Adaptation


Adaptation de Spike Jonze de 2002 es una de esas pelis que se hace clásico inmediatamente sale a cartelera, es lo que algunos llaman clásico espontáneo. Tan buena peli y sin embargo tan mal tratada en los Oscar del 2003.

Aunque la peli ganó mejor actor de reparto con un Chris Cooper monstruosamente grande, la peli no ganó mejor acrtriz con Meryl Streep, mejor actor principal siendo que Nicolas Cage hizo un papel doblemente espectacular interpretando a Charlie Kaufman el escritor de Adaptation, y a Donald Kaufman el hermano, ficticio, de Kaufman en la vida real, y tampoco la peli alcanzó mejor peli o mejor dirección para Spike Jonze.

Pero más que nada la peli es una pieza de arte a nivel de narración y juegos literarios, desde Kaufman describiendo masturbaciones hasta Kaufman en un momento de desesperación revisando bocetos de lo que podría ser una excelente entrada para la peli, que efectivamente son los créditos de Adaptation. Entonces uno cae en cuenta que se encuentra en un juego audiovisual donde se está escribiendo al mismo tiempo que avanza la peli, como el mito griego de las moiras y el hilo de la vida pero donde uno no tiene claro exactamente qué es verdad y qué es ficción.

En esa grandeza de escritura aparece una de las frses más conmovedoras para mi del cine (en realidad, es la segunda, la primera es de The Mexican de Gore Verbinski en 2001). Y aparece cuando los dos hermanos gemelos están refugiados en el pantano y uno le dice al otro que sentía rabia de la niña que en bachillerato se burlaba de él cuando el hermano se le declaró, si me acuerdo – replica – estuve muy enamorado de esa niña y el hermano le responde que él sentía que se estaban burlando de él no del hermano que cómo así él para sobrellevar esa pena y el responde con grandeza que ese amor le pertenecía, que nosotros no somos quién nos ama sino lo que amamos. Como lo decía antes esta frase es causal en gran parte de lo cursi que soy en este momento y también me ha salvado de muchas decepciones amorosas. Igual que Kaufman a Kaufman hoy le digo gracias.

Finalmente, se va a acabando, y parafraseando al mismo Kaufman, la peli es un uróboros que se va a comiendo así misma, y se convierte en una metáfora del ciclo interminable del arte de escribir.

Para no repetir lo ya repetido, la peli es un lujo en reparto, en música, en edición, en experiencia visual y cinematográfica, no entiendo qué le pudo haber parecido tan grave al jurado de La Academia como para castigarla tan fuerte. Asumo que les molestó hasta los tuétanos que una obra maestra se haya hecho con esa sensación de bajo presupuesto, orgánica, errática, independiente lástima porque al final eso es lo que la hace tan viva, tan audaz, tan hilarante, tan perversamente artística y auténtica.

Nota personal: Donald Kaufman personaje ficticio de la peli fue inscrito como escritor de esta peli y al ser nominado por La Academia en la categoría como mejor guión, se hace historia porque es la primera vez que un personaje ficticio obtiene una nominación. Kaufman no hizo este juego sólo por el hecho de poner en aprietos a La Academia lo hizo a sabiendas que necesitaba de otra persona para darse esa palomita de hacer algo lleno de acción, persecuciones y disparos que no quería en principio.

  1. CarolinaVK
    05/02/2010 at 18:59
    • 06/02/2010 at 05:27

      Uash… Volví a leer la entrada y la frase es una locura.
      Qué buen diálogo.
      Gracias por hacérnosla recordar y para cualquier posteridad ya sabemos donde encontrarla.
      🙂

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