The Wolf of Wall Street


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Refrescando su propio género, ese en el que nos ha brindado tantos matices de Nueva York, de la mafia y sobre todo dando cátedra del cine, ese arte que tanto le debe a Martin Scorsese, nos llega a salas The Wolf of Wall Street.

Jordan Belfort es un hombre sencillo, trabajador, honrado pero dispuesto a sacrificar todo en su carrera para lograr ser el rey de la calle más poderosa del mundo; esa donde se venden acciones, se negocian países y se definen economías; siendo un pasante, apenas en un momento de inspiración con su nuevo jefe (Matthew McConaughey), en un restaurante tomando fuertes dosis de Absolut Martini, le basta a Belfort para cambiar sus ideales y motivaciones; justo cuando comienza su trabajo -referido claramente como el lunes 19 de octubre de 1987, mejor conocido como el Black Monday-, la bolsa colapsa y pierde su contrato; decidido a tomar cualquier otro empleo llega accidentalmente a una firma de comisionistas de Long Island que vende ‘penny stocks’ (acciones de empresas en muy mal estado o muy jóvenes) que a diferencia de las regalías de Wall Street ofrecen por cada transacción un 50 por ciento de comisión; Belfort no entiende si es en serio o qué pero aprovecha la supuesta falla en el sistema y se transforma casi que de inmediato en un tiburón de la pecera donde ha caído.

Este primer acto es rico en figuras cinematográficas (planos secuencia, foto-fijas, rompimiento de la cuarta pared, travelings de grúa, voz fuera de cámara, narración omnipresente, narración por corte de planos) y como siempre lo más exquisito de una pieza de Scorsese es deleitarse en todos sus recursos; pero el uso de sus herramientas no van en la intención de mostrar lo bueno que es haciéndolo, no es una apología estética o una autoindulgencia ala Paolo Sorrentino (This Must Be the Place, La grande bellezza), es un acto de narrativa, una genialidad en la forma de contar historias.

La presencia de Matthew McConaughey es efímera, «es polvo de hadas» y sin embargo es tan icónica como la peli misma.

El segundo acto es una arena donde los actores se van a desenvolver como gladiadores; si, continúan todas las semas intactas del realizador pero ahora la dinámica es concierto para Leonardo DiCaprio y orquesta, concierto para Jonah Hill y orquesta, concierto para Margot Robbie y orquesta, con pequeños solos de Rob Reiner, Jean Dujardin o la sensual avenger Joanna Lumley. Cada uno en su momento y en un ritmo perfecto se roba la cámara y demuestra de qué están hechos frente a Scorsese, frente a nosotros; parafraseando el discurso de Michael Douglas en Los Globo, DiCaprio es un monstruo y aquí lo declara con toda su casta pero Jonah Hill tan sólo es invalidado por él gracias a que le hacen falta más momentos de exposición; en una entrevista a The Hollywood Reporter, con Terence Winter, Martin Scorsese, Leonardo DiCaprio y Jonah Hill, Winter -el guionista- y Scorsese -el director- estaban realmente impresionados de la forma en que Hill improvisaba sus líneas, la idea estaba clara en el aire pero era el actor el que definía los ritmos, las señas, las claves y los finales de su diálogo porque al improvisar podía hacer perder a todo el reparto. Sin embargo, DiCaprio no se queda atrás; quien piense que el californiano ofrece más de lo mismo tiene su olfato tapado y su oído un poco sordo; cada vez más, DiCaprio es más impresionante en su arte, más diestro en sus capacidades y tiene más dominios en su prestancia; es entendible porqué la HFPA (Hollywood Foreign Press Association) le dió mejor desemepeño a un actor por una pieza cómica a Leonardo DiCaprio pero también es entendible el disgusto del actor por el mensaje; The Wolf of Wall Street puede interpretarse como una comedia y aunque a la vuelta del tercer acto empieza todo el drama, no se puede tampoco desfigurar la intención de la pieza como una tragicomedia; el fabuloso guión de Winter nos ofrece un panorama incómodo, repugnante donde la sola sensación de ser testigos nos genera animadversión.

Tal vez, y este es uno de sus peros, la peli pierde ritmo al inicio de su tercer acto. El personaje de Belfort se va decantando y se va preparando para su desenlace; el universo alrededor conspira contra su exagerada dicha, y es justo en este momento que los momentos de hilaridad ya no son graciosos, el payaso ha sacado su máscara triste y nos deja perplejos; por eso es que The Wolf of Wall Street no es una comedia. No obstante la intención contemplativa de Scorsese permite que se alargue sin necesidad su obra y pierde control de la misma. No es muy grave y es parte también de su rúbrica. «The Wolf» es una de las favoritas con cinco importantes nominaciones; mejor peli, mejor dirección, mejor actor principal, mejor actor de reparto y mejor guión adaptado; no es una competencia fácil y las probabilidades juegan en contra de Scorsese y su equipo este año.

  1. onemandarino
    27/02/2014 at 17:10

    Leo merece todo el reconocimiento por una carrera impresionante. De hecho no necesita premios para estar más allá del bien y del mal. Viene dando cosas increíbles. El mejor Leo para mi fue el de Revolutionary Road de Mendes, un personaje bien denso.
    En el lobo no se si es por la exagerada extensión de la peli, pero me agotó su gritadera, su tono siempre arriba, que claro, son características del personaje y su eterna traba, pero no, me quedo con M.Mc.
    Tiene momentos de humor buenísimos, muy a pesar del detestable Jonah Hill (no lo soporto, no entiendo su sentido del humor. El único papel que le vi y que por cierto era bien creepy fue en Cyrus con J.C. Reilly)
    Le sobra una hora y media y es un tema ya clásico en Scorsese el alargarse, cosa que en otras ocasiones no se le siente, pero el chiste y la caída del “imperio” son tan obvias al final que no aguanta. Creo que se irá en blanco.
    Nota el pie: Quiero ver más de Margot Robbie, no es la mona default, muy chévere. Otra versión de Scarlett en Don Jon.

    • 27/02/2014 at 17:32

      La alargada aquí es un tema…
      Es cierto. Muchas de las cintas de Scorsese se alargaban por su profunda sensibilidad en el cine; una justificación bastante esnobista pero es cierto, el man quería crear momentos y sensaciones que se lograban a través de su conocimiento. Aquí la alargada le hace perder ritmo y se siente que es fortuita.

      Margot Robbie no tiene mucho en el portafolio, ¿la reconoció en About Time?

  2. onemandarino
    27/02/2014 at 17:34

    Si, ahí la pillé, creo que tiene madera, de verdad no estoy tragado, not my type. jaja

    • 27/02/2014 at 17:37

      No soy tampoco de monas pero no hay que negar que es muy muy linda. Toca verla en algún reto loco… De pronto una indie aussie a ver cómo se desenvuelve

  3. 27/02/2014 at 17:45

    A mi lo que más me gusta de DiCaprio en esta cinta es que se descubrió a si mismo siendo mejor en una “comedia” que en todos estos dramas a los que se pegó porque sí. A veces hay que dejarse de tomar en serio y disfrutar, y aqui me parece que DiCaprio se la gozó.

    Obviamente, McConaughey esta tan “embalado” que los 5 minuticos que sale se le roba el show a DiCaprio, y Jonah Hill no me molesta, es insoportable tal como su personaje lo pide.
    La monita aguanta, pero es muy tipo playboy, perfecta para el rol pero no quiero más. jeje

    Y por aquí les dejo mi reseñita también de “El Lobo de Wall Street” http://wp.me/p2oSiL-ep

    • 27/02/2014 at 18:05

      Hay algo con El Lobo que no me parece comedia. Es como un encanto, un hechizo por donde nos mete tanto Scorsese como Terrence Winter y es el exceso, las excentricidades y las sobreactuaciones (en el buen sentido del histrionismo) pero son tan altas en volumen que uno ya no se ríe, o por lo menos eso me pasó a mí, la comedia dejó de ser comedia y se volvió el drama del payaso que tiene que reírse a carcajadas para sentirse vivo o para que le paguen; mucho, mucho, mucho antes de la escena de los barbitúricos se me había borrado la sonrisa de la cara y todo me parecía lamentable (en el drama, no en la pieza); me parecía como ser testigo de la creación de una obra impresionista, pero que estando tan en primera fila es difícil ver todo lo que ofrece y toca quedarse a detallar cada pincelada; de pronto por eso puedo estar de acuerdo con Juan (@onemandarino) porque si llega a ser estridente DiCaprio pero no para mal, estridente en un pico muy alto de su actuación y el desarrollo de su personaje; para mi el pico de DiCaprio era Django, a pesar de que me gustó mucho su equipo con Mendes, el oeste con Quentin Tarantino es como la revelación de que hay una leyenda más grande que el mismo Marlon Brando; aunque con diferencias de tono y con mucha intervención del estudio Belfort es una equiparación a lo que DiCaprio logró con Candie.

      • 27/02/2014 at 18:36

        Si, es cierto, más que comedia es ya un delirio, pero si hay algo que nunca olvidaré de esta cinta es la escena de los Lemmons..wow!! A mi me parece que esa es la reinvención de DiCaprio.

        En cuanto ponerlo a la altura de Brando, Wow. No se, creo que aún falta más carretera para recorrer. Por ejemplo, Candie me pareció flojísimo como villano y creo que puede ser algo relacionado tambien al libreto que le dio Tarantino a DiCaprio, talvez no quería que el personaje se le saliera de las manos como Hans Landa en Bastardos sin Gloria.

        A DiCaprio aún le queda mucho por hacer, pero su reinvención en esta película, me parece que le va a abrir la mente para nuevas y mejores cosas.

        • 28/02/2014 at 10:10

          De nuevo me encanta cuando nos encontramos en desacuerdo entre los que aportan sus comentarios.

          Es cierto de alguna forma a Quentin Tarantino le gustan las sobreactuaciones porque su género realza el espíritu pulp de las novelas baratas. Sin embargo, hay actores y desempeños que simplemente brillan en ese compuesto; Christoph Waltz y Landa me parece una combinación increíble e inédita no siento que se le haya salido de las manos, ni siquiera siento que se haya sobreactuado; por el contrario, Waltz y el Dr. Schultz me pareció un pastiche de los Basterdos, Tarantino pone a Landa calcado como héroe en Django Unchained para crear al Dr. Schultz y lo consumimos sin chistar, no hay nada nuevo en él más allá de la pura simpatía que nos genera este cazador de recompensas que ha liberado a Django de manera tan altruista.

          A mi parecer Django Unchained es grande y de pronto lo mejor que le he visto a Tarantino por dos puntos importantes: Samuel L. Jackson encarnando un Tío Tom despiadado y vil y Leonardo DiCaprio. Dos robos en las nominaciones del año pasado.

          DiCaprio no deja de sorprender y esa escena de la sobredosis se pasa. Es drama puro, es comedia a lo Jerry Lewis, Charles Chaplin o Buster Keaton, es tensión, es repulsión, es todo en la cinta; muy bien escrita, muy bien dirigida.

  4. onemandarino
    27/02/2014 at 18:49

    Si, mencionar a Brando es palabras mayores. Darle tiempo, pero ahí va. Di Caprio en los Golden creo que dijo algo de eso sobre el hecho de haber recibido el premio con una comedia. El tema de la separación de comedia y drama en los globos jugó a favor. Y queda la discusión si el lobo si es comedia o es ambas cosas.

    También me parece que Candie no alcanza a clasificar entre los mejores villanos, de hecho Samuel L. Jackson estuvo por encima en Django.

    Me acordé cómo Tina Fey lo presentó: And now, like a supermodel’s vagina, let’s all give a warm welcome to Leonardo DiCaprio,” ja!

    • 28/02/2014 at 10:16

      ¿Será que lo estoy creciendo demasiado?
      Voy a hacer el ejercicio Brando vs. DiCaprio… Seguramente salga perdiendo Brando por lo que es de otra generación y otro tipo de expresiones, imaginarios y formas de comunicarse pero de pronto no. De pronto si. Lo voy a hacer… Apenas termine el ciclo de Bond que me ha tomado más de un año!!!

  5. 28/02/2014 at 11:02

    Jejeje! Si de acuerdo, démosle un tiempito al muchacho para llegar a la plenitud de Brando, va por buen camino.

    Cuándo decía que Landa se le salió de las manos a Tarantino me refería a que esta tan bien actuado y es tan buen personaje, que para poder “darle paso a la justicia y a la historia” el buen Quentin le dió un final al personaje chimbísimo. ¿Realmente hace justicia ese destino que le dió (narrativamente hablando) a tan magno villano? No creo.

    Y vea que a pesar del respeto que le tengo a Tarantino, Django me parece de las más flojitas de él, se le quedaron muchas en el camino.

    Interesante el ciclio Bond, yo no me he visto ni una, pero tengo que hacer la tarea.

    • 28/02/2014 at 11:09

      Bueno es cierto. Ya entendí su punto de Landa en Los Basterdos y tiene razón.
      El desenlace es medio chimbo.

      En lo de Django si sigo en desacuerdo😛

  1. 30/01/2014 at 20:23
  2. 03/02/2014 at 21:24
  3. 09/02/2014 at 19:30
  4. 13/02/2014 at 08:33
  5. 17/02/2014 at 07:34
  6. 22/02/2014 at 09:45
  7. 03/03/2014 at 21:06

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