Adventure, André Øvredal, Exploitation, Fantasia, Folk, Footage Movie, Indie, Miguel Vaca, Movie, Norsk Kino, Serie B, Thriller, Vacacion, World

Trolljegeren

trolljegeren

Estoy un-poco-cansado-completamente-cansado de las versiones de pelis basadas en imágenes de archivo encontradas o «found-footage movies». A pesar de lo excelente y bien logradas que pudieron llegar a ser Chronicle, Cloverfield o The Blair Witch Project otras tantas como V/H/S, Rec o Paranormal Activity se volvieron franquicias y basan su éxito en el bajo presupuesto requerido para realizar estas producciones versus el retorno de capital por las altas taquillas que generan pero al final son piezas de explotación muy básicas.

Es reconfortante de todas formas encontrarse con proyectos en Netflix o Cuevana como Trolljegeren (Trollhunter) de André Øvredal en 2010, que a pesar del formato logran sacarle jugo a una historia para hacerla divertida y/o entretenida.

De nuevo los noruegos ponen un tope bien alto repensando los subgéneros clásicos de la serie B; si van a hacer una peli de zombis piensan cómo hacerla diferente y la respuesta es una peli de zombis nazis como Død snø o en el caso de la footage movie se encargan de recrear una parte de la mitología escandinava con los troles y lo traducen en una fantástica historia.

En Trolljegeren un grupo de estudiantes de universidad, están realizando una crónica sobre un viejo cazador de osos que al parecer no tiene licencia pero está matándolos para cuidar a los pobladores cercanos de Volda pero se topan con que, en realidad, es un cazador de troles; cansado de su oficio y doblegado por la persistencia de los estudiantes baja la guardia y empieza a revelar todos sus secretos. Pero así como en Død snø, Hodejegerne o la reciente Sykt lykkelig, los personajes desarrollados en las tramas noruegas se salen del cliché, cuentan historias relevantes, reaccionan gracias al contexto que nos han provisto y se interesan en objetivos consecuentes con sus decisiones.

Qué bueno sería explotar el imaginario de Øvredal en algún formato más arriesgado o con un poco más de presupuesto como lo hizo Tommy Wirkola en Hansel & Gretel.

Standard
Cine de España, Drama, Epochal, Folk, Gore, Indie, Internet, Miguel Vaca, Movie, Nacho Vigalondo, Sci-Fi, Serie B, Storytelling, Suspense, Thriller, Vacacion, World

Los Cronocrímenes

los-cronocrimenes

En la vida había escuchado de Nacho Vigalondo. Y aunque tiene 19 piezas en su portafolio como escritor y 13 como realizador, la mayoría de ellas se desarrollan como cortometrajes, su único y verdadero largo es este, Los Cronocrímenes de 2007.

Los Cronocrímenes es una historia muy parecida a Primer pero sin toda la jerigonza tecno-matemática de Shane Carruth. No me pareció fácil encontrarla porque la bajaron de Cuevana y no aparece habilitada directamente en Netflix, por lo que hay que escudriñar un poco. La lógica de los viajes en el tiempo no es lo importante sino su mecánica; una válvula gigante que funciona con un líquido blancuzco y cuatro bobinas son la clave del tema; gracias a ella se puede viajar a través del tiempo si y sólo si en el pasado la misma máquina está prendida.

En escena entra Héctor, interpretado por Karra Elejalde. Llega del mercado cargado de paquetes, entre ellos una silla que le ha pedido su esposa Clara (Candela Fernández). Clara se encuentra en el jardín arreglando sus matas y hablando de cualquier cosa mientras Héctor cansado quiere relajarse un poco. La cámara se comporta de una forma extraña, se acerca violentamente a detalles que nos parecen de alguna forma inoficiosos, parecen caprichos del director de fotografía Flavio Martínez Labiano. No podríamos estar más equivocados. De esta forma hemos detallado la caja de la silla, el teléfono, el estado de la obra dentro de la casa, la ventana, la torre detrás del bosque, las tijeras y la mujer desnudándose al fondo de los binoculares.

