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Oscar, 91st Academy Awards

por Diego Taborda

por Diego Taborda

Un año más, una ceremonia más.
No obstante, este año no logré tener lista la entrada en la noche misma de los premios, ni siquiera un mes después, principalmente porque no me había visto ni el diez por ciento de las piezas concursantes este año -en un balance formal, James Sofía se había visto más pelis que yo en todo el año-; entonces con calma logré tener el reporte tres meses larguitos después pero más vale tarde que nunca.

Los premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood no tuvieron anfitrión y esa fue la novedad de la noche. Se suponía que Kevin Hart iba a presentarlos pero a mitad de la semana de su nombramiento, aparecieron unos trinos tardíos de hacía un par de años atrás con un tono homofóbico, trinos que a la postre pusieron entre la espada y la pared a La Academia e, imagino, le pidieron que renunciara como si fuera idea suya, de la manera más elegante posible para no hacer más ruido del necesario en estos tiempos de inclusión y #MeToo‘s. Entonces, al principio de la velada se subieron a la tarima Maya Rudolph, Tina Fey y Amy Poehler a salvar el barco. No fue ni lo más desastroso ni lo más audaz finalmente pero funcionó.

Este año hubo ocho nominadas a Best Motion Picture of the Year y la ganadora fue Green Book. La pelea estaba entre la Roma de Cuarón y esta extraña pieza de Peter Farrelly. Últimamente, La Academia se ha venido acostumbrando a congraciarse con dos piezas en las cuales se encuentran indecisos y casi que si una peli gana mejor director, se descalifica para su impulso final como mejor del año (o por lo menos así sucedió en 2016, 2017, con excepción en 2018 y vuelve a suceder este año).

Siempre digo que no necesariamente la que gana esta categoría es la mejor pero personalmente, al igual que el año pasado, otra vez estoy bastante de acuerdo. También afirmo que dentro de las nominadas está escondida realmente la mejor -el año pasado Three Billboards y Get Out, antes Fences, Arrival, Mad Max, Whiplash, Her, Nebraska, Beasts, Drive, Black Swan y así hasta llegar a District 9, que fue con la que empecé esa impresión; todas, o casi todas finalmente involucradas en las categorías de mejor guión-, este año mi favorita es The Favourite aunque Cold War y Isle of Dogs son igualmente fantásticas y hermosas.

  • BlacKkKlansman
  • Bohemian Rhapsody
  • Roma
  • A Star Is Born
  • Black Panther
  • Vice
  • The Favourite

Best Performance by an Actor in a Leading Role para Rami Malek por Bohemian Rhapsody. Sufrí mucho esta categoría. Sin quitarle merecimientos a Malek, que logró desarrollar un personaje complicado tanto por la producción como por lo que significaba popularmente, mis esperanzas estaban puestas en Viggo Mortensen, un mostro que está siendo castigado por La Academia o por el azar; pero por una o por la otra, el de sangre gaucha y fanático del Ciclón aún no ha sido merecedor de su estatuilla siendo ya varias nominaciones al hilo. Bradley Cooper lo hace sorpresivamente muy bien con la carga de haber estado atrás en cámaras y empezando el proyecto desde el guión; Christian Bale vuelve a transformarse salvajemente en otra pieza interesante de Adam McKay; y el ramillete lo cierra una excelente actuación de Willem Dafoe en una tristísima y, personalmente, mediocre pieza del niño-no-tan-prodigio Julian Schnabel.

  • Viggo Mortensen por Green Book
  • Bradley Cooper por A Star Is Born
  • Christian Bale por Vice
  • Willem Dafoe por At Eternity’s Gate

Best Performance by an Actress in a Leading Role para Olivia Colman por The Favourite. Debo reconocer que no soy un ferviente admirador de la británica, la he visto aparecer aquí y allá pero realmente me dejó sin aliento en Tyrannosaur donde recuerdo pensar que gran actriz y reconocer que así sea drama o comedia, un papel de tres líneas o protagonista, siempre con ella hay garantía de un gran desempeño. Al lado de Colman, codo-a-codo peleaba Lady Gaga con no más que un gran empuje popular esperando ser la gran sorpresa de la noche pero sobresaliendo apenas con su bello rostro en pantalla, su maquillaje súper sobrio y demostrando que es también actriz, no sólo del escenario; Yalitza Aparicio es más una anécdota y producto de este evento, su desempeño es tan bueno, sorprendente y conmovedor como el de cualquier actor natural, me encanta, pero no me termina de convencer que si no es por la plataforma de un director laureado de pronto su rol habría pasado desapercibido completamente, habrá que ver si se anima a seguir en esta carrera y, si lo hace, cuáles son sus decisiones y cuáles sus desempeños; Glenn Close es absolutamente increíble en este thriller de suspenso, dueña y señora de los diálogos se apropia a pulso de la pantalla y logra someter a nada más y nada menos que Jonathan Pryce en su duelo;
la quinta alternativa fue Melissa McCarthy en tal vez el único papel serio que recuerde de ella, serio no porque no pueda tener un desempeño de seriedad sino que sus espectros se dan en comedias y no son valorados en este tipo de premios, una aventura que sin duda seguirá explorando de seguir atreviéndose a trabajar en paralelo el drama con la comedia de su cónyuge Ben Falcone.

Esta categoría, al igual que la de actriz de reparto, supongo fueron las de mayor impulso por La Academia en la noche; querían revalidar la posición de la mujer con un conjunto sólido, fuerte y heterogéneo. Repito, no se si había cabida para Aparicio o si más bien por ponerla quitaron espacio para alguien más por ejemplo Joanna Kulig la chica polaca de Cold War, Saoirse Ronan o la misma Margot Robbie con desempeños ejemplares en Mary Queen of Scots y completamente desaireadas, en un acto grosero por parte de Hollywood. Pero, y lo más grave, en años atrás la competencia era feroz, ¿acaso este año no había absolutamente nadie más? ¿O La Academia quiso que no pusiéramos los ojos más allá? ¿Qué tal Nicole Kidman en Destroyer, Sissy Spacek en The Old Man & The Gun o Paula Beer y Saskia Rosendahl en Werk ohne Autor? O ¿Eva Melander en Gräns? ¿Y Meryl Streep? ¿Mary Poppins Returns, Mamma Mia, Here We Go Again??? El año que más lo necesitó Hollywood parece que por lo menos ella si hubiese bajado la guardia un poco.

  • Lady Gaga por A Star Is Born
  • Yalitza Aparicio por Roma
  • Glenn Close por The Wife
  • Melissa McCarthy por Can You Ever Forgive Me?

Best Performance by an Actor in a Supporting Role para Mahershala Ali por Green Book. Para mí era absolutamente necesario que el actor demostrara en una gran pieza lo que no pudo demostrar el año antepasado con Moonlight, gran desenvolvimiento, apropiación del personaje y un desarrollo calmo y delicado hasta el final de la pieza (aunque hubiera tranquilamente haberse nominado a mejor actor principal, Viggo de reparto con estatuilla y todos felices, ¿no?). Con las opciones, esta categoría se decidía en dos alternativas, el anteriormente nombrado Ali y Richard E. Grant con un trabajo completo y un personaje rico en facetas, explotado al máximo por el británico; el resto son relleno de esta categoría, el querido Sam Rockwell muy con la inercia del año pasado, Adam Driver un papel promedio con algo de dirección pero no mucho desarrollo y Sam Elliott, de los tres, con un poco más de chispas de genialidad pero que se consumen rápidamente en la oscuridad.

  • Richard E. Grant por Melissa McCarthy por Can You Ever Forgive Me?
  • Sam Rockwell por Vice
  • Adam Driver por BlacKkKlansman
  • Sam Elliott por A Star Is Born

Best Performance by an Actress in a Supporting Role para Regina King por If Beale Street Could Talk. No hay queja alguna para el reconocimiento de esta actriz; eso sí, nunca me hubiera imaginado que la esposa de Will Smith en Enemy of the State de Tony Scott iba algún día a ser nominada y menos ganadora de la preciada estatuilla de Hollywood; su actuación como la corista de Ray de Taylor Hackford dejó huella pero coincido completamente que este era su año y que este era su papel; una madre dulce, con pruebas complejas en su proyecto de vida pero con una fortaleza establecida por el amor de sus hijas sin límite. Muy bien por la actriz. La categoría tiene ferocidad en su duelo realmente con las chicas de The Favourite que son geniales en su complemento a la Colman; tanto Emma Stone como Rachel Weisz presentaron un desempeño formidable en la pieza de Lanthimos, los personajes eran fuera de serie, sí, pero este par de chicas nos llevaron del jolgorio a la humillación, de la sevicia al drama y de la insensatez a lo inesperado; Amy Adams al igual que Rockwell en Vice, no desentona pero no parece merecedora de algún tipo extraordinario de reconocimiento; Marina de Tavira me parece que tiene un reto más interesante que Aparicio y sin embargo modesto; repito, King gran merecedora del premio y dentro de su competición hubiera sido más divertido las dos favoritas y las dos reinas de Mary Queen of Scots.

Best Achievement in Directing para Alfonso Cuarón por Roma. Aquí es cuando empiezo a tener problemas con las elecciones; por un lado, la fuerza mexicana se merece tener el reconocimiento de una industria que ya es suya. México hace rato dejó de ser una minoría latina más en Hollywood, desde hace mucho tiempo pelea de tú-a-tú en su tierra, en Norteamérica, la calidad es innegable y la producción una locura. Tengo los mismos problemas de El Quinto Elemento o El Paciente Inglés, son tan hermosas que me repelen. Spike Lee estaba contento con su estatuilla por guión y no le hubiera importado ceder esta categoría también (afirma que hubo equivocación del empire en dirección y mejor producción del año porque no ganó en ninguna de las dos); me parece que si La Academia hubiese descartado lo obvio (Lee y Cuarón) se hubiera metido en un lío grandísimo tratando de descifrar cuál era mejor entre la contestaria labor de Adam McKay, la romántica y excelsa visión de Pawel Pawlikowski y la pintoresca pero genial realización de Yorgos Lanthimos. Serio, retador, contundente, consistente, rico, no me canso de decir que el griego no me ha dejado atrás traicionado en ninguna de sus obras; dudé de si volcándose hacia el habla inglesa su picardía iba a desaparecer en nuestro parroquialismo y afortunadamente no fue así.

