Archive

Archive for July, 2012

No Impact Man: The Documentary

Hace rato no hacíamos referencia a un documental. Este formato extraño que trata de extraer momentos reales basados en una hipótesis de su realizador. Lo primero que debiera decirse de este documental es que Colin Beavan, protagonista del filme, no es un hombre tratando de demostrar cuánto tiempo puede sobrevivir sin afectar el medio ambiente. Él y su familia (Michelle Beavan y su hija Isabella Beavan) se comprometen a reajustar sus vidas conscientes de lo mal que está el mundo afuera.

Colin Beavan es escritor y bloggero. Autor del libro No Impact Man donde averigua y explora todos los daños que le causamos al medio ambiente a través del uso indiscriminado de la tecnología, la cultura del consumismo excesivo y nuestros propios comportamientos. La apuesta de Laura Gabbert y Justin Scheinen en este documental es poner en práctica todo lo aprendido a través de tres fases súper agresivas, que envuelven a su familia en un plan de adaptación, concientización y campaña.

Hay muchos lados atractivos en la cinta. Por un lado, es interesante irse enterando qué podría afectar al medio ambiente dentro de nuestra cotidianidad y cómo podría uno desconectarse de todo –Beavan por lo menos demuestra que si se puede-. La situación al principio es alegre, «hippie» incluso, pero se va tornando compulsiva y provocadora. Compulsiva porque este experimento empieza a erosionar la relación con Michelle y provocadora porque los periodistas y ambientalistas socavan la autoconfianza del proyecto con críticas y malinterpretaciones de los objetivos del proyecto. Los que de alguna forma consideramos cultos, como por ejemplo el New York Times, trivializan la situación de un experimento de reajuste social con títulos clichés o perspectivas completamente desfasadas.

La otra cara de la moneda es ver a Michelle sufriendo la paradoja de su vida, tratando con un ambientalista extremo en su casa, que está en contra del consumismo americano y sin embargo ser adicta a la TV, tener una columna en el Business Week Magazine y no poder abandonar su café cuadruple en Starbucks.

Es sugestivo y a la vez no es conductista. Ofrece muchos puntos de vista, varias caras de la misma moneda. Expone la fragilidad de la mentalidad norteamericana frente al consumismo -tornándose a la defensiva cuando sienten que embisten su libertad como sociedad- y los brotes de pensamiento que a pesar de todas las trabas, pelean por restablecer los negocios locales, los alimentos orgánicos y la comida sana. Hay varios puntos que nos ponen a pensar como espectadores, el más grato sin duda, es que gracias a Isabella, uno se puede divertir fácil en una campaña de ambientalismo extremo y sobrevivir a ello. Lo que pasa es que también queda muy claro que requiere mucho tiempo, y ese tiempo -aunque el documental está situado en Brooklyn– no es viable para todo el mundo en todas las ciudades, sin el apoyo que tuvo Beavan para hacerlo. Es más una vida de campo más frugal y con tiempo para hacer una comida de dos horas todos los días, ir al mercado diariamente por dos o más horas, desplazarse de extremo a extremo buscando los productos necesarios para sobrevivir y mantenerse, etc. El cambio en la persona de Michelle es alentador y la demostración que unidos se pueden hacer muchas cosas es también importante.

Advertisements

Sanandresito

30/07/2012 4 comments

Aunque ha habido varios avances en el cine nacional colombiano, no deja de ser muy irregular. Nos emocionamos cuando en cartelera hay producciones como La cara oculta, Silencio en El Paraíso, La vida Era en serio o incluso Apaporis que sin ser realmente malas intentan proponer suspenso, docu-drama, comedia o documental. En algunas piezas se siente la falta de presupuesto pero por lo menos se hacen explícitas las buenas intensiones a nivel de dirección, fotografía o partitura. Digamos eso sí que las malas actuaciones son generalizadas y que muy pocas sobresalen ahí.

La verdad no veníamos tan mal, El Páramo fue una excelente apuesta a un verdadero thriller de suspenso y salió laureada en Guadalajara, Todos Tus Muertos logró mejor fotografía en Sundance, o Saluda al diablo de mi parte un gran thriller de acción que incluso estuvo a punto de representar a Colombia en los Oscar de este año. En ese sesgado balance el cine colombiano tenía indicios de grandes proyecciones y su promedio era bastante alentador.

