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Posts Tagged ‘Bruce Greenwood’

The Post

Haciendo la tarea de Los Oscar me puse en la labor de ver The Post de Steven Spielberg. Sobresale el aún juguetón John Williams con sus partituras y las fantásticas tomas de Janusz Kaminski pero entre todo el virtuosismo de Meryl Streep, Tom Hanks, Bruce Greenwood, Bob Odenkirk –reunido anecdóticamente con–, David Cross, Sarah Paulson y Alison Brie pues el producto final no llega a ser más que el promedio de pelis del repertorio del 2017 y se queda en lo paradójico de cuando Spielberg empezó a hacer las pelis de Eastwood e Eastwood las de Spielberg

Para los que quedaron intrigados con el final:
http://www.washingtonpost.com/wp-srv/politics/special/watergate/timeline.html

Nota personal: Curzon Dobell entra a mi colección de representaciones de Nixon también sin mucho que resaltar.

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The Place Beyond the Pines

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Pocas veces uno tiene la posibilidad de encontrarse con una obra maestra, pero cuando lo hacemos permanecemos en un estado de éxtasis por un tiempo mientras logramos digerirla, no completa sino perfectamente. The Place Beyond the Pines es una de esas piezas donde al final nos quedamos perplejos encadenando ideas y sorteando pensamientos.

The Place Beyond the Pines es el tercer largometraje de Derek Cianfrance, posterior a Blue Valentine, donde repite como protagonista Ryan Gosling. Pero esta pieza lejos de ser un orgía de buenas actuaciones con un reparto increíble, lejos de tener un excelente acompañamiento musical con la composición original e impecable de Mike Patton o de poseer una fotografía increíble gracias a Sean Bobbitt -director de fotografía de planta de Steve McQueen-, es excelente como propuesta narrativa.

Cianfrance, en Blue Valentine, nos acostumbró a un recuento de retrospectivas que poco a poco iban armando el gran panorama del melodrama de sus protagonistas. En esta ocasión, la trama se extiende a tres capítulos -no tres actos-, cada uno con su planteamiento, su nudo y su desenlace; cada una de estas historias puede analizarse como un cuento dentro de la obra o estudiarse dentro del corpus completo, ya que cada una de ellas resulta en la siguiente como su inicio gracias a un genial difuminado en la narración. La narración es lineal, con cierto tono coral, y entrelaza los tres relatos dejándonos sin aliento en cada uno de sus finales. La tensión, sin embargo, como un buen ají resaltando los sabores de un plato, se va acumulando a medida que avanza la pieza y, después de casi dos horas y media, nos cede un profundo dolor en el corazón muy similar al que vivimos con Blue Valentine.

The Place Beyond the Pines nos habla de cuatro hombres que tratan de resolver su destino de la forma en que les sea posible. El primer hombre es Luke, interpretado por Ryan Gosling, presentado como un gran ídolo de feria gracias a su atractivo y sus altas capacidades encima de la motocicleta; el plano secuencia de su introducción es un gran aperitivo, un bocatto di cardinale, y nos prepara para el gran festín que se nos presenta. Al final de su acto lo espera Romina, encarnada por una sencilla Eva Mendes, que le recuerda el pasado que tuvo con ella. Por un movimiento que no prevé Romina, Luke va a su casa a buscarla y se topa con su hijo, el cual cambia todo su panorama y su convicción de ser un errante de feria. Las cosas no le serán fáciles porque tratando de hacer las cosas bien, Luke se mezcla con Ben Mendelsohn, que esta vez interpreta a un humilde mecánico que lo seduce a robar bancos y así poder costear la manutención de su hijo.

El segundo hombre es Avery, Avery Cross, con una de las mejores interpretaciones de Bradley Cooper que le hemos visto -recordemos que su desempeño me pareció el lunar de Silver Linings Playbook-. Avery es un agente de policía, es obvio que la forma de unir su historia con la de Luke es que lo persigue pero la forma en qué se conectan es realmente inesperada. Avery vive su propio vía crucis, siendo un policía raso e hijo de un respetado juez poco a poco la corrupción de sus colegas lo empieza a oprimir, lo empieza a cubrir, tanto que la asfixia es palpable y la tensión inconmensurable.

El tercer capítulo abriga el desarrollo de los últimos dos hombres. A manera casi de epílogo, quince años después, Emory Cohen y Dane DeHaan personifican los hijos de Avery y Luke, respectivamente. Se topan en la secundaria de Schenectady y sin conocerse en absoluto, cada uno con sus problemas encima, se presentan y establecen los fundamentos una incipiente y prematura amistad. Sus disfuncionalidades los llevan a cometer errores, que de formas independientes los ayudan a entender a cada uno de sus padres. Son ellos los encargados de darle redondez a la pieza y con una senda actuación de DeHaan obtenemos el fin a la obra que tanto ansiamos durante horas.

Harris Yulin, Bruce Greenwood, Ray Liotta, Rose Byrne, la misma Eva Mendes y Mahershala Ali son colaboradores también en este cierre, y sus apariciones intempestivas son extraordinarias, pero lo más interesante se hace evidente con el nombre de la pieza. «El lugar más allá de los pinos» parece delimitar un lugar específico donde cada uno de los protagonistas se adentra para perderse en el laberinto de su espesura. Es allí donde se desvían sus intenciones o donde son absorbidos sus principios; huir de ese espacio no es de cobardes, al contrario, es de valientes que logran enderezar su destino o de temerarios que como Mendelsohn encontraron allí su única forma de supervivencia. En el tercer capítulo, no parece tan evidente este “lugar” pero me topé con que Schenectady que en lengua Mohawk significa precisamente eso The Place Beyond the Pines; así que el desenlace de los hijos se hace dentro de lo más profundo del bosque, allá donde cada uno está perdido y donde cada uno trata de salvarse.

Reconozco que Blue Valentine me generó poco interés por el trabajo de Cianfrance pero soy el primero, gratamente sorprendido por la agudeza de su obra posterior. Le deseamos la mejor de las suertes en la temporada de premios al final de este año.

Meek’s Cutoff

04/11/2011 3 comments

Esas pelis contemplativas, de grandes planos generales extendidos más de la cuenta a lo que estamos acostumbrados en la proyección de la sala, muy costumbristas y con fotografía de muy alta calidad me encantan -recuerden que me crié con Wenders y Herzog en la universidad-.

Meek’s Cutoff de Kelly Reichardt fue una de tantas pelis que vi anunciada en San Francisco y que no tuve oportunidad de atender allá. Tenía muchas ganas de verla y gracias al Festival 4mas1 logré hacerlo.

Es la historia de una caravana en una travesía por Oregon, que se apartó de una aún más grande, buscando pastos más abundantes mucho más al sur. Situada a finales del siglo XIX, se enmarca una odisea relativamente plana donde los partidarios de esta decisión, gracias a la escasez de agua, los largos recorridos a través del desierto, empiezan a estar en desacuerdo con su líder Stephen Meek, interpretado Bruce Greenwood (Super 8, Star Trek) oculto en una desordenada melena y una larga barba. Meek responsable del atajo, es obstinado y prepotente, es incapaz de pedir ayuda o de reconocerla en ningún momento. Las tribulaciones de las familias que lo acompañan terminan cediendo ante la llegada de un aborigen que posiblemente tiene mejor ubicación o por lo menos conocimiento de la ya escasa agua. La falta de fe de sus seguidores atenta contra el comando de Meek, el gran problema es la comunicación entre estas dos culturas tan inclinadas a no comunicarse, como lo eran los inmigrantes y los nativos de toda la extensión de Norteamérica.

La peli tiene una excelente fotografía, es costumbrista y contemplativa pero a diferencia de los grandes directores del neoexpresionismo alemán padece de una falta de contenido o significado. Es más una bella expresión cinematográfica en la estética de esta peli. A mi parecer una mecha quemada de Michelle Williams (Blue Valentine, Shutter Island) y Paul Dano (There Will Be Blood, Little Miss Sunshine) que toman muy en serio sus decisiones de producción y aunque la cinta de Reichardt está volcada completamente al género independiente que les apasiona, el alcance al final no es el mejor logrado.

La peli logró mejor producción en los Spirit y también participó oficialmente en La Biennale de 2010 donde aruño el premio SIGNIS para su directora. Gracias a MUBI y el Festival 4mas1 podemos observarla hasta hoy.

Star Trek

29/09/2010 4 comments

Tal vez no sea el más indicado para hacer una entrada reseñando Star Trek porque no soy el más aficionado a la franquicia o, todo lo contrario, de pronto si tengo una gran oportunidad para hacerlo porque me fascinó la peli a pesar de no ser el más aficionado a la franquicia.

J.J. Abrams es el director de un nuevo capítulo cinematográfico de esta serie que empezó en TV y se volvió el culto de muchos ñoños, aficionados a los comics, el cine, la TV. Toda una cultura popular alrededor del tema. Una gran responabilidad para Abrams quien genialmente le da un giro a la historia desde que empieza la peli y afirma: “Voy a hacer mi versión de Star Trek, voy a serle muy fiel a los aficionados pero me importa un pepino lo que esté escrito o dogmatizado”.

En realidad, nunca fue tan duro en las entrevistas que precedieron el lanzamiento de esta peli pero definir toda la nueva mitología de Star Trek en un universo paralelo sólo se puede hacer con mucho coraje y siendo el nuevo consentido de Hollywood y Spielberg.

Para mi como espectador de la serie de TV de los 60’s fue muy bonito imaginarme los orígenes de cada uno de los personajes según esta travesía. Sentir el buen humor de Abrams y de cada uno de los actores aportándole su propio estilo a cada uno de los protagonistas de la tripulación fue realmente simpático. Creo sin lugar a dudas que lo más loable es la actuación de Zachary Quinto reconocido por su papel como Sylar en Heroes esta vez con un peso grande al representar un ícono como Spock y lograrlo impecablemente. Sin embargo, la aparición de Leonard Nimoy no sólo es electrizante, impactante, empática, simpática, es lo que paga la boleta.

La peli está llena de entretenimiento puro al mejor estilo de Abrams, suspenso, acción, aventura, ya había nombrado el buen humor, carisma en el discurso, una excelente historia, una cinematografía impecable a cargo de Daniel Mindel, una musicalización magnífica a cargo de Michael Giacchino, un Oscar por mejor maquillaje para Barney Burman, Mindy Hall y Joel Harlow, nominaciones reconociendo sonido, montaje y efectos especiales. Tal vez si no le hubiera tocado tan dura la competencia (recordemos que estaba compitiendo con Avatar, District 9 y The Dark Knght) la lista de reconocimientos hubiera podido ser mucho más alta.

Además de Quinto y Nimoy, el resto del reparto está conformado por Chris Pine como James Tiberius Kirk, Karl Urban como el doctor Leonard McCoy, Zoë Saldana como Nyota Uhura, Simon Pegg como Montgomery Scott, John Cho como Hikaru Sulu, Anton Yelchin como Pavel Chekov y Eric Bana como Nero.

Nota personal. Dice Chris Pine que la forma en que resolvió su personaje fue al estilo de Harrison Ford como Han Solo en Star Wars. No sólo fue muy acertado en la génesis del capitán Kirk, hace de lo más entretenido la peli.

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