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Archive for December, 2011

Les quatre cents coups

Así como hay campo para las novedades, también hay campo para los clásicos de todo género. Por eso, nos hemos encontrado en el blog con The Little Shop of Horrors, Attack of the 50 Foot Woman, The 300 Spartans o incluso pelis de culto como 12 Angry Men, Network y Fahrenheit 451.

Esta ocasión el turno es de nuevo para Truffaut y sus cuatrocientos golpes de 1959. Hay mucho cine que me hace falta por ver pero no hay afán, siempre habrá un domingo de arrunche, un lunes de desparche o simplemente un día cualquiera con ganas cinéfilas para ponerse al día en tanta historia que hay por estudiar.

Lo primero que llama la atención de esta notable historia es que sea autobigráfica. Truffaut entre planos y secuencias explota su niñez problemática y llena de apuros. Una dura realidad para el gamincito francés que a finales de los ’50 experimentaba el debacle de la sociedad moderna donde los padres tenían dos o tres trabajos, la educación no era motivante y sin más recursos que los llamados de atención porque no se animaban a reconvenir físicamente a los muchachos; esta juventud simplemente se les escapaba de las manos como un puñado de arena. Es triste ver como la crítica de Truffaut se adapta perfectamente a nuestra sociedad actual y descubrimos que podríamos enfrentarnos a una delincuencia infantil sin precedentes porque la dura economía, los argumentos de que una persona no es pobre si logra conseguir en el mes un sexto del salario mínimo, el mal estado de la educación donde se la busca volverla un negocio y, finalmente, la ignorancia de los padres más por inocencia de su prematura juventud que por otra cosa, nos lleva a la conclusión que así como Antoine Doinel tendremos unos tantos Jeffersons, Harveys, Wilsons, Mateo Albertos o Miguel Ernestos perdidos en la jungla de las calles de nuestras grandes ciudades sin mucho más que la contemplación de los responsables y la incapacidad de los más preocupados. La historia es mucho más que conmovedora y un gran aporte a la cinematografía donde seguramente no había escuelas de actores tan sofisticadas como ahora y la mayoría de su reparto eran actores naturales. Actores que como Jean-Pierre Léaud quien interpreta a Antoine Doinel con una madurez avasalladora se convierte en una gran estrella de cine que incluso hoy en día mantiene su carrera del lado independiente y de autor con Aki Kaurismäki en su más reciente Le Havre.

Ya habíamos dicho que los ritmos y la forma en sí de narrar antiguamente no necesariamente debía ser atractiva para los ojos contemporáneos. En el caso de los cuatrocientos golpes, no sólo son particularmente graciosos sino que dejen comparar esa inocencia del niño con la misma inocencia del realizador y sus trucos un tanto torpes a la hora del diseño de sonido o el mismo montaje -recordemos que esta pieza es el final de la ópera prima del autor-. Se siente el placer del realizador, experimentando en cada secuencia tal vez la más reveladora, entre muchas otras, es la escena del teatrino, donde se explaya en las sonrisas de los niños que se divierten en una obra de títeres; niños que como repetimos son inocentes de las grandes culpas y responsabilidades de la sociedad que sin más ni más se enfrentarán en un momento dado a un juez que les proferirá un castigo arbitrario en un centro de observación para jóvenes, centros de descomposición más que de corrección. Jacque Fresco, si recordamos Future by Design nos recuerda que el sometimiento de algunos ciudadanos a la cárcel o a las instituciones mentales como métodos correctivos deslucen de nuestra definición de civilización, apartar el problema en vez de enfrentarlo y solucionarlo es parte de los errores con los que vivimos hoy en día.

La peli me gustó mucho tanto por la sobriedad del tema llevado muy bien en planteamiento, nudo y desenlace. Una forma clásica de concebir el cine pero una forma de la cual todos deberíamos aprender un poco para entender que en las historias sencillas, se encuentra la gracia de nuestros contadores de historias. Les quatre cents coups de François Truffaut lejos de ser pretenciosa esclarece y testifica una forma de hacer cine, una forma de interpretar la vida y una idea de hacer crítica a través de un arte que se ha vuelto de entretenimiento pero que lejos del esnobismo intelectual puede llegar a ser atractiva, intensa y muy interesante.

Sleeping Beauty

Qué gran decepción fue Sleeping Beauty. Los rumores de su baja calidad debido al poco revuelo en los festivales de Cannes y Sydney se hicieron realidad en una peli que como Paula define muy bien es “una pieza que quiso ser como Eyes Wide Shut pero que no la logra” y si partimos del hecho que la de Kubrick no es una buena peli entonces qué podríamos esperar de esta.

Obviamente, esta cinta, al igual que cualquier otra que lance la hermosa Emily Browning, será una cita obligada para mi y en esta digamos además que el público masculino podría estar más que satisfecho con sus profundos desnudos y sus encantadoras curvitas. Pero más allá de eso la peli no deja de ser un mal bostezo.

Julia Leigh para este proyecto es la ahijada de Jane Campion, ilustre neozelandesa ganadora del Oscar a mejor guión por The Piano e igualmente nominada como mejor directora para la misma peli y que ahora apoya la producción de la australiana pero digámoslo bien claro, el desempeño de Campion es más bien accidentado así como al parecer también es su criterio en la promoción de nuevos realizadores. Leigh es escritora también en esta cinta y trata de evocar un cuento de hadas de una joven y hermosa niña que es sumida en un sueño profundo por una bruja malvada, en este caso una madame de una casa de citas para que un grupo de oligarcas muy selecto y un tanto depravados aprovechen sin penetración sus desnudos sueños.

