Archive

Archive for July, 2013

The Wolverine

31/07/2013 2 comments

the-wolverine

El auge de las pelis basadas en comics tiene su razón de ser en la codicia de los estudios cinematográficos que han tratado de explotar los derechos de las editoriales más populares de estas piezas gráficas; obvio desde hace casi un siglo ya, pero sobre todo con los recientes resultados alcanzados por los grandes estudios, se pone en la mira de los productores y directores este tipo de producciones. Sin duda los que mejor han logrado sus metas en taquilla son el triunvirato armado por Marvel Studios/Buena Vista/Disney Pictures por un lado y Warner Brothers/DC Comics por el otro.

Fox, y Sony Pictures, se meten en la pelea al poseer los derechos exclusivos de explotación de una parte importante de estas grandes potencias editoriales del comic, y en parte, son los responsables de que Universos Cinemáticos más grandes no se hayan formado perfectamente aún. Fox poseía hasta finales del año pasado los derechos de los X-Men, Fantastic Four y DareDevil; sus salidas con estas dos últimas sagas no fueron las más exitosas posibles y fueron relegadas en los rincones del estudio -a tal punto que incluso les tocó devolver los derechos de DareDevil a Marvel porque no tuvieron cómo sacar una nueva producción antes de octubre del año pasado-.

Fox ha visto mejores resultados en la explotación del microcosmos de los X-Men, con su primera trilogía pero logró decepcionar una gran parte de la crítica y la fanaticada precisamente con el cierre de la misma -gracias en parte a que Brett Ratner no supo interpretar lo que había construido Bryan Singer-. Luego el estudio intentó desarrollar subproductos de las mini-historias de los grandes favoritos y empezó con Wolverine pero de nuevo Gavin Hood se estrelló y apenas alcanzó un aceptable promedio en taquilla. El británico Matthew Vaughn dirigió X-Men: First Class y conquistó una taquilla similar pero logró lo que no había conseguido Fox hasta ahora, interés de la fanaticada en más piezas por venir.

First Class es sin duda una de las mejores piezas de Fox logradas hasta ahora, incluso por sobre las primeras realizaciones de Singer. Plantea una precuela de la historia, describiendo el origen de la amistad profunda entre Magneto y el Profesor X, tácita en todas las demás tramas que se entrelazan entre ellos y, lo más importante, conectándose con los subproductos ya publicados. Después de First Class, Fox logra una luz de esperanza y se aventura de nuevo con Mark Bomback y Scott Frank en la creación de una nueva historia para Wolverine. En principio, el director encomendado era el súper oscuro realizador Darren Aronofsky pero su agenda se lo impidió; James Mangold asumió entonces la responsabilidad del proyecto y aunque podía lograr el tono independiente esperado, su trayectoria era poco consistente, donde la calidad de sus piezas se sacrifica por el entrenimiento prometido, lo cual de alguna forma era preocupante.

The Wolverine finalmente sorprende con una madurez narrativa y una historia aislada de lo que veníamos viendo como espectadores sin tener que relanzar la franquicia o redefinir sus orígenes. Logan interpretado -ya seis veces- por Hugh Jackman se encuentra oculto y sumergido en los profundos bosques del medio oeste norteamericano, acosado por pesadillas en las que se ve envuelta su culpa por la muerte de Jean Grey (Famke Janssen). Hasta allá, va a buscarlo su destino encarnado en Yukio (Rila Fukushima), una joven espadachín asalariada de Yashida (Haruhiko Yamanouchi), viejo amigo de Nagasaki donde Wolverine salvó su vida; Yashida ha estado en la búsqueda de Logan porque quiere pagar su deuda de honor de esa época. Gracias a que Yukio puede ver el futuro, logra encontrar al Wolverine y transportarlo a Tokio. La acción se centra entonces en Japón, a donde viaja Logan en busca de su amigo; entran en acción samurais, yakusas, ronin, arqueros y espadachines, sin saturar la historia, y sobre todo dando un pulso interesante a otro eslabón de X-Men. Si esta peli es realmente entretenida, cadente y oscura al mando de Mangold, no puedo siquiera imaginar cómo hubiera sido si Aronofsky la hubiera dirigido.

