Transformers: Age of Extinction


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El mundial, mi hija, el trabajo, todo se había interpuesto entre mi pasión favorita y mis posibilidades de escribir sobre ella. Estoy profundamente atrasado pero espero poder adelantarme poco a poco. Una gran motivación puede ser la celebración de cinco años de estar escribiendo, casi, ininterrumpidamente. A ustedes, gracias por tenerme paciencia, tomarse el tiempo de leer estas líneas desordenadas y atreverse a dejar un comentario sobre sus propias experiencias… Ah! Que no se me olvide #eraGolDeYepes

Aunque aún me falta por escribir sobre The Lego Movie, Bad Grandpa o Muppets Most Wanted, empezaré por uno de los poderosos taquilleros de este verano, Transformers: Age of Extinction de Michael Bay.

Más allá de Transformers, Shia LaBeouf como héroe o a pesar del mismísimo Michael Bay, la franquicia de Paramount y Hasbro había logrado la no despreciable suma de dos mil setecientos millones de dólares recolectados mundialmente, hasta la fecha. Ni las pésimas críticas, ni las pésimas actuaciones lograron minar la confianza de la pésima dirección de Bay en esta serie de ciento por ciento explotación; incluso sus efectos fueron meritorios de nominación en toda la sección técnica de los Oscar. La verdad, tarde que temprano, y sin mucha sorpresa, se nos avecinaba una cuarta exposición de peleas de gigantes robots destruyendo de nuevo Chicago y, de nuevo, en honor a la verdad Bay logró desarrollar un relanzamiento de la historia apuntándole a un éxito taquillero impresionante, que ya suma 900 millones de dólares alrededor del mundo.

Esta vez ‘Marky MarkWahlberg es el encargado de llevar el liderazgo de la cinta de acción como un padre de familia en Texas, desesperado por sacar adelante a su hija mediante su taller de eléctricos y robótica. En su afán por buscar materia prima se topa con un autobot, Optimus Prime, que encuentra abandonado, casi destruido y olvidado bajo capas de polvo causadas por batallas de otrora. Wahlberg se involucra con la causa del autobot y persiste hasta poder encontrar la fuerza maligna del gobierno que está destruyendo tanto decepticons como autobots, a diestra y siniestra.

La peli obviamente está cargada de mucha acción, buen humor pero sobre todo una mejor química entre Wahlberg y el público –100 puntos a Michael Bay por liberarse de Shia LaBeouf que hacía menos que creíble su historia ridícula–. Como decía anteriormente, es un relanzamiento de la franquicia, no obstante no vuelve a los orígenes de la narración para poder justificarla y logra su cometido en un capítulo donde pasamos la hoja con la anterior trilogía y nos preparamos para otra, ojalá completamente diferente. No es una gran cinta de todas formas; uno se divierte hasta donde Bay se lo permite; los lugares comunes, los giros ridículos y la explotación desmesurada de todos los clichés siguen presentes pero logra adaptarse para construir algo mejor. La disculpa de este episodio es la aparición de Galvatron como fuerza antagónica y el adiestramiento de los dinobots como nuevos refuerzos de los autobots pero no le alcanzó el tiempo para desarrollar mejor estos personajes y son incluidos dentro de la trama con un forcejeo realmente desagradable.

Wahlberg ya había trabajado con Michael Bay en Pain & Gain, en un estilo completamente diferente del director, sin embargo le permitió conocer a Wahlberg e imaginárselo como el nuevo héroe de esta serie de ciencia ficción, melodrama y mucha serie B.

  1. 24/07/2014 at 22:36

    Confieso que fui a verla porque me gané una boleta para la sala más cara con sillas que se mueven y parlantes que ensordecen, al final pues resulta que aquí también existe la publicidad engañosa y la bendita boleta gratis fue un descuento de los impuestos, así que ver esta película me costó tres dólares menos…. Lo mejor, esta vez y debo reconocerlo, es que al menos, uno puede seguirle el ritmo y saber qué carro se transformó en qué y quién pelea con quién, la última vez yo veía tantos pedazos de metal rodando que ni sabía qué pasaba, sólo recuerdo que los robots tienen alma y resucitan. Yo creo que ya le cogí fastidio a la saga, siempre es lo mismo, aunque ahora le están metiendo vainas más raras que la espiritualidad, ahora hay una especie de vínculo entre los Transformers y los humanos, algo un poco más profundo porque al menos debe haber Transformers en el Petróleo. Un amigo me salió con el cuento que como se fundieron con el planeta, aunque básicamente lo destruyeron, pues compartimos el ADN (algo así como si Johnny Deep, nos hubiera llovido después de haber sido cargado en internet) y que el creador al que Optimus se va a buscar es Dios. No sé si el loco soy yo por no creerme el cuento o ellos por enredarle a uno la pita con tanta vaina. Lo chévere era que se transformaban y ya, no sé por qué la necesidad de encumbrar la historia en tan desmedidas proporciones.
    Supongo que veré las próximas, tal vez no en cine pero sí como para seguir peleando, así como peleo con WordPress cada vez que me da por dejarle un comentario.
    Ala Vaca, cinco años? No diga eso que me siento viejo y yo estoy en la flor de mi juventud, dejémoslo en tres hasta que me toque empezar a comprar cremas para disimular la pata de gallo, aunque si sigo como voy será una prótesis de cadera.

    • 25/07/2014 at 14:09

      Jajajaja imagínese yo… Dizque cinco años echando globos por aquí. Muchas gracias por los comentarios y por su batalla para poder dejarlos😉

      No amigo es que en la serie animada ese paso de la Tierra al universo exterior si se dió y es una especie de alargue de lo que uno venía viendo en las historias de todos los sábados. En teoría, Optimus va a buscar un robot que es tan tan grande que se transforma él solo en un planeta orbitante. Ahora bien, ¿eso es lo que necesitaba la franquicia? No se. Pero Wahlberg si fue una jugada muy buena dentro de la producción.

  2. 25/07/2014 at 19:39

    Lo que pasa es que a usted le tocaron unos Transformers diferentes, esos donde los malos hablaban raro y la verdad no los recuerdo mucho, me acuerdo más de la versión en la que eran animales, es que para esa época, así los renders fueran más plásticos que cualquier cosa, uno quedaba así como que emocionado. Lo importante no era la historia sino que eran de mentiras y que lo hacían unos manes que habían estudiado alguna cosa como diseño gráfico!

    • 21/08/2014 at 13:01

      Si. Pero yo vi ambos; el de 3D si no estoy mal se llamaba Beast Wars… Tengo por ahí un Megatron que es como un dragón de esa época.

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