Pero cuando en cartelera se empiezan a acabar las opciones e ir a ver cine nacional debería ser una alternativa viable, se topa uno con Sanandresito de Alessandro Angulo que no lo es. Recordé que Jörg Hiller era buen libretista y sin muchas más defensas me dejé llevar a ver esta cinta. Hace muchos años dejé de ver TV nacional cansado de la ramplonería y la chabacanería fortuita, Sanandresito no es más que eso. Una historia muy mal dirigida, que para sorpresa mía los únicos destacados eran Andrés Parra (La pasión de Gabriel, Satanás) y Jimmy Vásquez (La vida Era en serio).

No vale la pena despotricar por despotricar sin mucho que se pueda construir alrededor. Angulo se estrelló durísimo en su primera salida y la expereincia de Hiller en el guión o el buen desempeño de Parra y Vásquez en el reparto no lo ayudaron. Mi filosofía es que ya entrado en gastos uno debe relajarse y disfrutar. Al final me reí una que otra vez pero están muy equivocados las productoras colombianas si piensan que eso es hacer comedia o cine.

Sundance 2012

29/07/2012 10 comments

por Diego Taborda

Me vuelve a pasar. Revisaba el blog y por ningún lado aparecían los ganadores del Sundance 2012, no se en qué momento pierdo el rumbo pero tengo muy presente El Festival y se me desaparece como por arte de magia. Este año tampoco he hecho el resumen de La Berlinale, lo cual me deja aún en aprietos. El año pasado celebramos el premio de cinematografía para un drama del mundo para el colombiano Diego F. Jiménez (Todos Tus Muertos), este año las alegrías son por Chile por mejor dirección de un drama del mundo para Violeta se Fue a Los Cielos de Andrés Wood y mejor guión del mundo para Young & Wild de Marialy Rivas. Lo verdaderamente triste del tema es que la urgencia termina perjudicándonos a todos porque aunque a continuación nombre los ganadores, desaparecen de la lista los nominados que a veces resultan ser tanto o más interesantes que los mismos ganadores.

  • Grand Jury Prize: Documentary
    The House I Live In dirigido por Eugene Jarecki
  • Grand Jury Prize: Dramatic
    Beasts of the Southern Wild dirigido por Benh Zeitlin
  • World Cinema Jury Prize: Documentary
    The Law in These Parts dirigido por Ra’anan Alexandrowicz (Israel)
  • World Cinema Jury Prize: Dramatic
    Violeta se Fue a Los Cielos ( Violeta Went to Heaven ) dirigido por Andrés Wood (Chile)
  • Audience Award: Documentary
    The Invisible War dirigido por Kirby Dick
  • Audience Award: Dramatic
    The Surrogate dirigido por Ben Lewin
  • World Cinema Audience Award: Documentary
    Searching for Sugar Man dirigido por Malik Bendjelloul (Suecia/Reino Unido)
  • World Cinema Audience Award: Dramatic
    Valley of Saints dirigido por Musa Syeed (India/Estados Unidos)
  • Best of NEXT! Audience Award
    Sleepwalk With Me dirigido por Mike Birbiglia
  • Directing Award: Documentary
    The Queen of Versailles dirigido por Lauren Greenfield
  • Directing Award: Dramatic
    Middle Of Nowhere dirigido por Ava DuVernay
  • World Cinema Directing Award: Documentary
    5 Broken Cameras dirigido por Emad Burnat y Guy Davidi (Palestina/Israel/Francia)
  • World Cinema Directing Award: Dramatic
    Teddy Bear dirigido por Mads Matthiesen (Dinamarca)
  • Waldo Salt Screenwriting Award
    Safety Not Guaranteed escrita por Derek Connolly
  • World Cinema Screenwriting Award
    Young & Wild escrita por Marialy Rivas, Camila Gutiérrez, Pedro Peirano y Sebastián Sepúlveda (Chile)
  • Excellence in Cinematography Award: Documentary
    Chasing Ice cinematografía por Jeff Orlowski
  • Excellence in Cinematography Award: Dramatic
    Beasts of the Southern Wild cinematografía por Ben Richardson
  • World Cinema Cinematography Award: Documentary
    Putin’s Kiss cinematografía por Lars Skree (Dinamarca)
  • World Cinema Cinematography Award: Dramatic
    My Brother the Devil cinematografía por David Raedeker (Reino Unido)
  • Documentary Special Jury Prize for an Agent of Change
    Love Free or Die dirigido por Macky Alston
  • Documentary Special Jury Prize for Spirit of Defiance
    Ai Weiwei: Never Sorry dirigido por Alison Klayman (Estados Unidos/China)
  • Dramatic Special Jury Prize for Excellence in Independent Film Producing
    Andrea Sperling por Smashed y Jonathan Schwartz por Nobody Walks
  • Dramatic Special Jury Prize for Ensemble Acting
    The Surrogate dirigido por Ben Lewin con la participación de John Hawkes, Helen Hunt y William H. Macy
  • World Cinema Dramatic Special Jury Prize for Artistic Vision
    Can dirigido por Rasit Celikezer (Turquía)
  • World Cinema Documentary Special Jury Prize for its Celebration of the Artistic Spirit
    Searching for Sugar Man dirigido por Malik Bendjelloul (Suecia/Reino Unido)

