Action, Auteur, Comic, Exploitation, Gangster, Gore, Hollywood, Internet, Jonas Åkerlund, Miguel Vaca, Movie, Netflix, Serie B, Svensk Film, Thriller, TV, Video, World

Polar

Cuando se piensa en Jonas Åkerlund, uno piensa en videos de alta factura. Uno piensa en Madonna, N.E.R.D., Metallica, Rammstein, Pussy Riot, Jane’s Addiction, Blondie, The Rolling Stones y Beyoncé. La lista es bastante más larga porque es un director dedicado y fascinado por los videos musicales. Que recuerde sólo ha hecho Spun como largometraje y fue bastante divertido aunque cuando uno piensa en Jonas Åkerlund, uno piensa en sexy, no en diversión.

Polar es una peli para TV lanzada por Netflix basada en la novela gráfica de Victor Santos.
Santos es una especie de Frank Miller cuando era independiente y le encantaba dibujar. Polar por lo tanto es una excelente pieza que requería un detallista a la hora de realizar una peli sobre ella.

En el reparto no hay reparos para Daniel Hubbard. Mads Mikkelsen funcionó perfecto para el papel de Black Kaiser y Vanessa Hudgens (muy cambiada para la pieza) funciona bien para la figura de la hermana en Eye for an Eye. Después están Matt lucas, Katheryn Winnick y la sorpresa de Richard Dreyfuss como Porter. De nuevo, muy bien.

Uno a una peli de cómix no debe pedirle demasiado. Es serie B, es explotación, en vez de drama habrá melodrama y así. Sin embargo, y tratando de evitar las comparaciones, cuando Robert Rodriguez se lanza a hacer Sin City (2005) de Frank Miller, lo primero que hace es llamarlo para que se siente al lado suyo y le ayude a dirigir la pieza; Zack Snyder lo entiende de la misma forma y vuelve a triunfar la fórmula en 300; cuando no se hace de esta forma, en una novela tan vivaz o tan importantemente gráfica, algo falla; Frank Miller intenta en solitario hacer The Spirit y falla infamemente, Robert Rodriguez le vuelve a dar la mano en A Dame To Kill y vuelven al ruedo ambos; Zack Snyder se decide por Watchmen y trastabillea, en mi opinión la pieza gráfica es tan buena que le ofrece una salva, un «Super Triumph», y continúa; después se redescacha con Sucker Punch; y, sin embargo, DC lo vuelve a llamar para encarar las cenizas que dejó Christopher Nolan después de la Trilogía de Batman y trata de hacer Man of Steel, que no fue mala pero Snyder parecía que se disparaba tiros al pie hasta que se le acabaron los tiros y los pies.

No es una decisión fácil hacer una novela gráfica. Genios que la han logrado, personalmente, sólo Sam Mendes, David Fincher y el duque David Cronenberg. Lastimosamente, Åkerlund no pertenece a este selecto grupo. Es una pieza ramplona, extravagante, con ritmos muy bruscos y un montaje falto de elegancia. ¿Vieron alguna vez Shoot ‘Em Up de Michael Davis? Hagan de cuenta. Al ver en Netflix anunciada la producción decidí esperar a tener un espacio de calma y poderla disfrutar al máximo. Eran Mads Mikkelsen y Jonas Åkerlund combinados, creo, por primera vez. Pero al final, Mikkelsen hace un papel muy plano y si me lo preguntan, para mí Vanessa Hudgens es la que saca la cara aquí en esta producción. No sé, el descache parece estar en la responsabilidad de Åkerlund y su directora de arte, Emma Fairley.

La trama se centra en el bajo mundo del crimen organizado; un sicario está a punto de retirarse dentro de un paquete de jubilación muy suculento y algo desencadena la salida de su estatu quo. Al igual que Sin City, la novela está basada en altos contrastes y aún más, parecida al Yellow Bastard, se suma a la gama tonal el rojo como protagonista de los cuadros. Blanco, negro y rojo. Si cierro los ojos en este momento, Polar de Jonas Åkerlund me da la sensación de verdes, azules, amarillos, naranjas y pocos, poquísimos rojos. Incluso el afiche promocional es rosa, violeta y azul. No hay blanco y negro y por el contrario todo parece sobresaturado -si saturar una imagen es subir los niveles para que todo sea más intenso, valga la hipérbole en este caso-. Un desacierto monumental dentro de una narrativa no muy mala y unas actuaciones promedio.