The Wolverine es el único que ha logrado darle redondez a Fox y se ha vuelto su personaje más preciado. En este capítulo se adapta perfectamente a la cultura japonesa y se enriquece con todo su folclor, su música, sus colores, sus paisajes y su arquitectura. Pero la madurez de la pieza también se da del aprendizaje logrado con First Class; The Wolverine trae a colación la detonación nuclear que Estados Unidos propició en Nagasaki, pero no es protagonista, tal cuál como el incidente de Bahía Cochinos en First Class, generando vínculo, credibilidad y congruencia en su propio Universo Cinemático. Hay dos o tres escenas tipo comic que son espectaculares para que le pongan atención; el ataque ninja, el despertar del samurai de adamantio y las flechas en la espalda de Wolverine; estas tres escenas, combinadas con la música original de Marco Beltrami y las cámaras de Ross Emery, logran darle el tono épico a la cinta y pagar la boleta. Igual esperen en sus sillas sentados, hay más historia en los créditos que nos prepara desde ya para Days of Future Past, el tan esperado regreso de Bryan Singer a la franquicia.

Mientras Warner redondea los 3 millardos de dólares desde este auge de los comics en el cine, gracias en parte a la oscuridad que ha venido explotando de historias como Batman (Batman Begins, The Dark Knight, The Dark Knight Rises) y Superman (Man of Steel), Marvel no se queda atrás para nada con una mega cifra de 5 millardos de dólares con siete producciones (Iron Man I, II y III, Thor, Captain America, The Incredible Hulk, The Avengers) y aún quiere más. Contando las taquillas de Fantastic Four, Fox alcanza una respetable cifra de 2.300 millones de dólares con siete producciones y espera que, por primera vez, con The Wolverine puedan sobrepasar la marca de los 500 millones que ninguna de sus producciones ha logrado para soñar con la cifra neta de los 3 millardos, en su portafolio.

Advertisements

Blancanieves

blancanieves

Blancanieves del director español Pablo Berger llega a Colombia gracias a La muestra de Cine Español que la Consejería Cultural de la Embajada de España ha organizado en Bogotá. Berger es un vasco de Bilbao con apenas tres largos en su historial. Blancanieves debe ser su proyecto más preciado porque gracias a él ha sido reconocido en cuanto festival español ha participado, arrasando en los Goya y los Gaudí del año pasado.

Aprovechando la prosperidad que le trajo The Artist, no sólo a su director Michel Hazanavicius, sino al género de época, Berger se adentra en la fábula de Los Hermanos Grimm con una audaz puesta en escena, muda y blanco y negro de Blanca Nieves, adaptada completamente al folclor ibérico.

Con un poco más de fondo, la trama empieza con la historia de amor entre el gran matador de toros Antonio Villalta (Daniel Giménez Cacho) y la doncella Carmen de Triana (Inma Cuesta). La pareja espera el nacimiento de su primogénita, Carmencita (Sofía Oria/Macarena García), pero un toro se atraviesa en su destino y altera completamente los hilos de su suerte. Carmencita nace prematuramente, Carmen muere en el esfuerzo y Don Antonio queda postrado en una silla, triste y discapacitado por la cornada que el infame toro le propició. Una enfermera (Maribel Verdú) de vil accionar se aprovecha de la accidentada familia y relega a Carmencita a las labores del hogar desde muy pequeña edad, cuando incluso su abuela (Ángela Molina) la abandona. La enfermera se hace al puesto de esposa del matador y se convierte en la malvada madrastra del cuento.

Dicen que la versión original de Los Hermanos Grimm fue censurada porque realmente la malvada de la historia era su propia madre que la envidiaba por su belleza. La versión que llega a nosotros se popularizó en Broadway en 1912 en un musical llamado Snow White and the Seven Dwarfs, que después se volvió una cinta muda dirigida por J. Searle Dawley, hasta que por fin pasó por las manos de Walt Disney y se convirtió en el clásico de animación. Berger logra darle una interpretación interesantísima, con todas las florituras flamencas, con un acercamiento a la Tod Browning (Freaks, 1932) para lograr el desenlace del segundo acto y el giro del final que la hace genial.