Antes de empezar a desenredar lo que significan todos estos detalles. Hay que decir que Vigalondo es un director y escritor muy audaz. Me encanta que se haya tomado el trabajo de diseñar al detalle su historia de los viajes en el tiempo pero me parece aún más genial esa sensación anacrónica de no saber si el relato es futurista o se desarrolla en algún momento en el pasado (muy parecido a la sensación que nos deja Never Let Me Go de Mark Romanek). En el planteamiento de la peli se establecen unos detalles sencillos, claros, evidentes y que llaman la atención gracias a los encuadres sistemáticos que le ha ordenado haga a Martínez Labiano; este por su parte no sólo ha cumplido cabalmente sino que acompañado de una ambientación de época tipo años 70’s le da un tono a la peli de vendimia muy rico. Los colores están tirados a una saturación cálida pero esa oxidación propia de los celuloides de la fecha logra además infundir en la trama un sentido de «pulp», de serie b; en este momento, la historia puede catalogarse como de suspenso, terror o novela policiaca.

Pero volviendo a los detalles, Vigalondo desarrolla una historia de viajes en el tiempo en una paradoja accidental de una hora. Los Cronocrímenes hace su planteamiento y casi que de ahí en adelante el tiempo se desarrolla en tiempo real, es decir, la paradoja de una hora en el tiempo se desarrolla en una hora de cinta en la pieza. Complica y densifica tanto el asunto en detalles que al final agradecemos que esa paradoja sea tan sólo de una hora y no algo más extenso como el día en Primer o los 30 años de Looper. Después de conocer a Héctor que es un gordito bonachón de más o menos cuarenta años, que vive en una casa campestre y que tiene vista a unos hermosos bosques; de nuevo, no nos interesa más que eso y su esposa yendo al pueblo. Intrigado por la mujer desnuda en el bosque y motivado por un pícaro fetichismo se dirige hacia ella. En su afán por saber su estado se acerca y detalla su hermoso cuerpo desnudo postrado en el césped hasta que es interrumpido por unas tijeras que se clavan profundamente en su brazo izquierdo. Grita adolorido, entra en pánico, huye y trata de refugiarse pero una serie de eventos que ha desatado con su impertinencia lo incluyen en una historia más grande con viajes en el tiempo.

La historia es muy sencilla. La tensión se genera desde el minuto 5 de la peli y nos mantiene en vilo hasta el último segundo tal como lo hacían las clásicas historias de suspenso «hitchcoquianas». Una gran pieza que se proclamó como la mejor en el Fantastic Fest de Austin, además de numerosos reconocimientos en círculos independientes de Estados Unidos, Europa y Asia. Súper recomendada.

Standard
Action, Alfred Hitchcock, Auteur, Brit, Film Noir, Hollywood, Melodrama, Miguel Vaca, Movie, Suspense, Thriller, Vacacion, World

North by Northwest

North-by-Northwest

Tan de moda Hitchcock en estos días con The Girl de Julian Jarrold y con Hitchcock de Sacha Gervasi que me encantó que en Cuevana hubieran montado North by Northwest, un thriller con Cary Grant, Eva Marie Saint y James Mason de 1959.

No me considero un fanático de Hitchcock, si acaso me he visto en total seis o siete pelis del maestro pero no más de diez. Tanto así que creo que sólo he hecho una entrada en este blog y fue sobre The Birds. Me divierten mucho, aunque creo que no envejecen tan bien. En cuanto a planos son increíbles y de una descripción impecable. La narración y el montaje si tiene a veces sus detallitos porque no siempre es muy fluida.

