Comic, Drama, Epic, Epochal, Exploitation, Folk, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Serie B, Storytelling, Thriller, Todd Phillips, Vacacion

Joker

Por fin podemos volver a abrir los ojos al universo completo de YouTube, Twitter, Instagram (y para los que siguen usándolo, Facebook). Por fin, está al alcance de nuestras salas de cine la peli más esperada de este año, sin lugar a dudas, para bien o para mal.

Esta reseña creo está libre de contenido revelador importante, así que tranquilidad que la idea es discutir sin tener que estropear la experiencia de otros.

Lo primero que quisiera decir es que durante todo este proceso de concepción, el más elegante de todos fue el señor Todd Phillips que se comportó como un verdadero «gentleman» y a quien desde mi anonimato le mando un fuerte aplauso y todo mi respeto; su finura para detallar el diario vivir del rodaje, la forma de interactuar con los más ansiosos, su forma muy distinguida de batallar en Venecia peleándose codo a codo con pesos pesados del cine independiente como Roman Polanski, Pablo Larraín, Steven Soderbergh, Noah Baumbach, Hirokazu Koreeda (ganador regente de Cannes), Atom Egoyan, para luego, salir campeón con su León de Oro y refortalecido a un estreno mundial.

Su frase el día del estreno: “Finalmente. Es ahora su peli“.
Le bajó al frenesí de la cuenta regresiva, los «teasers», los «trailers», los cortos, las entrevistas y ya. Una última publicación, un fotograma y silencio absoluto. Está en nosotros interpretarla.

Ahí está la esencia de esta pieza. Nos puede gustar o la podemos detestar (quién ¿? No sé. Es posible) pero lo importante es que no es una historieta más, no es una peli de superhéroes y ya, no llega al culmen del asunto con una invasión de extraterrestres extravagantes, no hay distinción de razas y superrazas, ni tiene una batalla épica de dos pueblos legendarios terrestres o espaciales; eso si es una historia exquisita dentro del Universo Creativo (no cinemático) de DC Comics/Warner Brothers, es por sobre todo un cómic de un drama humano, de un ser humano quebrado. Así su director y guionista trate a toda costa de negarlo.

Tal vez, lo pretencioso de Phillips no sea lanzarnos esa frase de cajón («no es mi pieza, es su arte») porque dentro de su aseveración hay algo de inseguridad genuina, su primer referente va a ser un mostro como Christopher Nolan -a mi parecer, nunca lo pudimos discutir porque nunca me animé a hacer una reseña completa de La Trilogía; sin embargo, los vacíos del Universo de Nolan se llenaban fácilmente con la exposición y la explotación de cada elemento de la producción, llegando a una tercera experiencia casi mediocre en todo sentido-. Entonces, lo realmente presuntuoso en Phillips es afirmar que no es una peli de género (o subgénero, como quieran). El Joker pertenece a un universo, a una realidad donde existe un hombre llamado Bruce Wayne, hijo de Thomas y Marta Wayne, asesinados en un callejón de mala muerte en Gotham y en una sociedad corrupta y putrefacta. Además es demente, impetuoso, visceral, perturbado y con una carcajada siniestra. Podemos estar de acuerdo que no se parece en nada a cualquier otro cómic de Marvel o su Universo Cinemático pero su eje narrativo, por el contrario, enlaza obras maestras de autores sinnúmero sobre este peculiar personaje. Negarlos es tratar de llevarse el crédito de todos ellos.

De acuerdo, hay un cómic de Brian Azzarello y Lee Bermejo que toman al Joker como antihéroe durante el noventa por ciento de la trama que no tiene nada que ver con esta pieza. Otro con gran protagonismo del Joker es Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth de Grant Morrison y Dave McKean pero de nuevo sin relación a este arco de origen. Las fundaciones del personaje de Phillips y su compañero de guión, Scott Silver, pudieran ir más de la mano de referencias cinematográficas que de viñetas. Pero no se puede tapar el sol con las manos, vamos a encontrar relación en las líneas de The Dark Knight de Frank Miller, y sobre todo en las de The Killing Joke de Alan Moore (o las ya referidas de Azzarello y Morrison) pero igual lo haremos con el Joker de Nolan porque al igual que en la versión del oriundo de Nueva York, ambas producciones estudiaron los cómix con un total respeto y vehemencia.

Uno de los grandes aportes de este par de artistas, Nolan y Phillips, se intersecta en esa misma definición del héroe en una cruda realidad, con la ventaja que Joker se permitió la licencia de una clasificación más adulta para su audiencia. Directamente significando más violencia gráfica, más líneas de contenido complejo y referencias audiovisuales más maduras/grotescas. Más «jokerianas».

Arthur Fleck es un personaje completamente anónimo en Gotham. No existe. Un ser indefenso, humillado, quebrado, un don nadie, un payaso. Su realidad obviamente desentona con la de Los Wayne por la naturaleza del contraste de la salvaje desigualdad en la que se cocina la ciudad pero lo realmente bonito de esta peli es que al centrar un eje narrativo en un personaje antagónico los demás personajes no pueden ser aún más malos, la solución más natural es que no hay persona(jes) totalmente malos o buenos, es bueno, encontrar la esencia del ser humano en cada uno de ellos porque finalmente son reflejo de lo que somos todo el resto de nosotros como su sociedad. Y así sus notas de delirio (no de reflexión) no son las de Azzarello, son más cercanas a las de Travis Bickle en Taxi Driver de Scorsese; una nobleza desencajada que termina siendo oprimida y violentada para después tomar desquite y fuertes represalias; una relación pasivo-agresiva típica de un sicópata. Sus sueños de ser comediante y alcanzar reconocimiento mediante una figura pública, si hacen parte del espectáculo televisivo de Miller en el Dark Knight pero lejos, muy lejos, si nos fijamos en las coincidencias con Rupert Pupkin de The King of Comedy también de Scorsese (que hace poco liberaron del catálogo de Netflix). Y finalmente, la esencia de la historia no está en las viñetas de Moore, la erupción del desvalido, la efervescencia de la neurosis y su proyección en una turbamulta enardecida son pilares de la crítica de Network de Sidney Lumet.

Es un homenaje a Nolan, a Hans Zimmer y a Wally Pfister desde las esquinas y de igual a igual con Lawrence Sher de director de fotografía (desde The Hangover) y con las partituras de Hildur Guðnadóttir, la chica islandesa que nos cautivó en Arrival y The Revenant.

Que si me gustó el desempeño de Joaquin Phoenix como Joker ¿? Mucho. Tanto como el trabajo de Frances Conroy, Robert De Niro y Brett Cullen más bajos en protagonismo pero con destellos de genialidad en la misma realidad y tanto me gustó el trabajo de Phoenix que cambié mi disfraz de este año y quiero intentar hacerle un homenaje en octubre. Que si me pareció este Joker mejor que el de Nolan ¿? Se tornará bizantina y no creo que tenga sentido particularmente esa discusión, acalorada, mucho, entretenida, si, pero a lo que debemos llegar es que ni podemos juzgar a quien abrió el camino (Cesar Romero), a quien le devolvió el estatu dramático (Jack Nicholson), al que nos enamoró (Heath Ledger) y que el verdadero descache es Jared Leto con un Joker vacío, simple e inofensivo. Ridículo en todo sentido.

¡Véanla en cine!
Vale mucho la pena.

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Adventure, Alfonso Cuarón, Drama, Epic, Hollywood, Latin, Miguel Vaca, Movie, Road Movie, Sci-Fi, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

Gravity

gravity

Podemos coincidir que sin lugar a duda Gravity es una excelente producción dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón. Después de Children of Men, esta es su segunda apuesta en la ciencia ficción; pero ¿cómo clasificarla dentro de este género sin tener una referencia temporal futurista o sin siquiera apostarle a alguna innovación tecnológica? La ciencia ficción, contrario a lo que se tiene entendido no es sólo escenarios, ciencia o tecnología futurísticas, tampoco solamente viajes al espacio, universos paralelos, vida extraterrestre o habilidades paranormales. En ocasiones diferentes, hemos discutido que la ciencia ficción se encarga de disfrutar y entender las posibilidades amplias de una duda o una inquietud, a veces casi que de manera anacrónica: La ciencia ficción se define en el «qué pasaría si».

Es en esa pregunta esencial que son válidas todas las demás cuestiones estereotipadas dentro del género y de cómo gracias a la literatura alrededor de ella, más que entretenimiento o espectáculo, lo que tenemos son una gran cantidad de autores filosofando sobre nuestra existencia, nuestra cotidianidad y nuestros sentimientos como seres humanos.

En Gravity la pregunta esencial es qué pasaría si alguna de las potencias que tienen artefactos o estaciones espaciales decidieran destruirlas -porque están en todo su derecho- y la situación se les saliera de las manos. Es posible que lo más traumático para nosotros en la Tierra sea quedarnos sin Facebook por unas cuantas horas, mientras miles de partículas aleatorias van destruyendo uno por uno, cada uno de los satélites que nos comunican hoy en día.

Cuarón no centra su inquietud en el momento en que esto afecta directamente al planeta -que aunque por algún instante la razón sea superficial, las consecuencias de una completa incomunicación pueden ser catastróficas al crear caos y pánico; el tema de Facebook se transforma entonces en un chiste muy fino del realizador que plantea una problemática válida en el mundo y de alguna forma nos pone en una situación concreta y contemporánea, es decir, define tiempo y espacio para su inquietud-; Cuarón enfoca nuestros ojos en una misión rutinaria de un equipo de tres norteamericanos que están haciendo mantenimiento a la estación STS-157. Son ellos la doctora Stone, el veterano Kowalski y el ingeniero Shariff interpretados por Sandra Bullock, George Clooney y Paul Sharma respectivamente (desde Houston la voz cálida de Ed Harris acompaña al trío).

Las condiciones del espacio exterior se plantean al principio de la historia como reglas de juego de lo que vamos a presenciar y posteriormente en el desarrollo de la trama permiten crear un estado de ansiedad y de básico terror. Dichas condiciones son:

  • En el espacio exterior no hay sonido porque no hay atmósfera que transmita las ondas sonoras.
  • Las temperaturas varían de -100 a 125 grados centígrados.
  • En condiciones de gravedad y atmósfera cero cada impulso infligido a un objeto puede ser terrible porque sin resistencia los movimientos y fuerzas pueden ser demasiado bruscos.
  • Afuera en el espacio exterior no hay posibilidad de vida.

Sin tener que revelar mucho de la trama, los cortos promocionales nos muestran que el grupo de norteamericanos se quiebra cuando las partículas resultantes de la destrucción de la estación espacial, en clara orbitación, los ataca y el caos reinante termina con Bullock a la deriva. La historia se vuelve entonces angustiante y casi como en Buried agobiante sin una clara salida para el personaje principal, más aún cuando apenas comprendemos que estamos en el planteamiento de la historia y aún faltan más de 60 minutos para el desenlace de la historia. Este viaje hacia la nada en realidad puede llegar a ser traumático.

Cuarón a partir de allí magistralmente nos mece entre imágenes increíbles y escenas de dramática tensión, en parte gracias al excelente manejo de cámaras y fotografía de Emmanuel Lubezki. Nos da pistas para no perdernos en la trama y con una gran elocuencia, dentro de su narrativa estrictamente lineal, vamos dando pequeños pasos con el personaje tratando de sortear esta grandilocuente negación del ser que es el espacio exterior; su odisea es en contra de la lógica y de cómo se consume el oxígeno restante en su traje espacial. El estrés se vuelve asfixia y una rara sensación de claustrofobia en un espacio completamente abierto se apodera de nosotros. Su historia es una metáfora del renacimiento de la humanidad, la sensación de relativa calma, de mareos y fuerzas incontrolables en la matriz materna contrastada con la frustración del abandono y la misma decisión de salir adelante.

