nguyen quiere hacernos sentir lástima de Komona sin construir algo alrededor.

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Drama, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Nicholas Jarecki, Suspense, Thriller, Vacacion

Arbitrage

arbitrage

El poder es la mejor coartada

Así abre este afiche sobre Arbitrage, la más reciente pieza y cierre de la ópera prima del joven director Nicholas Jarecki. Un impresionante y apasionado thriller de suspenso envuelto en lo más profundo de la nobleza neoyorquina donde la corrupción absorbe todo a su paso.

Llama la atención la pieza por cómo la crítica abrazaba el desempeño de Richard Gere aquí en esta peli. Nominación al Globo de Oro y una ligera indignación por no haber logrado aunque sea otra nominación en los Spirit. Cuando la empecé a ver pensé a los 10 minutos que era una típica cinta de Gere, ostentoso, lujurioso y de alguna forma emproblemado. Susan Sarandon hace su aparición haciendo de su esposa y fue una grata sorpresa porque sinceramente no la esperaba. Por la que si aguardaba era por Brit Marling, aunque pasaron otros 10 minutos y no entendía que hacía ella acompañando a Gere en una historia tan poco extraordinaria. Pero, finalmente, al terminar el primer acto empecé a notar como cada una de las piezas empezaba a encajar y como alrededor de su protagonista se establecían unos soportes impresionantes, no sólo eran Sarandon y Marling, también estaban Tim Roth, Nate Parker -que al final fue el que se llevó la gloria en dos de los círculos independientes donde participó la cinta- y el resto del reparto que es bastante bueno.

Richard Gere interpreta a Robert Miller, ad portas de la tercera edad celebrando sus sesenta años. Apuesto, exitoso, un gran orador, casado con una estupenda mujer y padre de dos hijos. Uno de ellos es Brooke interpretada por Marling, abnegada empleada que trabaja en la firma como jefe de operaciones financieras. No sabemos nada del pasado de Robert Miller, sólo que debe 200 millones de dólares y va a pagarlos con la firma de un contrato de adquisición a una firma bancaria que está interesada en tener su negocio, como sinónimo de solidez en su portafolio. Todo se le empieza a complicar por temas ajenos a su dominio y empieza a sacar lo peor de si para no quedar en la calle. La duda que nos deja Jarecki es si efectivamente por fuerzas de las circunstancias Miller se vuelve así de torcido o es la constante dentro de su quehacer con la que ha estructurado su imperio.

La argumento del thriller es sencillo, y como buen indie lo desarrolló el mismo Jarecki. La fotografía (Yorick Le Saux) y demás elementos de ambientación son moderados destacándose de pronto la partitura original del admirado Cliff Martinez. La verdad es que el nivel de actuación de Richard Gere en la cinta si levantó mucho su promedio normal pero en dos o tres ocasiones que se enfrentó a Susan Sarandon o a Brit Marling se nota que su nivel está por debajo del de ellas. Me impresionó la forma en que se manejaron un par de planos de Sarandon que con completa elocuencia demuestra frustración, desdén o apatía.

Gran cinta y se está rotando en cartelera comercial en este momento. Hay que tenerle el ojo muy encima a este joven realizador neoyorquino. Seguramente vamos a tener un par de sorpresas en un futuro cercano.

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Auteur, Drama, Folk, Hollywood, Indie, James Ponsoldt, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion

Smashed

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Esta semana me topé con dos proyectos que me conmovieron por la belleza dentro de la esencia de su crudeza. El primero, -se los dejo de tarea- el trabajo fotográfico de Angelo Merendino retratando a su esposa y Smashed el largometraje escrito y dirigido por James Ponsoldt, en el final de su ópera prima.

Ponsoldt nos cuenta la historia de Kate y Charlie, interpretados por Mary Elizabeth Winstead y Aaron Paul respectivamente; un matrimonio joven que sobrevive en una casa de clase media estadounidense, con trabajos estándares y sin mayores aspiraciones. Él es escritor y desarrolla sus tareas en casa, ella es profesora de primero elemental, viaja del trabajo a la casa en carro y así pasan los días para ambos; al parecer todo es simple y podría tratarse de una historia de amor sencilla, al mejor estilo de Mike Leigh, hasta que Kate se da cuenta que es alcohólica. Gran debacle en el sentido que se da cuenta que en paralelo a sus vidas promedio, su historia de amor siempre está rodeada de unos tragos de licor o un par de cervezas.

Kate es invitada a asistir a unas reuniones para compartir su historia y corrobora su patología. Empieza su proceso de desintoxicación y se da cuenta que está sola. No hay madre, no hay esposo, no hay familia.

Ponsoldt maneja muy bien la situación, desarrollando un drama crudo y me encanta que no cae en trucos lastimeros. Kate valientemente reconoce sus errores en su vida personal, en su trabajo y se hace responsable de las consecuencias para madurar en este proceso de sanación. En el camino Ponsoldt nos deja varias enseñanzas valiosas (A) No por decir la verdad se obtiene perdón inmediato o seguro; el hecho de que uno cometa un error y lo reconozca no borra también el hecho que ha herido y abusado de las personas alrededor (B) Otro punto importante es que las epifanías y catarsis llegan individualmente y no se sobrellevan en equipo; habrá personas que se harán cercanas y que estarán dispuestas a ayudar pero también hay que tener olfato para poder aceptar que otras supuestamente mucho más afines, son el lastre que nos hunde en este tipo de enfermedades (C) Si hay sentimientos encontrados e involucrados no se podrá ayudar a salvar, ni tampoco la ayuda podrá ser recibida (D) Finalmente, me gusta pensar que a pesar de todo la cinta es optimista y, dejando un final abierto, siempre una persona dispuesta a cambiar tendrá una segunda oportunidad.

Smashed saca a la luz la mejor actuación que le hayamos visto a Mary Elizabeth Winstead, a quien reconocemos mejor en las franquicias de Final Destination, Die Hard o también como Ramona Flowers protagonizando Scott Pilgrim. El desarrollo de su personaje le valió varias nominaciones importantes entre ellas mejor actriz en los Spirit. Aaron Paul hace una pequeña variación de su papel como Pinkman en Breaking Bad y es perfecto para la pieza pero realmente por lo mismo no es algo en lo que esté innovando o nos sorprenda. Ponsoldt logró lanzar la cinta en circuitos indies bien importantes como Toronto, Irlanda y Edimburgo pero su logro más importante seguramente fue el gran premio del jurado en Sundance como mejor producción independiente.

Súper recomendada.

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Robot & Frank

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Esta peli me recuerda a Sound of My Voice y Safety Not Guaranteed. No precisamente por su corte independiente sino más por su sutil temática de ciencia ficción -aunque en Robot & Frank se siente mucho más la premisa futurista más que en las otras dos-. Robot & Frank es una historia sencilla, que traza el vínculo de un viejo huraño y su nuevo recién robot. Una trama elocuente que se vislumbra desde el afiche mismo pero que tiene un maravilloso giro en el comienzo del tercer acto. Pero además en el planteamiento de la cinta se describe una bella metáfora entre Don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza que revive la discusión bizantina de locura sobre quién está más demente, Don Quijote que senil se cree un caballero o Sancho Panza que consciente y muy cuerdo lo sigue para tratar de entender las alucinaciones del viejo. Aquí sucede lo mismo entre Robot y Frank, y uno realmente no se explica la complicidad ilógica del robot, aunque valga decirlo Las tres leyes de Asimov sobre el robot son inquebrantables y continúan prístinas en la historia.

Jake Schreier, su realizador, se ha dedicado a los cortometrajes con relativo reconocimiento de la crítica. Sin duda, este su primer largo argumental es el que lo sacó del anonimato logrando nominaciones en los Saturn (como mejor peli independiente), nominación a Christopher D. Ford en los Spirit como mejor primer libreto e incluso logró el premio de cosolación Alfred P. Sloan en Sundance. El trabajo de Frank Langella y Susan Sarandon es impecable, tierno y conmovedor. Sin embargo, Liv Tyler y James Marsden son muy promedio y no logran vincularse muy bien en la trama; así sean roles secundarios no son creíbles en sus respectivos desempeños y de pronto hubiera sido mejor opción dos actores con menos brillo pero que estuvieran más comprometidos. Cuando se acabó la cinta, estaba convencido que la voz del robot era producida por un computador pero mi sorpresa fue muy grata al ver que Peter Sarsgaard era el verdadero artífice del truco. Una voz sin tono, casi sin acento, en serio, muy bien ejecutada redondea perfectamente el efecto.

Las pelis de ciencia ficción tienen todas una moraleja o juegan con una hipótesis que transgrede la ética y la moral. Una cinta futurista por definición es una historia de ciencia ficción pero no por eso la hace sobresaliente en el género, sin importar lo bien hecha que esté -por eso mis ya conocidos y grandes problemas con El Quinto Elemento de Besson-. Robot & Frank no le apuesta a la obviedad de la amistad entre un humano y un objeto inanimado en un futuro cercano, Schreier -pero sobre todo Ford como autor- entre líneas habla de los ancianos como reclusos gerontológicos que necesitan supervisión constante como si fueran prisioneros de máxima seguridad y cómo quieren burlar esas cárceles donde terminamos enviándolos para pagar sus crímenes de vida.

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Epochal, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Sci-Fi, Serie B, Storytelling, Thriller, Vacacion, Zal Batmanglij

Sound of My Voice

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Otra vez Brit Marling nos trae una sorpresa de ciencia ficción. La primera fue Another Earth de Mike Cahill que fue sencillamente espectacular. Esta vez de la mano de Zal Batmanglij (también director) escribe un thriller de suspenso con nociones de ciencia ficción.

Un par de cineastas documentalistas, están elaborando un reportaje sobre una líder de una secta (Marling) que afirma haber viajado del futuro hasta nuestros días. El par de cineastas quieren desenmascararla y Sound of My Voice cuenta las peripecias para lograrlo. La líder de la secta envuelve a los integrantes de este grupo en el Valle de San Fernando con discursos tranquilizadores y de una sencilla estructuración. No les pide que hagan nada realmente raro simplemente, viven en calma, meditando y haciéndole preguntas que los puedan preparar para lo que se avecina. La líder además cuenta que no está completamente aclimatada en el ambiente de nuestro presente y vive resguardada en el sótano de una casa, aislada y encubierta, alejada del sol y del aire que respiramos. La premisa de la cinta es definir nuestro pensamiento sobre esta carismática líder para saber si es realmente una viajante del futuro o es una estafadora que busca algo de sus fervientes seguidores así nunca lo exprese.

Marling con apenas 31 años se vuelve una gran referencia en el cine, no sólo independiente, sino también en la industria convencional. Por ejemplo, pronto se estrenará en nuestras salas Arbitrage de Nicholas Jarecki, donde ella es protagonista y donde los expertos dicen fue expuesta la mejor actuación en la carrera de Richard Gere, que incluso le valió nominación a un Globo de Oro -esto para afirmar que, incluso en la industria, su tacto para escoger un proyecto define un sentido muy claro de sus intenciones profesionales-. Parece ser que con Batmanglij venían trabajando en Sound of My Voice antes incluso de Another Earth. Batmanglij afirma que trabajar con Marling en el equipo de escritura es supremamente placentero porque definen una historia casi matemática de lo que quieren ver pero que ella toma su aventura por el camino de la actuación y se rinde completamente a las demandas del director, que también está en su propia aventura, sin ser intrusiva o problemática; sólo hasta el final de la producción, el director la llama y la invita a revisar bocetos del montaje donde ella humildemente da sus impresiones pero su grado de confianza sobre el producto final recae totalmente en el realizador.

Sound of My Voice fue nominada a dos categorías en los Spirit (mejor actriz principal y mejor ópera prima). Logra la categoría de peli sobresaliente sin ser excepcional. El desarrollo de la historia y la intriga está muy bien llevado pero a diferencia de Another Earth, existen un par de vacíos en la trama que dispersan la atención del espectador y definitivamente, a excepción del rol de Marling, los personajes no quedaron tan bien resueltos y desarrollados como en el trabajo previo con Cahill. El resto de la producción, como la cinematografía de Rachel Morrison, la partitura de Rostam Batmanglij o el montaje de Tamara Meem, es aceptable, es indie, de bajo presupuesto pero no se siente que haya faltado algo en especial para que lograra evolucionar más la pieza. De pronto, es simplemente la ingenuidad o falta de experiencia del director en su primer largo. Ya veremos qué sucede en The East, el siguiente proyecto de Batmanglij, también co-escrito con Marling, pero con aires de superproducción con el estudio Scott Free (Ridley Scott) detrás.

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Documentary, Drama, Kirby Dick, Miguel Vaca, Movie, Vacacion

The Invisible War

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The Invisible War es un documental realmente desagradable de Kirby Dick. No por su forma sino por su contenido. Un relato común de más de cincuenta mujeres, heterosexuales y homosexuales, que han sido violadas dentro de las líneas del ejercito, por sus compañeros, sus superiores o en el peor de los casos por los agentes encargados de recibir sus demandas por abuso.

Las cifras son realmente increíbles -y lastimosamente dichos números en la pieza sólo llegan hasta el año 2010-. Alrededor de 108.000 veteranos (entre hombres y mujeres) denunciaron un abuso sexual mientras prestaban su servicio. Entendiendo que tan sólo un 10% de las mujeres denuncia los hechos y que prácticamente ningún hombre lo hace, la suma en realidad podría estar rondando los dos o tres millones de personas abusadas sexualmente en el ejercito de los Estados Unidos. Un número absurdamente chocante por el que valía la pena realizar la pieza. Pero lo más inquietante es que de esos 108.000 veteranos, sólo 60 mil reciben ayudas en salud, son conducidos no más de 300 casos y únicamente han sido sentenciado 55 agentes con penas irrisorias como retiro forzoso.

Si el nivel de atención es microscópico, el trauma físico y psicológico de estas mujeres es inversamente aberrante. Muchas de ellas eran lesbianas, otras eran castas e impúberes y otras sencillamente tienen unas lesiones tan fuertes que requieren de cuidado y revisión diaria, como por ejemplo Kori Cioca, protagonista de los relatos que simplemente ha ido perdiendo el maxilar inferior, gracias a un golpe directo recibido de su agresor que le destrozó la mandíbula en el momento de su violación. El estudio además demuestra que el maltrato, y las heridas causadas por él, son en muchos casos resultado de reiteraciones impunes. Lo más grave es que el violador es definido por expertos como un animal de asecho, que al escapar constantemente del castigo, se siente con más libertad de ejecutar nuevamente sus crímenes, tratando cada vez de ser más cruel y violento. Muchos de los reportes incluían reiteración del agresor en cuatro o cinco oportunidades sin que nada hubiese ocurrido.

La lucha es dura y los resultados aterradores pero lo es aún más la poca atención y eficacia en el tema para resolverlo. Los pocos planes que se han implementado no son más que ridículos y absurdos, como por ejemplo “…si está oscuro no andes sola” o “…si quieres tener una relación con ella espera hasta que esté sobria“, que claramente rodean la negligencia frente a la problemática en sí. Las políticas presidenciales han intentado cambiar las cifras pero los militares en Estados Unidos mantienen un fuero que asegura su impunidad; sin ir demasiado lejos, la misma guardia presidencial establecida en Washington obliga en eventos y/o fechas especiales ir a bares tradicionales a descargarse decenas de litros de alcohol donde siempre terminan un par de jovencitas ultrajadas.

Les decía que el documental es desagradable porque denuncia profundamente los grotescos actos dentro de la fuerza y ni un sólo logro que favorezca realmente a estas víctimas. La pieza además logro publicidad por sus varias nominaciones en los gremios de escritores o en el de directores pero siempre perdió con Searching for Sugar Man, en un acto sucio por divertir la atención del público sobre un tema tan delicado. Tan sólo en los Spirit de este año o en Sundance logró merecido reconocimiento gracias a tecnicismos que descalificaron a Sugar Man o premios de segunda categoría. Esperemos que Kirby Dick y su escritora Amy Ziering sigan en la lucha por develar más avances en esta preocupación, que no pierdan de vista este tema de ultraje y barbarismo que no debe quedarse callado y que además sirva de motivación a nuestros propios reporteros para poner los ojos en nuestras víctimas que sufren de un anonimato aún más profundo.

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Exploitation, Folk, Indie, Ira Sachs, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Romance, Vacacion

Keep the Lighs On

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En el último camionao’ de pelis que me trajo Amazon llegó Keep the Lighs On de Ira Sachs, una cinta independiente acompañada de muy buena crítica, un Teddy por mejor largo argumental y una no menos sorprendente nominación a los Spirit de este año para mejor peli del año.

La pieza es una completa desilusión.

Es llamativa en un entorno, casi morboso para el espectador, dentro la relación homosexual entre Erik (Thure Lindhardt) y Paul (Zachary Booth). De haber sido una historia heterosexual no habría forma de que hubiera podido competir en Berlín, sin ese contexto la peli es vacía, aburrida y llana. De todas formas, el Teddy Bear no es una categoría oficial de La Berlinale -pues es un jurado independiente y apartado del festival que juzga cintas con contenido LGBTI-.

Erik es un cineasta documentalista, conoce a Paul en 1998 y desde entonces ha sufrido con él. Primero porque no había salido del closet, después cuando salió se dedicó profusamente al consumo de drogas y después porque simplemente la química se les había acabado.

Diez años pasaron en la historia de Sachs y Mauricio Zacharias, escritores del guión. Diez años donde Erik estaba locamente enceguecido y donde Paul fue envidioso, egoista y desconsiderado. Si, puede ser el tema de una excelente telenovela pero en cine no lograron desarrollar ni los personajes, ni el contexto, ni el sabor de la amarga relación. He visto filminutos muchísimo más interesantes donde con sólo el planteamiento uno quisiera ver una historia más completa. Uno de las cosas que más me molestó fue precisamente ese lapso de los diez años. Los personajes no cambian de aspecto en ese periodo. Ni la barba, ni el vestuario, ni el corte de pelo -más radicalmente, ni las miradas, ni los gestos, ni la contextura-. Diez años es una cantidad de tiempo importante. En diez años le pasan a uno muchas cosas, desde un bronceado hasta el uso de gafas. En Keep the Lighs On sencillamente no pasa nada. Y es loco, si no pasa nada, y la variable de tiempo no aporta nada en absoluto al desarrollo de personajes porqué no decir que la historia dura una semana, un mes, de pronto un trimestre sería más creíble que diez largos y aburridos años. Sencillamente porque la abnegación de Erik no hubiera tomado concepciones melodramáticas y la pieza hubiera sido obvia y evidente en su vacío y frivolidad.

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