  • Spike Lee por BlacKkKlansman
  • Adam McKay por Vice
  • Pawel Pawlikowski por Zimna wojna
  • Yorgos Lanthimos por The Favourite

  • Best Writing, Screenplay Written Directly for the Screen para Green Book. Creo que Nick Vallelonga, Brian Hayes Currie y Peter Farrelly hacen un gran y merecido trabajo. No tengo nada que agregar a felicitaciones por esta gran peli y esta gran historia. ¿Era suficiente para ganar esta categoría? A Roma y First Reformed definitivamente. Hubiera preferido ver a John Ajvide Lindqvist por Gräns y a Roman Coppola, Jason Schwartzman, Kunichi Nomura en mi reconciliación con Wes Anderson con Isle of Dogs. No obstante la pelea hubiera sido dura entre Adam McKay con su pieza incendiaria, inteligente, muy bien escrita y Deborah Davis y Tony McNamara por The Favourite, primera pieza en la que Lanthimos no está en ese equipo de escritura y, sin embargo, logró encontrar una historia ridículamente particular a cualquiera de su ingenio.

    Best Writing, Screenplay Based on Material Previously Produced or Published para Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmott y Spike Lee por BlacKkKlansman basado en la novela de Ron Stallworth. Un Spike Lee volviendo a las raíces de Do The Right Thing con un final que nos deja atónitos por la referencia a nuestra contemporaneidad y propia estupidez. No es la mejor pieza del maestro pero vale oro su estatuilla por todo el peso de su labor sin reconocimiento alguno. En esta categoría simplemente voy a nombrar el descache magnánimo de Los Hermanos Coen y su mustia, aunque también, tristísima y patética The Ballad of Buster Scruggs.

    • Eric Roth, Bradley Cooper y Will Fetters por A Star Is Born
    • Nicole Holofcener y Jeff Whitty por Can You Ever Forgive Me?
    • Barry Jenkins por If Beale Street Could Talk
    • Joel Coen y Ethan Coen por The Ballad of Buster Scruggs

    Best Achievement in Cinematography para Alfonso Cuarón por Roma. No sé si era la mejor para recibir esta estatuilla pero por lo menos si es súper merecida. La pieza, en general, no es de mi agrado; casi se volvió una pesadilla de cuatro o cinco intentos porque no es fácil de engancharse hasta que por fin la terminé de ver en Netflix y ahora cuando la veo referida en todas las categorías tengo una perspectiva aún más viciada pero puedo reconocer que a nivel de producción es impecable. También en blanco y negro, Lukasz Zal en Cold War nos muestra evolución de la Madre Patria Polonesa con una gran sensibilidad en el cuadro y su composición, rescata la belleza de lo crudo y lo rústico desde cuando el personaje de Joanna Kulig apenas era una chica campesina polaca hasta lo bohemio y refinado al convertirse en una gran «vedette» a completa usanza del término francés; una de las grandes injusticias de esta versión de Los Premios es la poca trascendencia que le imprimieron a Werk ohne Autor de Florian Henckel von Donnersmarck, un director fascinante que nos lleva del delirio de Das Leben der Anderen al completo aburrimiento con The Tourist pero que vuelve a una intrigante trama con la descripción del pensamiento artístico en la Posguerra Alemana, tanto de la Primera como de la Segunda Guerra Mundial; esta vez el alemán, recala en una nominación por la excelente fotografía de Caleb Deschanel y mejor peli extranjera pero son así de interesantes su música, su montaje, su dirección, el desempeño de su actor fetiche Sebastian Koch, en fin; Robbie Ryan aporta una nueva nominación para The Favourite, con un interesante juego de planos; Ryan entiende la dialéctica del director y de los guionistas y su picardía, sin ser algo extravagante (tipo encuadre de comix), llega a aportar sutileza, elegancia, lúdica para complementar la trama; finalmente, si hay algo hermoso y cuidado en A Star Is Born es la visión de Matthew Libatique para mostrar la belleza de Lady Gaga en cada toma y en cada expresión, esa es su función a lo largo de la pieza y lo logra a cabalidad.

    • Lukasz Zal por Cold War
    • Caleb Deschanel por Werk ohne Autor
    • Robbie Ryan por The Favourite
    • Matthew Libatique por A Star Is Born

    Best Achievement in Editing para John Ottman por Bohemian Rhapsody. No hay mucho que decir. Un gran montaje para una pieza entretenida y conmovedora; tal vez su único oponente haya sido Hank Corwin con el juego de tiempos de Vice pero ambas logran mantener la estructura; mentiras, he dicho mentiras, Barry Alexander Brown también hace un excelente trabajo en BlacKkKlansman, no es la mejor pieza del maestro, pero seguramente apoyado en un excelente guión técnico de Spike Lee, el dinamismo y la narrativa son muy buenas en esta pieza; Patrick J. Don Vito es el más clásico de los cinco en Green Book, se apoya en una buena cinematografía y destaca el desempeño de Mortensen; Yorgos Mavropsaridis extiende el juego, aporta oooootra nominación y permite sellar con broche de oro el montaje de The Favourite; aquí es cuando yo siempre empiezo a preguntarme, si La Academia reconoce la labor excelsa de una producción, no sólo en lo técnico (mejor montaje, mejor dirección de arte, mejor vestuario, mejor cinematografía) sino también las top5 (mejor actriz principal, mejores actrices de reparto, mejor guión), cuando alcanza la nominación a mejor director y mejor peli del año, ¿Cómo no se las lleva también? La respuesta para este año es que supuestamente las otras candidatas eran mejores pero viendo el resumen de la noche, unas definitivamente no estaban a la altura de la pieza de Lanthimos y las otras ganaron por un pelo de rana calva.

    • Barry Alexander Brown por BlacKkKlansman
    • Patrick J. Don Vito por Green Book
    • Hank Corwin por Vice
    • Yorgos Mavropsaridis por The Favourite

    Best Achievement in Production Design para Hannah Beachler y Jay Hart por el diseño de producción y la decoración del plató (respectivamente) en Black Panther. Es muy difícil ganarle a una megaproducción de Hollywood en esta categoría -es decir, fijo el próximo año va a estar nominada y será ganadora justificada Avengers: Endgame-. No hago comentarios sobre Mary Poppins Returns pues no la ví aún, pero hubo grandes competencias en la categoría con Nathan Crowley y Kathy Lucas en First Man, Fiona Crombie y Alice Felton por The Favourite e incluso Eugenio Caballero y Barbara Enriquez con Roma.

    • John Myhre y Gordon Sim por Mary Poppins Returns
    • Nathan Crowley y Kathy Lucas por First Man
    • Fiona Crombie y Alice Felton por The Favourite
    • Eugenio Caballero y Barbara Enriquez por Roma

    Best Achievement in Costume Design para Ruth E. Carter por Black Panther. Impresionante trabajo. Generalmente, esta categoría se da en piezas de época (como sus pares en la categoría) pero aquí la distancia es muy grande y desproporcionada; la producción se nota en el diseño de cada extra, de cada vestido principal y logran armonizar una muchedumbre orgánica así como un vestuario sobrio pero impactante para cada uno de sus personajes principales.

    • Sandy Powell por Mary Poppins Returns
    • Alexandra Byrne por Mary Queen of Scots
    • Mary Zophres por The Ballad of Buster Scruggs
    • Sandy Powell por The Favourite

    Best Achievement in Makeup and Hairstyling para Greg Cannom, Kate Biscoe y Patricia Dehaney por Vice. Este año en el ejercicio concienzudo de tomar cada una de las categorías y cada una de las nominadas (sólo me hizo falta Mary Poppins Returns) me topé con gratas sorpresas. La mayor de todas fue Björn Runge por The Wife pero digamos que estaba Glenn Close y Jonathan Pryce, había una alta probabilidad de que la viera. No obstante, si no hubiese sido por esta categoría no hubiera visto el gran trabajo de Ali Abbasi en Gräns. Decir algo es tirarse la peli, el maquillaje es impresionante pero es igualmente sutil; si no la han visto, les aseguro que el maquillaje es lo menos que recordarán y que la historia quedará dando vueltas en sus cabezas. Muy buena.

    • Jenny Shircore, Marc Pilcher y Jessica Brooks por Mary Queen of Scots
    • Göran Lundström y Pamela Goldammer por Gräns

    Best Foreign Language Film of the Year para Roma de Alfonso Cuarón (México). Ahora, he aquí, para mí, el robo de la noche. (1) El español no es una lengua extranjera en Estados Unidos o, mejor incluso, México hace parte ya de los países de Norteamérica, ¿por qué entonces empecinarse en seguir postulando pelis mexicanas en esta categoría? Esto aplica completamente también para las pelis canadienses así sean habladas en francés (2) ¿Es la mejor historia? Roma se enfrasca en los desenvolvimientos de las calamidades provistas a “Cleo” pero no se ve claramente un mensaje más allá de la pornomiseria. Sin duda la forma de enfocar una historia en la pobreza no tiene que ver sólo con esa ansiedad por mostrar desventura, desgracia, necesidad, penuria, falta de piedad; Capharnaüm ciertamente va al fondo del infierno y vuelve; Manbiki kazoku, la japonesa, tal vez, tenga esos «finales franceses» detestables, abiertos y sin sentido que más que albergar una posibilidad en el espectador de un desenlace alterno o despejado para otras variables, por el contrario, la sensación es de inconcluso, sin acabar y perezoso; sin embargo, esta pieza japonesa extrae de lo más esencial el sentido de familia, contrario a la sangre, la familia se crea alrededor de un valor clarísimo: el amparo, puede haber ropa, padre y madre, juguetes, y todos los caprichos materiales alrededor pero la sensación de pertenencia, a un techo o a un abrazo, sólo se logra con amor; Werk ohne Autor es diametralmente opuesta, curiosamente hay un rasgo familiar en la trama pero su enfoque es la exploración del sentido vital, qué nos hace ser lo que somos, qué podemos aportarle al mundo si estamos marginados, si estamos oprimidos, si no tenemos libertad de expresarnos, las respuestas están ahí, cerca, a la pasión, y seguirlas en la dirección que nos indican puede ser lo más revolucionario; entonces, cómo y porqué gana Roma es inexplicable.

    • Capharnaüm de Nadine Labaki (Líbano)
    • Manbiki kazoku de Hirokazu Koreeda (Japón)
    • Zimna wojna de Pawel Pawlikowski (Polonia)
    • Werk ohne Autor de Florian Henckel von Donnersmarck (Alemania)

    Best Animated Feature Film of the Year para Spider-Man: Into the Spider-Verse de Marvel y dirigida por Bob Persichetti y Peter Ramsey . Me encanta la vuelta de Wes Anderson con esas historias fantásticas, de heroísmo naïf y de tribulaciones acordes a la escala misma de la historia, esa sencillez tan drmaática que roba y quiebra el corazón con su ternura; me encanta la segunda versión de Los Increíbles con un protagonismo centrado en “Elastigirl” y donde el lado antagónico es una teoría de conspiración en contra de los queridos bienhechores; así mismo la segunda parte de Ralph me encantó y me quebró con esa relación padre-hija con “Vanellope“; toda esta categoría me encantó -aunque la japonesa me fue imposible verla o descargarla- pero sorpresivamente para mi gusto y mis posición, la de Marvel es imponentemente asombrosa.

    • Incredibles 2
    • Isle of Dogs
    • Mirai no Mirai
    • Ralph Breaks the Internet

    Best Documentary Feature para Free Solo dirigida por Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi; una peli aterradora si uno sufre de vértigo; impresionante la capacidad de Alex Honnold de trepar esas paredes sin ninguna ayuda o respaldo (de ahí el nombre “free solo” que es la característica de esta forma de escalar) y más aún escalar El Capitan que es un monstruo de casi un kilómetro de alto, ubicado en Yosemite. De esta categoría me vi también RBG, la historia de Ruth Bader Ginsburg dirigida por Betsy West y Julie Cohen que en mi opinión es mucho más interesante.

    • Hale County This Morning, This Evening de RaMell Ross
    • Kinder des Kalifats de Talal Derki
    • Minding the Gap de Bing Liu
    • RBG de Betsy West y Julie Cohen

    La velada, finalmente, sin tanto adorno y chiste no requerido fue sobria y directa. Algo que apreciamos como espectadores y que de lo cual no tengo memoria de haber experimentado antes.

    De todo lo visto, me quedo con Isle of Dogs (primera princesa), Gräns (virreina) y The Favourite (como absoluta ganadora).

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    Belgische Bioscoop, Drama, Folk, Indie, Michaël R. Roskam, Miguel Vaca, Movie, Storytelling, Thriller, Vacacion, World

    Rundskop

    rundskop

    Rundskop, del realizador belga Michaël R. Roskam, fue nominada el año pasado por La Academia como mejor peli extranjera. Finalmente, la ganadora fue la iraní Jodaeiye Nader az Simin pero difícilmente podemos apartarnos de esta producción belga.

    Rundskop, en principio, parece muy sencilla con un manejo clásico en el planteamiento, el nudo y el desenlace distribuidos en tres actos respectivamente. No tiene muchos efectos especiales ni de cámara pero está compuesta de muchas capas que es lo que la hace verdaderamente interesante.

    La historia se desenvuelve dentro de las mafias de hormonas en las ganaderías flamencas de Bélgica. Pequeños campesinos, al igual que los latifundistas, aplican a su ganado diferentes compuestos para mejorar la calidad de la carne. Uno de estos ganaderos es Jacky, del clan de Los Vanmarsenille, interpretado por Matthias Schoenaerts, que aparece por primera vez en pantalla hostigando a un comerciante que no quiere comprar su ganado. Jacky parece un bruto descomunal, fuerte y desbocado. No controla su ira y suda como un caballo. Una escena más tarde, en una actitud muy natural para nosotros, Jacky se refresca en un baño, mira una pequeña nevera y de ella saca una gran cantidad de ampolletas que combina con presteza para después inyectárselas. Bufa. La cámara se desenfoca y esa bestia sudorosa volea puños en un escenario oscuro y miedoso. Su relación con las mafias es alejada pero su socio es avaro y quiere más por lo que intenta acercárseles sin saber que la policía los tiene infiltrados y muy vigilados. En dichas reuniones aparece Diederik (Jeroen Perceval) y Jacky vuelve a sudar. Roskam como director, hace una pausa para devolvernos veinte años atrás cuando Jacky tiene once o doce años y es amigo Diederik. Ambos niños disfrutan de su ingenuidad y se hacen conscientes del crecimiento de los senos de las niñas así como de las relaciones sexuales que tienen los adultos. Pero un evento, y sólo un evento, transforma no sólo la vida de Jacky sino la dirección de la peli misma en una tragedia casi de carácter griego. Dicho giro nos deja boquiabiertos, nos revuelve el estómago y nos permite un escalofrío que recorre toda nuestra espalda. Recordamos la introducción de la cinta y sólo esperamos que las cosas no terminen peor de lo que ya van.

    Jacky ya no es un niño normal, se ha transformado en un toro, en una bestia y como tal resuelve sus problemas. Ni siquiera lanza puños cuando pelea; arrolla y brama, luego bufa hasta que logra calmar su ira y su respiración. Su cuerpo monstruoso transformado por las hormonas y los esteroides esconde la timidez y la tristeza de un niño que vio truncado su crecimiento y su inocencia.

    La peli es genial en argumento y en cinematografía. Realmente atrapa y mantiene en vilo aunque a veces se siente que la historia se complica demasiado y sin necesidad. Fue igual un trabajo duro y complicado para La Academia escogiendo la mejor en esa categoría. De hecho, ese segmento pareciera que fuera el único dentro de toda la ceremonia del Oscar que tuviera un verdadero sentido de competencia; el resto del evento parece una sucesión de formalidades ya acomodadas y predispuestas. Gracias a esta categoría nos topamos con Das Leben der Anderen, Das weisse Band, La Teta Asustada, Incendies, Kynodontas, El Secreto de Sus Ojos, Un prophète o la misma Jodaeiye Nader az Simin.

    Rundskop está al nivel de todas ellas. Este año no tendría porqué ser la excepción y habría que tener muy en cuenta las nominadas (independiente de que ganen o no):

    • Amour de Michael Haneke (Austria)
    • Rebelle de Kim Nguyen (Canadá)
    • No de Pablo Larraín (Chile)
    • En kongelig affære de Nikolaj Arcel (Dinamarca)
    • Kon-Tiki de Joachim Rønning y Espen Sandberg (Noruega)
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    Action, Adventure, Auteur, Brit, Documentary, Epic, Folk, Indie, James Marsh, Miguel Vaca, Movie, Romance, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

    Man on Wire

    Man on Wire es un documental fantástico del director británico James Marsh (Project Nim), basado en la novela To Reach the Clouds del funámbulo(*) Philippe Petit.
    * Confieso que gracias al documental me enteré que el hombre suspendido en una cuerda floja se le llamaba así.

    Marsh empieza su documental como la crónica de un robo (sin joder en algún momento piensa uno que está viendo la introducción de The Dark Knight o algún aparte setentero de Carlos) pero de un momento a otro vemos a un francés hablando sobre los sueños, de cómo uno los busca, de cómo uno se hace consciente de ellos y de lo importante que es saber que hay algo sólido cuando uno persigue un sueño y retomamos el hilo del documental. Petit definió su vida cuando estaba en un consultorio de un odontólogo. En un dolor de muelas, se topa con la proyección de lo que iban a ser las Torres Gemelas del World Trade Center, unos edificios gigantescos en medio de Nueva York que iban a ser construidos a principios de los 70’s; traza una línea entre la Torre Norte y la Torre Sur para decir que en ese día, sabía qué quería ser cuando grande. Se robó esa página, de esa revista cualquiera con su sueño en proyección y se empezó a preparar en sus acrobacias. Desde luego esa epifanía no fue tal sin algo de preparación, a los dieciséis años fue expulsado de cinco escuelas y ya sabía hacer todo tipo de maromas sobre la cuerda floja pero se desinteresó del tema por encontrar el trabajo algo torpe y casi feo. Antes de ir a dicho odontólogo, comenzó a practicar equitación, esgrima, carpintería y escalada de rocas; fue entonces que la revelación se dió.

    Empezó con la catedral de Notre-Dame de París, atravesando sus dos torres. Cruzó un cable de noche con un amigo de la infancia, en el día empezó su travesía y en la tarde fue arrestado. Después en 1973, viajó a Sídney y con otros amigos tensó el cable en el Harbour Bridge, donde después de finalizar sus maromas también fue arrestado. Su viaje de regreso a París -suponemos que deportado- tuvo un momento mítico en su carrera, al saber que esas torres con las que había soñado toda su vida, por fin estaban finalizadas y fue entonces que el proyecto de atravesarlas comenzó.

    De ahí en adelante, nuestra primera impresión se hace realidad, Man on Wire sí es una «Heist-Movie», es la peli sobre un robo, literalmente los secuaces de Philippe Petit confabulan para quitarle la esencia a ese par de torres y volverlas su sueño, un ideal de una comunidad de locos que se reunieron para conspirar y soñar. Los confabuladores, los cómplices, los planes, las maquetas, los estudios, los análisis de esos estudios, las vestimentas, la tensión de los imprevistos, todo, todo en este documental actúa como si fuera un episodio más de los Ocean’s de Steven Soderbergh. Es maravilloso. Hasta el maldito logo de la World Trade Association, un refugio en la campiña francesa para ensayar y preparar a Philippe, es genial. Todo gracias al impulso, la sinergía, el complemento y la inercia de la exitación de seguir un sueño y abrazarlo con amor.

    Este documental es una inspiración. Petit es una inspiración de cómo una persona puede perseguir sus sueños, sean los más descabellados o los más improbables, y compartirlos honestamente con las personas que lo rodean para motivarlos y en conjunto poderlos realizar. Es la definición de líder más precisa que he encontrado.

    ¿Quieren ponerse siniestros? Los eventos del 11 de Septiembre hacen que los planes para Man on Wire sean imposibles de hacer hoy en día, no sólo por la obvia ausencia de los monumentos que sostendrían el cable sino precisamente porque esos eventos no permitirían la aguda vigilancia que hizo Philippe sobre la vida de Las Torres ya que podría ser juzgado como un acto de terrorismo o por lo menos la planeación de uno de ellos. Sin embargo, y ahora me remito a la referencia de Das Leben der Anderen (donde K, en sus reportes como el agente HGW XX/7, desarrolla un amor fraternal con su objeto de vigilancia el escritor Georg Dreyman), Petit y sus cómplices son como ningún otro ser humano amantes y testigos de la existencia de estas torres desde su nacimiento hasta su fin. Sus lágrimas conmovedoras recorren todas y cada una de sus caras cautivados por lo divino de su travesura, y lo ingenuos que fueron frente a la grandiosidad de su acto. Su llanto es sobrecogedor y cada uno entiende el amor de esa empresa en los 70’s contrastado -y sin decirlo muy inteligentemente Marsh– con su vacío en Tribeca.

    La escena final del encuentro con Annie, su compañera, es como un permiso de Kubrick con A Clockwork Orange, la travesura finalizada, la apariencia de Petit demasiado cercana a los rasgos de Malcom McDowell y una entrega sincera de euforia y amor en sexo puro y carnal. El pináculo de la juventud enmarcando la conquista de un triunfo prematuro. La pieza le otorgó a Marsh un Oscar, un Spirit como mejor documental, BAFTA como filme británico sobresaliente y obviamente Sundance tanto como mejor documental del mundo así como gran premio del jurado.

    Para mi la pieza es grandiosa en el manejo de tensiones y figuras cinematográficas que no son muy comunes de ver en un documental. Por un lado la música original Michael Nyman es absolutamente fantástica, fresca y juguetona, rasgo característicos de la personalidad de Petit. La combinación de imágenes de archivo, con imágenes de la reconstrucción de los hechos y la postura de fotografías increíbles a manera de sonoviso hacen genial la narración, generan impacto, conmueve -hay incluso un pedazo en la historia donde él habla de estar colgado y decide mirar para abajo justo después de eso hay un cambio a un picado al vacío de Las Torres y es vértigo puro-.

    Nota personal. Dos puntos a manera de conclusión y ya alejándome un poco del tema de la pieza, hay dos preguntas que quedan en el aire al final del proyecto. La primera es el asombro de Petit de que el norteamericano le pregunte sin cesar el porqué de sus acciones; cuando se describe un acto divino -dice- es normal tratar de buscarle explicaciones terrenales pero Petitno tenía razones para haber hecho lo que hizo, simplemente estaba siguiendo un sueño y el no tener razones hace más bonita la lógica de su acto -replica-. La segunda es que Petit fue llevado después del incidente donde un psiquiatra y pidió agua, este le preguntó el porqué y Petit enardecido le explica todo lo que ha pasado y que le parecía muy loco que no se la dieran, ¿acaso están locos ustedes?, -el doctor anota- este hombre está perfectamente normal; a lo que yo me pregunto ¿si atacar al inquisidor de la locura como desequilibrado es la suficiente respuesta de la cordura?

    Standard
    Action, Exploitation, Florian Henckel von Donnersmarck, Hollywood, Miguel Vaca, Movie, Neues Deutsches Kino, Romance, Thriller, Vacacion, World

    The Tourist

    Florian Henckel von Donnersmarck nos trajo una de las pelis más interesantes y conmovedoras de la Alemania Socialista con Das Leben der Anderen. Una historia de unos matices muy finos y con una dirección de personajes impecable. Tanto así que somos muy fanáticos de todo el trabajo del querido Ulrich Mühe (Das Schloss, Funny Games, My Führer), gracias a este grato encuentro.

    En The Tourist, Von Donnersmarck también hace de escritor-director pero no se entiende como pudo lograr una historia tan predecible, tan mal actuada y tan llena de inconsistencias. Una producción que resalta la belleza más pura de Angelina Jolie, donde la cámara adora cada una de sus tomas y donde Johnny Depp permite no sólo encasillarse sino desarrollar uno de sus peores papeles en toda su carrera (hice la tarea para recordarlo y compararlo con Secret Window o Chocolat). Al igual que Depp, caen en esta desgracia Paul Bettany, Rufus Sewell y tal vez salvándose Timothy Dalton porque no tuvo más tiempo en pantalla, si no, también sería uno de los descalabrados.

    La peli tuvo tres nominaciones en los Globo de Oro que en este momento parecen ignominiosas afrentas (mejor actor y mejor actriz en película musical o comedia, y mejor película musical o comedia); la vi porque la estaban pasando en HBO pero por favor no cometan ese mismo error cuando la repitan mañana.

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    Auteur, Drama, Folk, Indie, Michael Haneke, Miguel Vaca, Movie, Neues Deutsches Kino, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

    Das Schloss

    Sólo mi ignorancia podía ser tan grande como para descalificar esta peli. Me explico. Mi primera impresión fue que la cinta quedó truncada al final en un acto intelectualoide del director que se me escapaba a mi percepción. Pues bueno, la peli es así porque es fiel a la obra de Kafka que quedó inconclusa por su muerte y esto lo vine a saber después investigando. ¡Ah bestia!

    La historia es medio fantástica, una fábula de una situación hipotética donde un pueblo es dominado por la burocracia y la esclavitud. Me evocó a Lars von Trier y su Dogville, menos teatral pero con la misma encantadora narración y temática. Michael Haneke, su director, recurre a una figura reiterativa, bastante graciosa, hasta prosaica diría yo, en la que repite y describe constantemente la escena y los personajes. Ulrich Mühe (Funny Games, My Führer, Das Leben der Anderen) interpreta a K. un agrimensor (que mide las tierras en el agro – también me tocó buscar esto :P) que llega al pueblo pero que no tiene permiso de quedarse. Su actitud contestataria, crítica o inconforme frente al statu quo promueve un inconformismo general en el pueblo y la omnipresencia de la sentencia de los habitantes del Castillo se siente en una delicada muestra de servilismo.

    La situación es bien interesante y el director del cuál ya hemos referido Funny Games U.S. y Das weisse Band se empieza a ganar mis afectos. Sus planteamientos socio-políticos son crudos, sus dramas son apenas tangibles a simple vista pero detrás hay un desencadenamiento de relaciones interpersonales, conflictos morales y culpas sostenidas. Un gran director del cuál empiezan a llegar piezas a Cuevana y que poco a poco iremos revisando cada una.

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    Den Danske Film, Drama, Folk, Indie, Miguel Vaca, Movie, Susanne Bier, Vacacion, World

    Hævnen

    Hævnen de Susanne Bier es sencillamente decepcionante. Tiene todos los ingredientes para ganarse un Oscar siguiendo con la tónica de Hollywood en esta categoría (mejor película extranjera) de las últimos años. El secreto de sus ojos, Okuribito o Die Fälscher. Tal vez uno como espectador aún espera que esta categoría siga reconociendo pelis más interesantes como la alemana Das Leben der Anderen, la serbia No Man’s Land, la holandesa Karakter o incluso la canadiense Les invasions barbares que al final resultan siendo excepciones en este juego de La Academia.

    Basta entonces con una historia promedio y una dedicada fotografía para lograr la estatuilla. Todo lo que tenga que ver con una excelente producción ayuda pero una trama controversial, contestaria o independiente, simplemente no funciona. Por eso el ejercicio es más interesante con las que fueron nominadas, Biutiful, Kynodontas, Das weisse band o Vals Im Bashir.

    Hævnen no es una mala peli pero cuando las expectativas no se cumplen es porque la peli fue sobrevalorada o no era tan buena como todo el mundo decía.

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    Drama, Indie, Miguel Vaca, Movie, Neues Deutsches Kino, Storytelling, Thriller, Vacacion

    Das weisse Band

    A pesar de su deeeeeeeeeeensa narración Das weisse Band de Michael Haneke me pareció una peli supremamente interesante. Después de verla en cine y anonadado por su temática puse el título de la obra en el blog para dejar la entrada lista, guardé y me fui a dormir. Cuando reflexioné quise saber qué decía el título original y lo traduje: “Das weisse Band – Eine deutsche Kindergeschichte” significa literalmente “La cinta blanca – Una historia de niños alemanes“.

    ¡Por dios!
    ¡Qué título tan bravo!

    En fin entenderán de lo que les hablo apenas vean la peli pero lo que si quiero dejar claro es que el director nos quiere avisar algo mucho antes de que entremos a verla, incluso es un “¡Achtung! Diesses ist eine deutsche kindergeschichte“. Ni crean que se hablar alemán estoy jugando a traducir frases con un diccionario cualquiera.

    Una de las grandes genialidades de la pieza es que no tiene música en absoluto, no se que tipo de micrófonos haya usado pero el único audio son los sonidos de los primeros planos de los personajes donde se resalta el vuelo de las moscas circundantes, las respiraciones apretadas, los llantos, los golpes, la barbaridad y al final aparecen los créditos sin una sóla nota que los acompañe como queriendo decir que lo más podrido de la putrefacción misma es callarla y esconderla.

    Y pudiera seguir con muchas facetas de la peli que me fascinaron desde el reparto (alcanzo a descubrir dos caras conocidas el barón interpretado por Ulrich Tukur que lo recuerdo de Das Leben der Anderen, el pastor interpretado por Burghart Klaußner como el juez en The Reader y todos los niños), su escogencia donde esas caras ajadas, adustas, abnegadas, conformes de los campesinos del barón son más que dicientes sobre la opresión de ese pequeño pueblo, el vestuario, el diseño de producción que acompaña elocuentemente a estos personajes, en fin, podría seguir pero hay dos detalles que me parecen los más destacados, la fotografía y las cámaras.

    Obviamente, el director tiene mucho que ver pero la cinematografía a cargo de Christian Berger es realmente algo inquietante. Primero, el blanco y negro, muy contrastado con unos negros profundos y unos blancos enceguecedores, casi no hay grises, alertando de una sociedad maniqueista que sólo ve el bien y el mal como eventos divinos, como única respuesta a la forma de vida, tanto que sus gamas intermedias son imperdonablemente humanas y por lo tanto indignas. Lo segundo los encuadres dentro de esta fotografía resaltan mucho; las cámaras en los interiores de las casas empiezan a enmarcar cuadrados perfectos, neuróticos, psicorrígidos y xenofóbicos cuadrados que aparecen constantemente como silenciosos protagonistas, una metáfora sin duda de sus juicios cerrados y filosofía parroquial.

    ¡Impresionante!

    Esta peli sólo confirma lo que hemos venido estudiando en este blog durante un buen tiempo ya, un director que es el mismo escritor de una pieza cinematográfica siempre tendrá poder y autonomía sobre su obra, aunque cuando esta inquietante idea del director viene de una cabeza como la de Haneke (realizador al que cada día me voy acercando más), el neo-expresionismo alemán (o nuevo cinema alemán como quieran llamarlo) es aún más perturbador y grandioso.

    Nota personal: En ausencia de Herzog, Wenders o Fassbinder, Haneke se plantea como una opción fresca, perturbadora, inquietante, divertida para ir a cine. Eso si, este cine no es para todo el mundo; planos contemplativos, de un minuto de duración, de un paisaje en un plano abierto pueden acabar la paciencia de muchos o el cansancio de otros. Por mi lado, recuerdo mis días de universidad y esa misma contemplación se convirtieron en estados de paz y relajación.

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