No sólo porque James Cameron afirmó que es una de las mejores pelis que ha visto en su vida, sino porque Gravity en realidad logra en la pureza de su factura, como ninguna otra cinta que hayamos visto con imágenes recreadas por computador, esa sensación de inmersión en la audiencia transmitiendo un estado de realidad inconmensurable donde la sensación de cuerpos flotantes contrastada con la belleza de los paisajes es sencillamente abrumadora. Es muy posible que Cuarón el próximo año sea protagonista en varios eventos por sus efectos especiales, su diseño y mezcla de sonido, de pronto su guión original y definitivamente el desempeño de Sandra Bullock -que no sólo aparece hermosa y rejuvenecida sino- que demuestra cómo apartándose de su zona de confort puede seguir ofreciendo coyunturas dramáticas muy interesantes.

Mi experiencia fue en IMAX 3D y más inmerso que eso no creo que se logre, inclusive no entendería como otras personas lograrían ver toda la magnitud de la obra que Cuarón y su hijo Jonás diseñaron para verse en un espacio y una pantalla como esta. Sin embargo, en lo personal la cinta se excede un poco en el desenlace y de manera simplista se finaliza con un innecesario contrapicado que exalta la perseverancia y la abnegación de los héroes. Una conclusión melodramatica que se sale del tono del resto de la cinta.

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Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Vacacion

Roger Ebert (1942-2013)

Roger-Ebert

Roger Ebert fallece a la edad de 70 años después de una segunda recaída en su pelea contra el cáncer de tiroides que empezó una década atrás. Bastante maltrecho pero nunca abatido, Ebert continuó reseñando pelis en su famosa columna del Chicago Sun-Times hasta apenas sólo dos días donde se disculpó porque se sentía muy cansado.

Ebert es referencia de análisis para miles de cinéfilos gracias a la replicación de su columna en varios de periódicos, la digitalización de la misma y la penetración de las redes sociales donde alcanzó cien mil seguidores sólo en Facebook y más de ochocientos mil en Twitter. Todo gracias a su voraz apetito por el cine.

Su apoyo al cine independiente fue impresionante y hoy varios sectores de esta industria lamentan su triste partida entre otros el mismísimo Sundance Kid que lo refiere como su gran soporte en el festival.

Despedimos al maestro y abrazamos su legado.
Paz en su tumba.

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3D, Animation, Bo Mathorne, Den Danske Film, Drama, Folk, Indie, Internet, Miguel Vaca, Short Film, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

The Backwater Gospel

The Backwater Gospel from The Animation Workshop on Vimeo.

Ayer en Facebook me topé con esta animación. Es el proyecto de grado del 2011 de Bo Mathorne para el taller The Animation Workshop.

Aún no me cabe en la cabeza que sea una animación 3D y los que saben dicen que el diseño de personajes es impresionante. La historia trata sobre el conocimiento previo del advenimiento del Enterrador como presagio de muerte. En el momento mismo de su llegada la tensión por descubrir a quién Dios se quiere llevar en su seno se acrecenta en el pueblo de Backwater.

Bo Mathorne – Director
Arthur Gil Larsen – Jede de animación
Mads Simonsen – Director técnico
Thomas Grønlund – Animador
Rie Nymand – Animador
Esben Sloth – Director de arte
Martin Holm– Jefe de ambientación
Tue Toft Sørensen – Animador

Música compuesta e interpretada por Sons of Perdition

Voces:
The Tramp: Zebulon Whatley
The Minister: Lucien Dodge
Bubba: Phillip Sacramento
Gente del pueblo: Laura Post

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Action, Adventure, Auteur, Drama, Emo, Epic, Fantasia, Folk, Hollywood, Indie, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Spike Jonze, Storytelling, Terror, Vacacion

Where the Wild Things Are

Esta si me dió y me sigue dando mucha rabia que no la hayan traído a salas. Si alguien me llega a decir que si estuvo, que se me pasó por lo imbécil que soy (me ha sucedido con bastante frecuencia últimamente) me va a dar algo, porque si eso llegó a suceder ¿qué pasó con Flickr, con Facebook, con Twitter? ¿No la queríamos ver todos en cine?

La peli es hermosa en muchos aspectos. Una vez más Spike Jonze sorprende con lo bien desarrollada que puede llegar a ser una historia sencilla, un cuento para niños. No es presuntuosa, no se hace de demasiados rodeos y al final el único resultado es uno, fascinado e impactado por aquella historia de Maurice Sendak que se vuelve melancólicamente cercana con estos monstruos tan queridos. Hace poco vi un especial de HBO donde Sendak confiesa sorpresivamente dos cosas, la primera que es homosexual, las obras e ilustraciones que desarrolló en toda su historia no deberían sorprendernos pero la segunda, que detesta a los niños, es una frase que no me he podido sacar de la cabeza, no porque detestarlos sea un pecado sino por el hecho mismo de detestarlos y desarrollar libros para ellos con tanto éxito.

Yo debo confesar que Carol me sacó lágrimas profundas, no se si fue Gandolfini, que como dice Liz Lemon «es un maldito gordo que todo el mundo quiere» o si sencillamente la actuación de este monstruo gigantesco es implacable y conmovedora. El resto de reparto es impresionante y logran también un desempeño impresionante Paul Dano, Catherine O’Hara, Forest Whitaker, Chris Cooper, Michael Berry Jr., Lauren Ambrose, el mismo Jonze, Mark Ruffalo y por supuesto Catherine Keener.

La peli estuvo nominada por todos lados por la exquisita dirección de arte de Jeffrey Thorp, su equipo y por la música original a cargo de Carter Burwell y Karen Orzolek (Karen O and The Kids), yo digo que lo más impresionante son estos títeres gigantes y en algún momento sentir que esos niños monstruosos podrían ser muy bruscos o muy inmaduros y que podían causar terror si uno estuviera entre ellos decepcionándolos. Al final no ganó nada pero hizo mucho ruido en Chicago, en Los Globo y el gremio de Directores de Arte.

Nota personal: Últimamente, me he venido repitiendo en una característica que me permite calificar bien o mal una peli, no se si se hayan dado cuenta. La característica es la capacidad de uno como espectador para dejarse atrapar completamente por la historia, lo que pasa es que puede sonar redundante si

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Action, Adventure, Drama, Epic, Epochal, Hollywood, J.J. Abrams, Miguel Vaca, Romance, Sci-Fi, Storytelling, Suspense, Thriller, TV, Vacacion

Lost – The Last Journey

Si usted es fanático de la serie Lost, no quiero dañarle las dos horas del capítulo de recapitulación, el penúltimo episodio de una hora y el episodio final de una hora y media que pasaron el martes pasado por el canal AXN en Colombia. Yo muy juicioso me vi casi derecho las cuatro horas y media (como ese día justo llegaba tarde, dejé grabando la serie y me permití adelantar los comerciales).

Me había alejado de Twitter, Facebook y los blogs por casi una semana esperando que no me fueran a dañar mi experiencia.

Pero lejos de discutir qué pasó (lo tengo claro pero obviamente no tan claro) la idea es comentar el fenómeno maravilloso que fue esta serie de televisión en mi vida. Suena trascendental pero es que le dediqué seis años ininterrumpidos a una serie de televisión que de principio a fin cautivó toda mi atención. Una serie que afrontó crisis importantes cómo por ejemplo el paro de escritores de Hollywood a final de la tercera temporada y principio de la cuarta o la crisis misma de la serie que en su apuesta de intriga, suspenso e incertidumbre asustó a los productores, a los canales y a la misma audiencia. Crisis que fueron superadas con el argumento que era necesario ver las seis temporadas para poder entender todo el panorama pero de no haber sido por el poder tan grande que tiene en este momento Jeffrey Jacob Abrams hubiera sido casi insostenible.

Como fanático puedo afirmar que quedé tranquilo porque el desenlace fue bien llevado, si en una espiral vertiginosa y, sí, a un ritmo alocado pero siendo respetuoso y honorable con la audiencia y con la serie. No me sentí traicionado en ningún momento por el contrario logró conmoverme el resultado de esa espera.

Fácilmente se puede calificar esta serie como de ciencia ficción, por el contenido teórico y su apuesta en relación con física cuántica, para mí fue un thriller psicológico donde al final nunca importó si La Isla fue un infierno, fue un purgatorio, un universo paralelo o cualquier otra locura, fue importante por la narrativa desquiciada de no saber nada de nada, empezar a armar un universo de relaciones y una intrincada mitología individual en cada uno de los espectadores para poder entender quiénes eran esta personas en la vida real, antes y después, de La Isla.

Fueron muchas los temas importantes que se deben rescatar de la serie. La más importante repito su narración incongruente en el tiempo y su gran apuesta a que la audiencia pudiera aceptarlo. Movimientos hacia adelante, hacia atrás, hacia muy atrás o incluso hacia al lado de la conciencia actual de los protagonistas exigían un seguimiento asiduo casi religioso que terminó por asustar a muchos impacientes.

Lo más impresionante para mí fueron los planos secuencia recuperados, parafraseados y vueltos a repetir como medio de comunicación entre las temporadas dentro de las temporadas. El ejemplo más claro es el plano del ojo de Matthew Fox abriéndose, sobresaltado, sin saber donde se encuentra y la cámara alejándose en cenital para mostrarlo, vestido de traje en medio de la selva; contra el último plano de La isla que se cierra de nuevo en el ojo de Jack Shephard pero esta vez profundamente cansado, desilusionado, impotente.

Dicen que el DVD es más profundo en la explicación de este final o que incluso hay variaciones en finales alternos. Una amiga describe muy bien el estado de los que somos fanáticos frente al final de la serie y es que estamos en un síndrome de abstinencia que no sabemos si vamos a suplirlo con una serie del mismo corte como FlashForward, V o una de corte dramática como Breaking Bad, lo que sí sabemos es que no hubo una serie igual antes de Lost.

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Awards, Colombia, Indie, Miguel Vaca, Vacacion

Festival Internacional de Cine de Cartagena 2010

Con el reciente cubrimiento (aficionado) de los diferentes festivales y premios de cine en el mundo, me sigo preguntando porqué nos ufanamos de un festival de cincuenta años de edad si al final pareciera tan ingenuo y neonato como cualquiera otro.

Mi indignación se ve justificada como usuario de su página web, seguidor de su cuenta e intrigado por la curiosidad también visitante de su grupo en Facebook.

Creo que no hay derecho a tanta displicencia. Si el tema es que los avances periodísticos se van a hacer sólo in situ, perfecto. Que los avances sólo van a ser para periodistas acreditados al evento, también perfecto. Pero tener por tener una página web, una cuenta en Twitter (a la cual ni siquiera se dieron a la tarea de quitarle la imagen por defecto que da la aplicación) y un grupo en Facebook, tanto o más desactualizado que el resto de piezas, no tiene sentido.

Estaba ilusionado y en realidad esperaba mucho más de la organización.
Si lo desean también pueden compartir sus opiniones a través de la siguiente encuesta o, como siempre, a través de los comentarios que tan gentilmente me dejan en las entradas. Creo que se puede mejorar mucho, más aún cuando festivales independientes como el de Villa de Leyva o el mismo Festival de Cine de Bogotá están por venir y queda aún mucho tiempo para su correcta organización.

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