Advertisements
Standard
Auteur, Den Danske Film, Exploitation, Gore, Indie, Internet, Lars von Trier, Miguel Vaca, Movie, Serie B, Storytelling, Suspense, Terror, Vacacion, World

The House That Jack Built

house_that_jack_built_xlg

La triste historia de Lars Von Trier es que, desde su metida de patas en Cannes de 2011, ahora parece un chiquillo, un pendejo, un culicagao, tratando de llamar la atención y no lo consigue.

Esta “Casa que construyó Jack” está muy lejos de sus obras en la década de los 90’s (Breaking the Waves, Idioterne) o los 2K’s (Dancer, Dogville, Antichrist) -que personalmente es mi época favorita-. Tal vez, si somos más precisos, Jack podría encajar muy bien con Manderlay; una extraña versión de Dogville reeditando esa maravillosa figura del escenario teatral «cuasi-becket-iano» pero con una historia forzada, de narrativa repetitiva, pobre y ciertamente nada especial; ese lapso del creador que repite sus pasos para poder tomar impulso y tratar de desenredar el nudo o de dar reversa para salir del callejón sin salida le funcionó en 2006 y dió a luz su bellísima Antichrist o incluso Melancholia; en 2018 esperamos no sea un paso en falso y en vez de controvertir por controvertir, de enlodarse en lo iconoclasta de su propio discurso, tengamos luces de algo más interesante de ver.

Jack es un arquitecto que ha empezado un proyecto de construir su propia residencia. Un proyecto que llama la atención en esta ocupación pues, en diseño, los intereses del autor a veces sólo se dan rienda suelta (1) cuando se está estudiando en la academia pero generalmente nunca se aprovechan esas oportunidades o (2) cuando alejados de los proyectos de la rutina laboral, se encuentra un espacio y presupuesto para dedicarse a un proyecto personal.

Este es un planteamiento bien bonito para la metáfora de su génesis como asesino en serie. La metáfora toma giros, se extiende y se va desarrollando pero con el error que el ritmo se va perdiendo, la emoción de tener a Bruno Ganz como narrador en «off» se diluye y los demás artistas conforman un mosaico -como su casa- bastante grotesco y no en el buen sentido.

Es raro ver ese lado maniqueista católico apostólico en el realizador. Me tomó por sorpresa y de la nada. Sin estructuración. Sin desarrollo. Sin fundamento. Como peli, lo mejor es el marca de la casita -hablando de cine y lo más rescatable es un comentario de diseño-. En serio, la locomotora del cine danés pasó y lo arrolló a Lars: !Pobrecito¡

Standard
Ali Abbasi, Drama, Exploitation, Fantasia, Folk, Gore, Indie, Internet, Miguel Vaca, Movie, Sci-Fi, Serie B, Storytelling, Svensk Film, Vacacion, World

Gräns

GRANS_V2_68x105_RGB_WEB-1
¿Qué es esto?

Me disponía a comer y me tocó parar por completo ¿Es maquillaje?

¡Claro que debe ser maquillaje! Pero ¿Qué es esto? Realmente es muy inquietante por no decir pertubador, ahora, he buscado y definitivamente es maquillaje. Es nuestra vieja conocida Eva Melender de Brön. ¡Pordiós qué maquillaje! De razón estuvieron nominados Göran Lundström y Pamela Goldammer en esa categoría. De acuerdo, hay gente que nunca ha visto Game of Thrones. Todobién. No juicios por aquí. Sin embargo, a veces, algo tan espectacular como Star Wars, Avengers o Game of Thrones, deja de ser una posibilidad y se vuelve una tarea… Esta gente de maquillaje en Gräns, ha trabajado en Doctor Who, The Wolfman, Clash and Wrath of the Titans, Hansel & Gretel: Witch Hunters, Game of Thrones y True Detective: Tercera temporada. No es cualquier cosa, podrán ser producciones de Serie B, unas muy buenas y otras muy malas ¿pero en maquillaje? Impecables.

Me voy a alejar de lo obvio, que es un excelente trabajo de maquillaje.

La trama se desarrolla en la historia de Tina, una chica que no es igual a las otras chicas de su especie, ¿es humana? Ciertamente, tiene unas facciones fuertes y un cuerpo robusto pero podemos asegurar que sí, es humana. Tiene un talento. Su olfato, puede detectar rabia, miedo, remordimiento en los humanos, ha encontrado un lugar perfecto en el mundo: una agente de aduanas en la frontera de Suecia, al parecer con Noruega, a la altura de Skognäs -nada significativo sólo es que la historia parece ser tan peculiar y específica en el detalle máximo geográfico, que la hace a su vez un lugar cualquiera de Suecia, en el medio de la nada, en el medio del bosque-.

A primera instancia es una historia de fantasía y aventura pero entrelíneas, hay un lenguaje muy muy fuerte sobre los transgénero, y cualquier persona que se sienta inconforme con su apariencia, su sexualidad y su género. El espectro sexual es amplio y diverso. La batalla de sus transgresores se da porque en el estándar de los heterosexuales, durante mucho tiempo hemos tratado de mantener un binarismo que hoy en día gracias a mucha socialización estamos tratando de dejar atrás. Dicha batalla no ha sido sencilla, se le considera al transgresor, pecador como poco, pero escuchamos que hay una fuerte arremetida hacia ellos en forma de matoneo donde se connota que son asquerosos, deformes, depravados, parásitos de su propia diversión o monstruos. Precisamente, los calificativos que han mantenido sumisa a Tina durante toda su vida hasta que encuentra a Vore, un transgresor de la transgresión, un infractor, ¿una media naranja para Tina?

Rica. Llena de mucha sutileza y muchos esquemas en el imaginario que se deben estudiar; otro ejemplo, ya para cerrar, no es gratuito el título de la obra tampoco: «frontera»; límite entre qúe y qué, ¿entre humano y otra cosa? ¿Entre normal y anormal? ¿Quién es normal, el que está adentro o la que está afuera? ¿Entre macho y hembra? ¿Entre local y migrante? Esa es otro tema, no obstante, esta que acompaña esta entrada, fue la versión que yo determiné pero puede también ser otra la intención del realizador Ali Abbasi, de pronto, desde su perspectiva sueco-iraní quiere hablar del musulmán migrante y la segregación religiosa que ha sufrido; o quién sabe si John Ajvide Linqvist sencillamente quería un relato macabro de una extraña Blancanieves (Låt de gamla drömmarna dö). Con esto lo que quiero afirmar es que no es una pieza sencilla que se pueda admirar, calificar o clasificar desde un punto de vista único, lo que la hace resaltar entre las de su categoría -me refiero a las nominadas a mejor maquillaje en los reciente Oscars-. Gran descubrimiento y qué bueno encontrarnos de nuevo con Linqvist -que ya conocimos con Låt den rätte komma in-.

Standard
Auteur, Epochal, Exploitation, Fantasia, Film Noir, Gore, Guillermo del Toro, Hollywood, Latin, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Romance, Sci-Fi, Serie B, Spy Film, Storytelling, Thriller, World

The Shape of Water


Unable to perceive the shape of You,
I find You all around me.
Your presence fills my eyes with Your love,
It humbles my heart,
For You are everywhere.

Tengo que reconocer que ir en contra per sé de la peli que La Academia este año reconoció como la mejor, debería ser tildado de esnobista. Es fácil decir que no es la mejor pieza, que debió haber ganado otra pero, en serio, ¿debió haber ganado otra? ¿Pudo siquiera haber podido ganar otra?

¡Hombre! A esta altura no lo sé…
He visto una y cada una de las nominadas y cada una de ellas me ha sorprendido –incluso The Post de Steven Spielberg me parece que es honroso que el legendario director pruebe otras fórmulas, y que como decía en la reseña termine haciendo algo más parecido a Eastwood que a su trabajo ordinario–.

Me sorprendió de entrada la fuerte carga de sensualidad con la que abre esta pieza. Fuerte pero delicada, es erótica pero no pornográfica. Rodeados de agua, la imagen sólo es revelada después cuando entendemos como dos cuerpos, extasiados, agitados y sonrientes pueden estar rodeados de agua. Agua, agua, agua, todo es agua y su alusión es sexo. El agua hirviendo, los huevos flotando, las gotas de agua, las burbujas de agua, la condensación del líquido en los techos y paredes, los desnudos de Sally Hawkins entrando a la tina, el relato todo evoca amor, libido, pasión, sexo y sin embargo no de manera literal, es como una Amélie dirigida por Bigas Luna. Y no es tan desquiciado nombrar la pieza de Jean-Pierre Jeunet, el ambiente de los 50’s, con esos tonos verdes y su protagonista medio «afrancesada» con su corte de pelo, su vestuario, la forma de manejar sus pañoletas o sus sombreros son casi una metáfora directa de Audrey Tautou.

Pero lejos está Guillermo del Toro de tener como objetivo interpretar previos autores. Por el contrario es fiel a su estilo fantástico. El cuento de hadas que logra desarrollar en esta cinta puede llegar a relacionarse sin problema con el preámbulo de cualquiera de sus personajes, o Abe Sapien en Hellboy o incluso «El Pálido» de El Laberinto del Fauno –curiosamente también interpretados por el que parece ser su actor fetiche Doug Jones–. Lo que hace bonito su reconocimiento en Los Oscar, y como lo describe en su discurso de aceptación de la estatuilla, es que su cine no es extraordinario, lleva haciéndolo por más de 25 años, es su estilo, es su forma de hacer las cosas, es su rutina. Y como un maestro artesano, su calidad deviene del paso de los años, su conocimiento arraigado y su voluntad de seguir haciendo las historias que a él le gustan. Redundantemente, se siente que le encanta realizar tanto Pacific Rim, Blade (2) como El Laberinto o Hellboy sin discriminación alguna.

Contrario a The Post, el virtuosismo de Sally Hawkins, Octavia Spencer, Michael Shannon, Richard Jenkins y Michael Stuhlbarg no es sólo una demostración de destreza sino que aportan con su participación detalle al barroquismo de Del Toro en su pintura. The Shape of Water es una historia localizada en la posguerra, en plena Guerra Fría, es una peli de espías ambientada a finales de los 50’s o incluso inicios de los 60’s. Tranquilamente podría ser una historia anacrónica en esta descripción pero, otro de los reconocimientos que hace La Academia es el éxito en Dirección de Arte, y así en el contexto de sus paisajes, encontramos una serie de piezas cinematográficas que definen el tiempo; The Story of Ruth de 1960 se lee en las marquesinas del teatro Orpheum; Mister Ed en el TV de 1961; menciones en las líneas de diálogo a Royal Wedding con Fred Astaire de 1951; incluso su «Hombre Anfibio» puede ser una interpretación del clásico Creature from the Black Lagoon de 1954. Si conocemos a Hollywood, sabremos que lo enloquece los homenajes a su historia y bastaría con estas citas para hacerse a una estatuilla pero el autor, de nuevo, no lo encuentra suficiente y sigue su camino de menciones con Shirley Temple y Bill «Bojangles» Robinson en The Little Colonel (1935), Hello Frisco, Hello (1943) –que además ganó Oscar a mejor canción por You’ll Never Know que alanzamos a escuchar bien bajito en la peli–, That Night in Rio (1941) con Carmen Miranda y me imagino que muchas más que se me escaparon después de revisar las referencias que recordaba.

No hablo particularmente a profundidad de la trama porque en esta cinta de romance, al igual que en una peli de M. Night Shyamalan, su guión es parte de la magia en el planteamiento, el desarrollo y el desenlace. Realmente muy satisfecho con esta peli y no podría estar más de acuerdo con sus galardones en La Academia.

Standard
Exploitation, Folk, French Cinema, Gore, Indie, Internet, Julia Ducournau, Miguel Vaca, Movie, Netflix, Serie B, Suspense, Thriller, Vacacion, Vampire, World

Grave

Dentro de la serie B, la cantidad de subcategorías son casi que infinitas, tanto que unas se empiezan a conjugar con otras en su exploración creativa. Grave, o Raw, o Voraz como la traduce Netflix, es una pieza de serie B, de explotación <<gore>>, sobre canibalismo que tiende a volverse una trama vampiresca. Por lo cual, también se va a mi pequeña colección de vampiros contemporáneos.

La historia se abre con este cuadro familiar, en un restaurante de carretera, donde la mamá explota cuando a su hija le ofrecen un puré supuestamente vegano/vegetariano y la chica encuentra una albóndiga adentro. Hace entrever que su decisión por no comer proteína de origen animal no es propia, ni siquiera conciliada con su padre, sino absolutamente autoritaria por parte de la madre. No sabemos las causas pero definitivamente hay algo de fanatismo… Así después, cuando descubrimos que ambas de sus hijas están estudiando medicina veterinaria, en la facultad, pues asumimos que este fanatismo es originario de políticas animalistas o por lo menos de protección al maltrato animal.

La chica sufre los vejámenes de las iniciaciones en la universidad que involucran baños de pintura, humillación y sufrimiento por incomodidad inducida (por falta de sueño, drogas o ingesta de alcohol). Sentimos que la situación se va a salir de control cuando la chica aparte de estos juegos aparentemente inofensivos empieza a recibir baños de sangre, es obligada a comer vísceras o a encerrarse en armarios para disfrutar de encuentros carnales con otros pares. La carne se hace protagonista y con ella un sentimiento de ansiedad, de estremecimiento, de escalofríos e inestabilidad de la chica. No logra consumar el sueño y su mente empieza sólo a pensar en ello.

Más que una serie B, Grave es un clásico de terror y suspenso al alcance de nuestra cuenta de Netflix

Standard
Action, Actor, Adventure, Animation, Aussies, Auteur, Awards, Österreichisches Kino, Brazucas, Brit, Camp, Cine de España, Colombia, Comedy, Documentary, Drama, Emo, Experimental, Exploitation, Folk, Gangster, Gore, Indie, Latin, Melodrama, Miguel Vaca, Politicae, Road Movie, Romance, Sci-Fi, Serie B, Short Film, Storytelling, Thriller, Vacacion, World, 映画館

@FICBAQ 2014

por Diego Taborda

por Diego Taborda

Se cierra la segunda versión del FICBAQ de 2014 y con ella nuestro viaje a Barranquilla para cubrirlo. A pesar de ver casi una veintena de piezas, entre concursantes y muestras de cine, aún nos hizo muchas pelis por ver y eso se nota en que la mayoría de las que ganaron no alcanzamos a verlas.

Agradecemos de antemano a Giuliano Cavalli, director general del festival, Samuel Lozada, su director de prensa, y Andrea Quintero, su directora de comunicaciones, por habernos permitido vivir el festival en primera fila. Estos son los ganadores:

    Mejor película de Iberoamérica

  • Los Insólitos Peces Gato (México)
    Mención especial

  • I’m from Chile (Chile)
    Mención especial

  • Songs of redemption (Jamaica)
    Mejor película de cine Colombiana

  • Don Ca (Colombia)
    Mejor película Medio Ambiente y Pueblos en Lucha

  • Canícula (México)

Además vimos en el festival:

    Cine de Colombia

  • El Faro de Luis Fernando Bottia
    Cine de otros mundos

  • Yvy Maraēy de Juan Carlos Valdivia (Bolivia)
  • Satellite Boy de Catriona McKenzie (Australia)
  • The Act of Killing de Joshua Oppenheimer (Suecia)
  • Yamamori clip koujou no atari (Anatomía de un clip de papel) de Akira Ikeda (Japón)

WP_20140324_008

afiche

Standard
Biopic, Christine Cynn, Documentary, Drama, Experimental, Folk, Gangster, Gore, Indie, Internet, Joshua Oppenheimer, Miguel Vaca, Movie, Psychedelia, Serie B, Storytelling, Sweded, Terror, Thriller, Trash, Vacacion, War

The Act of Killing

the act of killing 2

Cuando Anwar Congo y Adi Zulkadry, los protagonistas de este documental, eran jóvenes se dedicaban a vender boletas de cine en el mercado negro y con eso sobrevivían. En el año 1965 sucedían muchas cosas en Indonesia, la principal de ellas, era que después de muchas ocupaciones, lograban una independencia total y consistente de neerlandeses y japoneses, y se alzaba en el poder el Presidente Sukarno; su gobierno fue autoritario y su éxito fue el balance de los poderes opuestos del Ejercito Nacional y el Partido Comunista de Indonesia (PKI); pero después de un intento de golpe de estado por parte de los comunistas, el Estado en manos del General, y también proclamado Presidente en 1968, Suharto endureció su posición y emprendió una campaña de exterminio en contra de ellos; inmediatamente Anwar Congo y Adi Zulkadry lideraron la Pemuda Pancasila (Juventud Pancasilia), un movimiento de ultra derecha y paramilitar encargado de semejante misión.

Se habla que durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial, la ONU emitió un reporte que databa un millón de indonesios muertos por su causa; el gobierno de Sukarno culpó a los comunistas de medio de millón de ciudadanos que murieron dentro de su intento de golpe pero The Act of Killing nos cuenta que durante el exterminio de los comunistas y los habitantes de ascendencia china la cifra llegó a dos millones y medio, donde Anwar Congo fue responsable directo de más de cien mil individuos y fue reconocido como héroe nacional por sus atrocidades.

De las provincias de Sumatra y Timor hemos escuchado muchas historias y hemos tratado de documentar en este blog algunas de ellas, sobre todo aquellas que la propaganda capitalista occidental ha tratado de ocultar gracias a su feroz imperialismo que durante muchos años estuvo dirigido por Henry Kissinger, dirigiendo magnicidios o patrocinando masacres impresionantes como la de Timor Oriental; pero hasta Kissinger tenía un límite y se le dió con la Guerra de Vietnam cuando al no lograr una victoria clara, aconsejó al Presidente Nixon de una retirada honrosa no sin antes fulminantemente incendiar todas sus selvas con Agente Napalm.

La libertad de este pequeño paréntesis es sólo para entender que este par de agentes del mal, como lo son Anwar Congo y Adi Zulkadry, no son los únicos a los que la ONU ha escondido bajo su silencio sino que otros tan impunes como ellos también descansan (o descansaron, como Augusto Pinochet) en sus moradas -ojalá- viviendo las pesadillas de las memorias que los cautivan.

Parte de la leyenda del documental narra que su director Joshua Oppenheimer estaba documentando otros intereses en Sumatra cuando se empezó a enterar de las monstruosidades de la época del Nuevo Orden de Suharto; investigando logró toparse con Anwar Congo y seducirlo para contar frente a la cámara todas sus proezas mediante los géneros que más le gustaban del cine, como los musicales, los westerns y las pelis de Gangsters; fue entonces que se unió al proyecto Christine Cynn y un director anónimo -suponemos algún realizador indonesio que teme por su vida y quiere proteger su identidad frente a la respuesta y revelación del documento que se ha generado en el mundo entero-.

La demencia y las atrocidades que se documentan en las escenas de este filme no son aptas para todo público. Yo acostumbro a ver pelis en mi descanso de almuerzo y confieso que veo desde comedia romántica hollywoodesca hasta fuertes escenas de gore, como por ejemplo The Full Sequence de The Human Sentipede II; esta peli me pareció crudísima, asfixiante, perturbadora y en algunas ocasiones me quitó el apetito, debiendo tomar una pausa en mi comida para continuar con el hipnotizante discurso de la pieza. Obviamente, lo que más afecta es el acto de impunidad sobre todos los líderes paramilitares y perpetradores de las matanzas que desfilan como si nada frente a las cámaras; es tal su descaro que algunos de ellos sin notas de remordimiento o arrepentimiento afirman que no tienen pesar en sus conciencias porque son hombres felices que ni siquiera han sido juzgados, que la guerra define los crímenes y son los victoriosos los que definen las injusticias; desafiantes, incluso afirman que estarían dispuestos a atestiguar en una corte internacional sobre la violación de todas las leyes de la Convención de Ginebra.

La pieza es rica como documento y también como evidencia del desparpajo de estos monstruos. Los directores se encargan de documentar fielmente el discurso de las ignominiosas y escandalosas gestas de estos supuestos héroes aunque al mismo tiempo retratan la asquerosidad y brutalidad de estos personajes que se jactan de no haber cursado niveles elementales de primaria, comer como cerdos, despotricar vulgaridades cada vez que están frente a una joven de apariencia agradable y por supuesto congraciarse de que gracias a ellos se exterminaron los comunistas de su país; su sudor, su aliento, su baba y su ser hieden en la pantalla no importa que usen colonias carísimas como alegan algunos.

Es increíble ver una sociedad que ha sucumbido al miedo, que vive en paralelo con un ejercito, una policía y una fuerza paramilitar auspiciadas todas por el gobierno, las dos primeras par dictar orden, la última para ajusticiar, extorsionar y eliminar a los indeseados; en algunos momentos recordé a Kynodontas del griego Giorgos Lanthimos donde sus personajes protegiendo a sus hijos cambian el significado de las palabras y quiebran el sentido de libertad; en The Act of Killing esta sensación se da en el poder mercenario de la Pemuda Pancasila que dice y pregona que el término “gangster” viene de la raíz inglesa “free-men”, «hombres libres» y que ellos son libres y procuran la libertad; es tal el descaro de estos personajes y tan evangelizado en toda la pieza que me hicieron dudar y me tocó buscar porque contrario a lo que difunden, la palabra “gangster” se descompone en “gang“, pandilla, y el sufijo “-ster” del inglés primitivo “-stere” que significa “asociado o relativo a“; estos mafiosos son capaces de corregir una disputa en una calle así como cobrar dádivas de seguridad para que ellos mismos, de nuevo el descaro, no causen daños a sus extorsionados; no hay una suma legal, cobran por cliente y exigen que se les pague lo que piden, a lo que los extorsionados responden sin musitar palabra y con mucho mucho miedo. No es raro entonces relacionarlos con los gángsters de Coppola, Scorsese, De Palma o Sergio Leone porque si se jactan del término que los define muy seguramente han aprendido de las pelis sus maniobras y su forma de actuar.

Es muy difícil catalogar la pieza; más allá de su carácter documental, gracias a los géneros en los que se balancea su argumento, la peli puede tener tonos de western, gangster, gore, terror pero el experimento alcanzado por sus directores más o menos ala sweded de Michel Gondry en Be Kind Rewind, logra recrear todos géneros con bajísimo presupuesto y una gran carga de sarcasmo. El ejercicio se detiene cuando Anwar no puede continuar con una escena donde actúa como una víctima, se quiebra y es sobrecogido por los recuerdos, las pesadillas y su propia conciencia (sin justificarlo, el suspiro de esperanza es que ese ser que tuvimos en frente por casi dos horas tiene rasgos de ser humano y puede ser juzgado por sus crímenes con su consecuente arrepentimiento).

Muy parecido a Searching for Sugar Man, The Act of Killing está ganando todo en lo que se presenta casi que sistemáticamente; la diferencia es que contrario a la humareda divergente que generó la pieza de Malik Bendjelloul, el filme, de este par de texanos y un indonesio, tiene una posición política más clara y por supuesto un sentido de comunicación menos de explotación tratando exponer todos los hechos ocurridos en tres décadas de exterminio y masacres.

the act of killing

Standard