The Lone Ranger

19/07/2013 1 comment

the-lone_ranger

El Llanero Solitario era una de mis series favoritas de TV cuando era chiquito. En mi Zenith de blanco y negro de 14 pulgadas, disfrutaba una y cada una de las aventuras del enmascarado, no sin antes preguntarme porqué era “solitario” si de todas formas todo el tiempo andaba con Toro, su constante acompañante.

Gore Verbinski es un director que me encanta dentro de la corriente convencional de Hollywood. Es capaz de explorar más allá de si su producto va a ser un éxito taquillero y aventurarse en sus producciones con temáticas fantásticas y súper entretenidas, sin miedo a encasillarse. Últimamente, ha venido haciendo dupla-tripleta con Johnny Depp y Jerry Bruckheimer reviviendo géneros clásicos de piratas (Pirates of the Caribbean 1 y 2), vaqueros (Rango) y ahora repite con la leyenda del Llanero Solitario. Verbinski, sin embargo, tiene una sensibilidad especial en todas sus historias que nos permite conmovernos con humor y gracia. Obviamente, la referencia personal más importante es The Mexican (donde el finado Gandolfini hace uno de sus mejores trabajos) pero también su apuesta es sorprendente en The Weather Man con un detalle de fotografía sensacional.

Mis expectativas eran altas con The Lone Ranger pero lastimosamente no fueron colmadas. En gran parte porque Depp parece repetido en su desempeño como el Capitán Jack Sparrow, aunque es sin lugar a dudas una gran producción y logra traernos la mejor versión del enmascarado que hubiéramos podido tener hoy en día.

Justin Haythe, Ted Elliott y Terry Rossio arman una trama alrededor de Tonto (nombre asignado en inglés para el indio de ascendencia comanche que acompaña al Llanero) donde es, precisamente él, el narrador y héroe de la historia. Gracias a este detalle es que Depp decide involucrarse en el proyecto, en vista que nunca concibió a Tonto como el acompañante o compinche del audaz jinete -que nos pasó, en general, a todos y no necesariamente sólo con El Llanero Solitario sino también con Kato y El Avispón Verde, Watson y Sherlock Holmes o incluso recientemente en Harry Potter con Hermione Granger que se notaba demasiado más preparada que el mismísimo hechicerito).

Al lado de los guionistas, el equipo de Bruckheimer trae al maestro Hans Zimmer propone una sencilla y acompasada partitura original a lo largo de la cinta además de una fabulosa interpretación del tema original de la serie de TV que nos roba un par de escalofríos en escena; el viejo-nuevo conocido Bojan Bazilian en la cinematografía; y al equipo de montaje, James Haygood y Craig Wood, logran componer una narración de retrospectivas y tiempo real combinado con grandes escenas de acción; al lado de Depp, el reparto lo redondea Armie Hammer como el a veces incompetente Llanero Solitario, William Fichtner como un extraordinario antagonista, Tom Wilkinson, Barry Pepper, James Badge Dale y Helena Bonham Carter.

A pesar de que Verbinski es un gran contador de historias, su Lone Ranger entra en una fuerte cadencia casi al descender la tensión del segundo acto, se hace tedioso, en momentos aburrido y largo. El maquillaje de Depp -basado en “I am a Crow“, una obra del artista Kirby Sattler– y las impresionantes tomas de Arches en Utah pagan completamente la boleta.

Monsters University

16/07/2013 6 comments

monsters_university

Monsters University dirigida por Dan Scanlon es una gran decepción en el balance final. Siendo una producción de Pixar no esperamos nada diferente a un gran despliegue técnico de imágenes generadas por computador y una historia amena para grandes y chicos.

