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Archive for the ‘Martial Arts’ Category

Bienvenida la temporada de verano 2014

02/04/2014 1 comment

Se acercan los estrenos de verano y los recibimos con una pequeña entrada de una pieza un poco atrasada, 47 Ronin, y la otra aún en cartelera regular, 300: Rise of an Empire. No hay mucho que decir de ambas, salvo (y guardadas excepciones por los gustos personales) ambas pelis cumplen su función de entretenimiento.

47 Ronin
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Es otra peli de Keanu Reeves donde aparenta actuar, frunce el ceño y pone su tono de voz bajo, como suspirando, tratando de evocar en nosotros misterio, tal vez, o suspenso –no se–; no importa, no podemos pedirle que actúe ahora de viejo, siendo que lo hemos alentado a que una y otra vez se repita en su papel de héroe atravesando una epopeya en frente de sus narices, siempre como el elegido entre los mortales. Hasta el comentario de Keanu en ese sentido suena acartonado y predecible, ¿no? Si somos capaces de superar a Keanu y el resto de sobreactuaciones teatrales, la cinta de Carl Rinsch se torna interesante.

47 Ronin está basada en la historia de un grupo de samurais que que quedaron sin maestro y se convirtieron en ronin; y aunque su maestro cayó en una trampa de su enemigo a través de brujería y murió con honor, ellos buscan su venganza para calmar su espíritu.

Tanto la cinta como la historia son clásicas en el subgénero de las artes marciales. No hay que ir demasiado precabidos, la sorpresa es que uno espera algo malísimo o deplorable y surgen buenas sorpresas. Como su fotografía (John Mathieson), por ejemplo.

300: Rise of an Empire
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Una década atrás el joven Zack Snyder había triunfado con el reenlatado de un clásico del terror como lo era Dawn of the Dead de George Romero y se hizo camino derecho hacía una megaproducción dentro de Hollywood gracias a su éxito dentro del público y la crítica. Muchos dijeron que no entendió la verdadera y auténtica visión de Romero con su aislamiento de la humanidad en el centro comercial pero sin lugar a dudas una nueva estética había nacido con esa pieza.

Su siguiente proyecto sería la adaptación del comic 300 de Frank Miller en 2006, apalancado en buena parte por el éxito que tuvo Sin City, también del mismo autor. 300, al igual que la pieza de Robert Rodriguez, basó su fotografía en la fidelidad a las páginas del comic y sumado a la estética alcanzada por Snyder se volvió un hito en las producciones de acción norteamericana; abuso del «tiempo-de-bala», la sangre, los torsos desnudos y la época greco-romana.

No pasó mucho tiempo entre las farsas de Hollywood y la explotación completa en TV (Spartacus), para que estuviéramos hastiados por completo de las escenas de desnudos fortuitos, los golpes de la espada desgarrando miembros y escupiendo sangre a borbotones frente a la cámara.

Snyder empezó a repetirse –y mucho– cayendo en lo profundo de Hollywood y sus taquillas. Se inventó la secuela de 300 y justo cuando Warner le ofreció Man of Steel, fue que decidió que se apartaría para producirla, no para dirigirla. El encargado sería Noam Murro, una cara desconocida en la industria y por lo mismo maleable a su antojo.

El resultado de Rise of an Empire es el pastiche de Snyder exacerbado al máximo. La hermosa Eva Green se bate como una guerrera y se echa la peli encima como Artemisa; su desempeño no flaquea y la historia se hace rica en detalles contextuales pero la pieza si que es más de lo mismo.

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The Wolverine

31/07/2013 2 comments

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El auge de las pelis basadas en comics tiene su razón de ser en la codicia de los estudios cinematográficos que han tratado de explotar los derechos de las editoriales más populares de estas piezas gráficas; obvio desde hace casi un siglo ya, pero sobre todo con los recientes resultados alcanzados por los grandes estudios, se pone en la mira de los productores y directores este tipo de producciones. Sin duda los que mejor han logrado sus metas en taquilla son el triunvirato armado por Marvel Studios/Buena Vista/Disney Pictures por un lado y Warner Brothers/DC Comics por el otro.

Fox, y Sony Pictures, se meten en la pelea al poseer los derechos exclusivos de explotación de una parte importante de estas grandes potencias editoriales del comic, y en parte, son los responsables de que Universos Cinemáticos más grandes no se hayan formado perfectamente aún. Fox poseía hasta finales del año pasado los derechos de los X-Men, Fantastic Four y DareDevil; sus salidas con estas dos últimas sagas no fueron las más exitosas posibles y fueron relegadas en los rincones del estudio -a tal punto que incluso les tocó devolver los derechos de DareDevil a Marvel porque no tuvieron cómo sacar una nueva producción antes de octubre del año pasado-.

Fox ha visto mejores resultados en la explotación del microcosmos de los X-Men, con su primera trilogía pero logró decepcionar una gran parte de la crítica y la fanaticada precisamente con el cierre de la misma -gracias en parte a que Brett Ratner no supo interpretar lo que había construido Bryan Singer-. Luego el estudio intentó desarrollar subproductos de las mini-historias de los grandes favoritos y empezó con Wolverine pero de nuevo Gavin Hood se estrelló y apenas alcanzó un aceptable promedio en taquilla. El británico Matthew Vaughn dirigió X-Men: First Class y conquistó una taquilla similar pero logró lo que no había conseguido Fox hasta ahora, interés de la fanaticada en más piezas por venir.

First Class es sin duda una de las mejores piezas de Fox logradas hasta ahora, incluso por sobre las primeras realizaciones de Singer. Plantea una precuela de la historia, describiendo el origen de la amistad profunda entre Magneto y el Profesor X, tácita en todas las demás tramas que se entrelazan entre ellos y, lo más importante, conectándose con los subproductos ya publicados. Después de First Class, Fox logra una luz de esperanza y se aventura de nuevo con Mark Bomback y Scott Frank en la creación de una nueva historia para Wolverine. En principio, el director encomendado era el súper oscuro realizador Darren Aronofsky pero su agenda se lo impidió; James Mangold asumió entonces la responsabilidad del proyecto y aunque podía lograr el tono independiente esperado, su trayectoria era poco consistente, donde la calidad de sus piezas se sacrifica por el entrenimiento prometido, lo cual de alguna forma era preocupante.

The Wolverine finalmente sorprende con una madurez narrativa y una historia aislada de lo que veníamos viendo como espectadores sin tener que relanzar la franquicia o redefinir sus orígenes. Logan interpretado -ya seis veces- por Hugh Jackman se encuentra oculto y sumergido en los profundos bosques del medio oeste norteamericano, acosado por pesadillas en las que se ve envuelta su culpa por la muerte de Jean Grey (Famke Janssen). Hasta allá, va a buscarlo su destino encarnado en Yukio (Rila Fukushima), una joven espadachín asalariada de Yashida (Haruhiko Yamanouchi), viejo amigo de Nagasaki donde Wolverine salvó su vida; Yashida ha estado en la búsqueda de Logan porque quiere pagar su deuda de honor de esa época. Gracias a que Yukio puede ver el futuro, logra encontrar al Wolverine y transportarlo a Tokio. La acción se centra entonces en Japón, a donde viaja Logan en busca de su amigo; entran en acción samurais, yakusas, ronin, arqueros y espadachines, sin saturar la historia, y sobre todo dando un pulso interesante a otro eslabón de X-Men. Si esta peli es realmente entretenida, cadente y oscura al mando de Mangold, no puedo siquiera imaginar cómo hubiera sido si Aronofsky la hubiera dirigido.

The Wolverine es el único que ha logrado darle redondez a Fox y se ha vuelto su personaje más preciado. En este capítulo se adapta perfectamente a la cultura japonesa y se enriquece con todo su folclor, su música, sus colores, sus paisajes y su arquitectura. Pero la madurez de la pieza también se da del aprendizaje logrado con First Class; The Wolverine trae a colación la detonación nuclear que Estados Unidos propició en Nagasaki, pero no es protagonista, tal cuál como el incidente de Bahía Cochinos en First Class, generando vínculo, credibilidad y congruencia en su propio Universo Cinemático. Hay dos o tres escenas tipo comic que son espectaculares para que le pongan atención; el ataque ninja, el despertar del samurai de adamantio y las flechas en la espalda de Wolverine; estas tres escenas, combinadas con la música original de Marco Beltrami y las cámaras de Ross Emery, logran darle el tono épico a la cinta y pagar la boleta. Igual esperen en sus sillas sentados, hay más historia en los créditos que nos prepara desde ya para Days of Future Past, el tan esperado regreso de Bryan Singer a la franquicia.

Mientras Warner redondea los 3 millardos de dólares desde este auge de los comics en el cine, gracias en parte a la oscuridad que ha venido explotando de historias como Batman (Batman Begins, The Dark Knight, The Dark Knight Rises) y Superman (Man of Steel), Marvel no se queda atrás para nada con una mega cifra de 5 millardos de dólares con siete producciones (Iron Man I, II y III, Thor, Captain America, The Incredible Hulk, The Avengers) y aún quiere más. Contando las taquillas de Fantastic Four, Fox alcanza una respetable cifra de 2.300 millones de dólares con siete producciones y espera que, por primera vez, con The Wolverine puedan sobrepasar la marca de los 500 millones que ninguna de sus producciones ha logrado para soñar con la cifra neta de los 3 millardos, en su portafolio.

Serbuan maut

14/09/2012 2 comments

Serbuan maut (The Raid: Redemption) es dirigida por el galés Gareth Evans. Este particular director puede ser considerado como realizador de cine de autor por dos razones; una obvia, es escritor de sus cuatro pelis todas en idiomas orientales (indonesio o japonés) y la otra es que radicado en Indonesia ha expuesto en sus historias un personaje característico, el Pencak Silat siendo el exponente más febril de esta arte marcial. El Pencak Silat es originaria de los indígenas nativos de Indonesia; es un arte compuesto de filosofía, acción y defensa personal. El componente de Java, «Pencak», define las características del desempeño como arte, mientras el componente de Sumatra, «Silat» define su esencia en el combate y defensa personal.

Gracias a esta particularidad los filmes de Evans se han vuelto muy populares y la atención le ha significado reconocimientos especiales. The Raid fue estrenada en el TIFF de 2011 y se ganó el Midnight Madness Award, que es el premio del público. Esta misma cinta concursó este año en Sundance y aunque no ganó en ninguna categoría de nuevo causó un gran revuelo en el público asistente y la crítica por su exótica, cruda y gráfica narración que bien podría rayar en el gore.

Aunque disfruté la cinta por la exquisita muestra de katas de puños y patadas, la ingeniosa fotografía con un color enrarecido y unas tomas impactantes, no deja de parecerme una cinta simplista y sin sentido. No hay desarrollo de personajes y el juego de acción se da por sentado en una trama plana donde un escuadrón de policía hace una incursión a un edificio donde se esconde Tama (Ray Sahetapy), un gran capo del narcotráfico indonesio. Los policías son grande en número y la misión parece sencilla pero piso a piso se dan cuenta que los arrendadores son fieles al capo y están fuertemente armados con todo tipo de municiones pesadas. Uno a uno van siendo eliminados y llegar hasta Tama se convierte en una feroz hazaña. Los bajos en cada pulsación de los gatillos y la luz estroboscópica reflejada en la cara de los pistoleros proveen satisfacción y adrenalina que a su vez es multiplicada por los geniales combates a mano limpia.

Esto justifica el impacto de la cinta en el público y la buena factura, su recepción en la crítica pero eso no salva ni a Evans ni a The Raid en que la pieza sea una vacía representación de un contexto llano. Redención es el resultado de librar a alguien de una mala situación. El acto de redimir al hermano no es completo o mejor no es claro y parece más un eslogan con un propósito publicista que un lema o complemento de la historia -se me ocurrió traducir el nombre original y el resultado fue invasión letal-. Entonces sin profundidad, sin desarrollo de personajes, sin una trama consistente y unos diálogos elaborados The Raid está más a la altura de The Expendables sin los clichés y el multimillonario reparto.

La cinta es entretenida y si la llegan a traer a salas, yo me la repito…

Warrior


Warrior me llamó la atención hace unos meses porque le estaba siguiendo el rastro a la carrera de Tom Hardy y encontré este como su último proyecto. De un sólo golpe, su corto me llamó la atención por ser una historia dentro de cuadriláteros que como saben me fascina (toda la franquicia de Rocky, Gladiator, The Boxer, The Wrestler, The Fighter).

Esta cinta en particular no es de boxeo como tal, es la historia de dos hermanos que definen su destino en un campeonato de ultimate -como dice el afiche, Hardy (Inception, Bronson) por su honor y Joel Edgerton (Animal Kingdom) por su familia-. Su escritor-director es Gavin O’Connor, un joven realizador independiente, acostumbrado a producir y dirigir sus historias, que en total ya son nueve. La trama se plantea sencillamente con un peleador (Hardy) que quiere volver a la jaula y busca a su padre como entrenador; por el otro lado un profesor (Edgerton) que no le alcanza su sueldo empieza a participar en peleas clandestinas y se vincula a un campeonato estatal para ganar el premio mayor y poder sacar de las dificultades económicas a su familia. Ambos el profesor y el luchador profesional comparten el mismo padre (Nick Nolte), que se presenta como una figura oscura tratando de redimirse de su pasado. Nunca sabemos a ciencia cierta todo el daño que les causó a sus hijos sólo sabemos que su nivel de alcoholismo fue profundo y causó mucho dolor -este punto es el más interesante y siempre queda en la reserva del imaginario del espectador-.

El drama está muy bien desarrollado, la historia y el papel de Nick Nolte me conmovieron durísimo. Su nominación al Oscar como mejor actor de reparto es muy merecida. Sin embargo no deja uno de pensar que la peli se divide en dos y que tratar de conjugar el drama personal con el campeonato es un poco demasiado.

No creo que la traigan pronto a salas. Para los que no se quieran aguantar ya está en Cuevana.

Autoreiji

08/11/2011 2 comments

El fin de semana vi que en Apple Trailers apenas están anunciando Autoreiji (Indignación) de Takeshi Kitano mientras que los que pudimos y tuvimos suerte ya la pudimos ver en Colombia. Placeres sencillos que una vez más nos ofreció el Festival 4mas1.

Kitano es un gran maestro del cine, con un estilo bien definido en narración y cámaras (recordemos que él escribe, dirige, a veces filma y monta sus propias cintas). Últimamente nos había traído la fábula de un artista en Akiresu to kame, la leyenda del ciego espadachín en Zatôichi o las surrealistas historias de Dolls pero a pesar que me gusta este tipo de cine debo confesar que soy más fanático de sus raíces en Kikujirô no natsu, Hana-bi o Sono otoko, kyôbô ni tsuki con su temática criminalista y con el acercamiento a la problemática Yakuza de manera tangencial. Pareciera que se sintiera más libre contando estas desgarradoras y escandalosas historias con todos sus baños de sangre que con las alegres y festivas -aunque también oscuras y sangrientas como Zatôichi– con las que nos venía acostumbrando.

Autoreiji a diferencia de todas ellas, se inmiscuye en el mundo Yakuza. No es más un tema cultural o un adorno de ubicuidad, es el centro del universo y de allí se despiden todas las relaciones de la historia. Las mafias japonesas tienen una gran cercanía, de lo que nos deja entrever Kitano, con las familias italianas donde el honor, el respeto a la jerarquía y la lealtad a la cabeza es lo que prima aparte de la criminalidad innata en una organización de este tipo. El señor Ôtomo, entonces, es un cabecilla de mando medio que recibe órdenes del señor Ikemoto que a su vez recibe órdenes del patrón Kan’nai. Los hilos del patrón empiezan a templarse por la relación poco atractiva entre la cabeza de la familia Ikemoto y los Murase creando un algido ambiente de confrontación en el cual queda el señor Ôtomo involucrado en un fuego cruzado y en un juego de traiciones que sólo despliegan atrocidad e indignación.

El ganador. La misma organización Yakuza. El final. Típico de las pelis de Takeshi Kitano en este tipo de pelis de corte policiaco.

Skyfall

07/11/2011 1 comment

De antemano me disculpo porque no estoy muy de acuerdo en generar demasiada expectativa en las pelis, buscando cualquier información alrededor de ellas o incluso divulgando contenido revelador de su trama. Cosas que han venido sucediendo irregularmente con The Dark Knight Rises de Christopher Nolan o Bond 23 que durante mucho tiempo tuvo a sus fanáticos en vilo por la bancarrota del estudio que poseía sus derechos, la Metro-Goldwyn-Mayer.

De dicha bancarrota se crearon muchos rumores y se empezó a seguir fervientemente la producción del Bond 23. Lo cual imagino tambié fue positivo porque dió confianza a la producción a seguir adelante por la pasión de sus fanáticos. La gran noticia de esta semana fue que Bond 23 ya tiene nombre y es: Skyfall. Pero para los que no lo sepan aún han salido noticias relamente interesantes como la confirmación de Daniel Craig para continuar esta saga, Sam Mendes volviéndolo a dirigir después de Road to Perdition, la confirmación de Judi Dench de nuevo como M, Javier Bardem como el villano y un papel extra para Albert Finney como jefe de M.

En honor a este proyecto les dejo con una conferencia de prensa con algunos actores, su director y los productores.
Espero la disfruten.

Ghost Protocol

Brad Bird es una de esas personas que uno no puede dejar de admirar por su audacia, creatividad, amor por los retos y sus merecidos éxitos-reconocimientos. Durante muchos años trabajó al lado de Matt Groening, Al Jean y James L. Brooks en Los Simpson o El Crítico como consultor y ejecutivo; John Lasseter de Pixar lo llama para dirigir The Incredibles acepta el reto de inmediato y le encarga de nuevo Ratatouille trayendo consigo dos Oscar de La Academia por mejor película animada con estos dos filmes.

Para mi parecía claro que Bird era desde cualquier punto de vista un director de animación nato pero gracias a otro mosntruo de Hollywood, Jeffrey Jacob Abrams, ahora se involucra en un género digamos que no diferente pero si en una técnica completamente opuesta. Ghost Protocol es la cuarta salida de la franquicia de Mission: Impossible (MI4) en la que Tom Cruise se encargó de revivir el éxito de la pantalla chica. El gran rumor que trajo esta peli es que Cruise abandona la serie -imagino para seguir como productor solamente- y le cede el testimonio a Jeremy Renner, una decisión difícil para Cruise y una responsabilidad gigantesca para Bird.

Pero, ¿quién dijo miedo para J.J. Abrams o Brad Bird? vean el corto que acaban de lanzar y díganme si no promete ser un excelente thriller para este diciembre.

Tom Cruise (Ethan Hunt)
Ving Rhames (Luther Stickell)
Jeremy Renner (Brandt)
Simon Pegg (Benji Dunn)
Paula Patton (Jane Carter)
Josh Holloway (Trevor Hanaway)
Tom Wilkinson (Funcionario IMF)
Michael Nyqvist (Kurt Hendricks)

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