The Dark Knight Rises

27/07/2012 13 comments

He tomado una decisión, creo que bastante sensata y es desarrollar esta entrada en dos partes. La primera parte (esta) libre de revelaciones de contenido fundamental después de haber asistido a la premier y una segunda más completa después de revisitarla en IMAX… No hay nada que hacer, la gente que tuvo el privilegio de ver esta primera experiencia en el formato original debió tener un resultado diferente -en mis adentros yo sólo lograba imaginarme que esta escena o esta otra se debieron sentir maravillosos en esa pantalla, con ese sonido y con ese poder de proyección-.

The Dark Knight Rises es una buena peli, es la culminación esperada del gran director y sin duda un broche de oro para toda una saga que es sobresaliente desde cualquier punto de vista sobre cualquier peli basada en un comic.

La continuidad del reparto, de la historia, de todos los personajes dan una coherencia inigualable y demuestra las capacidades de Nolan como director de proyectos macros, no sólo de episodios, un gran universo fértil para que el cine-comic continúe -y por lo mismo, me llena de mucha emoción el proyecto de Man of Steel al lado de Zack Snyder, donde Nolan es productor. En The Dark Knight Rises se siente la frescura y tranquilidad cuando se sienta a escribir con su hermano Jonathan o con Daniel S. Goyer aunque me queda el regusto de que en algunas partes muy importantes hubo interferencia del estudio para el desarrollo de la historia. La pieza tiene una duración de dos horas y cuarenta minutos pero el ritmo infringido por Nolan y su equipo no es para nada adormecedor o aburrido, por el contrario, es pausado para tomarse el tiempo necesario para exponer sus ideas sin presión y con la misma naturalidad que la historia requería. No hay afanes pero no me considero fanático de los epílogos ni en las obras literarias y tampoco me ha ido muy bien con las cinematográficas (recordemos Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2). Esta no es la excepción.

Lo más fascinante es ser espectadores de una visión artística como ninguna otra de un comic y tener la conciencia de que, en cierta forma, estos súper héroes o estos villanos son hombres de carne y hueso, que estamos preparados para ese filtro que nos propuso el realizador y que estemos tan emocionados o tan inmersos en la historia que todo es posible. Haciendo un balance de las tres partes mi villano favorito es el Dr. Jonathan Crane interpretado por Cillian Murphy. Crane da lineamiento, cohesión y algo de humor en las tres paradas. Bane es un gran personaje y Tom Hardy lo hace muy bien, aplicando el mismo filtro de la visión de Nolan. Los esfuerzos que debió haber hecho el actor para parecer este gran monstruo y las cámaras de Wally Pfister, director de cinematografía, hacen que el personaje inflija escalofríos y pánico. Debo decir que no me gustó la voz pero pudo haber sido porque había escuchado que el año pasado, cuando Christopher Nolan desarrolló el corto-avance de seis minutos para MI3, la voz de Bane era ininteligible y que no podía refilmar todas las escenas entonces la decidió modificarla en posproducción; bueno, siento que hablando de la naturalidad y realidad de los personajes se siente forzada y ficticia.

Las comparaciones son odiosas pero el mismo título de las piezas lo propende pero lo haremos en la segunda parte de esta entrada donde también discutiremos más profundamente el tema de la cinematografía, la excelente factura del maestro Hans Zimmer, el balance de todo el reparto, la historia de Batman y un balance más profundo de las tres partes.