North by Northwest es increíble. Grabada casi en su totalidad en exteriores nos muestra grandes locaciones en Nueva York, Chicago y Dakota del Sur, además de una reproducción a escala del Monte Rushmore en los estudios de la MGM en Los Ángeles. Una megaproducción teniendo en cuenta las formas de trabajar de Hitchcock y sus producciones, entendible gracias a que a finales de los 50’s y principios de los 60’s, el realizador era muy popular en la crítica y recaudaba muy buenas taquillas, lo que le aseguraba independencia en sus decisiones.

En esta pieza, Cary Grant es un publicista de Nueva York, que se la pasa de la Avenida Madison al Parque, de su oficina a los cafés, tomándose un martini con los clientes y pagando taxis por dos o tres cuadras -imagino que es una gran referencia para Mad Men, porque Don Drapper no podría ser más parecido a Roger O. Thornhill, en absoluto-. Se ve involucrado en un malentendido cuando lo confunden con George Kaplan, un agente de contrainteligencia norteamericana. Thornhill es secuestrado por Phillip Vandamm (James Mason) y su mano derecha Leonard (un muy joven Martin Landau) quienes se encargan además de envolverlo en una intriga bastante compleja cuyo fin es neutralizarlo o en el peor de los casos eliminarlo. Huye de Nueva York por tren y se topa por primera vez con Eve Kendall (Eva Marie Saint), una atrevida samaritana que le ofrece su ayuda a cambio de sexo.

Su aventura los lleva de Nueva York a Chicago, de Chicago a Rapid City, en medio de las llanuras, y de ahí hasta Dakota del Sur. Los planos detalle, los encuadres y los planos secuencia son muy bien armados, casi que uno pudiera ver la cinta en silencio y disfrutarla igualmente. Grant es un actor muy simpático y no se siente el paso del tiempo en su actuación como por ejemplo si lo hacen Mason y Eva Marie Saint que se sienten muy acartonados pero obviamente muy de la época.

Para destacar aparte de las ya nombradas genialidades de Hitchcock, North by Northwest no es un simple thriller de suspenso como es usual en el realizador, es un thriller de acción y suspenso muy fácil de ver y muy entretenido. Es muy gracioso, las líneas de Cary Grant son muy divertidas al igual que el juego de seducción que sostiene con Eva Marie Saint -además en la primera escena, aparece Alfred Hitchcock tratando de entrar a un bus que le cierra las puertas en la cara, un chiste de «pastelazo» que nos pone en un clima muy relajado para el resto de la peli-. North by Northwest es un clásico «hitchcockiano» no sólo gracias a la temática, la narración y la intriga sino además por ejemplificar como ninguna otra la fantasía del director por las monas. No sólo el protagonista se enamora perdidamente de una de ellas sino que el diálogo en el tren es perfectamente elocuente a este fin, con el juego de frases en doble sentido, donde Eve Kendall prácticamente le da carta blanca a Thornhill para que vaya a su recámara y pasen la noche juntos.

Cierro la entrada nombrando los créditos de la peli diseñados por otro maestro, el señor Saul Bass. Están creados sobre una pantalla verde, con una serie de trazos que dan alusión a un edificio. Los títulos llegan a pantalla gracias a un contrapeso que hace las veces de ascensor en la construcción. Al irse fundiendo la pantalla verde, se hace evidente que es la fachada de las Naciones Unidas en pleno «midtown» de Nueva York. Los créditos siguen apareciendo y siguen fugados perfectamente con la perspectiva de la edificación de las Naciones Unidas. Guardadas proporciones me recuerda el excelente trabajo de Picture Mill en los fantásticos créditos de Panic Room de David Fincher, una de mis presentaciones favoritas en una pieza cinematográfica.

Standard
Agnieszka Holland, Biopic, Drama, Epochal, Exploitation, Miguel Vaca, Movie, Polskie Kino, Vacacion, War, World

W ciemności

in_darkness

En mi afán (o ejercicio) por buscar las nominadas al Oscar de La Academia por mejor peli extranjera, me topé con esta en Cuevana. La verdad no recuerdo que la hayan traído a salas pero si fue así se me pasó y sólo hasta ahora la encuentro.

Les comentaba en la entrada de Rundskop, que muchas veces las pelis que compiten en esta categoría son tan interesantes o más que las mismas ganadoras. Al parecer, La Academia hace un buen ejercicio de selección que desafortunadamente no todas las veces termina en un buen ejercicio de coronación -valga la pena este espacio para comentarles que en cartelera se encuentra No de Pablo Larraín (Chile) y la próxima semana se estrena En kongelig affære de Nikolaj Arcel (Dinamarca); ambas estuvieron nominadas en los Oscar de este año y, de poderlas ver, quedaríamos a espera tan sólo de la llegada de Rebelle de Kim Nguyen (Canadá), la última de las nominadas en esta categoría-.

W ciemności es el producto de la realizadora polaca Agnieszka Holland que narra las historias increíbles de un grupo de polacos judíos que se escondieron en las alcantarillas de Lvov gracias a la ayuda de Leopold Socha, un polaco de ascendencia ucraniana interpretado por Robert Wieckiewicz. Socha era un rebuscador y hacía negocios en medio de la ocupación nazi con los judíos sobrevivientes. Un negocio mezquino que le era rentable así todos los días estuviera arriesgando su vida con los alemanes o sus aliados. Socha ayudó a estas personas porque al principio le pagaron muy bien pero al final, cuando ya no pudieron aportar un sólo centavo más, fue domado por la sensación de poder salvar a un grupo de hombres, mujeres y niños inocentes.

Este no es una reseña antisemita y ojalá no sea tomada de esa forma pero la verdad cansa tanto sufrimiento sobre los polacos y tantas historias alrededor que resultan a este punto lastimeras. Vimos A Film Unfinished de Shtikat Haarchion y luego Katyń de Andrzej Wajda y resulta claro que es un pueblo sufrido pero imposible que lo único diferente a holocausto y represión -por lo menos de la manera tan literal que se ha manejado- sea Krzysztof Kieslowski o Roman Polanski, que al final más que polacos son inmigrantes franceses. W ciemności está basada en el libro de Robert Marshall, In the Sewers of Lvov: A Heroic Story of Survival from the Holocaust y pone a Socha como un héroe nacional. Por su lado, Holland escuchó muy bien a Spielberg y para contar su historia se arma de un gran cinematógrafo (en este caso fotógrafa Jolanta Dylewska) y muestra crudas verdades que deberían sacudir al espectador. Deben ser lo suficientemente ásperas para que calen en nuestras mentes y lo suficientemente buenas técnicamente para que sean aceptadas -de hecho, esta cinta si lo revisan bien es una muy buena alumna de La Lista de Schindler-.

A mi parecer W ciemności es amarillista, es cine de explotación emocional sobre La Segunda Guerra Mundial y sobre los judíos sobrevivientes. Encuentro una bella fotografía en la peli pero no encuentro las bases para que haya sido nominada el año pasado como mejor peli extranjera. Claramente una excepción a lo que decíamos en la entrada de Rundskop. El problema de la crudeza y la muestra de imágenes ignominiosas de manera pornográfica es que nos desensibiliza y cada vez el sufrimiento va a ser más quejumbroso y más acartonado en vez de relatos contestarios que nos sacudan por una razón menos lamentable.

Standard
Adventure, Colin Trevorrow, Comedy, Exploitation, Folk, Indie, Miguel Vaca, Movie, Road Movie, Romance, Sci-Fi, Vacacion

Safety Not Guaranteed

safety_not_guaranteed

Safety Not Guaranteed parece en principio una peli promedio con un planteamiento sencillo sobre tres reporteros en busca de una historia. Dicha historia es averiguar el trasfondo del autor de un aviso en el periódico que dice: “SE BUSCA: Alguien que desee viajar atrás en el tiempo conmigo. No es broma. Será remunerado en el momento que regresemos. Debe traer sus propias armas. He hecho esto sólo una vez antes. LA SEGURIDAD NO ESTÁ GARANTIZADA”. La presentación y el desarrollo de la peli misma parece una comedia indie de explotación pero la peli de Colin Trevorrow, como la gran mayoría de las comedias independientes, lejos está de quedarse tranquila con esa definición. Safety Not Guaranteed es una «road-movie», mezclada con comedia romántica y con un giro interesante de ciencia ficción inesperado.

Safety Not Guaranteed ha estado nominada en todo el circuito independiente del año pasado como mejor cinta, mejor guión y mejor dirección pero su golpe de gracia lo obtuvo en Sundance cuando Derek Connolly logró el Waldo Award por mejor guión drama -e incluso Trevorrow estuvo nominado al gran premio del jurado-. El camino aún no termina pues como sabemos Los Spirit este año la honran con dos grandes nominaciones (de nuevo, mejor guión y mejor peli).

La historia se desenvuelve en tres actos; el primero de ellos con un planteamiento fresco y divertido de su protagonista, Aubrey Plaza que interpreta a Darius, con su contexto en Seattle, su historia y su trabajo. Este acto finaliza con Jeff (Jake Johnson), jefe de Darius y Arnau (Karan Soni), determinado en llevarlos a investigar la historia de Kenneth (Mark Duplass), el misterioso hombre del aviso, a una locación cerca del océano. Los dos subsiguientes actos promedian la historia con una narración sencilla, no simple y determinan un sorpresivo y agradable final abierto que si lo toma a uno desprevenido puede llegar a ser muy conmovedor.

La peli está disponible ahora mismo en Cuevana que acaba de actualizar su parrilla con dos o tres títulos independientes que estábamos esperando en cartelera hace un buen tiempo.

Standard
Brit, Documentary, Drama, Folk, Hollywood, Indie, Miguel Vaca, Movie, Tony Kaye, Vacacion, World

Detachment

detachment

«Detachment» se puede traducir literalmente como “Desapego“. La traducción comercial que hace el distribuidor sobre esta peli como “El Profesor” evoca lo más trillado de la trama de la pieza que Tony Kaye nos quiere presentar.

Tony Kaye es uno de los realizadores que más me ha impactado con su forma de contar historias. La primera vez que supe de este excéntrico británico fue con una historia poco convencional sobre odio, antisemitismo y redención. Si. Tony Kaye fue el director de American History X y lo más loco es que era parte de su ópera prima. En ese entonces -1998- Edward Norton también empezaba su prolífica carrera y su vertiginoso ascenso sería consecuencia de decisiones inteligentes como Rounders de John Dahl, obviamente Fight Club de David Fincher y American History X. La ruda y áspera forma de narración que desarrolló Kaye en esta cinta le determinó un puesto célebre en Hollywood, así la mayor parte de su portafolio no se haya filtrado a nuestro ambiente comercial gracias a su profundo aire independiente.

Rondando Cuevana me topé gratamente con Detachment, la primera parte de un duo de pelis que el británico viene desarrollando desde 2011. Por su parte, Detachment enmarca la trama de un profesor sustituto en una humilde escuela pública de Nueva York. Como les decía el distribuidor tomó la pésima decisión de traducir la cinta como El Profesor y de facto la pone al mismo nivel de Dangerous Minds, The Great Debaters, Freedom Writers o incluso The Ron Clark Story donde un profesor inspira a su clase para ser mejores individuos en la sociedad. Aunque la lista es larga y se ha filtrado también afuera de Hollywood, a innumerables y lastimeras producciones de todo el mundo y en todos los idiomas, no todas las pelis sobre superación escolar son acartonadas, la excepción a la regla pueden ser, por ejemplo, The School of Rock, Dead Poets Society, Precious o Half Nelson. La introducción a este género la he hecho extensa porque Tony Kaye quiere romper el esquema y sumergirse en una profunda crítica al sistema educativo -no sólo de Estados Unidos sino incluso el nuestro- donde los estudiantes dejan de ser personas en formación y se vuelven cifras para lograr más o menos presupuesto en una institución.

Detachment contrario al cliché comienza como un docudrama donde varios educadores exponen la dura labor de su día a día y la interrupción de sus sueños por la necesidad de una entrada fija en sus vidas. La motivación que debiera ser lo más altruista posible termina siendo la escogencia de una ocupación que no deje la ropa impregnada de grasa, no se tenga que lavar letrinas o no sea tan desgastante como manejar un camión. El sólo planteamiento ya pone los pelos de punta y eriza la piel. La cinta es protagonizada por Adrien Brody como el profesor que llega a dirigir una clase de inglés -literatura- en esta escuela pública. Está calificado como uno de los mejores educadores en esta labor y Kaye nos revela que es gracias a su desapego con los mismos estudiantes. Por un lado, los niveles de racismo, violencia e ignorancia son tan altos que una persona que se valore, rápidamente, huye de sus responsabilidades; por el otro, del mismo modo que un cirujano no debe involucrarse con un paciente para que no se altere su juicio en la sala de operaciones, una persona emocionalmente quebrada no tiene lazos emocionales o por lo menos tiene incapacidad para desarrollarlos y de esa forma es superior a cualquier maltrato que los estudiantes puedan ejercer sobre él. Brody entra forzado en su desempeño pero logra acomodarse al final del segundo acto donde es quebrado honestamente por una niña prostituta cerca de su casa y la vaga ilusión de tener una relación estable con una colega de la misma escuela.

Las animaciones de Rebecca Foster en los tableros son divertidas pero ornamentales, no dicen mucho más de lo que las escenas mismas ya nos están contando por lo que las encuentro un tanto inoficiosas. Por otro lado, uno de los aspectos que más me desagradaron fue el montaje que es desordenado y trastabillante. Si. Se quiere demostrar un juego de percepciones y ser introspectivo mediante monólogos dirigidos al espectador pero la forma en como culmina el montaje es confusa y no del todo consistente. Sin embargo, como siempre, Tony Kaye no defrauda y el desenlace del argumento es sorpresivo, abrasivo y conmovedor. No es para nada impetuoso, es más una cocción lenta de una idea que en principio no empieza muy bien y que por lo tanto hay que darle una segunda oportunidad para ver cómo se desarrolla. Nos deja ansiosos de Attachment -el final del dúo-, ese proyecto que piensa exponer en este año sobre la relación entre una señora casada con hijos (Sharon Stone) que acosa miedosa y sexualmente a un joven (Tom Felton) mucho menor que ella.

Standard
Actor, Antonio Negret, Exploitation, Hollywood, Latin, Miguel Vaca, Movie, Road Movie, Serie B, Vacacion, World

Transit

Transit con Jim Caviezel y James Frain es una cinta que no hay que verse en una sala de cine. No hay que pagarle boleta así su director sea Antonio Negret, un actor colombiano involucrado en cine, teatro y producciones mexicanas. Lastimosamente su cinta es una típica peli de explotación tipo «grind house» pero sin el humor o la gracia que alguna vez pudieron imprimirle Quentin Tarantino o Robert Rodriguez al género.

Seguramente por la nacionalidad de su director no falte próximamente en nuestras carteleras pero es fácil verla en Cuevana y es suficiente. No hay desarrollo de personajes, la continuidad de la narración es muy deficiente y la trama es más que predecible. Todos los estereotipos están presentes y el desenlace es muy forzado, cuando las víctimas terminan siendo grandes tácticos en una situación de rehenes, tienen una puntería muy afilada y sacan fuerzas de lo más profundo de sus flaquezas.

Yo tomé la bala por esta cinta y fue suficiente, no lo hagan ustedes, no hay mucho por lo que valga la pena el sacrificio. Hace rato no veía algo tan malo y entrando tan descaradamente a la categoría más baja de este blog.

Standard