Pensando sólo en el primer punto, Monsters University es genial. Los paisajes, las texturas, el diseño de personajes es perfecto para una demostración increíble y sin límites de creatividad. La universidad de los monstruos se plantea como un espacio muy bien conceptualizado con un gran e impresionante campus adecuado para la fábula de los monstruos que ya conocíamos en Monsters Inc.: Mike Wazowski y James P. Sullivan.

A nivel de historia Pixar y Scanlon dan un paso atrás y quieren divertirnos con algo de historia de contexto sobre Mike y Sully. Así es que viajamos en el tiempo cuando Mike es tan sólo un infante y somos testigos de la fascinación, de este extravagante y peculiar niño, por el trabajo de asustador y de cómo de ahí en adelante se vuelve una parte esencial de su destino alcanzar ese sueño. En contraste, Sully tiene el fenotipo perfecto para ser un gran asustador y viene de un gran linaje de atemorizantes monstruos que se han vuelto leyenda en cada rincón de Monstropolis.

Tres puntos se hacen evidentes como errores creativos en la historia de Pixar. El primero, es que no somos fanáticos de la tendencia del estudio de retomar casos de éxito del pasado y volverlos franquicia. Si por algo se ha caracterizado este gran estudio de animación es por el ingenio de sus creaciones, que incluso en algún momento calificamos de atemporales porque podían ser apreciados por todo público en cualquier momento de sus vidas. Retomar temáticas ya visitadas parece exponerle al mundo que esa mágica creatividad se ha acabado. Ahora parece que cambiaron el calificativo y las historias son más anacrónicas que atemporales. Toy Story, Cars -que en principio no fue buena-, ahora Monsters, pronto Finding Dory o una segunda parte de The Incredibles sobresalen como ejemplos de esta tediosa patología dentro de Pixar. Atrás parecen quedarse WALL·E, Up e incluso Brave para que el estudio continúe en esta onda de secuelitis que no le hace ningún bien a su imagen.

El segundo punto es de doble filo. Para la nueva audiencia Monsters University es una gran pieza; monstruos, extravagancia, divertidos personajes y locaciones, chistes escatológicos y retorcidos dentro del esquema monstruoso hacen de alguna forma fresca la experiencia de ver la cinta. -Sin repetirnos demasiado, estas son exactamente las mismas particularidades que hacen a Monsters Inc. una gran historia, lo que hace que el público que creció con la franquicia más que frescura, la experiencia se mezcle con melancolía y añoranza-. Sin embargo, el otro lado de la navaja, que en ningún momento se me hizo evidente sino hasta que fue nombrado por uno de los espectadores, es que resumiendo la historia esa persona habló de “que ahora la historia es sobre los hijos de los monstruos“; me puse a analizar y es cierto, por primera vez Pixar cayó en el error de la obviedad y se saltó referencias que para algunos no fueron tan evidentes. Mike y Sully si parecen los hijos de los héroes de Monsters Inc. y una precuela definitivamente no es tan fácil conceptualmente para algunas personas, por lo que se debieron mostrar un par de ayudas -que en serio nunca aparecieron- para que esto no sucediera. En algún momento se podría argumentar que para eso estuvieron los créditos finales como epílogo de la historia pero si hubo un caso de omisión, la respuesta es que la importancia de esos créditos debió haberse puesto al principio a manera de prólogo.

El tercer punto tiene más relación con el primero. La falta de creatividad de Dan Scanlon, Daniel Gerson, Robert L. Baird como equipo de escritura o la ausencia de criterio del mismo Lasseter como productor ejecutivo genera una historia clásica de los 80’s y revisitada muchísimas veces. La batalla del desválido, del menospreciado o del segregado para sobresalir en un ambiente más popular lo hemos visto en Trading Places con Eddie Murphy y Dan Aykroyd, Porky’s, la genial Back to School de Rodney Dangerfield o casi toda la serie de The National Lampoon’s pero sobre todo Revenge of the Nerds. La historia de Monsters University es calcada en su trama, en sus ritmos y en sus giros de Revenge of the Nerds. Muchas veces hemos hablado del Mito de John Smith y la controversia que esto pudo haber generado en muchas historias de Hollywood (Pocahontas, Dance with Wolves, Avatar) pero ¿cuándo habíamos tenido que recurrir a una controversia de este estilo dentro de Pixar?

