Leviafan

En la teoría del cine se afirma que cuando se pone un plano y se hace corte a otro plano, la mente automáticamente empieza a elucubrar una historia. P. ej. un carro en una autopista, un aviso de desviación al aeropuerto y un avión despegando dan la alusión a que el héroe de la historia va camino al aeropuerto y se despide de la locación actual porque se va a otro lugar lejano en vuelo de avión; en el mismo ejemplo, si el plano es de un avión aterrizando, la historia podría ser que el personaje ya no es el héroe de la historia y que va al aeropuerto a recibir a alguien.

Obviamente, como el cine no es un lenguaje sino un sistema subjetivo de entendimiento de semas, la interpretación de cada relación de planos queda sujeto a la individualidad del espectador. Esta es una concepción clásica de la narración cinematográfica y ha venido cambiando con la nuevas formas de expresión audiovisual contemporáneas pero por eso mismo es que se tiene tanto cuidado en los saltos de eje o saltos de continuidad que alteran una interpretación natural en el espectador. En el caso de la pieza de Andrey Zvyagintsev: impecables.

Cuando uno empieza a ver Leviafan y se siente esta narración clásica en su historia, empieza uno a ponerle más cuidado a los dedicados planos y la exquisita fotografía, en paralelo a la trama de estos monstruos marinos en alguna localidad de este paisaje ruso, norteño y ártico. Al hacer este ejercicio, el antagónico alcalde rige un pueblo de monstruos, en otrora marinos como ballenas o soviéticos, hoy en día políticos de una república gobernada por Vladimir Putin. Y si, detrás de ese plano de Putin lo que suena es Pussy Riot, un punto lo suficientemente crítico y político para expresar el descontento a esta burocracia carcinógena que consume a su patria natal.

«Leviatán», de todas formas hace referencia a la leyenda bíblica de Job cuya fé es puesta a prueba por una serie de tormentosos e inacabables agravios. En este caso Job es Kolya. Un mecánico de gustos sencillos, curtido por el clima del entorno que lo rodea y las botellas de vodka que consume a diario. Al final me hizo falta un epílogo de quince años después y un gran fuego pero no lo tuvimos porque el final es abierto y a diferencia de la referencia judeo-cristiana, el desenlace de Kolya es incierto y queda guardado en nuestros corazones.

Nota personal. Dentro de los planos, se destacan unos muy plásticos, como por ejemplo el del esqueleto de la ballena encallada en la costa pero mi favorito es el de Lilya, la mujer de Kolya dentro del bus en su ruta al trabajo. En este plano, se describe un bus lleno de mujeres, cada una con su historia, reflexionando en su vida y sus sueños truncados; el plano termina con Lilya; sobresale en el plano por su juventud, su belleza y su moretón mirando al infinito; se sobreentiende las dimensiones sexistas de este pueblo que incluso incluye a Kolya, donde sólo las mujeres se montan en bus, no tienen carro y es permitido o normal la agresión física a la mujer. Pan de cualquier día en un pueblo de borrachos. Pero también lo bonito es que los personajes maniqueístas no enseñan sino que aleccionan, de alguna forma dan cantaleta y uno como espectador no se relaciona con ellos. Cuando un personaje tiene fallos, no es completamente bueno o malo, la experiencia se hace real y cercana. Kolya es trabajador, hogareño y de alguna forma tranquilo pero también es víctima de la explotación política, le es robado todo en absoluto pero al final también es un borracho, sexista y explotador.

Oscar, 89th Academy Awards

por Diego Taborda

por Diego Taborda

De nuevo, en una carrera loca por llegar a tiempo a estos premios. (1) No pude hacer el juego que tanto me gusta prediciendo los ganadores en las diferentes categorías (2) tampoco pude verme todas las pelis en competición como antes acostumbraba (3) pero lo más doloroso es que sólo hasta ahora caigo en cuenta que ni siquiera hice la entrada del año pasado 😥

Así que, desde la noche del domingo en que se entregaron los Oscar vengo adelantando de a pocos la entrada; más que por novedad, la hago para tenerla de referencia en las posibles y futuras entradas.

Los premios de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood tuvieron como anfitrión a Jimmy Kimmel. Nada que resaltar. Nada que lamentar. De pronto demasiado sobrio para mi gusto y ya. Cualquier experiencia es mejor que la desafortunada presentación de Neil Patrick Harris. No hubo grandes ganadoras o perdedoras en la noche. Los premios se repartieron relativamente entre todas las nominadas así haya gente diciendo que de las 14 nominaciones, La La Land sólo se quedó con seis, como si fueran pocas y como si dentro de esas seis no fueran mayor cosa mejor cinematografía, mejor actriz principal y mejor director. También es bueno resaltar Hacksaw Ridge que silenciosamente estuvo presente en casi todas las categorías importantes dando un saludo de vuelta al aclamado, pero últimamente infame, director australiano Mel Gibson.

Best Motion Picture of the Year fue Moonlight; después del gran desacierto de su presentador, Warren Beaty que anunció como ganadora a la pieza de Damien Chazelle, La Academia se sintoniza con Los Spirits, y ovaciona la segunda pieza de la ópera prima del joven director Barry Jenkins.

Best Performance by an Actor in a Leading Role para Casey Affleck por Manchester by the Sea. Sin entrar a demeritar su desempeño, la verdad es que esperaba mucho más, muchísimo más, de este actor que songo sorongo, con bajo perfil, sin muchos aspavientos acuña unas actuaciones más impresionantes.

  • Andrew Garfield por Hacksaw Ridge
  • Ryan Gosling por La La Land
  • Viggo Mortensen por Captain Fantastic
  • Denzel Washington por Fences

Best Performance by an Actress in a Leading Role para Emma Stone por La La Land. Gran logro de la encantadora actriz. Su reconocimiento se convalidó con el Gremio de Actores pero de resaltar que en su carrera dejó atrás a nada más ni nada menos que a Isabelle Huppert y a Natalie Portman que eran las favoritas de la crítica y, a la no menos importante, Meryl Streep.

  • Isabelle Huppert por Elle
  • Ruth Negga por Loving
  • Natalie Portman por Jackie
  • Meryl Streep por Florence Foster Jenkins

Best Performance by an Actor in a Supporting Role para Mahershala Ali por Moonlight. Inquietante. Alí, ni es una figura tan importante en la trama, ni sus líneas abordaron un amplio espectro en la cinta, ni su desempeño en esta pieza demuestra grandes capacidades histriónicas; en esta categoría se nota lo racista que es La Academia al otorgar este premio al actor sólo por ser negro. Lucas Hedges respondió bien a los retos que se le impusieron e igualmente Dev Patel pero, tanto Jeff Bridges, como Michael Shannon si demostraron su categoría, siendo sobresaliente y meritoria la actuación de Bridges para la oportunidad de una segunda estatuilla.

  • Jeff Bridges por Hell or High Water
  • Lucas Hedges por Manchester by the Sea
  • Dev Patel por Lion
  • Michael Shannon por Nocturnal Animals
  • Best Performance by an Actress in a Supporting Role para Viola Davis por Fences. Una actriz que se merecía, no importa esta peli, hace rato su Oscar. Curiosamente, por lo mismo que no debió ganar Alí, se lo facturan aquí a Michelle Williams; a la actriz le faltó tiempo en pantalla y sin embargo un gran desempeño y unos cambios emocionales realmente dramáticos propulsando las circunstancias propias de la trama. Para resaltar, el soberbio trabajo de Naomie Harris por Moonlight; la actriz demuestra capacidades muy interesantes en el desarrollo de su personaje y en la transición temporal por las etapas de la vida del protagonista.

    Best Achievement in Directing para Damien Chazelle por La La Land. Sin entrar en demasiadas controversias, yo tampoco apruebo el porqué si un director se lleva la estatuilla porqué su pieza no es galardonada de la misma forma. En esta ocasión, la discordia es La La Land y Moonlight pero, en paralelo, el virtuosismo de Chazelle deja su pieza lejos del sentimiento y la propiedad que la peli de Jenkins si logra con lujo de detalles.

    Best Writing, Screenplay Written Directly for the Screen para Manchester by the Sea. Más que el guión lo que me fascinó de esta peli fue su montaje; es posible que la edición sea consecuencia de un muy buen guión porque esa forma errática, irracional, relampagueante de algunas tomas, contrastan con ciertas emociones de psicosis del protagonista. Siento que el Oscar para Affleck se da por un guión suficientemente maduro que le permitió brillar sin sobresalir y transmitir esa emocionalidad tan ruda en el nudo de la trama. Mi favorita en esta categoría era The Lobster, despues de Alps o Kynodontas tenía un poco de miedo de cómo el autor haría su paso a Hollywood, en lengua inglesa y al final fue nada diferente a divertido.

    • Taylor Sheridan por Hell or High Water
    • Damien Chazelle por La La Land
    • Yorgos Lanthimos y Efthimis Filippou por The Lobster
    • Mike Mills por 20th Century Women

    Best Writing, Screenplay Based on Material Previously Produced or Published para Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney por Moonlight basado en una historia del mismo Tarell Alvin McCraney. Una historia relativamente sencilla muy bien contada con un excelente montaje que permite escudriñar las más profundas sensibilidades de una persona insegura y las causas del desenvolvimiento de su personalidad. El ritmo es sencillamente una obra de arte.

    • Eric Heisserer por Arrival
    • August Wilson por Fences
    • Allison Schroeder y Theodore Melfi por Hidden Figures
    • Luke Davies por Lion

    Best Animated Feature Film of the Year para Zootopia de Disney y dirigida por Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush.

    • Kubo and the Two Strings
    • Moana
    • My Life as a Zucchini
    • The Red Turtle

    Best Foreign Language Film of the Year para Forushande de Asghar Farhadi (Irán).

    • Under sandet de Martin Zandvliet (Dinamarca)
    • En man som heter Ove de Hannes Holm (Suecia)
    • Tanna de Martin Butler y Bentley Dean (Australia)
    • Toni Erdmann de Maren Ade (Alemania)

    Best Achievement in Cinematography para Linus Sandgren por La La Land

    • Bradford Young por Arrival
    • Greig Fraser por Lion
    • James Laxton por Moonlight
    • Rodrigo Prieto por Silence

    Best Achievement in Editing para John Gilbert por Hacksaw Ridge

    • Joe Walker por Arrival
    • Jake Roberts por Hell or High Water
    • Tom Cross por La La Land
    • Joi McMillon y Nat Sanders por Moonlight

    Best Achievement in Production Design para David Wasco y Sandy Reynolds-Wascok por el diseño de producción y la decoración del plató (respectivamente) en La La Land.

    • Patrice Vermette y Paul Hotte por Arrival
    • Stuart Craig y Anna Pinnock por Fantastic Beasts and Where to Find Them
    • Jess Gonchor y Nancy Haigh por Hail, Caesar!
    • Guy Hendrix Dyas y Gene Serdena por Passengers

    Best Achievement in Costume Design para Colleen Atwood por Fantastic Beasts and Where to Find Them.

    • Joanna Johnston por Allied
    • Consolata Boyle por Florence Foster Jenkins
    • Madeline Fontaine por Jackie
    • Mary Zophres por La La Land

    Best Achievement in Makeup and Hairstyling la estatuilla fue para Alessandro Bertolazzi, Giorgio Gregorini y Christopher Allen Nelson por Suicide Squad.

    • Eva Von Bahr y Love Larson por En man som heter Ove
    • Joel Harlow y Richard Alonzo por Star Trek Beyond

    Hell or High Water

    04/03/2017 1 comment

    hell-or-high-water

    La primera vez que me topé con David Mackenzie fue en una peli de Netflix llamada Starred Up; llegué a ella porque era protagonizada por Ben Mendelsohn y la verdad yo veo todo en lo que actúe este prodigio australiano desde que vi Animal Kingdom; Starred Up tiene la connotación de “subir de categoría” o “ascenso” y la lógica de este nombre es porque la trama de la peli trata sobre un niño que estaba en detención juvenil y es llevado a una cárcel de adultos por cumplir su mayoría de edad; en realidad es un niño muy peligroso y violento, su llegada a esa cárcel tiene todo menos ser fortuita, su padre cumple condena perpetua y la única forma de acercarse a él fue a través de su carrera criminal. Súper recomendada. Aún está en el catálogo de Netflix de este mes para los interesados.

    Asi es que después de investigar un poco, Hell or High Water no es el primer rodeo del escocés.
    Y se nota. Las actuaciones en Starred Up son muy buenas y la producción, en general, de Hell or High Water es de muy alto nivel.

    Hell or High Water es un «western» contemporáneo, con muy buen trabajo del director sobre por Chris Pine, Ben Foster y Jeff Bridges que incluso logró nominación como mejor actor de reparto. Y, aunque no ganó nada en la noche de los Oscar, la peli estuvo también estuvo nominada a mejor producción del año, mejor montaje y mejor guión original.

    La historia está contextualizada en lo profundo de Texas. El desierto –aunque hay locaciones físicas obvias– se evoca en la desolación de la recesión económica que tiene a sus habitantes con la soga hasta el cuello. Los bancos son los que están aprovechando el festín que queda, parece que estuvieran pescando con dinamita en el sentido que están arrasando con los recursos sin importar quién sobrevive. Estos, los bancos, se encargan de hacer préstamos, pequeños o grandes, no importa, lo que importa es que el ranchero se aferre a una deuda que con unos intereses altísimos, no sea capaz de pagar y así hipotecadas las propiedades se pierdan en el resultado del préstamo. Es allí cuando aparecen Toby (Chris Pine) y Tanner (Ben Foster) Howard, un par de hermanos herederos de un gran rancho, cuya madre dejó caer en hipóteca mediante un préstamo miserable al Texas Midland Bank; dicho préstamo está a punto de expirar y de no cancelarse en una fecha límite y próxima van a perder todo; este par de hermanos, cobrando justicia poética, empiezan a asaltar las sucursales del Texas Midland Bank en pueblos de bajos recursos, baja población y bajo perfil. Los conciudadanos, ni los apoyan, ni los delatan, les parece cómico que le estén robando plata como en otrora y a usanza del Lejano Oeste a estas víboras chupasangres. El plan funciona a la perfección porque la ley, no llega hasta estos confines, sin embargo, un empedernido comisario se siente desafiado, entiende el plan, el cronograma y se sienta a esperarlos en una locación que prevé es el siguiente golpe.

    Las leyes del «western» empiezan a aflorar en cada acto de la pieza. El banco, los ladrones, el comisario, el «saloon», el duelo al mediodía, los habitantes del pueblo fantasma y de nuevo el desierto. Es una historia bien narradita, emocionante, tirante, graciosa y con una actuación impecable de Bridges; para mi este actor había tenido mejores actuaciones que la de Crazy Heart e incluso su desempeño mejoró después de haber alcanzado la estatuilla, destacando aquellas en las que el género es el de vaqueros y condenando definitivamente R.I.P.D. que es un huesazo.

    Manchester by the Sea

    03/03/2017 1 comment

    manchester_by_the_sea
    Lo que uno se debe preguntar al final de ver esta peli es ¿si es una pieza de explotación sentimental o es un drama/melodrama complejo lleno de aristas y tonalidades? Cada persona podrá escoger su perspectiva del asunto y es justo decir que cualquiera de las dos opciones es válida porque –como me gusta pensar por estos días– para los gustos los colores…

    Lee Chandler es un personaje sumiso y apagado. Es un todero que trabaja en Boston en varios edificios. Tiene una apariencia agradable pero no es una persona feliz, ni siquiera las más pintorescas anécdotas que le puedan permitir su cotidianidad le sonsacan una mueca de sonrisa. Su vida es oscura, fría y desolada.

    Lee, interpretado por Casey Affleck, recibe una llamada y trata de resolver lo que evidentemente es una eventualidad por fuera de su rutina pero ni eso ilumina su cara, ni eso le desconfigura el gesto hacia la felicidad o la tristeza. Lee podría ser un excelente jugador de póker en este momento. Toma su Cherokee, se dirige por la autopista, le avisa a alguien en el teléfono que en un par de horas llegará allá y toma la salida hacia Manchester. Justo en este momento aparece un nuevo personaje en la historia: el montaje. La narración que trata de ser lineal, se llena de fogonazos hacia el pasado de Lee mientras este recorre la autopista. Un cuarto de hospital tiene a su padre, su hermano, su cuñada y a él mismo echando chistes. Es definitivamente otra época. Una doctora frente a ellos diagnostica a su hermano Joe (Kyle Chandler) con una rara enfermedad degenerativa del músculo cardiaco y le da una expectativa de vida no mayor de diez años. Lee llega a un hospital en Manchester y le dicen que ha muerto ¿quién? ¿El papá? ¿Su hermano? ¿Su sobrino? No sabemos. Siguen las retrospectivas tratando de hilar erráticamente el perfil de Lee que no nos muestra nada de su juego aún. Por fin sabemos que su hermano murió, casi en el instante mismo en que abre la bolsa que contiene su cadáver frío y rígido. Lo toca. Lo abraza. Lo besa. Y se despide, si se puede decir, notablemente conmovido ya que estamos inquiriendo cualquier pista que nos pueda brindar pero casi que su cara no se desdobla ante nada. Su sobrino no es una mala persona pero no es ingenuo ni inocente. Le es infiel a dos hermosas jovencitas y desenvuelve su vida entre sus amigos, la escuela, el hockey y el bote de su padre. Lee lo lleva a donde un abogado para leer el testamento de Joe mientras ya ha resuelto el tema de la funeraria y el mantenimiento del cuerpo de Joe durante el invierno, el entierro y su funeral. Donde el abogado se entera que su hermano lo ha nombrado guardián y tutor de su sobrino Patrick (Lucas Hedges) pero se niega rotúndamente, casi que por primera vez podemos ver una facción en su rostro y curiosamente es molestia o impotencia o sorpresa, no sabemos bien porque no conocemos bien a Lee y porque hasta ahora el trabajo de Affleck en ese sentido es impecable.

    Las circunstancias dan un giro dramático en las imágenes del pasado de Lee. Aparece su esposa Randi (Michelle Williams), sus dos hijas, su hijo y gracias a todo ello huye de Manchester. No soporta su vida o el recuerdo de su vida allí. Quisiera quemar esos recuerdos y que no quedaran ni las cenizas pero lo único que siempre logra es ahogar sus penas en cerveza y whiskey para que alguien lo golpee en un bar. Ahora en el presente, aparece de nuevo Randi y le comenta que tiene una nueva pareja, que tiene un nuevo hijo con él pero que lo ama es a él, a Lee. Complejo. Para Lee todo es confuso, todo es errático y como decía Kenneth Lonergan en la velada de los Oscar «Casey, Casey, Casey…» Qué buen trabajo sobrio nos dedicó este joven actor, que nos demuestra su madurez con ese waltz que nos puso a bailar hasta el último compás o de cómo nos llevó en su póker hasta la última ficha de nuestras apuestas. Finalmente, Manchester esa noche se llevó estatuillas merecidamente por mejor producción del año, mejor actor principal y mejor guión; yo tranquilamente le hubiera dado cinematografía, actriz de reparto y mejor reconocimiento en montaje.

    Moonlight

    03/03/2017 1 comment

    moonlight

    Cuando uno va a ver Moonlight se ase a una experiencia brutal. Una narración lineal contundente, clara y consistente. Un niño que es inocente frente al mundo que lo condena por una condición que le es ajena a él mismo, es decir, no hay condiciones para un hombre, blanco, heterosexual, se pregunta uno entonces ¿por qué para el resto de mortales, su diferencia es una condición?

    La peli se desarrolla en tres actos Little, Chiron y Black de manera clásica. Por eso al ser lineal, la pieza se desenvuelve en planteamiento, nudo y desenlace, respectivamente. En eso es genial hasta el afiche. El protagonista es un niño negro que vive en un barrio deprimido de Miami; su nombre es Chiron y sin saberlo es aceptado en ese mundo porque tiene un apodo singular, «Little», nada ofensivo casi sobrio, sin embargo, y este es un gran pero no encaja dentro del grupo de sus demás compañeros; tiene una forma callada de contemplar el mundo, tiene una forma particular de moverse, de mirar, de respirar, de sentir, de tocar pero sobre todo es perspicaz a que algo en si mismo no le gusta al mundo que lo rodea. El montaje es exquisito y plantea que hay homosexuales que no se hacen sino que nacen y en ese sentido es una afirmación gruesa y hermosa. Aunque él es un negro en un barrio de negros y hay playa, mar, sol, brisa, la pesadilla de Chiron es que es producto de una madre soltera que trata de hacer lo que está a su alcance para criar a su hijo pero que es ausente por su trabajo; su soledad además la lleva a juntarse con no muy buenas compañías y termina probando drogas fuertes; así, Chiron huyendo de la golpiza de unos niños del barrio se adentra en unos «fumaderos-de-coca» y se hace amigo de Juan, un traqueto cubano que se conmueve con este niño introvertido que prácticamente se tiró a sus brazos, en lo profundo de su dominio.

    La peli avanza con una cinematografía y un montaje espectaculares. La fábula de que los niños negros no deben exponerse a la luz de la Luna porque se vuelven “azules” se vuelve el detonante del nudo. «Azul» tiene muchos significados; una persona negra que es «Azul» o «Morada» quiere decir coloquialmente que su tono de piel es más intenso, no es café, no es pardo, es «Azul», no hay tono de piel más oscuro; «Azul» también significa tristeza, melancolía, saudade, es la razón misma del sentimiento negro en la música, la danza y la cultura afrodescendiente en Estados Unidos. En el segundo acto, Chiron es un escuálido muchachito, limpio, aseado y resentido de tantas golpizas que ha recibido producto del matoneo en su escuela; no sobresale, por el contrario, trata de mantener un perfil bajo pero sufre como ningún otro porque es “azul“, es más negro que un negro normal y es más susceptible a sentimientos que le son prohibidos a los de su mismo sexo como llorar, por ejemplo. Su madre parece haberse descarriado y perdió su trabajo, ahora viven en una casa aún más humilde y su apariencia se ve boicoteada por el consumo cada vez más frecuente de estupefacientes, que alteran su razón, su conciencia, su dolor, su soledad. En ese momento, Chiron es Chiron porque no quiere tener ningún apodo, cualquier sobrenombre puede ser un apelativo peyorativo, puede ser una burla, puede herirlo. No quiere ser Little, Faggot, Nigger, Black, Skinny sólo quiere ser Chiron y tratar de sobrevivir a su vida.

    El tercer acto tiene un final abierto, es el más tenso y el más rico en figuras. Uno no sabe para dónde va encaminada la historia ni su desenlace, sobre todo porque el acto inmediatamente anterior termina de manera muy inquietante.

    La peli ganó tres Oscar (mejor actor secundario, mejor producción y mejor guión adaptado) pero curiosamente se siente más fuerte en las categorías que precisamente no ganó. Naomi Harris como mejor actriz secundaria, Barry Jenkins mejor director, James Laxton mejor cinematografía, Nicholas Britell mejor partitura original y Joi McMillon y Nat Sanders mejor montaje (que casi son las categorías que arrasó en los Independent Spirit Awards de este año).

    A Girl Walks Alone at Home

    30/01/2016 2 comments

    girl_walks_home_alone_at_night

    Es raro hablar por estos días de pelis que no estén concursando en los Oscar pero es que pocas veces se puede tener acceso a cine independiente de tan buena calidad como A Girl Walks Alone at Home de Ana Lily Amirpour. Yo tuve la oportunidad de verla a través de Netflix pero se puede aprovechar en este momento que se encuentra en rotación de salas alternativas en Bogotá.

    La anglo-iraní (residente en Estados Unidos) ha hecho su portafolio cinematográfico a partir de cortometrajes de serie B que le fueron armando su fama no sólo de realizadora alternativa sino incluso la empiezan a comparar con Quentin Tarantino. Ciertamente, esta pieza empieza primero como un corto en 2011 que gana mejor cortometraje en el Festival de Cine Iraní de Noor y eso le da impulso para que tres años después se anime a hacerlo largo. Su carrera al reconocimiento empieza su recorrido por Sundance donde levanta las miradas de la crítica, luego recorre –entre otros– Ohio, Londres, Dublin, Glasgow, Sitges, Los Fangoria, Los Gotham y completa su travesía con las nominaciones de mejor ópera prima, mejor cinematografía y “Alguien a Quien Echarle un Ojo” en Los Spirit del año pasado.

    Y claro, es un filme de vampiros, pero sobresale su narración, su fotografía en blanco y negro y su juego de planos llenos de exquisito erotismo. La primera vez que escuché de este filme, me llamó la atención la esencia de su materia y el origen de su realizadora. ¿Cómo podría ser el enfoque de una iraní sobre la temática de vampiros? La respuesta es una peli llena de una profunda elegancia, evocando el periodo clásico del género, y una actitud contestaria metaforizando al ‘chupasangre’ en un régimen despótico como el iraní. Ella, su capa y su desplazamiento en patineta le meten picardía y genialidad al planteamiento de una mujer que lejos de ser caprichosa quiere explorar su sensibilidad reprimida.

    A Girl Walks Alone at Home se suma a Låt den rätte komma in de Tomas Alfredson y Bakjwi de Park Chan-wook pelis que se resienten de la lamentable comercialización del vampirismo de Twilight y que con ingeniosos giros se vuelven clásicos instantáneos en el género. Estas tres, sumadas a The Hunger y Bram Stoker’s Dracula hacen parte fácilmente de mi top 10, y claro está, no me olvido de los Dráculas de Christopher Lee y Bela Lugosi o la tripleta exquisita de Nosferatus de F.W. Murnau, Werner Herzog y E. Elias Merhige (Shadow of the Vampire). Veremos cómo continúa su proceso Ana Lily Amirpour ahora que se lanza en su siguiente proyecto con una de caníbales.

    El abrazo de la Serpiente

    26/01/2016 2 comments

    el_abrazo_de_la_serpiente_xlg

    Hace mucho no iba a cine y escribía una entrada. Hubiera podido hacerlo con Spectre o con Star Wars pero aunque realmente no hubo tiempo para hacerlo –de pronto lo haga posteriormente– ¿qué mejor excusa que volver para hablar de la peli de Ciro Guerra?

    Finalmente, después de todo el «boom» causado por Cannes el año pasado, Ciro Guerra presentó su tercer largo en el país llamado El abrazo de la serpiente. Cannes en ese entonces lo laureaba en la categoría escogida por la Confédération Internationale des Cinémas d’Art et d’Essai, que podría ser catalogada como una de las más importantes para el cine independiente porque trata de protegerlo de la gran industria y los feroces estudios que inundaron el festival. En ese entonces las salas colombianas estaban agolpadas y mis tiempos personales no eran los mejores así que la dejamos pasar para poder ver la bellísima La Tierra y La Sombra de César Augusto Acevedo. Meses después, lo jamás logrado por película colombiana, El abrazo de la serpiente es nominada en la categoría mejor peli extranjera tanto en los Oscar como en los Spirit y otra vez las salas se llenaron –pero esta vez si la logramos–.

    El abrazo de la serpiente tiene tonos míticos, basados en su anacronismo narrativo. La historia tiene orígenes claros a principios del siglo XX, en una de las últimas expediciones del etnólogo Theodor Koch-Grünberg, revive épocas alrededor de 1950 cuando el botánico Richard Evans Schultes revisa los pasos del germano y nos recrea la historia más contemporánea de Wade Davis (One River) que nos explica como tanto el etnólogo y el botánico por diferentes motivos buscan con fe ciega La Yakruna. Son tres momentos diferentes tanto en la historia como en la experiencia del espectador y sin embargo todas están unidas mediante Karamakate, un cohiuano errante que se considera un chullachaqui (cascarón vacío) que durante dos generaciones intentó ayudar al hombre blanco a conseguir la Yakruna. Su mensaje cercano a la leyenda de Plutarco, es que el hombre blanco se ha adentrado en su selva varias veces, miles de veces, para entender los secretos de la Yakruna y sin embargo se refiere a Heráclito cuando evidencia que no son varios hombres blancos sino uno solo tratando de atravesar el río pero ni el río es igual, ni ellos mismos tampoco.

    El abrazo de la serpiente es un llamado a romper ciclos, durante lunas y lunas, durante años de años, durante varios movimientos mágicos del cielo, donde hemos cometido consistentemente el mismo error, repararlo requiere de nosotros no sólo disposición sino determinación para cambiar nuestros más arraigados paradigmas. El héroe de la historia es un individuo solitario pero es también un semidios donde recae el último resquicio de conocimiento del caapi de Yakruna. Es Prometeo. Su misión pareciera proteger ese saber del hombre blanco pero si algo tiene de «road-movie» esta peli es que al final de su travesía, el conocimiento del viaje es lo que lo hará trascender en su destino. La Yakruna es una rara orquídea y una planta sagrada entre los cohiuanos que les permite comunicarse entre ellos a través de kilómetros y kilómetros de selva mediante un trance de Ayahuasca. Koch-Grünberg la buscó para salvar una malaria, Schultes vió un camino más documentativo para que este conocimiento prevaleciera y logró identificar entre varias plantas que incluyen la Yakruna (Psychotria viridis) y la Chaliponga, los ingredientes con los cuales los cohiuanos arman el Caapi (Ayahuasca).

    Si me preguntan quién es la persona más influyente en el cine colombiano, yo diría que Dago García y sin remordimiento si me preguntan quién es el que ha desarrollado e impulsado el incipiente negocio del cine en Colombia, vuelvo y repito Dago García. De esa labor, ha nacido un personaje tan especial como Ciro Guerra que no sólo ha esculpido la mejor de nuestras tendencias cinematográficas sino que al igual que Dago García, se permite producir piezas interesantes y aún más independientes que las suyas propias. Gracias a ambos, esperamos que esta incursión en el reconocimiento mundial de nuestro cine, no sea una anécdota sino el inicio de nuestra industria. Para bien y para mal.

    el_abrazo_de_la_serpiente

    %d bloggers like this: