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Posts Tagged ‘Clint Eastwood’

The Shape of Water


Unable to perceive the shape of You,
I find You all around me.
Your presence fills my eyes with Your love,
It humbles my heart,
For You are everywhere.

Tengo que reconocer que ir en contra per sé de la peli que La Academia este año reconoció como la mejor, debería ser tildado de esnobista. Es fácil decir que no es la mejor pieza, que debió haber ganado otra pero, en serio, ¿debió haber ganado otra? ¿Pudo siquiera haber podido ganar otra?

¡Hombre! A esta altura no lo sé…
He visto una y cada una de las nominadas y cada una de ellas me ha sorprendido –incluso The Post de Steven Spielberg me parece que es honroso que el legendario director pruebe otras fórmulas, y que como decía en la reseña termine haciendo algo más parecido a Eastwood que a su trabajo ordinario–.

Me sorprendió de entrada la fuerte carga de sensualidad con la que abre esta pieza. Fuerte pero delicada, es erótica pero no pornográfica. Rodeados de agua, la imagen sólo es revelada después cuando entendemos como dos cuerpos, extasiados, agitados y sonrientes pueden estar rodeados de agua. Agua, agua, agua, todo es agua y su alusión es sexo. El agua hirviendo, los huevos flotando, las gotas de agua, las burbujas de agua, la condensación del líquido en los techos y paredes, los desnudos de Sally Hawkins entrando a la tina, el relato todo evoca amor, libido, pasión, sexo y sin embargo no de manera literal, es como una Amélie dirigida por Bigas Luna. Y no es tan desquiciado nombrar la pieza de Jean-Pierre Jeunet, el ambiente de los 50’s, con esos tonos verdes y su protagonista medio «afrancesada» con su corte de pelo, su vestuario, la forma de manejar sus pañoletas o sus sombreros son casi una metáfora directa de Audrey Tautou.

Pero lejos está Guillermo del Toro de tener como objetivo interpretar previos autores. Por el contrario es fiel a su estilo fantástico. El cuento de hadas que logra desarrollar en esta cinta puede llegar a relacionarse sin problema con el preámbulo de cualquiera de sus personajes, o Abe Sapien en Hellboy o incluso «El Pálido» de El Laberinto del Fauno –curiosamente también interpretados por el que parece ser su actor fetiche Doug Jones–. Lo que hace bonito su reconocimiento en Los Oscar, y como lo describe en su discurso de aceptación de la estatuilla, es que su cine no es extraordinario, lleva haciéndolo por más de 25 años, es su estilo, es su forma de hacer las cosas, es su rutina. Y como un maestro artesano, su calidad deviene del paso de los años, su conocimiento arraigado y su voluntad de seguir haciendo las historias que a él le gustan. Redundantemente, se siente que le encanta realizar tanto Pacific Rim, Blade (2) como El Laberinto o Hellboy sin discriminación alguna.

Contrario a The Post, el virtuosismo de Sally Hawkins, Octavia Spencer, Michael Shannon, Richard Jenkins y Michael Stuhlbarg no es sólo una demostración de destreza sino que aportan con su participación detalle al barroquismo de Del Toro en su pintura. The Shape of Water es una historia localizada en la posguerra, en plena Guerra Fría, es una peli de espías ambientada a finales de los 50’s o incluso inicios de los 60’s. Tranquilamente podría ser una historia anacrónica en esta descripción pero, otro de los reconocimientos que hace La Academia es el éxito en Dirección de Arte, y así en el contexto de sus paisajes, encontramos una serie de piezas cinematográficas que definen el tiempo; The Story of Ruth de 1960 se lee en las marquesinas del teatro Orpheum; Mister Ed en el TV de 1961; menciones en las líneas de diálogo a Royal Wedding con Fred Astaire de 1951; incluso su «Hombre Anfibio» puede ser una interpretación del clásico Creature from the Black Lagoon de 1954. Si conocemos a Hollywood, sabremos que lo enloquece los homenajes a su historia y bastaría con estas citas para hacerse a una estatuilla pero el autor, de nuevo, no lo encuentra suficiente y sigue su camino de menciones con Shirley Temple y Bill «Bojangles» Robinson en The Little Colonel (1935), Hello Frisco, Hello (1943) –que además ganó Oscar a mejor canción por You’ll Never Know que alanzamos a escuchar bien bajito en la peli–, That Night in Rio (1941) con Carmen Miranda y me imagino que muchas más que se me escaparon después de revisar las referencias que recordaba.

No hablo particularmente a profundidad de la trama porque en esta cinta de romance, al igual que en una peli de M. Night Shyamalan, su guión es parte de la magia en el planteamiento, el desarrollo y el desenlace. Realmente muy satisfecho con esta peli y no podría estar más de acuerdo con sus galardones en La Academia.

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The Post

Haciendo la tarea de Los Oscar me puse en la labor de ver The Post de Steven Spielberg. Sobresale el aún juguetón John Williams con sus partituras y las fantásticas tomas de Janusz Kaminski pero entre todo el virtuosismo de Meryl Streep, Tom Hanks, Bruce Greenwood, Bob Odenkirk –reunido anecdóticamente con–, David Cross, Sarah Paulson y Alison Brie pues el producto final no llega a ser más que el promedio de pelis del repertorio del 2017 y se queda en lo paradójico de cuando Spielberg empezó a hacer las pelis de Eastwood e Eastwood las de Spielberg

Para los que quedaron intrigados con el final:
http://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/special/watergate/timeline.html

Nota personal: Curzon Dobell entra a mi colección de representaciones de Nixon también sin mucho que resaltar.

Labor Day

labor_day

Hace no mucho estuvo en cartelera la última pieza de Jason Reitman. No tuvo buena crítica, ni tampoco buena taquilla pero era una peli de Jason Reitman y estos dos factores generalmente no van acompañados en los calificativos de sus producciones; para la muestra falta sólo tener en cuenta la excelente Young Adult.

La historia de un convicto refugiado en un hogar quebrado, donde una mujer trata de reponerse de su fallido matrimonio y su hijo ansía la figura patena que nunca tuvo trae a colación muchas historias que ya hemos visto en Hollywood –por ejemplo A Perfect World de Clint Eastwood que siempre consigue conmoverme hasta las lágrimas en esa última escena de Kevin Costner, con los dólares en el aire, la máscara de Casparín y el águila sobrevolando la escena–.

Son atractivos para el proyecto, Josh Brolin y Kate Winslet que despliegan un buen desempeño en sus papeles –en realidad, es más atractiva ella que él, recordemos los terribles desaciertos de Brolin en Oldboy, Gangster Squad o incluso más atrás en Jonah Hex). La cinta parece interesante pero no logra trascender mucho más que todos sus esfuerzos juntos; y es precisamente eso, música, cinematografía y reparto desarrollan bien la historia y alcanzan un buen montaje pero se siente un esfuerzo sofocante, como que nos hace falta algo más, como que no nos alcanza a convencer y cuando mejor se va poniendo todo la trillada manipulación del guión realmente nos sorprende porque el director nos tiene acostumbrados a mejores, mucho mejores, desenlaces.

La peli no es mala. Y si no la vieron en salas vale la pena buscarla y pasar el rato dominguero al calor de este romance que se desenvuelve de nuevo en el Síndrome de Estocolmo como parte de su giro narrativo.

Prisoners

12/11/2013 8 comments

prisoners

Denis Villeneuve nos sorprendió intensamente con su Incendies en 2011, que sin ser su primer largometraje si fue su debut con una cinta hablada en inglés; con ella Villeneuve nos arrastró por dos continentes en busca de la historia y la verdad de Nawal, una inmigrante palestina establecida completamente en Canadá que en su lecho de muerte les deja una misión a sus hijos en el testamento. El franco-canadiense logró llamar la atención de varios círculos cinematográficos como Boston, Chicago, Nueva York, Toronto (tanto TIFF como el Círculo de Críticos de Toronto), Vancuver así como los César, los BAFTA y los Oscar.

La excelente narración y su fuerte contenido político lo catapultaron en la escena pero además le permitieron entrar a Hollywood con un presupuesto más holgado para desarrollar su siguiente proyecto, con un equipo de gran renombre como el mismísimo Roger Deakins director de fotografía o los editores de confianza de Clint Eastwood, Gary Roach y Joel Cox.

Prisoners tiene además un reparto impresionante y de un desempeño deslumbrante. Cada rol tiene una importancia y un acento en la peli que condicionan la historia y desarrollan profundas controversias en nuestras conciencias. Sin ser una historia coral parece que no hubiera protagonistas sino que el eje argumental liderara la narración y que los personajes fueran satélites necesarios para su desarrollo -no al contrario-.