50/50

50/50 es el final de la ópera prima del joven neoyorquino Jonathan Levine. Levine acostumbra a ser el escritor-director de sus pelis, en esta ocasión le cedió el guión a Will Reiser, un reluciente productor de programas de TV, más que todo comedias y que en este segundo intento como escritor logra sacarla del estadio al lograr ganar Spirit como mejor primer guión y nominación como mejor guión original en el Gremio de Escritores (WGA). La cinta además estuvo nominada como mejor peli en los mismos Spirit y en Los Globo de Oro, además de nominar a Joseph Gordon-Levitt como mejor actor en una comedia o musical.

Gordon-Levitt interpreta en esta tragicomedia a Adam un diagnosticado de cáncer y su lucha a través de la enfermedad. No es una peli fácil porque tratan de mostrar la experiencia lo más visceral posible sin embargo no deja de ser sensiblera y en algunos pedazos lastimera, muy lejos de lo que podría ser una cinta de Michael Gross o Meredith Baxter-Birney, pero con la apuesta a que uno en momentos de vulnerabilidad puede llegar a experimentar muchas sensaciones, incluidas las rabias, las negaciones o la sensiblería misma.

Me gusta el papel -de siempre- de Seth Rogen porque es el amigo que está ciento por ciento con Adam, un amigo que lo apoya en los malos momentos, que se divierte y que lo quiere honestamente. Es la parte que no impide que se vaya a los extremos sin tener que dar discursos de superación personal, tan sólo un poco de marihuana. Ese papel es la metáfora del diablo bueno y el diablo malo, la conciencia yendo de un lado al otro, la otra mitad de Adam que lo protege de las malas personas y le permite relajarse con las buenas. El reparto lo complementan Anjelica Huston, Anna Kendrick en los papeles estereotipados de siempre y Bryce Dallas Howard en un rol pequeño pero súper difícil de afrontar. Las tres superaron el reto con suficiencia y se logra una alquimia interesante cuando se combinan con Rogen y Gordon-Levitt.

Es muy posible que esta peli logre llegar en algún momento a nuestras carteleras, seguramente tocará estar muy pendiente de las teatros alternativos e independientes porque no le harán demasiado revuelo pero les aseguro que en una sala la hubiera podido apreciar más incluso desatarme en lágrimas o algo por el estilo. Y esto gracias a que la música original y la ambientación con la banda sonora está muy bien pensada –Yellow Ledbetter de Pearl Jam en los créditos finales es sencillamente desgarrador-.

We Need to Talk About Kevin

24/07/2012 11 comments

Pensaba que la crítica era un tanto descuidada cuando afirmaban que We Need to Talk About Kevin proponía la mejor actuación de Tilda Swinton y me ponía a pensar si realmente era posible superar Io sono l’amore, Michael Clayton o Broken Flowers. Personalmente, Swinton logra su máximo desempeño en Io sono l’amore pero esta cinta le puede hacer un buen contrapeso y por suma de elementos estructurales incluso ser tan interesante.

We Need to Talk About Kevin está basada en la novela del mismo nombre de Lionel Shriver. Lynne Ramsay es una joven realizadora escocesa que nos trae su interpretación proponiendo un frenético juego de tiempo para presentarnos la vida de Eva Khatchadourian (Tilda Swinton). Eva es una mujer exitosa, podríamos aducir que una especie de corresponsal, de pronto uno de esos viajeros que vemos en los canales de turismo que viajan y viajan para dar sus recomendaciones sobre Buñol, Rangún o París, uno de esos viajeros que tanto envidiamos y odiamos por tener el trabajo perfecto. Eva es neoyorquina, sofisticada, cosmopolita y aventurera. Su pasión por los viajes se ve truncado súbitamente por un embarazo no deseado y comienza su pesadilla. Sus calidades como madre la frustran, su incapacidad para calmar a su hijo la desconcierta y la falta de comprensión la llenan de un profundo vacío. De repente, todos los juegos de Ramsey se vuelven reflexiones de Eva sobre su pasado y de cómo ella tenía arreglada su vida en una realidad superflua pero feliz.

