Comic, Drama, Epic, Epochal, Exploitation, Folk, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Serie B, Storytelling, Thriller, Todd Phillips, Vacacion

Joker

Por fin podemos volver a abrir los ojos al universo completo de YouTube, Twitter, Instagram (y para los que siguen usándolo, Facebook). Por fin, está al alcance de nuestras salas de cine la peli más esperada de este año, sin lugar a dudas, para bien o para mal.

Esta reseña creo está libre de contenido revelador importante, así que tranquilidad que la idea es discutir sin tener que estropear la experiencia de otros.

Lo primero que quisiera decir es que durante todo este proceso de concepción, el más elegante de todos fue el señor Todd Phillips que se comportó como un verdadero «gentleman» y a quien desde mi anonimato le mando un fuerte aplauso y todo mi respeto; su finura para detallar el diario vivir del rodaje, la forma de interactuar con los más ansiosos, su forma muy distinguida de batallar en Venecia peleándose codo a codo con pesos pesados del cine independiente como Roman Polanski, Pablo Larraín, Steven Soderbergh, Noah Baumbach, Hirokazu Koreeda (ganador regente de Cannes), Atom Egoyan, para luego, salir campeón con su León de Oro y refortalecido a un estreno mundial.

Su frase el día del estreno: “Finalmente. Es ahora su peli“.
Le bajó al frenesí de la cuenta regresiva, los «teasers», los «trailers», los cortos, las entrevistas y ya. Una última publicación, un fotograma y silencio absoluto. Está en nosotros interpretarla.

Ahí está la esencia de esta pieza. Nos puede gustar o la podemos detestar (quién ¿? No sé. Es posible) pero lo importante es que no es una historieta más, no es una peli de superhéroes y ya, no llega al culmen del asunto con una invasión de extraterrestres extravagantes, no hay distinción de razas y superrazas, ni tiene una batalla épica de dos pueblos legendarios terrestres o espaciales; eso si es una historia exquisita dentro del Universo Creativo (no cinemático) de DC Comics/Warner Brothers, es por sobre todo un cómic de un drama humano, de un ser humano quebrado. Así su director y guionista trate a toda costa de negarlo.

Tal vez, lo pretencioso de Phillips no sea lanzarnos esa frase de cajón («no es mi pieza, es su arte») porque dentro de su aseveración hay algo de inseguridad genuina, su primer referente va a ser un mostro como Christopher Nolan -a mi parecer, nunca lo pudimos discutir porque nunca me animé a hacer una reseña completa de La Trilogía; sin embargo, los vacíos del Universo de Nolan se llenaban fácilmente con la exposición y la explotación de cada elemento de la producción, llegando a una tercera experiencia casi mediocre en todo sentido-. Entonces, lo realmente presuntuoso en Phillips es afirmar que no es una peli de género (o subgénero, como quieran). El Joker pertenece a un universo, a una realidad donde existe un hombre llamado Bruce Wayne, hijo de Thomas y Marta Wayne, asesinados en un callejón de mala muerte en Gotham y en una sociedad corrupta y putrefacta. Además es demente, impetuoso, visceral, perturbado y con una carcajada siniestra. Podemos estar de acuerdo que no se parece en nada a cualquier otro cómic de Marvel o su Universo Cinemático pero su eje narrativo, por el contrario, enlaza obras maestras de autores sinnúmero sobre este peculiar personaje. Negarlos es tratar de llevarse el crédito de todos ellos.

De acuerdo, hay un cómic de Brian Azzarello y Lee Bermejo que toman al Joker como antihéroe durante el noventa por ciento de la trama que no tiene nada que ver con esta pieza. Otro con gran protagonismo del Joker es Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth de Grant Morrison y Dave McKean pero de nuevo sin relación a este arco de origen. Las fundaciones del personaje de Phillips y su compañero de guión, Scott Silver, pudieran ir más de la mano de referencias cinematográficas que de viñetas. Pero no se puede tapar el sol con las manos, vamos a encontrar relación en las líneas de The Dark Knight de Frank Miller, y sobre todo en las de The Killing Joke de Alan Moore (o las ya referidas de Azzarello y Morrison) pero igual lo haremos con el Joker de Nolan porque al igual que en la versión del oriundo de Nueva York, ambas producciones estudiaron los cómix con un total respeto y vehemencia.

Uno de los grandes aportes de este par de artistas, Nolan y Phillips, se intersecta en esa misma definición del héroe en una cruda realidad, con la ventaja que Joker se permitió la licencia de una clasificación más adulta para su audiencia. Directamente significando más violencia gráfica, más líneas de contenido complejo y referencias audiovisuales más maduras/grotescas. Más «jokerianas».

Arthur Fleck es un personaje completamente anónimo en Gotham. No existe. Un ser indefenso, humillado, quebrado, un don nadie, un payaso. Su realidad obviamente desentona con la de Los Wayne por la naturaleza del contraste de la salvaje desigualdad en la que se cocina la ciudad pero lo realmente bonito de esta peli es que al centrar un eje narrativo en un personaje antagónico los demás personajes no pueden ser aún más malos, la solución más natural es que no hay persona(jes) totalmente malos o buenos, es bueno, encontrar la esencia del ser humano en cada uno de ellos porque finalmente son reflejo de lo que somos todo el resto de nosotros como su sociedad. Y así sus notas de delirio (no de reflexión) no son las de Azzarello, son más cercanas a las de Travis Bickle en Taxi Driver de Scorsese; una nobleza desencajada que termina siendo oprimida y violentada para después tomar desquite y fuertes represalias; una relación pasivo-agresiva típica de un sicópata. Sus sueños de ser comediante y alcanzar reconocimiento mediante una figura pública, si hacen parte del espectáculo televisivo de Miller en el Dark Knight pero lejos, muy lejos, si nos fijamos en las coincidencias con Rupert Pupkin de The King of Comedy también de Scorsese (que hace poco liberaron del catálogo de Netflix). Y finalmente, la esencia de la historia no está en las viñetas de Moore, la erupción del desvalido, la efervescencia de la neurosis y su proyección en una turbamulta enardecida son pilares de la crítica de Network de Sidney Lumet.

Es un homenaje a Nolan, a Hans Zimmer y a Wally Pfister desde las esquinas y de igual a igual con Lawrence Sher de director de fotografía (desde The Hangover) y con las partituras de Hildur Guðnadóttir, la chica islandesa que nos cautivó en Arrival y The Revenant.

Que si me gustó el desempeño de Joaquin Phoenix como Joker ¿? Mucho. Tanto como el trabajo de Frances Conroy, Robert De Niro y Brett Cullen más bajos en protagonismo pero con destellos de genialidad en la misma realidad y tanto me gustó el trabajo de Phoenix que cambié mi disfraz de este año y quiero intentar hacerle un homenaje en octubre. Que si me pareció este Joker mejor que el de Nolan ¿? Se tornará bizantina y no creo que tenga sentido particularmente esa discusión, acalorada, mucho, entretenida, si, pero a lo que debemos llegar es que ni podemos juzgar a quien abrió el camino (Cesar Romero), a quien le devolvió el estatu dramático (Jack Nicholson), al que nos enamoró (Heath Ledger) y que el verdadero descache es Jared Leto con un Joker vacío, simple e inofensivo. Ridículo en todo sentido.

¡Véanla en cine!
Vale mucho la pena.

Advertisements
Standard
Adventure, Auteur, Brit, Documentary, Experimental, Folk, Indie, Internet, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Terry Gilliam, Thriller, Vacacion, World

The Man Who Killed Don Quixote

Para los amantes de Terry Gilliam y que vimos ‘su documental’ Lost in La Mancha (en realidad, es un documental sobre su arte, dirigido por Keith Fulton y Louis Pepe) estamos congraciados con este mágico proyecto de Don Quijote en las manos del Maestro. Es una L.O.C.U.R.A. que un proyecto cinematográfico haya tenido tantos tropiezos y tantísimas complicaciones -y que sin embargo no sea colombiano, todo el cine colombiano es quijotesco- haya salido adelante y haya visto la luz. El tema ha obsesionado al realizador y ha hecho innumerables intentos por sacar adelante, según su visión, el largo y siempre termina descalabrado.

Esta vez, 2018, Terry Gilliam termina su pieza y lanza The Man Who Killed Don Quixote.
Keith Fulton y Louis Pepe publicarán un documental -aún en producción-, ya no en la frustración de la realización, sino en la culminación del sueño con el alcance completo llamado He Dreams of Giants.

Y si.
Este maestro que tanto adoramos. Este viejo sinvergüenza que se negó a ser estadinense por última vez. Y que en su divertido ingenio se congració con el equipo entero de la Monty Python, para ser el realizador de un par de sus largometrajes, este genio empedernido quisiera pensar que sacó adelante su visión pero que todavía sigue en la búsqueda de su Quijote ideal. Y es que esta búsqueda será infinita, por muy bien que lo haya colaborado Jonathan Pryce, su Caballero de La Mancha siempre fue Jean Rochefort, y como un alma en pena, quiero pensar también que seguirá investigando, que será su caso sin resolver y que por lo mismo estaremos dispuestos a ver más Quijotes y más documentales quijotescos sobre el tema.

¿No es acaso Qohen Leth (Christoph Waltz) en The Zero Theorem El Quijote del Futuro?
No lo es igualmente

¿The Imaginarium of Doctor Parnassus un juego de Quijotes con el Doctor Parnassus (Christopher Plummer) a la cabeza, seguido obviamente de Tom Waits, Jude Law, Johnny Depp, Colin Farrell y Heath Ledger?

¿No es su obra más hermosa, The Adventures of Baron Munchausen, una oda completa al Hidalgo?

¿Y el resto? ¿The Fisher King, Twelve Monkeys, Fear and Loathing in Las Vegas? ¿Tideland? ¿Con una pequeña protagonista embelesada con este almíbar del que estamos hablando?

Ya sabíamos que la pieza era un autorretrato y que Toby significaba Terry pero hoy gracias al paso de los años, sucedieron más actualizaciones desde el primer intento de Toby/Terry de sacar adelante este proyecto e.g. Jean Rochefort descansa en paz y cambia por Jonathan Pryce, Vanessa Paradis por Joana Ribeiro y Johnny Depp por Adam Driver. Todos O-Ka salvo Driver que lo siento incómodo y sobreactuado en el papel… Yo hubiera, personalmente, preferido seguir con Depp.

Don Quijote ad portas de la desaparición de las historias de caballería de la Edad Media, es el último de esos grandes héroes, el último cid, el ultimun campeador. Pero está viejo, su psique juega con su fortuna y su físico con su orgullo. Aunque es la definición del idealista, altruista, desinteresado, caballeroso lo es por antonomasia también del iluso, soñador, el lunático y sobresaltado. A parte de la magnitud de su obra y de su ingenio, no veo cómo mejor definir a Terry Gilliam, ese hombre que soñó en gigantes cuando todos veíamos molinos de viento.

La peli, The Man Who Killed Don Quixote, es particularmente buena, divertida, llena de figuras literarias tratando de emular al Manco de Lepanto, y creo que logra ofrecer un cándido escenario donde todas estas locuras puedan conjugarse en nuestra época. ¿Es Terry Gilliam el último de los directores quijotescos en esta época de CGI? Ciertamente, no. Christopher Nolan pareciera ser más esbelto, más diestro, más dispuesto a dar la pelea y hasta más cauto. Pero si Nolan es El Mio Cid, seguramente, sin lugar a dudas, Terry Gilliam es el Último Quijote de La Mancha.

Standard
Auteur, Den Danske Film, Drama, Indie, Lars von Trier, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Vacacion, World

Nymphomaniac: Volume I

nymphomaniac

La última creación de Lars von Trier llega a nuestras salas en una inusitada eficiencia por parte de los distribuidores. Mucho antes que en otros países –incluido Estados Unidos–, la extensa pieza llega partida en dos partes cuyo primer volumen ya está rotando en nuestras salas.

La historia es sobre Joe, una niña que descubre sus genitales precozmente e investiga sobre ellos, en una especie de lúdico aprendizaje hasta que entrada su adolescencia explota el placer que estos le generan, desencadenando una serie de aventuras sexuales que desenfrenan una patología, sólo revelada en el desenlace de este volumen. Su historia es relatada en su madurez a través de una mujer agobiada por sus experiencias en un manto de arrepentimiento, culpa y un fuerte juicio propio; dicho relato le es contado a un hombre maduro que la recoge de la calle, cuando yacía quebrada en el adoquinado.

Joe es interpretada por cinco actrices; a sus dos años por Ronja Rissmann; a sus siete años por Maja Arsovic; a sus diez años por Ananya Berg; en su adolescencia y su temprana juventud por Stacy Martin; y en su madurez por Charlotte Gainsbourg. Es precisamente Charlotte la que le cuenta sus vívidas experiencias a Seligman, el hombre que la recoge y que es interpretado por Stellan Skarsgård.

En Nymphomaniac hay un juego entre el relato de Lars von Trier y nosotros como espectadores donde la expectativa juega un papel importante en la tensión; por un lado, discutiblemente el título de la obra es «Ninfómana» pero este término es problemático porque siempre es tomado como un prejuicio sobre la sexualidad abierta o liberal de una mujer, mientras que ‘ninfómano‘ no es de uso común o por lo menos no se conoce como comportamiento negativo de un hombre. Investigando un poco el término médico correcto es «hipersexualidad» y por lo tanto la cinta debería traducirse como «Hipersexual»; esta condición se conoce cuando hay un aumento repentino del apetito y la actividad sexual pero aunque se asocia a medicamentos o problemas médicos su causa es mayormente desconocida.

Trastornos en la salud mental, como el desdoblamiento bipolar, el alto consumo de alcohol o narcóticos pueden resultar como disparadores de esta condición. Joe al no estar expuesta a ninguna de estas circunstancias, se hace una apuesta general en la que su inquietud exacerbada termina provocando la situación de pulsión imnanejable a través de un comportamiento sexual errático. La posición de Seligman se siente como la de un psicoterapista y no condena los supuestos síntomas que han acarreado una moral socavada en Joe; mientras ella bajo una mirada judeo-cristiana interpreta su búsqueda hedonista como pecado, culpa y deformación de su alma. Es un diálogo interesante el de Seligman y Joe, no obstante un poco acartonado cuando se empieza a volver predecible.

El primer volumen de la historia se reparte en cinco capítulos: “The Compleat Angler”, “Jerôme”, “Mrs. H”, “Delirium” y “The Little Organ School”; sin embargo, en ritmo cada media hora, independiente a los capítulos, la pieza va denotando una estructura particular donde cada 20 minutos aproximadamente se cuenta una historia completa (inicio, nudo, desenlace) y es comentada por los dos interlocutores principales; esto hace que la sesión de dos horas sea entretenida, no pierda tensión ni interés aunque, ahora en retrospectiva, pueda que no se diferencie mucho del diálogo que pudo haber entre Sylvia Kristel (Emmanuelle) y George Lazenby (On Her Majesty’s Secret Service) en Emmanuelle’s Love.

En fin, el volumen uno de esta extensa obra que es Nymphomaniac define los dos primeros actos de la historia hasta el punto del giro narrativo que devela el nudo de la trama; como siempre Lars von Trier se toma su tiempo y lo hace tan bien que no nos preguntamos si hubiera sido necesario partir la historia en tantos capítulos o extenderla tan vastamente. La única comparación que se me viene a la cabeza de una obra parecida es Il Decameron de Pier Paolo Pasolini pero la vi hace tanto que no valdría la pena la referencia; la otra es Kill Bill de Quentin Tarantino una extensa y caprichosa historia de venganza que se pierde precisamente dentro de la longitud de su narración; obviamente para terminar de dar un juicio de Nymphomaniac es necesario atender su desenlace y ver si las expectativas se cumplen o se descarrilan en su impulso.

Una de las trampas en las que uno cae, y lo sugeríamos previamente en la entrada, es que el título Nymphomaniac, sumado al espíritu provocador de Von Trier y la campaña propagandística que se hizo alrededor del sexo no simulado en la peli hace que esperemos una pieza cruda, descarnada, grotesca pero que al final es un ejercicio dialéctico, un poco subido de tono y si muy pícaro; me pasó lo mismo en Brokeback Mountain de Ang Lee cuando en la escena del campamento, Heath Ledger aviva la fogata y en un plano muy posterior, muy desenfocado, sale Jake Gyllenhaal desnudo por ahí; uno piensa que se avecina una escena fuerte de cine rosa candela pero al final Gyllenhaal se mete a la carpa y no sucede nada, dejándonos una sensación inquieta de que los prejuiciosos, perversos y morbosos somos nosotros como espectadores. Tal cual es la sensación de esta primera parte, un tanteamiento de la situación, un humor sofisticado y una recurrente analogía de la sexualidad de la mujer con la pesca profesional de río.

El chileno Manuel Alberto Claro repite equipo con el danés, después de haber trabajado juntos en Melancholia ratificando el buen estado de la producción austral; al lado de Claro también repiten varios actores así como Simone Grau en el arte y obviamente Molly Marlene Stensgaard su llave en el montaje de sus piezas; hay un recurso inédito en esta cinta y es el diseño de los títulos, la infografía y el diseño gráfico, aún no he descubierto de quién es pero espero saberlo pronto porque es un punto destacado dentro de la producción. La segunda parte llega en marzo y ya nos tiene muy ansiosos.

Standard
Drama, Folk, Indie, Miguel Vaca, Movie, Thriller, Vacacion

Take Shelter

take-shelter

Para hablar de Take Shelter de Jeff Nichols, necesariamente se debe hablar de Michael Shannon. Shannon por primera vez me impresionó en Revolutionary Road de Sam Mendes, un papel pequeño, sin mucha fuerza en la historia pero que Shannon abrazó y le valió su única nominación a los Oscar, que perdería con Heath Ledger. Antes había tenido otros papeles, con grandes directores también, Before the Devil Knows You’re Dead de Lumet, Bug de Friedkin, entre muchos otros. Su figura es impresionante, y su mirada con esos ojos saltones y su ligero estravismo le proporcionan una presencia oscura y sicótica sin mucho esfuerzo.

Su historia con Nichols se remonta a Shotgun Stories -primera pieza del escritor-director- y desde entonces hay un pequeño encantamiento entre el realizador y su actor preferido, donde el proceso empieza desde la misma aprobación de la historia por parte de Shannon, cuando Nichols le muestra los primeros bocetos de guión.

La primera y segunda vez que vi Take Shelter pensé en un sicótico, con rasgos esquizofrénicos, delirios y alucinaciones. Una versión muy literal de la cinta que basa su historia en la enfermedad que desarrolla Curtis en un pueblo del medio oeste norteamericano. Me fascinó su fotografía (Adam Stone), la ambientación musical (David Wingo) y la sutileza de los efectos especiales para dar el sentido tensionante de sus sueños, convertidos en pánico y paranoia cuando Curtis estaba despierto. Hace poco la repetí y la asociación me llevó, esta vez, a Noé como referencia. Un hombre aislado de su comunidad, que siente profundamente que su familia se ve amenazada por una tormenta tan grande, que le urge confeccionar con prontitud un resguardo lo suficientemente seguro para todos. Es juzgado, vilipendiado y de cierta forma humillado por sus alucinaciones hasta estallar en neurosis cuando es confrontado. Sus miedos más profundos empiezan a alejar a los amigos y conocidos pero su lucha se hace más fuerte cuando sus pesadillas penetran su grupo familiar, conformado por su esposa Samantha (Jessica Chastain) y su hija Hannah (Tova Stewart) -no se salva ni el perro-.

Take Shelter puede ser catalogada como una peli de profundo suspenso pero es a su vez una historia llena de ternura, la historia de este hombre que tan sólo busca proteger su familia a toda costa y del profundo amor de su esposa que incondicional, también a pesar de todo, busca la forma de apoyarlo, cuidarlo y ayudarlo a buscar una solución sensata a todos sus miedos. El final es indescriptiblemente conmovedor y abierto. Una exquisitez para cerrar con broche de oro.

Nichols presentó el año pasado Mud -que aún esperamos ansiosamente en Colombia-, que a la postre se catalogó como la mejor cinta norteamericana en Cannes, incluso peliando por una Palma de Oro. Para los que aún no conocen apartes de la producción, oficialmente la semana pasada salió una segunda versión de su corto:

Standard
Adventure, Brit, Exploitation, Fantasia, Folk, Indie, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Neil Jordan, Romance, Storytelling, Thriller, Vacacion, World

Ondine

Neil Jordan nos trajo en cartelera recientemente Ondine -aún hoy, después de tres semanas, está en las salas de Cinemanía pero seguramente la quitan mañana-, una fabula de una «Selke» que es atrapada en una red por un pescador, en un pueblito de Irlanda. El pescador tiene una hija y está separado de su mujer; eran un par de alcohólicos y renunciar a su adicción significó también renunciar a su matrimonio con ella. Las cosas no van fáciles, la pesca está muy dura y las necesidades del día a día no esperan pero su encuentro con esta misteriosa mujer lo afecta para bien. 

El pescador es Colin Farrell, un actor extraño. Me parece que tiene buen gusto cuando se decide por proyectos independientes y logra piezas realmente interesantes, por ejemplo In Bruges que es una gran peli o incluso Parnassus donde interpretó al tercer Tony y le ayudó a salvar el proyecto a Gilliam después de la muerte de Heath Ledger. Sin embargo, cuando opta por el cine comercial, por la industria, no es que lo haga mal -en serio no me parece un mal elemento-, pero pareciera que le diera vuelo a ese chico malo con el que es estigmatizado y no sólo arma escándalos sino además estas piezas terminan no siendo tan buenas. 

En Ondine, estoy seguro que no todo el mundo va a estar convencido. Me sucedió lo mismo con Lady in the Water de M. Night Shyamalan donde se relataba una historia de hadas y el público castigó al autor por su falta de suspenso o lo infantil del desarrollo. Aquí sucede lo mismo, no estamos hablando de The Good Thief, Michael Collins o definitivamente no estamos hablando de The Crying Game. Ondine es una «selke», una especie de sirena de la mitología irlandesa, una mujer foca que viene al mundo de los hombres y se quiere quedar por eso esconde su traje de foca para poderse establecer durante siete años pero su esposo viene a buscarla para hacerla recapacitar e intentar convencerla de que volviera. La historia se resuelve muy bien y me divirtió mucho. Disfrutar la peli es dejarse llevar por la fantasía y atraparse por la narrativa del director

Me cautivó la fábula y volverme a reencontrar con Jordan. Pero si uno es más agudo, la música de Kjartan Sveinsson es encantadora y así no parezca la fotografía está a cargo de Christopher Doyle (The Limits of Control, My Blueberry Nights y, en general, casi todas las pelis de Wong Kar-wai). Recomiendo verla en cine pero si no aprovechar que HBO la rota ocasionalmente en este mes.

Standard
3D, Action, Adventure, Hollywood, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Roland Emmerich, Sci-Fi, Storytelling, Thriller, Vacacion

2012

Roland Emmerich es un director 100% de Hollywood pero nacido y educado en Alemania. En su época de estudiante hizo Das Arche Noah Prinzip y abrió la Berlinale de 1984, fue tal el éxito que de inmediato se vendió a veinte países. De ahí en adelante, Roland Emmerich es sinónimo de súper producción y éxito de taquilla. Desde Universal Soldier en 1992 hasta 2012 en 2009 su prontuario abarca un listado impresionante de pelis acompañado de los actores más populares de Hollywood (Jean-Claude Van Damme, Dolph Lundgren, James Spader, Kurt Russell, Jaye Davidson, Will Smith, Bill Pullman, Jeff Goldblum, Judd Hirsch, Robert Loggia, Randy Quaid, Vivica A. Fox, Matthew Broderick, Jean Reno, Hank Azaria, Kevin Dunn, Mel Gibson, Heath Ledger, Joely Richardson, Jason Isaacs, Chris Cooper, Tom Wilkinson, Dennis Quaid, Jake Gyllenhaal, Emmy Rossum, Camilla Belle, Cliff Curtis, John Cusack, Amanda Peet, Chiwetel Ejiofor, Thandie Newton, Oliver Platt, Woody Harrelson, Danny Glover).

De su paso por Hollywood creo que me he visto todo, unas veces en cine otras en TV, últimamente sobretodo en TV ya que sus pelis suelen ser entretenidas pero muy muy predecibles. Y por lo mismo quede muy decepcionado de The Day After Tomorrow y 10.000 BC. Sin embargo, cuando uno no tiene nada que hacer y se quiere divertir siempre es buen plan ver The Patriot o Godzilla.

2012 pensé que iba a ser un fiasco igualito a The Day After Tomorrow y por eso esperé a verla en TV. No es una buena peli eso debe quedar claro pero es entretenida de principio a fin y la mega producción adquiere un nuevo nombre cuando es un proyecto de Emmerich. ¡Que cosa tan impresionante!

Además llovía afuera, relampagueaba en la distancia y en algún momento se fue la luz. Quedé perplejo de lo inmerso que estaba en la peli. Buena peli de acción, inverosímil en algunos pedazos pero entretenida al fin y al cabo.

Nota personal. ¿Han visto que Emmerich no es capaz de matar un perro? En sus pelis se salvan de una forma tan absurda que hasta rabia da. Por salvarlos, sacrifica la credibilidad del resto de la peli. En fin, en esta peli hay un momento con una gallina muy cómico, espero les guste el desenlace de esta ave 😉

Standard
Adventure, Auteur, Fantasia, Indie, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Terry Gilliam, Vacacion

The Imaginarium of Doctor Parnassus

The-Imaginarium-of-Doctor-Parnassus

Tenía un ligero temor que The Imaginarium of Doctor Parnassus fuera una propuesta muy cercana a The Adventures of Baron Munchausen, no sólo por la evidente estética y su genial director, Parnassus es támbién escrita por Charles McKeown quién colaboró en el pasado con el guión de Munchausen. Aunque las pelis de Gilliam empiezan a conectarse temáticamente con historias de cuenteros tratando de pelear contra la aridez del mundo racional, Parnassus es una propuesta diferente y divertida.

Un viaje surrealista y onírico donde los aprietos por la muerte de su protagonista, Heath Ledger, pasan desapercibidos mediante un giro grandioso, al mejor estilo de Buñuel y su Cet obscur objet du désir de 1977.

Estrenada apenas en diciembre del año pasado, se agradece mucho que nos la hayan traído tan pronto a las salas de cine (advierto y alerto, la peli fue consignada en una sala no muy accesible a los bogotanos, es muy posible que no dure mucho en cartelera, ya sucedió con Be Kind Rewind así que ¡pilas!).

Nominada a mejor maquillaje y mejor producción de diseño en los BAFTA’s y mejor dirección de arte y mejor vestuario en los Oscar tan sólo ha conseguido el galardón como excelencia en el vestuario para una peli de fantasía otogada por los CDG Awards que es el gremio de diseñadores de vestuario de Hollywood pero el hecho de sus nominaciones nos hacen dirigir la mirada hacia estos aspectos. que son sencillamente, espectacualres y de excelente factura.

Tal vez los efectos no sean los más soficticados pero detalles como la manta rasgada del Doctor Parnassus aireada con las brisas londinenses hacen relucir esos pequeños detalles de los cuales está llena la peli.

La historia impecable y el final muy bien llevado. El reparto es de lujo, pagan completamente la boleta y aunque Christopher Plummer y Heath Ledger sean los más destacados, yo me divertí muchísimo con Tom Waits. El reparto lo completa Verne Troyer, Johnny Depp, Colin Farrell, Jude Law, Lily Cole, Andrew Garfield y Peter Stormare. Aunque el reparto completo es realmente más largo (muchísimo más largo). Lástima que Ledger se haya muerto (Gilliam le dedicó esta peli como un producto cinematográfico de Ledger con sus amigos – me apreció bonito el detalle) estba en un punto actoral bastante significativo y su carrera estaba tomando unos giros bien interesantes.

Otros aspectos súper rescatables de la peli son su música original, a cargo de Jeff Danna y Mychael Danna, la exquisita cinematografía, a cargo de Nicola Pecorini, la edición, a cargo de Mick Audsley, y la producción de diseño , a cargo de Anastasia Masaro.

Más que recomendada.

Standard