Villeneuve cuenta la historia de dos familias; por un lado, Maria Bello, Hugh Jackman, el hijo mayor Dylan Minnette y la menor Erin Gerasimovich; por el otro, Terrence Howard, Viola Davis, la hija mayor Zoe Borde y la menor Kyla Drew Simmons. Ambas familias son muy cercanas y comparten una cena de Día de Acción de Gracias. Al final de la jornada las dos menores (Gerasimovich y Drew Simmons) se extravían y comienza el drama por su búsqueda; los supuestos conducen a Paul Dano que representa esta vez a un joven de mediana edad pero con el intelecto de un niño de 10 años y a su tía la sensacional Melissa Leo. El detective encargado del caso es Jake Gyllenhaal y con él se cierra el reparto principal.

En realidad, el planteamiento se hizo muy rápido en comparación con las casi dos horas de intriga a las que nos expone el realizador gracias, en parte, al excelente guión de Aaron Guzikowski. Cada actor, cada línea del guión, de aquí en adelante, provee chispas de genialidad a cada momento; la intrincada urdimbre que se teje nos mantiene en profunda tensión, incomodidad y suspenso. Hice el intento varias veces de analizar las pistas que nos iba dejando el relato pero cada exposición, cada acercamiento a la verdad era una gran sorpresa. Pero el ingenio del cómo fue liderada la historia no es mantener desorientado al espectador con una historia traída de los cabellos, es precisamente que en esa desorientación se puede contemplar una filigrana exquisita donde todo fue muy bien planeado para nuestro guste.

El punto culmen del asunto llega cuando Jackman motivado por la frustración y la cuenta contrarreloj desde la desaparición de su hija secuestra al supuesto captor y lo tortura hasta el horror para que le confiese el paradero; hace cómplice de su delito a los otros padres y a nosotros mismos como espectadores que, a pesar de la grotesca violencia infringida sobre el escuálido y atolondrado joven, aceptamos sin musitar palabra, en parte porque justificamos los medios de un padre en busca de su hija. La gran actuación de Dano y la justa medida que le proveyó el director nos permiten dudar si en verdad es una mente siniestra dispuesta a llevarse su secreto a la tumba o si es un inocente mocoso atravesado en el lugar y hora equivocados.

Curiosamente y en contraste, Gyllenhaal con sus tatuajes trae a colación la deslucida Zodiac otra pieza en la que también participó como detective en busca de un asesino en serie; sin embargo, en esta la finura de la estética de David Fincher nos llevó a la frustración de una historia vacía y sin sentido. En Prisoners, Gyllenhaal es entusiasta del destino y de sus pistas escritas en el cosmos; no se cree invencible en sus casos sino creyente del fervor de su trabajo. Es testigo de Villeneuve que aparte de la tragedia, de la separación violenta de unos niños del amparo de sus padres, lo expone a la guerra religiosa en un pequeño municipio rural donde en aras de las libertades de culto un ciudadano puede emprender una cruzada en nombre de la vida de su hija y será cuidado por dios así como una serie de fanáticos podrían irse lanza en ristre directamente contra ese mismísimo dios por estar en desacuerdo con su obra.

Villeneuve llega esta semana a cartelera con este thriller de suspenso pero este año también nos trae Enemy protagonizada de nuevo por Jake Gyllenhaal sobre la novela de José SaramagoO Homem Duplicado’. Gran año para el canadiense que no sería raro si coloca un par de sus actores en la lista de nominados en las ceremonias del próximo año.

Django Unchained

07/02/2013 5 comments

django_unchained

No podría empezar esta entrada sin hacerle justicia a la peor injusticia de este año, en todos los premios relacionados con Hollywood. Todo el mundo habla del robo de La Academia a Leonardo DiCaprio (que ni siquiera lo nominó como mejor actor de reparto) pero nadie habla de Samuel L. Jackson.

Hay que decir que Jackson es el actor más inconsistente que conocemos en la industria. Un día puede estar aceptando un papel para The Incredibles y desarrollar un gran personaje para después aceptar participar en la triste secuela del agente xXx: State of Union; puede recuperar toda su popularidad muy rápido con Star Wars: Episode III Revenge of the Sith y después aprovecharse de esa “cheveridad” para promover Snakes on a Plane como el gran hito de su carrera. Eso no niega que, si no es el actor fetiche de Tarantino por lo menos está dentro de sus favoritos y definitivamente con Django Unchained vemos la cúspide de su carrera.

Stephen, el papel que interpreta en Django Unchained, es lo que se conoce como un «Uncle Tom». Una clase de negro que apoya, soporta y defiende la esclavitud. El término es acuñado mucho tiempo después de la época en la que Tarantino centra su historia cuando, después de abolida la esclavitud, existen ciertos grupos que gracias a la fuerte represión y la inercia de la sociedad autoperpetúan su yugo como animales domesticados. La actuación de Samuel L. Jackson es abominable, despreciable, escalofriante y a la vez genial. Sus ojos en la pantalla rechinan como cuando una tiza se desliza incorrectamente en un pizarrón y destempla los dientes. La única razón que me queda para la ignominiosa omisión es que es tan perfecto su desempeño que logró levantar llagas y causar verdadera repulsión; pero si esta es la causa de su privación ¿no se debería calificar precisamente ese esfuerzo? ¿No es precisamente Jackson bastante digno para recibir un gran reconocimiento? Aún no lo entiendo.

Tarantino después de Los Basterdos encontró que su verdadero fetiche era reciclar los géneros cinematográficos que tanto le encantaban, las novelas «pulp», el cine negro, las «vendettas», las peli de nazis y las de explotación. Mucho se había especulado sobre el siguiente proyecto del realizador y aunque casi era seguro que iba a ser una reinterpretación de Faster, Pussycat! Kill! Kill! de Russ Meyer, al final, la vuelta terminó siendo un spaghetti western. Este subgénero en el cine acopla cientos de producciones filmadas en Italia y México y fueron la adoración de la generación que vio nacer a Clint Eastwood en los desiertos de Andalucía. Con el sólo nombre, Django recoge en su haber más de 30 títulos y todos nacen de la cinta que protagonizó Franco Nero en 1966. Su director fue Sergio Corbucci y causó una grata impresión que a la postre casi se vuelve una fijación en el género. Quentin Tarantino tuvo su primer acercamiento a este tipo de pelis como productor de Takashi Miike con una sátira del subgénero llamada Sukiyaki Western Django. Investiga a Corbucci y por supuesto La Trilogía de los Dólares de Sergio Leone para desatar esta Django Unchained mezcla de esclavitud, vendettas y vaqueros cazarecompensas.

Si seguimos con las actuaciones, Leonardo DiCaprio es para mi el segundo en la lista. Aunque Christoph Waltz es el que ha sido reconocido como el pilar de la cinta, fue DiCaprio quien convenció a Tarantino de que su papel de Monsieur Calvin Candie podía ser ejercido por él. Originalmente el dueño de la Gran Plantación de Candyland iba a ser un hombre mayor, poderoso y agrio. Al lado de Tarantino, DiCaprio desarrolló un personaje más sangriento, descabellado, torturador y maligno que a los ojos del mismo escritor-director, no sólo le pareció genial sino que a su vez no ve ahora cómo hubiera podido ser de otra forma. Si aceptamos que Waltz está recreando muy cercanamente su Coronel Hans Landa de Los Basterdos y si el papel de Leonardo DiCaprio es tan genial y él mismo ayuda a desarrollarlo -en una pieza que está nominada como mejor guión original– ¿no es acaso injusto también el silencio de La Academia en su nominación?

La aparición del mismísimo Franco Nero en una pelea de mandingos es genial en dos sentidos; el primero es que Nero y Jamie Foxx parafrasean el diálogo original de 1966 de cómo la “D” en Django es muda; y lo segundo la brutalidad de la misma pelea de los mandingos trae a colación muchas más cintas de western como por ejemplo la misma Mandingo de 1975 dirigida por Richard Fleischer. Pero Nero no es tan genial como el pequeño papel de Big Daddy interpretado por Don Johnson, dueño de una plantación; casi irreconocible, con su corte de barba y bigote y su pegadizo acento sureño hace notable la situación del latifundista sureño.

En este sentido, Django Unchained es rico en muchísimas más particularidades del reparto dentro de toda la pieza.

Tarantino se sale de nuevo con la suya y ofrece un divertimento de casi 3 horas bastante entretenido y muy apegado al género que lo inspiró. Esta pieza hay que verla definitivamente en cine para disfrutar la fotografía y las cámaras de Robert Richardson, el montaje de Fred Raskin y el diseño de producción de J. Michael Riva. La peli sin embargo está muy por debajo de Los Basterdos o la misma Jackie Brown. Si me lo permiten, Tarantino es verdugo de si mismo y eludiendo el “pastiche” que tanto quiere evitar sigue en ese juego iconoclasta de ultraviolencia y música atemporal que tanto afectan la credibilidad de su trama -en Los Basterdos hay una ligera excepción y es por eso que es tan genial-. Ahora bien, está nominada la cinta a cinco nominaciones al Oscar, si me lo preguntan creo que el Oscar de Waltz está cantado y asegurado, el Globo de Oro puede empujar el Oscar a mejor guión original -aunque el gremio de escritores lo haya descalificado ya- y con el músculo de la Weinstein Company es posible que sea la sorpresa de la noche arrebatándole a Lincoln mejor peli -pero sabemos que es demasiado descabellado-.

Nota personal. Encontré la lista original de las 31 pelis que evocan un Django siendo la original la de Sergio Corbucci en 1966 protagonizada por Franco Nero y Django – Il grande ritorno (Django Strikes Again) de 1987 que es aceptada como la única secuela oficial de la epónima secuencia también con Nero de protagonista.

  • Django (1966)
  • Few Dollars for Django (1966)
  • Django Shoots First (1966)
  • Two Sons of Ringo (1966)
  • The Last Killer (1967)
  • Django Kill (If You Live, Shoot!) (1967)
  • Don’t Wait, Django! Shoot! (1967)
  • Son of Django (1967)
  • 10,000 Dollars for a Massacre (1967)
  • Any Gun Can Play (1967)
  • Two Faces of the Dollar (1967)
  • Man, Pride, Revenge (1967)
  • If You Want to Live… Shoot! (1968)
  • Django Kills Slowly (1968)
  • Preparati la bara! (1968)
  • Django Does Not Forgive (1969)
  • Hanging for Django (1969)
  • Gallows Rope for Django (1969)
  • False Django (1969)
  • Django the Bastard (1969)
  • One Damned Day at Dawn… Django Meets Sartana! (1969)
  • Django Against Sartana (1970)
  • Django Meets Sartana (1970)
  • Django and Sartana are Coming… It’s the End! (1970)
  • Sartana’s Here…Trade Your Pistol for a Coffin (1970)
  • Django defies Sartana (1971)
  • Django is always No. 2 (1971)
  • Django’s Cut Price Corpses (1971)
  • A Ballad of Django (1971)
  • A Pistol for Django (1971)
  • A Man Called Django (1971)
  • Gunman of One Hundred Crosses (1971)
  • Shoot, Django! Shoot First! (1971)
  • Death Is Sweet from the Soldier of God (1972)
  • Down with Your Hands… You Scum! (1972)
  • Django… Adios! (1972)
  • Long Live Django! (1972)
  • Django Strikes Again (1987)
  • Sukiyaki Western Django (2007)
  • Django Unchained (2012)
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Trouble with the Curve

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Trouble with the Curve es la típica peli de Clint Eastwood pero se nota que no la dirige él mismo. Es dirigida por Robert Lorentz un «eastwoodiano» criado en el seno de Absolute Power, Mystic River y Million Dollar Baby siempre como segundo al mando o asistente. Además de producirle una gran cantidad de cintas a Clint Eastwood pareciese que que el actor -y maestro- le estuviera devolviendo un favor con el guiño de actuar en su ópera prima. Su desempeño como protagonista es excelente y cuadra dentro de las pelis para fanáticos de Eastwood -el detalle de la retrospectiva con el uso de imágenes de archivo de Dirty Harry es un detalle de fina coquetería resultado de la empatía de estos amigos-.

Lorentz no llega, sin embargo, a su primera cinta como un director inocente y mantiene en control todo su equipo; desde Tom Stern en la fotografía o Joel Cox y Gary Roach en el montaje, hasta el reparto mismo que redondea nada más y nada menos que Amy Adams, Justin Timbarlake, Matthew Lillard, Robert Patrick y John Goodman.

Es una buena experiencia aunque la peli termine siendo promedio. Una buena historia con un giro melodramático predecible pero que indudablemente nos hace un nudo en la garganta gracias a la encantadora actuación de Eastwood.

J. Edgar

15/02/2012 5 comments

En los Oscar me parecía extraño que no hubieran nominado sino en mejor partitura original a Tintin y de alguna manera tenía una justificación dentro del poder judío que rodea a La Academia -por todo lo que ya hemos discutido-. Ahora bien, blanquear de las categorías mejor actor principal, mejor maquillaje, mejor producción de diseño y mejor dirección a J. Edgar, la última peli del maestro Clint Eastwood, es simplemente desconcertante -haciendo el ejercicio juicioso, se nota que en cada una de esas categorías hay uno o dos nominados que sobran y no entiendo aún el desplante-. La cinta ha sido maltratada por toda la crítica tanto en los Oscar, los BAFTA’s y los Spirit Awards si acaso recibió menciones en los Globo y los SAG’s de este año. En Colombia, la baja pomposidad de la peli puso en el oprobio sus proyecciones y los que quisimos verla tuvimos que hacerlo lejos de las zonas a las que estamos acostumbrados como si fuera una advertencia de que no iba a durar mucho en cartelera.

No quiero extenderme demasiado. Sólo quiero dedicarme a dos puntos claves en los cuales se entiende porqué esta pieza se mereció más apoyo de la crítica y porqué vale la pena ir a verla en salas -si es que se logra, los horarios y las locaciones no ayudan en absoluto-.

La dirección de Eastwood no sólo es impecable -como lo acotaba el amigo Onemandarino– es fiel a esas calidades que nos encantan de su realización calma pero sincopada, amena pero contemplativa. Su amigo de equipo, Tom Stern, nos proporciona una cinematografía poco saturada ambientada impecablemente por James J. Murakami y ambos nos llevan como en un «waltz» por varias épocas de la biografía de John Edgar Hoover, fundador de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y su director por casi cincuenta años; en donde cautivó secretos y archivos súper sensibles para la estabilidad del pueblo norteamericano. Sus secretos mismos fueron guardados con tanto recelo que tan sólo hoy en día, gracias a la pieza de Eastwood, podemos con asombro apreciar. No es para nada un ultraje o un vilipendio aprochando que no se puede defender, Eastwood narra una historia sencilla de un hombre que se aferró a sus ideales por encima de cualquier persona amada, incluso por encima de si mismo. Su carácter sobrepasó seis presidentes y durante su mando logró establecer un sistema de seguridad e investigación orgullo de cada ciudadano estadounidense.

Es posible que digamos, qué molestia otra vez Eastwood nominado por su dirección pero es que es sencillamente merecido y su ausencia un agravio contra el hecho de hacer cine.

Leonardo DiCaprio, es sencillamente el actor contemporáneo más grande y pareciera no tener un sólo rival en nuestros días. Dándose una libertad bajo el mando de su amigo y director Martin Scorsese, se une en esta peli al maestro Eastwood con una madurez y un dominio de todo elemento que provoca escalofríos. Sólo él pudo hacer creíble este ir y venir en los tiempos de la historia. Sólo él con esa magnífica dicción y ese encantador tono podría haberle dado vida al Hoover joven, de mediana edad y entrado en años con tanta facilidad y con tan buen desempeño. Sólo el podría haberse camuflado entre la intrepidez, la soberbia y la vulnerabilidad de este personaje que hubiera podido ser fácil para otro actor gracias al magnífico trabajo de maquillaje de Sian Grigg pero que en DiCaprio gracias a su mirada, sus posiciones, sus ademanes y, de nuevo, su voz podría no haber estado nunca y su personaje permanecer intacto en desarrollo. Es una lástima su ausencia en los Oscar pero, desde ya, J. Edgar se perfila para mí como una de sus mejores actuaciones a lo largo de su carrera.

Aparte de su maquillaje, su dirección de arte, su diseño de producción, su montaje, su edición, su realización y su reparto, la peli tal vez desentona en su parte musical. No porque no sea acorde, no porque sea burda, por el contrario Eastwood con ese piano melancólico acompaña muy bien la historia pero es tan melodioso, tan acaramelado, tan zalamero que empalaga algunos momentos cruciales de la cinta. Sin embargo no justifica por encima de todos su logros su aislamiento.

Nota personal. Entra a mi colección de interpretaciones de Richard Nixon, Christopher Shyer, al lado de Robert Wisden (Watchmen), Frank Langella (Frost/Nixon) o Anthony Hopkins (Nixon); Shyer tiene un desempeño sencillo, divertido, muy corto que no le da mucho tiempo de desarrollo para compararlo con Langella o Hopkins pero válido al fin y al cabo.

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