Personalmente no pude apreciar muy bien el desempeño del gran reparto (Billy Crystal, John Goodman, Steve Buscemi, Helen Mirren, Sean Hayes, Charlie Day, Alfred Molina, Nathan Fillion, Bobby Moynihan, Dave Foley) porque fui acompañado de niños y tocaba verla doblada al español. Lo bueno es que por primera vez me pude fijar en los referentes a otras pelis de Pixar y me topé con la pelotica de Toy Story, seguramente puede haber habido muchísimos más referentes pero de todas formas hay que tener el ojo demasiado afinado para verlas todas. La cinta repetimos más allá del éxito como pieza tecnológica que es, logró atraer a una nueva generación y divertir a la que creció con la original doce años atrás pero no deja muy bien parada a Pixar en un futuro incierto sobre su capacidad de superarse, mejorarse y renovarse.

Pacific Rim

12/07/2013 3 comments

pacific-rim

Hollywood lanza su quinta gran apuesta este verano. Ya pasaron por nuestras carteleras Iron Man 3, Star Trek: Into Darkness, Man of Steel, Fast & Furious 6 y ahora Pacific Rim del mexicano Guillermo del Toro. Hacemos de todas formas mención de honor a World War Z porque sin ser una de las favoritas logró sorprendernos gratamente e interesarnos en la novela de Max Brooks.

Pacific Rim es una apuesta actualizada de Del Toro para traernos, con grandes efectos logrados por computador, una peli de explotación de monstruos y destrucción masiva típica de la década de los 50’s. La lista de estas cintas es absurdamente larga y puede comenzar incluso con The Lost World de 1925 o King Kong de 1933 pero de las que verdaderamente estamos hablando son 20,000 Leagues Under the Sea, las de Gill-Man (Creature From The Black Lagoon, Revenge of the Creature, The Creature Walks Among Us) las de Godzilla (Godzilla, Godzilla Raids Again, King Kong vs. Godzilla, Ghidorah, the Three-Headed Monster), Attack of the 50 Foot Woman, The Black Scorpion, The Deadly Mantis o The 7th Voyage of Sinbad. Todo este listado se puede extraer del documental American Grindhouse y del portafolio recientemente revisado del finado Ray Harryhausen.

Si por algo puede sobresalir Pacific Rim es por sus efectos especiales. Un gran despliegue de trucos para demostrar la monstruosidad de los “Kaijus“, gigantes genéticamente alterados cuya misión es destruir la humanidad, así como los “Jäger” (ó “Jaegers“) respuesta robótica de la humanidad frente a esta amenaza. Harryhausen toma valor en esta entrada precisamente gracias a la creación de los efectos especiales mágicos y de alocada vanguardia en esas pelis de los 50’s. Del Toro al igual que Harryhausen nos encanta con un estudio minucioso de las proporciones de estas batallas colosales y logra convencernos de la posibilidad de cada una de ellas. Lástima que no hubo encuentros de día para lograr evaluar con mejor ojo todos los detalles envueltos.

La cinta, ejemplar de la serie B, no ofrece mucho más que diversión, entretenimiento y estridencia. Veremos si al final en los Oscar del próximo año logra, sin embargo, reconocimientos en las categorías técnicas. Es imposible no compararla con Evangelion -serie animada japonesa- y descalificarla por los vacios conceptuales que ofrece en el manejo de los “drifters” sobre los robots. Creerse realmente el manejo de la bestia a través de una dupla es verdaderamente complicado, incluso más que entender a Charlie Day como científico, tenedor del último bastión de esperanza para la humanidad.

Nota persona. Recomiendo revisar todas las versiones de afiches promocionales de esta pieza. Como la de Mondo no-oficial que abre esta entrada.

pacific_rim_ver25

Objectified

objectified

Objectified es la tercera pieza que veo del excelente documentalista Gary Hustwit. La primera fue Helvetica (2007), la segunda fue Urbanized (2011) pero no tuvieron un orden cronológico sino más bien las fui observando a medida que Netflix me las iba sugiriendo. Tal vez, estudiando la tripleta completa este es el documental que menos me gustó, de pronto porque se hace evidente un arquetipo de estructura en la forma de narrar de Hustwit, de pronto porque es el que más está a favor del consumismo -así haya un cierre apuntando a la sotenibilidad, el reciclaje y el diseño verde- o de pronto porque me dió rabia que como diseñador gráfico fuéramos reducidos en una pieza (Helvetica) a sólo una fuente tipográfica, mientras Objectified abordó del diseño industrial toda la línea de producción de objetos de consumo y Urbanized, siendo el más reciente, abordó temas más humanos y de compromisos más trascendentales para resolver estructuras de habitabilidad en la ciudad.

La pieza me recordó mi primera clase de química inorgánica con Marcela -mi profesora de Química en el colegio-, que emocionada nos decía que la gran transformación de esa ciencia se dió con el descubrimiento de los polímeros. Objectified empieza con una máquina aspirando polímeros, al parecer termoformables, y gracias a la presión y/o a la elevación de la temperatura se logra una base que según su uso puede ser un florero, un recipiente de cocina o una cobertura en un aparato electrónico. Todo para introducir el tema de la producción industrial, con el objeto como eje de crecimiento económico y de estandarización progresista.

Hustwit de nuevo recurre a varias personalidades de esta rama del diseño de Francia, Holanda, Estados Unidos y Japón; y aunque sus puntos de vista son bien interesantes, casi siempre recurrió a las mismas nacionalidades en el pasado, lo cual niega de facto toda la creación, pensamientos, reflexión y logros hispanoamericanos, africanos y asiáticos en estos campos. Hay varios puntos de vista resaltables; por ejemplo el de Naoto Fukasawa que afirma que el diseño debe ser sencillo y no comunicar demasiada sensibilidad del poeta que lo diseñó porque eso incomoda al usuario final; también es interesante la apreciación de Dieter Rams, que por primera vez en toda la pieza habla del diseño como multidisciplina, para anotar la absurda y eterna paradoja ética del acto de diseñar para crear cosas que no funcionan y así seguir diseñando – Rams además nos deja un listado de dogmas que definen un buen diseño, o bien para analizarlo o bien para ir en contra-; y no podía faltar Karim Rashid -que si antes no me entraba ahora si que me cae mal- con su pensamiento de que el tema de la sostenibilidad es en si absurdo.

Se puede concluir que a nivel de campo, el diseño industrial le lleva años y años de ventaja al gráfico. El diseño industrial logró diferenciar un objeto de otro para ser mejor apreciado, incrementar su valor, su costo y darle cierto estatu que al final es un reconocimiento para los que ejercen esa carrera. Aunque la tendencia filosófica de que el diseño por ser bueno no debe costar más, gracias en gran medida a todo el movimiento nórdico (IKEA, H&M), japonés (MIJO) o los mismos estadounidenses (Smart, IDEO, Express), en el diseño gráfico aún no se ha llegado ni siquiera al punto de reconocimiento. El gráfico es mientras produce y si es un buen artesano su categoría se alza. Aún no definimos el buen gráfico que sobresale por la funcionalidad, la sostenibilidad y el buen criterio de sus productos.

World War Z

10/07/2013 1 comment

World-War-Z

Lo primero que toca entender de World War Z es que está basada en la homónima «novela pulp» de Max Brooks. Una historia, que como él mismo lo explica en American Grindhouse, trata del miedo que sintió al experimentarse hipotéticamente en un apocalipsis zombi. Brooks escribió la novela como manual de preparación para una hecatombe de proporciones mundiales y su libro, al igual que el de otros artistas pulp contemporáneos como Seth Grahame-Smith o John Landis, se volvió una pieza de culto importante en nuestra cultura popular.