El producto de esa insatisfacción, de esa incapacidad y de esas frustraciones es un niño desenfrenado, desatado y sádico. Un niño llamado Kevin que fue capaz de leer a su mamá desde los dos años, manipularla a los ocho y envilecerse a sus dieciséis. We Need to Talk About Kevin es la historia de este niño en particular y la lucha de su madre para sobrevivirlo. Hay varios temas geniales en la pieza de Ramsay sin embargo antes de discutirlos a fondo, me gustaría dejar claro que no estoy muy de acuerdo en el regusto que deja la cinta al esclarecer la culpa de esta mujer por haberse extasiado en su juventud y sentirse orgullosa de su éxito. Una culpa judeo-cristiana que ataca los instintos naturales de los seres humanos por el placer y su búsqueda en el hedonismo. Muchos de los grandes traumas de la intelectualidad moderna se debieron a la asunción de estos dogmas y duramos mucho tiempo en nuestra contemporaneidad tratando de superarlos.

Esta vez el desempeño de Swinton no se ve afectado por el resultado directo de su actuación, al igual que The Iron Lady, el maquillaje y vestuario de la protagonista, más que acompañar, complementan un excelso ejercicio histriónico. Tilda Swinton es un mosntruo, es un monstruo de la misma especie de Michael Fassbender, en esta peli no sólo es diferente a todas sus presentaciones diferentes sino que cronológicamente es una mujer fragmentada y cada una de sus épocas tiene una apariencia y un comportamiento diferente. Por su lado, John C. Reilly lo hace bien pero no me convence como esposo de esta gran mujer -mismas deficiencias simpáticas que le sentí en Carnage-, sin embargo se siente como un padre relajado, llevadero, empático. Mi punto sobre la culpa se empieza a sentir aquí mismo, cuando Eva no es la única responsable del desenfreno de Kevin, el ausentismo del padre es un claro agravante en la educación de un niño, tratar ser el amigo y no la figura paterna, desafían la mente de un niño y le tergiversan su sentido de lo correcto y lo incorrecto.

Hasta ahora impecable Ramsay en su tesis y en el empoderamiento de su proyecto. Ahora bien, uno pensaría que hasta aquí el director de reparto -el grandioso y veterano Billy Hopkins– ya logró sus objetivos. Pues no. Su mayor logro no fue escoger a Tilda Swinton, su agudeza y destreza se ve reflejada en la escogencia de los tres actores para los tres momentos de Kevin: A los dos años (Rock Duer), a los ocho (Jasper Newell) y a los dieciséis (Ezra Miller). Si hablamos de Tilda Swinton, definitivamente hay que hablar de esta joven promesa llamada Ezra Miller. Lynne Ramsay hace un excelente trabajo dirigiendo a sus actores y el perfil retorcido de Kevin se nota en el niño de ocho años y en el trabajo de Miller absorbiéndolo y entendiéndolo perfectamente. Pero igual uno queda boquiabierto frente a este Damian contemporáneo. Frío, calculador, psicótico, simpático, retorcido, todos las facetas de Kevin logradas con absoluta exquisitez.

Si aún no están convencidos de irla a ver en cine, si después de decirles que su partitura es delirante (Jonny Greenwood), que su montaje es obra de la más fina artesanía (Joe Bini) de pronto se convenzan de que ganó mejor actriz en los European, resonó en los Globo de Oro, en el Gremio de Actores, en los BAFTA’s de este año, Ramsay ganó mejor dirección en los British Independent y en Cannes concursó por la Palma de Oro pero la tenía muy dura compitiendo con Terrence Malick, Nicolas Winding Refn y Lars von Trier.

Nota personal. Se habrán dado cuenta que no nombré el trabajo de Seamus McGarvey director de fotografía y responsable de la cinematografía de esta peli. Pues resulta que lo dejo al final como un apartado personal para compartirles el ejercicio que hice con su, también sobresaliente, labor. Resulta que el color rojo tiene una significancia muy fuerte en la pieza. Rojo es el momento de pasión, de locura, de añoranza de Eva. También implica la manipulación, la sevicia, la mezquindad, la crueldad, la maldad. Cuando es joven y está en la tomatina de Buñol, el color está presente, la toma cenital y la sensación de la gente apretujada da una sensación de asfixia, de sexualidad, de gozo, de felicidad absoluta, de éxtasis; cuando Eva se resiente de su maternidad viste de rojo, se alimenta de rojo, bebe rojo; y cuando ella ha sobrevivido los eventos con Kevin, es atacada de muchas rojas maneras. Esto me puso a pensar en los momentos en los que el rojo está presente e hice la siguiente lista:

  1. Tomatina de Buñol, Valencia
  2. Reloj desenfocado e intermitente que nombra las 12:00
  3. El mismo reloj que ahora enfocado anuncia las 12:01
  4. El atentado contra su casa es con pintura roja
  5. La mermelada del sanduche de Kevin
  6. La salsa de tomate sobre los huevos revueltos con cáscaras
  7. El vestido rojo de navidad cuando por fin vuelve a sonreír
  8. El vino rojo
  9. El fondo de sopas de tomate L. Ramsay’s alegoría a las sopas Campbell’s pero renombradas con el nombre de la realizadora
  10. La sangre del hamster en las manos de Eva
  11. La pintura en las manos de Eva cuando limpia su casa
  12. Camiseta roja del niño de dos años cuando van a ir al pediatra para revisar si es autista
  13. Las sillas de la agencia de viajes donde va a pedir trabajo Eva
  14. La pelota con la que intenta jugar Eva con Kevin cuando este tiene dos años
  15. La camiseta del papá cuando está jugando video-juegos con Kevin -dicha camiseta no es completamente roja, es de rayas rojas y blancas, sólo los resortes son completamente rojos-
  16. El primer arco que recibió Kevin como regalo
  17. El vestido de Eva cuando está con el padre aguardando por el diagnóstico de su hija

Espero con esta nota no haber revelado mucho contenido dentro de la peli pero al igual que el tiempo, es un error tratar de reconectarlo en orden cronológico. La desesperación de Eva conllevan a la constante reformulación de su psiquis y ese ejercicio al desorden mental de su historia. Puede que a uno le cuenten el final de esta cinta pero eso no afecta ni la sensación ni la racionalización de la misma.

Brave

23/07/2012 10 comments

La semana pasada escuchamos que Andrew Stanton después de su fracaso taquillero de John Carter vuelve a Pixar muy posiblemente a dirigir la segunda parte de Finding Nemo. Viniendo de la tercera parte de Toy Story, la anunciada segunda parte de Monsters, Inc., la desastrosa salida de Cars 2 y ahora Finding Nemo 2 pensaría uno que la creatividad y chispa de las producciones originales de la compañía se está agotando y tienen una “secuelitis” crónica que termina por desinteresarnos -hay incluso un rumor de Toy Story 4-.

Al lado de esta contingencia, aparece este año una cinta como Brave dirigida por Mark Andrews y Brenda Chapman que revive las esperanzas de que la compañía que no sólo fue punta de lanza en la tecnología sino también en las historias animadas que tocan esas fibras de nuestra más pura sensibilidad, que son anacrónicas y no pasan de moda aún no está acabada.

Brave es la historia de Merida (Kelly Macdonald), una niña escocesa que vive bajo las tradiciones de su clan del cual su padre es rey (Billy Connolly). Su educación es encargada a su madre (Emma Thompson) quien le indica como vestir, como comportarse, como pensar. Su personalidad es una mezcla de agudeza, vivacidad y energía desenfrenada. Mientras sus tres hermanitos son exhortados a sacarle jugo a estos tres factores, Merida tiene que obedecer a su madre quien la califica y/o reprueba. Hasta aquí nos dejó ver el corto, en la cinta la historia se vuelve oscura y por un deseo mal pedido por parte de Merida peligra la vida de su madre, sus hermanitos y el equilibrio del reino.

Comparada con Up, WALL·E y Ratatouille maneja un buen promedio de acción, entretenimiento y es impecable en la historia. Tal vez el ritmo se cae un poco cuando ella y el oso buscan el fuego fatuo pero justo en esos momentos hay instantes de físico terror cuando la consciencia del oso se torna instintiva y predadora. El espectador disfruta mucho la historia, los chistes, la gracia y el desarrollo como en la mayoría de pelis de Pixar, esta tiene un plus adicional y es lo hermoso de la ambientación con música gaélica. Por mi lado, además me emocioné con los pelos de todos los personajes. El rojizo marchito del rey Fergus, el elástico y vital de Merida, los incandescentes y llenos de bucles de los hermanitos, la crin sedosa del caballo, el lomo plateado del oso y todos los demás genéricos en la reunión de clanes.

Si pueden seguir haciendo este tipo de historias, ¿por qué empantanarse en secuelas que pueden ser entretenidas pero opacan el universo creativo de Pixar?

%d bloggers like this: