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Posts Tagged ‘Cat People’

First Reformed

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Mi historia con Paul Schrader empieza casi desde mis propios inicios con el cine. Cuando mi papá me llevaba a la Sala Fundadores del Museo de Arte Moderno (conocido ahora como El MAMBo). En ese entonces fuimos a ver algo que se llamaba El Rastro de la Pantera (Cat People), una joda reerótica, con Natassja Kinski, sobre unas panteras atrapadas en un zoológico con una profunda necesidad de ir al mundo de los hombres; si mal no recuerdo, algo con la luna lograba transformarlas en humanos y estas bestias se camuflaban hermosas dentro de nosotros. ¡Una cosa de locos!

En esta historia de 2017, Toller, un cura de una capilla turística, se enfrenta a las dudas de su fe frente a la confrontación de un ateo que duda de si mismo y su ministerio, tanto así, que no quiere tener su propio hijo. El cura se ofrece a escuharlo y dar consejo mientras La Esposa acude al cura y le hace revivir todo el sufrimiento interno que tiene encubierto con osanas y padrenuestros; trata de buscar respuesta a sus aflicciones personales pero desencadena un peregrinaje hacia su propio Calvario.

La peli está bien. Le tuve muchas esperanzas porque es Paul Schrader, autor de Taxi Driver, Raging Bull, Cat People y The Last Temptation of Christ; no es cualquier aparecido de Hollywood; tampoco digo que sea su mejor producto desde City Hall o Affliction pero si se puede prever algo de su perturbada perspectiva que no va a terminar en un coro celebrando la anunciación del cura agarrado de manos con Amanda Seyfried, en una sencilla parroquia, centro de una disputa ambiental. Pero creo que se queda corta frente a todo el potencial. El nudo de la pieza, sin embargo, lo rescato porque se presenta de la forma más grotesca y gráfica que he visto en varios años. Toller, interpretado por Ethan Hawke tiene diagnosticada una severa gastroenteritis, tanto que se estima, a la falta de más exámenes, que pueda ser un cáncer; su reflexión personal sobre la vida y la muerte, la naturaleza y la corrrupción se da con un trago de un «single malt» mezclado con Pepto Bismol… La exquisitez del whisky, el vaso contenedor y la disruptora entrada del químico “aliviador” con densas burbujas hacen del trago algo duro de asimilar; tanto o más que el trago de destapacaños al final de la pieza.

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The Canyons

The Canyons

Dos grandes leyendas del cine de Hollywood se unen en 2013; Paul Shrader escritor de Taxi Driver, Raging Bull, Cat People e incluso The Last Temptation of Christ; por el otro lado, Bret Easton Ellis autor de American Psycho, Glamorama y The Rules of Attraction. Ambos escritores formaron una especie de cooperativa llamada The Canyons, una cinta protagonizada por Lindsay Lohan y James Deen donde Shrader es director y Ellis es guionista.

No se puede asegurar pero pareciera que todos los que quisieron trabajar debían entrar como productores asociados del proyecto, el cual considero una gran estafa. Dos súper estrellas de la industria cinematográfica, se unen a Braxton Pope y hablan de un proyecto en el que van a participar; en la primera ronda de inversión meten el proyecto en un grupo de financión colectiva (Kickstarter) y recogen patrocinio suficiente para asegurar a Lohan y a Deen; atención inicialmente el proyecto se llamaba Bait que significa «cebo» o «carnada»; luego empiezan a asociar al equipo de producción y antes de tener algo listo el revuelo de la producción permite que American Apparel done el guardarropa de la producción; finalmente logran un corto-avance con un toque de estilo de los 50’s, la prensa se vuelve loca y un bando se vuelve súper optimista mientras el otro súper pesimista.

Al final, después del lanzamiento de la cinta no se logra recoger ni 60 mil dólares, se empiezan a echar culpas entre todos y The Canyons es un gran fiasco.

Ahora bien, la trama… Mejor no hablemos de la trama, ni del desempeño del reparto, ni del guión, ni de la dirección, ni de la fotografía. Todo es espantoso -pero no espantoso bien sino mal mal-; lo único rescatable es la dirección de arte que logra encontrar unas locaciones increíbles y hermosas. A los 7 minutos el planteamiento es interesante y Deen que es un actor porno acostumbrado a un par de líneas de diálogo pareciera que si sabe actuar; a los 13 minutos como que empieza una peli porno «soft»; a los 21 minutos Deen deja por fin entrever que si es un actor porno, que no sabe actuar, que es falso y poco creíble; en adelante, nada en absoluto.

La cinta entera es una peli de explotación, cero interesante y con dos o tres escenas de camas sin mayor interés ni en la trama ni en el argumento. The Canyons no es nada y no se entiende como Ellis o Shrader se las ingenian para sacar adelante este proyecto; a no ser como decía anteriormente que sea una estafa.

Nota personal. ¿Extorsionaron a Gus Van Sant? ¿Qué carajos hace en esta peli? ¿Por qué se prestó para actuar aquí?

The Little Shop of Horrors

07/12/2011 1 comment

En 1986 me ví con mi papá en cine, un musical súper extraño con Rick Moranis, Ellen Greene y Steve Martin sobre una planta carnívora que crecía desproporcionadamente en una pequeña tiendita, sino estoy mal en Brooklyn. Se alimentaba de humanos y entre más crecía sus canciones ricas en soul y rythm & blues se hacían más interesantes y divertidas.

Tenía poco menos de diez años cuando me la vi y refrescó la infancia que venía retorciéndose con The Hunger y Cat People. Unos años más tarde me enteré que esa peli de 1986 era una versión de otra realizada en 1960 y es recordada como una de los primeros trabajos de Jack Nicholson que interpretaba al desquiciado odontólogo. No pude más que llenarme de ansiedad e intriga por esa rara pieza, si la de de 1986 fue fascinante -volví a verla recientemente y es maravillosamente entretenida- la de 1960 debía ser una locura. Después me enteré que la pieza musical era un éxito en Broadway con innumerables ediciones y presentaciones. La traigo a colación por el pequeño ciclo que armamos de la vida en los objetos inanimados.

Gracias a la programación de Cinemax -sobre todo de Max Prime– logré ver las dos versiones. Y la verdad, fue un poquito decepcionante que la pieza en blanco y negro, de 1960 dirigida por Roger Corman, fuera tan errática, con tantos vacíos en la trama y en la actuación. Sin embargo, hay que entender que igual era de bajo presupuesto, que aunque no podemos afirmar que sea un completo grindhouse si fue una de las tantas pelis que rotaron los norteamericanos en los autocinemas y no se tenía por lo tanto altos estándares por cumplir. Respeto mucho las versiones originales porque es esa primera idea la que causa impacto, en un momento específico de la historia sobre todo porque es posible que mediante modernismos y ciertas florituras, los reenlatados nos parezcan de mejor calidad pero al final pueden ser simplemente trucos y espejismos que con el paso de los años caemos en la cuenta que fueron simples ejercicios de la moda, pasajeros y efímeros. Repito, logré ver las dos versiones hace poco, y la cinta de 1986, dirigida nada más y nada menos que por Frank Oz, es un clásico espectacular basado en una idea grandiosa de Charles B. Griffith y vuelta musical gracias a la composición de Howard Ashman. La pieza de 1960 es un requerimiento para los amantes del cine aunque su calidad no sea la más grandiosa.

Black Swan

04/03/2011 7 comments

Observar una peli de Darren Aronofsky no es fácil ¿quién ha dicho que es fácil? Eso es lo que las hace verdaderamente divertidas. Su neurosis llevada al máximo en Pi nos produce tensión, dolor de cabeza y nos confronta con nuestra propia psiquis. Confrontamiento contundente en Requiem for a Dream donde la historia y su resolución nos dejan boquiabiertos, no podemos sino chistar nerviosamente y tratar de resolver nuestras propias inquietudes con calma, al calor de unos tragos, con los amigos en profunda reflexión.

Digamos que no estuve muy convencido con The Fountain porque me pareció sin ritmo, excesiva, un paréntesis comercial de un romance demasiado elaborado pero igual con cierto atractivo. Nos vuelve a encantar Aronofsky con The Wrestler una producción de corte independiente, mucho más visceral, más humana, empática, de una caraga dramática intensa y con unas actuaciones súper destacadas.

Black Swan puede llegar a ser del mismo estilo que The Wrestler, pero mientras este último tenía mucho de lenguaje documental y era más vivencial, casi una biopic de Randy “The Ram” Robinson una metáfora directa de la experiencia misma de Mickey Rourke, Black Swan es una historia más elaborada, un thriller psicológico sobre la inestabilidad emocional de una bailarina que busca la perfección como artista y de los sacrificios que debe hacer para lograrlo. Las historias pueden ser sencillas pero Aronofsky no queda satisfecho, profundiza más y más y a medida que avanza la peli nos enfrentamos no sólo a una neurosis excerbada, no sólo a una dicotomia de personalidades, sino a un clásico instantáneo del género de autor. Por un lado la historia nos va conduciendo de nuevo en una metáfora «tchaikovskiana» directa y por el otro la misma metáfora nos demuestra un director muy maduro, contundente, agresivo.

Creo que sobra decir que la peli me encantó. Cuando escucho a Tchaikovsky en un abrir y cerrar de ojos me translado a la época de primaria en el colegio. Recuerdo con melancolía El Cascanueces y por supuesto El Lago de los Cisnes. Me acuerdo mucho más de la historia del Cascanueces porque nos tocó interpretarlo en conjunto con los cursos de cuarto y quinto elemental, siendo una de las grandes producciones del Colegio. No me acordaba completamente de la historia del Lago de los Cisnes mucho menos del desenlace. Muchas veces, muy pequeño, acostumbrado a la información audiovisual, asistía a las presentaciones de ballet de esta obra y me parecía bonita, no había mayor drama, sólo la confrontación de un amor imposible. Lo extraño es que a esa edad ya había visto Cat People o The Hunger y ese drama si me había cautivado, si me había conmovido. Digamos que esta peli no me llena sólo a nivel melancólico, la peli en sí es una reiteración de golpes bajos que van encarrilando tensionantemente al espectador hacia un desfiladero emocional. Un desenlace inesperado pero gratamente bien desarrollado.

Matthew Libatique en cinematografía, Andrew Weisblum en montaje, Clint Mansell en música original, Darren Aronofsky y la abrumadora, conmovedora, excelente Natalie Portman en el papel principal nos conjugan una pieza impresionante. Un imperdible.

Debo confesar que no fue fácil escribir esta entrada. La llevaba elaborando toda la semana y todos los días me sentaba frente al computador pero quería hablar de muchas cosas y al final quedaba en blanco. No quería ser para nada pretencioso y llenarme de florituras intelectualoides como “posmodernismo, prosopopeya, metalingüística“, quería decir lo fascinante que fue estar frente a la Portman en un papel retador colmado con suficiencia, excelencia y supremacía, quería decir lo mucho que me asusté, lo mucho que disfruté de las figuras literarias del director y su obra, quería decir que así fuese Vincent Cassel una de las figuras secundarias en la historia sus líneas de diálogo fueron las más ácidas, las más críticas, las del detonante más fuerte, no tenía que actuar demasiado sólo tenía que soltar su línea en el momento adecuado y un latigo condenaba esta virginal muchachita dominada por el encierro de su propia mente.

La disfruté mucho y creo me la voy a repetir muchas veces.

Cat People

13/07/2009 8 comments

Cat People fue traída a Colombia como El Rastro de la Pantera y puede ser fácilmente catalogable como una peli de serie B dirigida por Paul Schrader, el mismo de Dominion que fue la película que continuaba la franquicia de The Exorcist explicando los orígenes de la fé del Padre Merrin.

Si uno ve esta peli y se deja cautivar por la absurda belleza de Natassja Kinski se puede incluso superar la primera impresión del gore como la hemos clasificado en primera instancia. Las escenas surrealistas al lado de su compañero felino interpretado por Malcom McDowell o las muy eróticas al lado de John Heard, la llenan con una intensidad tan profunda que se me antoja afirmar que estamos frente a una discusión sobre erotismo, zoofilia y poligamia.

Yo se que el portafolio de Shrader no es muy afortunado, pero se nota que en esta película estuvo apasionado, estuvo conectado con sus actores y que la destreza de estos dos monstruos (Kinski y McDowell) hacen de este producto algo extraordinario. Quisiera poder recordar más de esta peli pero a mis escasos nueve años, lo único que tenía en mi mente era la fijación de esa pantera hermosa y sensual, esas escenas de sadomasoquismo, esta mujer con acento extraño con un cuerpo extremadamente atractivo. El resto de la trama bastante sencilla fue discutida en su momento y casi que olvidada en el pasado

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