La cinta viene precedida de una serie de malas críticas producto del apasionamiento propio del fanático que ve como maltratan sus ídolos sea cual fuere la propuesta. Lo segundo es que la producción anunció un retraso debido a la necesidad de refilmar escenas completas en algunas locaciones europeas, lo que significaba que el equipo entero, el reparto y el director asistieran pero se filtró que Forster no iba a participar en esas tomas porque quería seguir trabajando en el montaje y posproducción del resto de la pieza; la acción del alemán fue considerada como desobligante y se inventaron rumores sobre su verdadero ánimo frente a la cinta, lo cual puso a trabajar fuertemente a la gente de prensa de Paramount para lograr desviar la atención y tratar de salvar la taquilla de la peli.

Marc Forster es un gran director y es variado en su portafolio. Podemos disfrutar un drama visceral como Monster’s Ball, un melodrama romántico con Finding Neverland o una muy buena comedia romántica con Stranger Than Fiction. Tal vez la que menos me ha gustado es Quantum of Solace pero debo reconocer que la he visto un par de veces más y ha mejorado muchísimo incluso comparándola de nuevo con Casino Royale. Machine Gun Preacher fue su última peli -los que la vimos nos tocó por MovieCity– y es una biopic sobre Sam Childers un pastor originario de Pensilvania que creó una iglesia en el sur del Sudán para rescatar niños en el fuego cruzado de su guerra y cuando se vió maniatado se alzó en armas para contrarrestar las fuerzas del LRA, lideradas por Joseph Kony; la verdad muy promedio y muy chovinista.

Lo que si sabemos de Forster, como vemos, es que está bien comprometido con Hollywood y su establecimiento. Sus piezas rondan lo comercial pero, en general, son destacadas con buen promedio.

World War Z, protagonizada por Brad Pitt, nada en contra de la corriente para salvarse de su negativo lastre. Administra expectativas bajas y sorprende gratamente en el desarrollo de su trama. Pitt encarna a un exfuncionario de la ONU que sin mayor contexto decidió renunciar a su puesto porque estaba afectando la relación con su familia (su esposa Mireille Enos y su par de hijas). Pudo haber sido peligros directos contra su persona, excesos y adicciones al trabajo o ataques a su psique por lo presenciado en el campo, pero sea lo que sea a lo que dedicase su tiempo sabemos que estaba en el terreno de la investigación y que era muy bueno en ello, tanto que en el brote de la infección el gobierno de los Estados Unidos decide a dedo, de entre sus más de trescientos millones de habitantes, seleccionar quién puede y quién no puede habitar el portaaviones que guía la nueva estrategia en contra de los infectados. Pitt y su familia son uno de los elegidos.

La historia brota en acción casi que desde el minuto 5. Es divertido saber cómo se van a nombrar los muertos-vivientes en cada una de las piezas del género y cómo se van a comportar porque eso define su clasificación; generalmente los más creativos en estos pequeños detalles tienen un punto a favor; en World War Z había varios nombres pero el que más se me quedó grabado es el de los «zekes» en el reducto japonés.

Como en casi toda la cosmogonía zombi no se sabe cómo explota la epidemia pero cuando lo hace es agresiva y voraz. En muchos ejemplos del cine hay contaminación a través de la sangre, en este caso es una combinación rápida entre mordida y saliva porque al parecer el agente sanguíneo no lo transmitía o por lo menos no con la efervescencia en que lo hace la mecánica tarascada. World War Z no es una pieza de terror como tal, pertenece al subgénero de zombis y en particular al de «los rápidos» -en este caso a los muy rápidos-; tienen periodos de hibernación en su ayuno y son súper sensibles a las alteraciones auditivas. La peli se puede catalogar como un thriller de acción con un planteamiento y desarrollo consistentes donde la infección de este patógeno es increíblemente devastadora, fulminate y voraz. Las dimensiones de esta nueva guerra son mundiales y recuerden que zeta significa zombi 😉

%d bloggers like this: