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Dark Phoenix

Hay un par de cosas que me han venido impresionando últimamente de las pelis de superhéroes y van encaminadas con la clasificación de su audiencia versus el contenido gráfico mostrado. Ya en Endgame era bastante chocante que la peli abriera con un degollamiento -fácilmente la imagen más grotesca que pudiera yo soportar-; en Dark Phoenix la sevicia pareciera viene de la mano de la tensión y de la acción, y de nuevo, adentrados en el primer acto la forma en que las personas se hacen cenizas en medio del fuego cruzado es igualmente perturbador. A lo que quiero llegar es que tanto el degollamiento como las muertes con sevicia son material de primera mano para un niño o una niña de 7 años (en la primera) y de 12 años (en la segunda).

Me llama la atención de esta Dark Phoenix que es una pieza entretenida en el Universo Cinemático de X-Men después de una nueva salida de Bryan Singer en X-Men: Apocalypse. Su director y guionista, Simon Kinberg, es un veterano productor de Hollywood -incluso nominado al Oscar por The Martian– y que hace su estreno en el timonel de un largometraje. No lo hace mal y captura muy bien el legado de Singer en este nuevo renacer de la franquicia.

Kinberg entiende, que sin una estrategia clara para el futuro, hay dos puntos importantes al dirigir una carabela en pleno curso, como lo es una pieza de X-Men, (1) que si hay un sistema de comunicación y de imaginería triunfadores como los que venían trayendo las pelis de esta saga pues no se altera, o como se dice en fútbol ‘equipo que gana no se toca‘ y (2) que para un proyecto de esta envergadura hay que rodearse de la mejor gente o por lo menos de los más profesionales; a nivel de cinematografía trajo al ganador del Oscar por Avatar, Mauro Fiore; en el montaje trajo al ganador del Oscar por Dunkirk, Lee Smith; y para ambientación trajo las partituras del también ganador y regularmente nominado al Oscar, Hans Zimmer. Zimmer es sin duda el que pone la nota más alta en la ejecución técnica y artística de la pieza; si hay un calificativo para esta cinta es «darks» y nada más oscuro, escabroso y tenebroso que las tonadas que definieron los ambientes y momentos en Dark Phoenix. El man es un genio. Es asombroso, sorprendente, escalofriante y perturbador todo su trabajo a lo largo de la historia.

Dejando a un lado la alerta del primer párrafo de esta entrada, Dark Phoenix es entretenida en las capacidades y potencias de su explotación. Para profundizar un poco en este concepto uno tiene que hablar obligatoriamente de Bryan Singer y de cómo otra vez abandona el barco de la saga de FOX.

A principios de este milenio, en el surgimiento de las pelis de superhéroes FOX de la mano de este pequeño genio y brillante director sacan a la luz X-Men con un rutilante éxito. En taquilla, invirtió 75 millones de dólares y recogió 296 millones combinados. El enfoque del director, abordando el tema de los derechos civiles, su orientación sexual como bandera en contra de la segregación de la individualidad conquista además la crítica. El estudio subió las apuestas a 110 millones y le confió a Singer la segunda edición de X-Men (X2: X-Men United); recogió 407 combinados, un resultado notable pero prendió alarmas en FOX en vista de las adversidades de los otros estudios con los proyectos de este nuevo género.

Marvel estaba recibiendo réditos de cada empresa que estaba explotando sus creaciones pero aún no se animaba a, como estudio, desarrollar algo de primera mano. Por el lado de Warner, las cosas eran inciertas. Ellos fueron los que realmente abrieron el mercado en 1989 con Batman, Tim Burton y una excelente lectura de las audiencias, sumado a una de las mejores interpretaciones del encapuchado con Michael Keaton -pero incluso se puede ir más atrás en la prehistoria, año 1978 con Superman de Richard Donner-; luego resuenan con una Batman Returns en 1992 escalando la calidad, el universo y las expectativas de todo el mundo pero después no supieron leer sus propios aciertos, despiden a Burton pensando que estaba haciendo muy oscura la historia y apagan sus esfuerzos por los cómix hasta principios del milenio. Vuelven a escena aprovechando el momento de duda de FOX y seducen a Bryan Singer para que desarrolle un episodio para Superman, quien decide que El Hombre de Acero de Richard Donner de 1978 es el pico de la historia, vuelve a ella y en 2006 desarrolla Superman Returns -àla Batman de Burton-; no triunfa, no decepciona, no satisface pero tampoco es entendido y se sepulta el proyecto.

Por su lado, X-Men se descalabra finalmente cuando Singer sale del croquis y entra Brett Ratner para realizar la tercera parte, X-Men: The Last Stand. A Singer se le había criticado las indulgencias creadas en algunos personajes pero Ratner fue anarquía total con la interpretación de sus mutantes. Se tomó muy en serio lo de ‘la última parada‘ permitió que la calidad de la historia decayera y mató la franquicia. FOX sin renunciar chapucea con historias derivadas e independientes, llamadas X-Men Origins; desarrollan Wolverine y ni siquiera se atreven a develar Gambit por la calidad de la respuesta.

Al final el que recibía todo el daño era el sacrificado Hugh Jackman, que si algo hay que reconocerle, es que le puso pecho a cuanta joda salió de FOX, como Wolverine regeneró cada una de sus heridas no importa lo dolorosas que fueren y fue la unión entre todo el Universo Cinemático de X-Men.

El eje del nuevo renacer de X-Men dentro de FOX es un señor llamado Matthew Vaughn. Un realizador que le gusta escribir sus guiones, que le gusta el thriller y que consigue éxito con dos pelis muy buenas, Layer Cake y Kick-Ass; esta última basada en un cómic de Mark Millar, prodigio de una nueva generación de narradores gráficos. Gracias a su estilo y el éxito de Kick-Ass, FOX le confía los restos de X-Men y decide audazmente sacar adelante First Class -en mi opinión la mejor pieza de la franquicia-; renueva todo el reparto de mutantes, algo impensable cuando se tiene a Patrick Stewart e Ian McKellen como líderes de equipo, con la excusa de que esta versión de la historia era varias décadas atrás y necesitaba sangre nueva.

Osado.
Audaz pero osado.

Le salió muy bien todo. Empareja este par de líderes con dos nuevos nuevos monstruos de la actuación. En el papel del Profesor Charles Xavier, cambia a Patrick Stewart por James McAvoy; en el papel de Erik Lehnsherr, cambia a Ian McKellen por Michael Fassbender; y es un rotundo éxito. El arco histórico está muy bien logrado porque adquiere tonos de época, intriga de espías dentro de La Guerra Fría, unos mutantes con menos indulgencias, ajustes en la espina dorsal tanto de Bryan Singer como de Brett Ratner y la cereza en el pastel es la figura de Raven Darkhölm, con mayor protagonismo como Mystique, interpretada por Jennifer Lawrence, y con destellos de Rebecca Romijn, en una especie de triángulo fraterno-incestuoso con Xavier y Magneto.

La audiencia de fanáticos después de mucho tiempo estaba satisfecha, las taquillas tuvieron un buen comportamiento, la crítica estaba estasiada y en FOX quedaron todas y todos muy contentos.

Singer vuelve a casa. Encuentra el proyecto y le fascina las críticas sobre First Class donde el argumento de unos era que Stewart es mejor que McAvoy, otros que Fassbender funciona mejor que McKellen, que no hay coherencia entre esto y aquello pero todos estaban enamorados con la propuesta de Mystique. El realizador dice que todas las opiniones son válidas y que todo se soluciona con la siguiente salida: Days of Future Past.

Este quinto episodio del arco histórico trae consigo una afinidad al pico narrativo más importante de los mutantes en los cómix. En 2014, X-Men: Days of Future Past se estrena como un ensamblaje de personajes, con un reto de conjugar las historietas y el Universo ya creado para la pantalla, sumado a la propuesta de unir todo el reparto de las dos eras y olvidar de una vez por todas The Last Stand de Ratner.

Todo empieza a tener sentido si detallamos que el escritor encargado de Days of Future Past fue Simon Kinberg.

Obviamente, con todo ese «galore» de actores el presupuesto se sube a 200 millones de dólares pero el mundo responde con un combinado de 747 millones. FOX lo había logrado. Quién iba a pensar que el Universo Cinemático más debilitado, incluso derrotado, iba a sobrevivir para ver la luz y mantener el pastel incluso para una segunda proción con X-Men: Apocalypse, donde se recoge un poco el presupuesto y el global es un poco más del medio millón de dólares. Pero el estudio entre narrativas principales y derivadas independientes había ya logrado la suma redonda de 6.000 millones de dólares.

Ahora bien, como decíamos al principio de la entrada, Bryan Singer vuelve a salir de la franquicia. Da un paso al lado -dentro de FOX– para producir The Gifted, una serie de TV sobre mutantes en el Universo Cinemático de X-Men y da otro paso al lado -también dentro de FOX– para realizar la rimbombante, laureada y reconocida dentro de los premios de La Academia, Bohemian Rhapsody. Simon Kinberg, que también había sido el escritor de Apocalypse, asume el reto y lo ejecuta muy bien. Pero ¿por qué sale Singer de nuevo? ¿Acaso le cobran factura sobre la ejecución tan pobre de Apocalypse? -Recordemos que Apocalypse es de los mutantes más poderosos en la historia, requiere de un contrapeso como Nathan Summers (que si lo hace muy bien Josh Brolin en Deadpool 2) y le hizo falta en la galería Mysterio y Gambit– ¿O será tal vez que ya no se sintió cómodo sin el repaldo de Stewart, McKellen y Hugh Jackman?

Sean cuales sean las dudas, Simon Kinberg salió avante con una buena pieza dentro del rompecabezas, Sophie Turner hizo un gran papel liderando el arco dramático donde Jean Grey se transforma finalmente en Phoenix. Aún más incierto hoy en día por la recuperación de los derechos de explotación por parte de Marvel/Disney y sin el juego de los «after-credits» podemos afirmar que el futuro de los X-Men y todo su reparto ahora sí está sepultado.

Nota personal: Me gustó el guiño de Jennifer Lawrence a #MeToo cuando le reclama a Hank que las mujeres son las que están salvando a Xavier y que la academia debería llamarse X-Women 😉
De pronto, por eso no es tan loco que dentro de toda la baraja de la franquicia esta sea la única peli que no antepone la etiqueta X-Men: Dark Phoenix

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X-Men: Days of Future Past

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Siete pelis se han hecho con mutantes dentro del Universo Cinemático de Marvel (MCU) en FOX. A saber: X-Men, X2, The Last Stand, Origins, First Class, Wolverine y ahora Days of Future Past. Siete pelis en las cuales no hay mucha concordancia a los comics, ni a la serie animada, sino más bien han sido la excusa para lanzar una extensa franquicia cuyo único elemento aglutinante, y subsecuente protagonista, se lo ha llevado insospechadamente James Howlett, por unos conocidos como Logan por la mayoría de nosotros como Wolverine.

No importan los arcos, ni los guiones, ni si las adaptaciones fueron buenas o si algunos directores fueron mejores que otros. De tanto en tanto, en este MCU de FOX, todos han tenido graves indulgencias que a la postre han generado vacíos en sus conjugaciones. De esta forma no hay buenos ni malos entre Bryan Singer, Brett Ratner, Gavin Hood, James Mangold o Matthew Vaughn; todos sin excepción dieron más relevancia y prioridad a Mystique (Jennifer Lawrence/Rebecca Romijn), al ya nombrado Wolverine (Hugh Jackman), desarrollaron de ceros figuras como Rogue (Anna Paquin), Phoenix (Famke Janssen), Sabertooth (Tyler Mane/Liev Schreiber) o hicieron ridículos a otros tantos como Cyclops (James Marsden), Deadpool (Ryan Reynolds), Gambit (Taylor Kitsch) o Angel (Ben Foster); pero sobre todo en su común denominador, la anarquía, las historias no concordaban; unas veces Charles Xavier (Patrick Stewart) estaba condenado a su silla de ruedas, mientras en otras campantemente caminaba frente a las cámaras; en unas Emma Frost era una joven adolescente (Tahyna Tozzi) y unas décadas atrás era una despampanante mujer (January Jones); o la mejor de todas en una época Bolivar Trask era un enano (Peter Dinklage) y unas décadas después se convertía en negro (Bill Duke).

X-Men parecía entonces que no se podía juzgar como un universo cinemático coherente pero de alguna forma habían logrado conquistar un borroso camino narrativo, entre todas sus salidas. Después de las estocadas recibidas por The Last Stand y Origins, sin importar las buenas taquillas, la franquicia parecía moribunda hasta que Matthew Vaughn, producido por Bryan Singer, planteó una especie de arco de origen con First Class y todo tuvo una nueva luz de esperanza, justo cuando FOX más lo necesitaba. Singer aprovechó esa luz e intercambió papeles con Vaughn. Partió de los planteamientos de First Class, generó una formidable campaña de expectativa recogiendo la estética de Vaughn y trajo dos items que los fanáticos pedíamos a gritos (A) los centinelas y (B) alguno de los arcos de la serie animada.

Days of Future Past aparece como un excelente paso hacia una gran y más sólida franquicia. Mientras, Vaughn establecía una confrontación entre los mutantes de Xavier y The Brotherhood of Evil Mutants de Sebastian Shaw (Kevin Bacon) el contexto del final de los 60’s parecía aceptarlos con una buena tónica y una excelente ambientación. Tanto el comic como el contexto histórico fue excelentemente aprovechado y se alcanzó la cima de calidad y narración en la franquicia. Vaughn, de alguna forma rehizo el relato explotado en X-Men (2000) y replanteó desde allí el inicio de los mutantes con una nueva dosis de grandes actores. Singer fue ambicioso y pensó que era la oportunidad perfecta para unir los dos repartos y Days of Future Past le calló como anillo al dedo.

El problema eran los vacíos narrativos que la anarquía de X-Men había desarrollado dentro de FOX. Singer fue contratado para resolver el tema y poder establecer un universo donde se pudiera producir filmes a largo plazo y utilizó una solución deus ex machina, un poco facilista, sostenida en los viajes a través del tiempo. Al modificar algo del pasado no podemos asegurar que el futuro no sea alterado y si este evento del pasado es grandilocuente pues sus consecuencias en el futuro serán directamente proporcionales. Viajar en el tiempo debe ser manejado con aún más pericia que cualquier otra disculpa en el guión porque implica la multiplicidad de universos paralelos –o en el caso de Days of Future Past conciencias paralelas–, y aún más incongruencias narrativas debido a las exponenciales variables que genera cada decisión. A pesar de resolver todo a los trancazos –o como decimos en Colombia a-la-maldita-sea–, es un punto interesante y viable, el uso de saltos en el tiempo a través de conciencias paralelas, de esta forma las ilusiones de ver a Bishop (Omar Sy) haciendo su trabajo en el tiempo se disuelven pero Wolverine se vuelve una mejor opción. Además la referencia a The Terminator (1984) de James Cameron es un lujo en la cinta; el futuro áspero y oscuro del inicio de la cinta, coincide con el mundo dominado por las máquinas de Cameron, tanto que en algún momento se espera que entre el pie de un T-800 y aplaste un cráneo humano, en primer plano; los viajes en el tiempo se han usado en varios relatos pero atravesar el pliegue del tiempo y el espacio para llegar a un punto del pasado completamente desnudo es también original de Cameron y aquí también Singer le hace un guiño con la desnudez y el desconcierto de Wolverine en su viaje.

De nuevo, establecidos en las indulgencias que les debemos conceder a los creadores del MCU de FOX, la cinta prometía solucionar los vacíos conceptuales y narrativos del pasado (en la franquicia). Aunque si se responden algunas inquietudes, Days of Future Past no es precisamente la salvación esperada. Una de las jugadas reiterativas de Singer en esta pieza es que lo que no se pueda explicar en dos líneas de diálogo queda sin resolver en el marco de la historia y así fue durante toda la pieza.

De nuevo, gran cabezazo de Simon Kinberg, Jane Goldman y Matthew Vaughn, encargados de la historia, que resolvieron el tema del salto en el tiempo con viajes de conciencia a través de un inusitado poder de Kitty Pryde (Ellen Page) conocida ahora como Shadowcat pero ¿cómo encontró dicho poder? Junto a los poderes de Kitty, no se nos cuenta cómo Xavier y Magneto (Ian McKellen) se hicieron aliados en el futuro, cómo se llegó al último diseño de los centinelas que aunque tienen coherencia con la persecución de Mystique parecen un resultado de una combinación más poderosa de Rogue, no se explica la conexión de las escenas finales de The Last Stand, es decir, cómo Xavier pasa de la aniquilación total a la reencarnación/reconstrucción de su cuerpo después del enfrentamiento con Phoenix, porqué Trask (Peter Dinklage) le tiene tanto odio a los mutantes –hasta William Stryker tiene una historia que todos conocemos– o la más cruel de todas, después de una alta y enriquecida campaña de expectativa con la muerte de John F. Kennedy, nos hundimos en un vacío donde no se resuelve nada al respecto. Hay posibles soluciones a todo; Wolverine otra vez con Adamantium puede ser un detalle de alianza del guepardo con Magneto al final de The Wolverine y se explica en Days of Future Past de la misma forma que Magneto (Michael Fassbender) manipuló los rieles de acero y casi que se sienten líquido para inyectarlos en otros cuerpos; el tema no son las respuestas que uno se arma sino la desconsideración y casi descaro de los creadores de la historia que no tuvieron reparo en estos hitos importantes en la trama para los fanáticos.

La cinta en su totalidad es interesante. Perdonando otra vez, los nuevos vacíos, y a sabiendas que ya no importan, Days of Future Past está llena de detallitos divertidos que hacen de la peli un gran entretenedor y nos preparan para el gran arco de Apocalipsis en 2016. Obviamente, la escena cumbre de esta pieza podría ser la exploración de los poderes de Quicksilver (Evan Peters) que nos callan la boca a todos los que pensamos que su trajecito de aviador se veía ridículo en los abrebocas de Empire Magazine. Personalmente, siento que la escena de levitación del estadio es absolutamente atrevida, audaz y temeraria; de las pocas escenas rescatables de The Dark Knight Rises está el hundimiento del estadio de los Rogues, este levantamiento está al mismo de nivel de impacto e impresión y sienta el ambiente perfecto para el desenlace. Es cierto, en la cinta se habla más y se tiene menos acción de la esperada, pero los diálogos están muy bien concebidos y no todo tiene que ser grandes dosis de vértigo para cautivar nuestra experiencia cinematográfica; la pausa y el detalle son también elementos de fina coquetería que Singer sin duda logra alcanzar en esta salida.

Nota personal. Hubo un momento de delirio personal cuando William Shatner, en personaje de James Kirk de Star Trek, entrega la línea de diálogo “we’re going backwards in time”. Es una bobada pero una bobada de esas finas que tanto me gustan.

Nota personal 2. En cuanto a mi juego «shakespeariano» de referencias a Richard Nixon, el trabajo desarrollado por Mark Camacho no es del todo atractivo y enriquecedor. Su perfil en la historia es obvio, su desempeño es el mínimo esperado y su caricatura la hemos visto mejor ejemplificada en otras versiones, dejando como resultado un desempeño fútil y sin mucha gracia.

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Inside Llewyn Davis

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Una veintena de piezas cinematográficas nos han traído Los Hermanos Coen (sin incluir sus segmentos en Paris, je t’aime y Chacun son cinéma); casi que inexorablemente, todos los años son protagonistas tanto en los Globo de Oro, como en los BAFTA’s y los Oscar, llegando así a la ridícula cifra de 89 nominaciones (20 + 36 + 33, respectivamente) y 15 galardones (3 + 6 + 6, respectivamente). El año pasado, estrenaron Inside Llewyn Davis -que está en este momento en salas- y curiosamente ha sido blanqueada sistemáticamente de las principales posiciones de estas ceremonias, cosa que llama mucho la atención.

Llewyn Davis es un autor e intérprete de «folk» que ha luchado demasiado en su vida para lograr tener éxito pero sus intentos han resultado fallidos, en parte a que el segmento musical escogido no es el más lucrativo y también porque su actitud frente a la vida, los problemas y sus sueños no han sido manejados con cabeza fría. Davis es personalizado por Oscar Isaac quien de nuevo se encuentra con Carey Mulligan (Jean) -su coestrella en Drive-; ambos establecen una trama de un triángulo amoroso que completa Justin Timberlake (Jim) como esposo de Jean (Mulligan); cayendo de casa en casa, de sofá en sofá, la vida de Davis parece un fracaso constante, agobiante por las múltiples complicaciones que le pasan y con el pensamiento de renunciar a su carrera rondando todos los días en su cabeza.

Desde que se anunciaron los cortos de la cinta, tuve un gran tedio de verla; por un lado, me daba un cierto disgusto que este par de hermanos siempre hicieran las cosas bien y calladamente quería que fallaran; lo segundo es que la música folk tampoco ha sido nunca una de mis favoritas, y respetando la importancia de las figuras de su género, sus angustiosas melodías y afligidos cantautores me generaban profunda animadversión. No obstante, apenas vi los Globo de Oro y las nominaciones de los Oscar quise entender el repudio general de todo Hollywood sobre la cinta (reforzado por su ausencia en el gremio de directores, productores, actores y escritores).

Personalmente, detesto los musicales, Inside Llewyn Davis es uno de ellos y no es muy diferente a Nine, Chicago, Les Misérables o Mamma Mia!; brutal pero cada dos escenas Isaac saca su guitarra y toca una canción, hasta Disney había superado el tema en sus largos animados. Ahora el desempeño de Isaac es avasallador y si el año pasado Hugh Jackman y Anne Hathaway, con actuaciones más deslucidas, lograron nominaciones y estatuillas es increíble que este año no haya sido nombrado; la fotografía es densa, sepiada, muy triste y Bruno Delbonnel ha sido reconocido por su intachable trabajo en las cámaras, sus encuadres y la luz; tanto Oscar Isaac -exestudiante Juilliard– y Timberlake aportan unas sendas interpretaciones de las canciones que más allá de una buena mezcla de sonido –segunda nominación– merecían reconocimiento en banda sonora original; finalmente, John Goodman, F. Murray Abraham, Garrett Hedlund sumados a Adam Driver, Alex Karpovsky, Max Casella, Robin Bartlett, Ethan Phillips redondean un universo de personajes increíbles, como siempre, muy bien recreados por el guión de estos hermanos y por su propia dirección.

La disculpa puede ser justa y perfecta para este año en particular; la competencia está muy alta y se nota en las figuras versus sus desempeños en cada categoría; no creo que haya llegado un punto chato en la carrera de Los Hermanos Coen, su promedio esta vez no alcanzó -como si en ocasiones anteriores como por ejemplo con True Grit– y por el contrario,
así no me haya gustado completamente esta Inside Llewyn Davis, reconozco que es un intento por hacer algo diferente y su manera de escribir es genial; por eso me caen también los Spirit que lograron darle tres nominaciones precisamente en actuación principal, cinematografía y mejor peli del año. El desenlace de esta historia es fascinante, maravilloso y paga perfectamente la tortura de su musical.

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Prisoners

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Denis Villeneuve nos sorprendió intensamente con su Incendies en 2011, que sin ser su primer largometraje si fue su debut con una cinta hablada en inglés; con ella Villeneuve nos arrastró por dos continentes en busca de la historia y la verdad de Nawal, una inmigrante palestina establecida completamente en Canadá que en su lecho de muerte les deja una misión a sus hijos en el testamento. El franco-canadiense logró llamar la atención de varios círculos cinematográficos como Boston, Chicago, Nueva York, Toronto (tanto TIFF como el Círculo de Críticos de Toronto), Vancuver así como los César, los BAFTA y los Oscar.

La excelente narración y su fuerte contenido político lo catapultaron en la escena pero además le permitieron entrar a Hollywood con un presupuesto más holgado para desarrollar su siguiente proyecto, con un equipo de gran renombre como el mismísimo Roger Deakins director de fotografía o los editores de confianza de Clint Eastwood, Gary Roach y Joel Cox.

Prisoners tiene además un reparto impresionante y de un desempeño deslumbrante. Cada rol tiene una importancia y un acento en la peli que condicionan la historia y desarrollan profundas controversias en nuestras conciencias. Sin ser una historia coral parece que no hubiera protagonistas sino que el eje argumental liderara la narración y que los personajes fueran satélites necesarios para su desarrollo -no al contrario-.

Villeneuve cuenta la historia de dos familias; por un lado, Maria Bello, Hugh Jackman, el hijo mayor Dylan Minnette y la menor Erin Gerasimovich; por el otro, Terrence Howard, Viola Davis, la hija mayor Zoe Borde y la menor Kyla Drew Simmons. Ambas familias son muy cercanas y comparten una cena de Día de Acción de Gracias. Al final de la jornada las dos menores (Gerasimovich y Drew Simmons) se extravían y comienza el drama por su búsqueda; los supuestos conducen a Paul Dano que representa esta vez a un joven de mediana edad pero con el intelecto de un niño de 10 años y a su tía la sensacional Melissa Leo. El detective encargado del caso es Jake Gyllenhaal y con él se cierra el reparto principal.

En realidad, el planteamiento se hizo muy rápido en comparación con las casi dos horas de intriga a las que nos expone el realizador gracias, en parte, al excelente guión de Aaron Guzikowski. Cada actor, cada línea del guión, de aquí en adelante, provee chispas de genialidad a cada momento; la intrincada urdimbre que se teje nos mantiene en profunda tensión, incomodidad y suspenso. Hice el intento varias veces de analizar las pistas que nos iba dejando el relato pero cada exposición, cada acercamiento a la verdad era una gran sorpresa. Pero el ingenio del cómo fue liderada la historia no es mantener desorientado al espectador con una historia traída de los cabellos, es precisamente que en esa desorientación se puede contemplar una filigrana exquisita donde todo fue muy bien planeado para nuestro guste.

El punto culmen del asunto llega cuando Jackman motivado por la frustración y la cuenta contrarreloj desde la desaparición de su hija secuestra al supuesto captor y lo tortura hasta el horror para que le confiese el paradero; hace cómplice de su delito a los otros padres y a nosotros mismos como espectadores que, a pesar de la grotesca violencia infringida sobre el escuálido y atolondrado joven, aceptamos sin musitar palabra, en parte porque justificamos los medios de un padre en busca de su hija. La gran actuación de Dano y la justa medida que le proveyó el director nos permiten dudar si en verdad es una mente siniestra dispuesta a llevarse su secreto a la tumba o si es un inocente mocoso atravesado en el lugar y hora equivocados.

Curiosamente y en contraste, Gyllenhaal con sus tatuajes trae a colación la deslucida Zodiac otra pieza en la que también participó como detective en busca de un asesino en serie; sin embargo, en esta la finura de la estética de David Fincher nos llevó a la frustración de una historia vacía y sin sentido. En Prisoners, Gyllenhaal es entusiasta del destino y de sus pistas escritas en el cosmos; no se cree invencible en sus casos sino creyente del fervor de su trabajo. Es testigo de Villeneuve que aparte de la tragedia, de la separación violenta de unos niños del amparo de sus padres, lo expone a la guerra religiosa en un pequeño municipio rural donde en aras de las libertades de culto un ciudadano puede emprender una cruzada en nombre de la vida de su hija y será cuidado por dios así como una serie de fanáticos podrían irse lanza en ristre directamente contra ese mismísimo dios por estar en desacuerdo con su obra.

Villeneuve llega esta semana a cartelera con este thriller de suspenso pero este año también nos trae Enemy protagonizada de nuevo por Jake Gyllenhaal sobre la novela de José SaramagoO Homem Duplicado’. Gran año para el canadiense que no sería raro si coloca un par de sus actores en la lista de nominados en las ceremonias del próximo año.

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The Wolverine

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El auge de las pelis basadas en comics tiene su razón de ser en la codicia de los estudios cinematográficos que han tratado de explotar los derechos de las editoriales más populares de estas piezas gráficas; obvio desde hace casi un siglo ya, pero sobre todo con los recientes resultados alcanzados por los grandes estudios, se pone en la mira de los productores y directores este tipo de producciones. Sin duda los que mejor han logrado sus metas en taquilla son el triunvirato armado por Marvel Studios/Buena Vista/Disney Pictures por un lado y Warner Brothers/DC Comics por el otro.

Fox, y Sony Pictures, se meten en la pelea al poseer los derechos exclusivos de explotación de una parte importante de estas grandes potencias editoriales del comic, y en parte, son los responsables de que Universos Cinemáticos más grandes no se hayan formado perfectamente aún. Fox poseía hasta finales del año pasado los derechos de los X-Men, Fantastic Four y DareDevil; sus salidas con estas dos últimas sagas no fueron las más exitosas posibles y fueron relegadas en los rincones del estudio -a tal punto que incluso les tocó devolver los derechos de DareDevil a Marvel porque no tuvieron cómo sacar una nueva producción antes de octubre del año pasado-.

Fox ha visto mejores resultados en la explotación del microcosmos de los X-Men, con su primera trilogía pero logró decepcionar una gran parte de la crítica y la fanaticada precisamente con el cierre de la misma -gracias en parte a que Brett Ratner no supo interpretar lo que había construido Bryan Singer-. Luego el estudio intentó desarrollar subproductos de las mini-historias de los grandes favoritos y empezó con Wolverine pero de nuevo Gavin Hood se estrelló y apenas alcanzó un aceptable promedio en taquilla. El británico Matthew Vaughn dirigió X-Men: First Class y conquistó una taquilla similar pero logró lo que no había conseguido Fox hasta ahora, interés de la fanaticada en más piezas por venir.

First Class es sin duda una de las mejores piezas de Fox logradas hasta ahora, incluso por sobre las primeras realizaciones de Singer. Plantea una precuela de la historia, describiendo el origen de la amistad profunda entre Magneto y el Profesor X, tácita en todas las demás tramas que se entrelazan entre ellos y, lo más importante, conectándose con los subproductos ya publicados. Después de First Class, Fox logra una luz de esperanza y se aventura de nuevo con Mark Bomback y Scott Frank en la creación de una nueva historia para Wolverine. En principio, el director encomendado era el súper oscuro realizador Darren Aronofsky pero su agenda se lo impidió; James Mangold asumió entonces la responsabilidad del proyecto y aunque podía lograr el tono independiente esperado, su trayectoria era poco consistente, donde la calidad de sus piezas se sacrifica por el entrenimiento prometido, lo cual de alguna forma era preocupante.

The Wolverine finalmente sorprende con una madurez narrativa y una historia aislada de lo que veníamos viendo como espectadores sin tener que relanzar la franquicia o redefinir sus orígenes. Logan interpretado -ya seis veces- por Hugh Jackman se encuentra oculto y sumergido en los profundos bosques del medio oeste norteamericano, acosado por pesadillas en las que se ve envuelta su culpa por la muerte de Jean Grey (Famke Janssen). Hasta allá, va a buscarlo su destino encarnado en Yukio (Rila Fukushima), una joven espadachín asalariada de Yashida (Haruhiko Yamanouchi), viejo amigo de Nagasaki donde Wolverine salvó su vida; Yashida ha estado en la búsqueda de Logan porque quiere pagar su deuda de honor de esa época. Gracias a que Yukio puede ver el futuro, logra encontrar al Wolverine y transportarlo a Tokio. La acción se centra entonces en Japón, a donde viaja Logan en busca de su amigo; entran en acción samurais, yakusas, ronin, arqueros y espadachines, sin saturar la historia, y sobre todo dando un pulso interesante a otro eslabón de X-Men. Si esta peli es realmente entretenida, cadente y oscura al mando de Mangold, no puedo siquiera imaginar cómo hubiera sido si Aronofsky la hubiera dirigido.

The Wolverine es el único que ha logrado darle redondez a Fox y se ha vuelto su personaje más preciado. En este capítulo se adapta perfectamente a la cultura japonesa y se enriquece con todo su folclor, su música, sus colores, sus paisajes y su arquitectura. Pero la madurez de la pieza también se da del aprendizaje logrado con First Class; The Wolverine trae a colación la detonación nuclear que Estados Unidos propició en Nagasaki, pero no es protagonista, tal cuál como el incidente de Bahía Cochinos en First Class, generando vínculo, credibilidad y congruencia en su propio Universo Cinemático. Hay dos o tres escenas tipo comic que son espectaculares para que le pongan atención; el ataque ninja, el despertar del samurai de adamantio y las flechas en la espalda de Wolverine; estas tres escenas, combinadas con la música original de Marco Beltrami y las cámaras de Ross Emery, logran darle el tono épico a la cinta y pagar la boleta. Igual esperen en sus sillas sentados, hay más historia en los créditos que nos prepara desde ya para Days of Future Past, el tan esperado regreso de Bryan Singer a la franquicia.

Mientras Warner redondea los 3 millardos de dólares desde este auge de los comics en el cine, gracias en parte a la oscuridad que ha venido explotando de historias como Batman (Batman Begins, The Dark Knight, The Dark Knight Rises) y Superman (Man of Steel), Marvel no se queda atrás para nada con una mega cifra de 5 millardos de dólares con siete producciones (Iron Man I, II y III, Thor, Captain America, The Incredible Hulk, The Avengers) y aún quiere más. Contando las taquillas de Fantastic Four, Fox alcanza una respetable cifra de 2.300 millones de dólares con siete producciones y espera que, por primera vez, con The Wolverine puedan sobrepasar la marca de los 500 millones que ninguna de sus producciones ha logrado para soñar con la cifra neta de los 3 millardos, en su portafolio.

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Oscar, 85th Academy Awards

por Diego Taborda

por Diego Taborda

Buenas noches, a todos. Espero que no hayan tenido que ver la terrible ceremonia de los Oscar de anoche. Agotadora, extenuante, agobiante, opresiva y fatigante. Por unas buenas semanas pensé que habían traído a escena a Seth MacFarlane por su agudo y mordaz sentido del humor. Mentira. Lo trajeron porque le gusta cantar y hace buenos musicales -pero con Family Guy !depordios!-. Aburrido, sonso y con unos pequeños picos, la celebración de la versión de los 85 Academy Awards fue un gran fiasco, una gran decepción.

No obstante he aquí el resumen de la noche y sus ganadores:

Best Motion Picture of the Year Después de mucho especular me gusta que las estadísticas no funcionen al pie de la letra. Argo es la mejor peli del año, y aunque no estoy de acuerdo -dentro de las nominadas la mejor es sin duda Beasts of the Southern Wild-, se supone que una peli donde su director no ha ganado en su categoría está condenada a no ganar tampoco en la suya. Era romper la tradición o que Life of Pi ganara. Al final, La Academia logró tener algo de dignidad y aceptar que el ladrillazo del taiwanés no podía ser la mejor pieza cinematográfica del año: ¡No!

Best Performance by an Actor in a Leading Role Era imposible que otro actor pudiera estar al nivel de Daniel Day-Lewis -valga la aclaración, aún no he visto The Master-, pero Day-Lewis por Lincoln, por Gangs of New York, por There Will Be Blood y por In the Name of the Father, es una leyenda viva digna de toda su adoración.

Best Performance by an Actress in a Leading Role Esta era una categoría dura. Naomi Watts fuera de competencia por una actuación lastimera que nadie compró -feliz con la nominación-. Quvenzhané Wallis es una gran chica con un gran futuro; no estuve de acuerdo con darle el premio porque le tienen que dar la oportunidad de demostrar que Beasts of the Southern Wild no es un golpe de suerte. La pelea era entre Jessica Chastain, con un desempeño promedio, y Jennifer Lawrence desfogando toda su energía y carisma para lograr ser la estrella dentro de una tragicomedia excelente como Silver Linings Playbook.

  • Jessica Chastain por Zero Dark Thirty
  • Emmanuelle Riva por Amour
  • Quvenzhané Wallis por Beasts of the Southern Wild
  • Naomi Watts por Lo Imposible

Best Performance by an Actor in a Supporting Role Tuve miedo. El chovinismo gringo pudo haber afectado la decisión de La Academia y haber elegido a Tommy Lee Jones. Sin ser el mejor de su pieza, me gusta imaginar que Christoph Waltz gana mejor actor de reparto y representa a Samuel L. Jackson y a Leonardo DiCaprio en Django Unchained como un par de monstruos silenciosos que no tuvieron reconocimiento en absoluto.

Best Performance by an Actress in a Supporting Role la ganadora fue Anne Hathaway. No tengo mucho que decir, más allá que menos mal se acabó la ceremonia porque la tortura de su canto fue inconmesurable. Tengo miedo de ver Les Misérables en cine…

Best Achievement in Directing Ni respeto, ni comparto la decisión de La Academia en esta categoría. El ganador fue Ang Lee por Life of Pi. Sin embargo, y a pesar de las grandes capacidades de Lee como contador de historias, Life of Pi es un gran descache de narración y de dirección de personajes. Benh Zeitlin o el maestro Michael Haneke tenían una larga lista de méritos que los ponían al frente en la categoría.

Best Writing, Screenplay Written Directly for the Screen En contra de todo pronóstico, Quentin Tarantino por Django Unchained le ganó al favorito y también independiente Mark Boal. No tengo mucho que decir, mi pelea era más divertida entre Michael Haneke, Wes Anderson y Roman Coppola.

Best Writing, Screenplay Based on Material Previously Produced or Published Aquí el favoritismo apoyó a Chris Terrio por Argo.

Best Animated Feature Film of the Year Una celebración agridulce. Sabía que la ganadora iba a ser Brave pero después de ver Wreck-It Ralph para mi era claro que no había nada superior en esta categoría, sobre todo si tenemos en cuenta los problemas internos de producción de Brave que al final afectaron guión y desarrollo.

Best Foreign Language Film of the Year Contrario a lo que se pueda pensar, y a pesar de las otras cuatro nominaciones, Amour de Michael Haneke (Austria) no era la favorita para ganar esta categoría. La favorita por sus características era Kon-Tiki. Al final, esta categoría sirvió como consolación por haber concursado en varios logros y simplemente haber pasado de largo en todos.

  • Rebelle de Kim Nguyen (Canadá)
  • No de Pablo Larraín (Chile)
  • En kongelig affære de Nikolaj Arcel (Dinamarca)
  • Kon-Tiki de Joachim Rønning y Espen Sandberg (Noruega)

Best Achievement in Cinematography Gran desilusión ver perder a Deakins esta estatuilla y además por el agotado y vendido trabajo de Claudio Miranda en Life of Pi.

Best Achievement in Editing Con una probabilidad de un 40% William Goldenberg logra llevarse tranquilamente esta estatuilla por Argo -aunque también concursaba por el montaje de Zero Dark Thirty-.

Best Achievement in Production Design Una de esas categorías «técnicas» que estuvo muy peleada. La gran perdedora de la noche, Lincoln, abraza esta estatuilla gracias a Rick Carter y Jim Erickson.

  • Sarah Greenwood y Katie Spencer por Anna Karenina
  • Dan Hennah, Ra Vincent y Simon Bright por The Hobbit: An Unexpected Journey
  • Eve Stewart y Anna Lynch-Robinson por Les Misérables
  • David Gropman y Anna Pinnock por Life of Pi

Best Achievement in Costume Design El favorito Paco Delgado. La ganadora Jacqueline Durran por Anna Karenina -otra pieza que me produce profundo desdén-.

Best Achievement in Makeup Sin comentarios. No he visto Les Misérables.

Best Achievement in Music Written for Motion Pictures, Original Score Otra desilusión. Mi favorito era Thomas Newman y al final, con una gran partitura, el ganador fue Mychael Danna por Life of Pi.

  • Dario Marianelli por Anna Karenina
  • Alexandre Desplat por Argo
  • John Williams por Lincoln
  • Thomas Newman por Skyfall

Best Achievement in Music Written for Motion Pictures, Original SongSkyfall” de Skyfall cantada y compuesta por Adele y Paul Epworth.

  • J. Ralph (“Before My Time“) por Chasing Ice
  • Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer (“Suddenly“) por Les Misérables
  • Mychael Danna y Bombay Jayshree (“Pi’s Lullaby“) por Life of Pi
  • Walter Murphy y Seth MacFarlane (“Everybody Needs a Best Friend“) por Ted

Best Achievement in Sound Mixing Sin comentarios. No he visto Les Misérables.

Best Achievement in Sound Editing Primera vez que veo un empate en un Oscar. El primero fue para Skyfall. El segundo fue para Zero Dark Thirty.

Best Achievement in Visual Effects Otra barbaridad. Life of Pi. El resto de competidores fue superior, aunque todos dejaron CGI en evidencia descaradamente. En realidad si uno se pone a pensar fue bastante mediocre la categoría.

Best Documentary, Features Quién si no Malik Bendjelloul y su Searching for Sugar Man. De pronto The Invisible War pero su desarrollo se aleja del documental y se vuelve periodismo sin mensaje casi amarillista.

  • 5 Broken Cameras
  • The Gatekeepers
  • How to Survive a Plague
  • The Invisible War
Standard
3D, Action, Actor, Adventure, Animation, Auteur, Awards, Biopic, Brit, Comedy, Comic, Coral, Documentary, Drama, Emo, Epic, Epochal, Exploitation, Folk, Indie, Melodrama, Miguel Vaca, Romance, Short Film, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

BAFTA’s 2013

por Diego Taborda

por Diego Taborda

Al final de la noche de ayer, uno se siente satisfecho con una jornada donde no todos pueden ser ganadores pero los que se nominaron fueron justos por su calidad y porque los que ganaron lo hicieron con grandes méritos. Puede igual ser muy subjetivo, alguien puede estar muy contento con los nominados al Oscar, y de la forma en que fueron nominados.

Best Film Argo producida por Grant Heslov, Ben Affleck y George Clooney. Gran logro de este equipo de producción que ya logra su cuarto premio importante.

  • Les Misérables
  • Life of Pi
  • Lincoln
  • Zero Dark Thirty

Outstanding British Film Excelente logro para Sam Mendes, un honor súper merecido por ser Skyfall no sólo una gran peli con una gran narración sino que a la postre se volvió, a la fecha, la mejor Bond en su historia y celebra a la perfección sus 50 años de historia.

Outstanding Debut by a British Writer, Director or Producer Los ganadores fueron Bart Layton (director) y Dimitri Doganis (productor) por el documental The Imposter que quiero ver pronto.

  • David Morris (director), Jacqui Morris (director/productor) por McCullin
  • Dexter Fletcher (director/escritor), Danny King (escritor) por Wild Bill
  • James Bobin (director) por The Muppets
  • Tina Gharavi (director/escritor) por I Am Nasrine

Best Director gran premio para Ben Affleck. Esta categoría no sólo premia al mejor director del año pasado sino que honra además a Kathryn Bigelow cuya ausencia se siente como un robo en la susodicha categoría de los Oscar.

  • Kathryn Bigelow por Zero Dark Thirty
  • Michael Haneke por Amour
  • Ang Lee por Life of Pi
  • Quentin Tarantino por Django Unchained

Best Original Documentary tan sólida como Argo, Searching for Sugar Man de Malik Bendjelloul y Simon Chinn que donde han sido nominados han ganado absolutamente todo.

  • The Imposter de Bart Layton y Dimitri Doganis
  • Marley de Kevin Macdonald, Steve Bing y Charles Steel
  • McCullin de David Morris y Jacqui Morris
  • West of Memphis de Amy Berg

Best Original Screenplay Puedo decir que respeto la decisión de nombrar a Quentin Tarantino por escribir el guión original de Django Unchained pero no lo comparto. Sin haber visto The Master, por encima de él estuvieron Wes Anderson y Roman Coppola con Moonrise Kingdom.

  • Paul Thomas Anderson por The Master
  • Wes Anderson y Roman Coppola por Moonrise Kingdom
  • Mark Boal por Zero Dark Thirty
  • Michael Haneke por Amour

Best Adapted Screenplay Esta fue una de las grandes sorpresas de la velada. David O. Russell por Silver Linings Playbook superó en mejor guión al favorito Tony Kushner.

  • Lucy Alibar y Benh Zeitlin por Beasts of the Southern Wild
  • Tony Kushner por Lincoln
  • David Magee por Life of Pi
  • Chris Terrio por Argo

Best Film Not in English Language obviamente la ganadora y favorita fue Amour dirigido y producido por Michael Haneke y Margaret Ménégoz pero me encantó que se haya nombrado Jagten de Thomas Vinterberg.

  • Hodejegerne dirigido y producido por Morten Tyldum, Marianne Gray y Asle Vatn
  • Jagten dirigido y producido por Thomas Vinterberg, Sisse Graum Jørgensen y Morten Kaufmann
  • De rouille et d’os dirigido y producido por Jacques Audiard y Pascal Caucheteux
  • Intouchables dirigido y producido por Eric Toledano, Olivier Nakache, Nicolas Duval Adassovsky, Yann Zenou y Laurent Zeitoun

Best Animated Film, Brave de Mark Andrews y Brenda Chapman. De nuevo lo respeto pero no lo comparto pero dentro de los opcionados era la más sólida y favorita.

Best Leading Actor sin dudas Daniel Day-Lewis por Lincoln.

  • Ben Affleck por Argo
  • Bradley Cooper por Silver Linings Playbook
  • Hugh Jackman por Les Misérables
  • Joaquin Phoenix por The Master

Best Leading Actress gran gran sorpresa de Emmanuelle Riva por Amour. Me encanta que se note y se honre el desempeño de Marion Cotillard por De rouille et d’os que es un gran trabajo poco reconocido.

  • Jessica Chastain por Zero Dark Thirty
  • Marion Cotillard por De rouille et d’os
  • Jennifer Lawrence por Silver Linings Playbook
  • Helen Mirren por Hitchcock

Best Supporting Actor, Christoph Waltz fue el favorito de todos por Django Unchained pero al igual que en los Oscar, si hubieran aparecido Leonardo DiCaprio o Samuel L. Jackson la historia hubiera podido ser diferente y más justa, si es que se puede hablar de justicia, claro está.

  • Alan Arkin por Argo
  • Javier Bardem por Skyfall
  • Philip Seymour Hoffman por The Master
  • Tommy Lee Jones por Lincoln

Best Supporting Actress, Anne Hathaway por Les Misérables. Cada vez más cerca de la estatuilla dorada de La Academia. Lo ha ganado todo.

  • Amy Adams por The Master
  • Judi Dench por Skyfall
  • Sally Field por Lincoln
  • Helen Hunt por The Sessions

Best Cinematography, Claudio Miranda por Life of Pi gran trabajo de fotografía y encuadre pero no deja de ser sorpresiva.

  • Danny Cohen por Les Misérables
  • Roger Deakins por Skyfall
  • Janusz Kaminski por Lincoln
  • Seamus McGarvey por Anna Karenina

Best Editing, William Goldenberg por Argo.

  • Stuart Baird por Skyfall
  • Fred Raskin por Django Unchained
  • Tim Squyres por Life of Pi
  • Dylan Tichenor y William Goldenberg por Zero Dark Thirty

Best Production Design, Eve Stewart y Anna Lynch-Robinson por Les Misérables.

  • Sarah Greenwood y Katie Spencer por Anna Karenina
  • David Gropman y Anna Pinnock por Life of Pi
  • Rick Carter y Jim Erickson por Lincoln
  • Dennis Gassner y Anna Pinnock por Skyfall

Best Costume Design, Jacqueline Durran por Anna Karenina

Best Original Music, Thomas Newman por Skyfall ¡Qué bien!

  • Dario Marianelli por Anna Karenina
  • Alexandre Desplat por Argo
  • Mychael Danna por Life of Pi
  • John Williams por Lincoln

Best Sound, Simon Hayes, Andy Nelson, Mark Paterson, Jonathan Allen, Lee Walpole y John Warhurst por Les Misérables.

  • Mark Ulano, Michael Minkler, Tony Lamberti y Wylie Stateman por Django Unchained
  • Tony Johnson, Christopher Boyes, Michael Hedges, Michael Semanick, Brent Burge y Chris Ward por The Hobbit: An Unexpected Journey
  • Drew Kunin, Eugene Gearty, Philip Stockton, Ron Bartlett y D. M. Hemphill por Life of Pi
  • Stuart Wilson, Scott Millan, Greg P. Russell, Per Hallberg y Karen Baker Landers por Skyfall

Best Special Visual Effects, Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron y Erik-Jan De Boer por Life of Pi.

Best Make Up & Hair, Lisa Westcott por Les Misérables.

  • Ivana Primorac por Anna Karenina
  • Julie Hewett, Martin Samuel y Howard Berger por Hitchcock
  • Peter Swords King, Richard Taylor y Rick Findlater por The Hobbit: An Unexpected Journey
  • Lois Burwell y Kay Georgiou por Lincoln

Best Short Animation, The Making of Longbird de Will Anderson y Ainslie Henderson.

  • Here to Fall de Kris Kelly y Evelyn McGrath
  • I’m Fine Thanks de Eamonn O’Neill

Best Short Film, Swimmer de Lynne Ramsay, Peter Carlton y Diarmid Scrimshaw.

  • The Curse de Fyzal Boulifa y Gavin Humphries
  • Good Night de Muriel d’Ansembourg y Eva Sigurdardottir
  • Tumult de Johnny Barrington y Rhianna Andrews
  • The Voorman Problem de Mark Gill y Baldwin Li

The EE Rising Star Award (votado por el público) Juno Temple.

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