La historia se plantea muy bien y por lo mismo se generan expectativas inmediatas muy interesantes que sumados a la fotografía (Geoffrey Simpson) y la música (Ben Frost) prometen una pieza especial. Pero el nudo se demora demasiado en desarrollarse, casi que el resto de la pieza, y más que un desenlace de la trama, la escritora-directora nos pone un punto aparte en un lugar donde despertar del sueño es tan sólo lo más interesante. A mi parecer, Leigh desconoce el tema de un buen final abierto, que más que una interrupción en el diálogo propuesto por una pieza cinematográfica son unos puntos suspensivos que dejan abiertas mentes a variadas interpretaciones o finales alternativos. Leigh atenta contra el espectador mismo lo deja sumido en un abrebocas demasiado largo y demasiado corriente.

Les amours imaginaires

26/12/2011 4 comments

Una peli que es infaltable en este reencuentro con el blog es Les amours imaginaires de Xavier Dolan. Dolan es un muy joven director de tan sólo veintitrés años que en su haber ya tiene dos largos muy bien aceptados por la crítica y se prepara para el lanzamiento de un tercero el próximo año. La primera vez que me topé con esta peli en Cuevana, pensé que era un débil melodrama súper romanticón. Después por recomendación de Roxxx, en una tarde de un sábado cualquiera, decidí lanzarme en la aventura de esta peli y fue una gran sorpresa, un verdadero advenimiento.

En principio se puede caer fácilmente en el prejuicio de calificar Les amours imaginaires como un chick-flick pero sería un error craso o la exacerbación homofóbica de nuestra cultura machista que no permite concebir los temas del cine rosa como interesantes y arriesgados. Lo digo porque Les Amours es la historia de un triángulo amoroso entre un joven recién llegado a la ciudad (Nicolas) que conoce a Marie y a Francis en una reunión cualquiera donde Francis y Marie quedan profundamente cautivados por el joven de corte campesino. Y si, es un juego de romance, conquista y relaciones humanas entre dos amigas peleando por la atención de su adonis. Pero esa es la primera capa de una conmovedora historia sobrecargada de una fuerte estética de vendimia entre la homosexualidad de Francis y su apariencia de James Dean y la sofisticación de Marie y su apariencia de Audrey Hepburn.

La ciudad es la francesa-canadiense Quebec y las estaciones son sus protagonistas oculares a través del tiempo y de los juegos de estos dos personajes que en principio se desenvuelven como dos grandes rivales en un juego de póquer pero terminan en una pelea de gatas de lo más vulgar. La fotografía está a cargo de Stéphanie Anne Weber Biron y fue de los aspectos que más me fascinaron de la peli muy por encima de la música, la historia y los actores que también me parecieron de muy alta calidad. Weber Biron siendo contemplativa y llena de cámaras lentas es exquisita, es carnal, es profunda y realza la crudeza de una persona obsesionada por una belleza inalcanzable. El cambio dramático de cada uno de los personajes se ve reflejado en tomas al interior de sus camas con penumbras poco definidas donde cada uno siente que evoca la catarsis parcial de su patología. De la misma forma que Weber Biron es impresionante la delicadeza y gran criterio de Dolan para escribir, dirigir, producir, editar, diseñar la producción y además definir el vestuario como un gran hombre orquesta manteniendo la sofisticación en cada una de las áreas de producción de la pieza de la cual se hizo responsable.

Obviamente, Laurence Anyways su cinta para el 2012 me llena de intriga y desde ya le hago campo en mi lista de seguimientos cercanos. Si ustedes también le quieren seguir el hilo a Dolan, J’ai tué ma mère fue su primera peli pero aún no he logrado encontrarla; si no estoy mal en Cuevana también encontramos Martyrs, una peli de horror donde él también actúa. Por mi lado, debo confesar que me dieron unas ganas muy grandes de ver Breakfast at Tiffany’s y My Fair Lady gracias a las recurrentes referencias formales en esta cinta.

Lo que más me gusta del cine independiente es que no se deja clasificar en una sóla categoría de acción o aventura o romance. Les amours imaginaires es sin duda un melodrama envuelto en comedia, drama, erotismo y mucho romance. Súper recomendada, la disfruté muchísimo.

Ghost Protocol

26/12/2011 4 comments

Me tomé casi dos semanas antes de escribir una entrada en el blog. Necesitaba un aire porque la verdad me estaba tomando demasiada cordura venir desarrollándolo al ritmo que lo venía haciendo. En el tintero hay mucha peli y mucha producción que me vi y que todos de alguna forma esperábamos ver. Sin embargo rompo mi ayuno con una pieza que se venía esperando desde hace mucho tiempo y que recién me vi anoche, Mission: Impossible, Ghost Protocol.

Una peli de Brad Bird, producida por Jeffrey Jacob Abrams, bajo la megaproducción del estudio Paramount y aún con su mayor estrella vigente Tom Cruise. Mucho se ha venido diciendo de la cuarta parte de la franquicia, que es la mejor de las cuatro, que Tom Cruise entrega su testimonio a Jeremy Renner, que el paso de Bird de los muñequitos animados a la acción es brillante, Abrams es el nuevo Rey Midas y así muchas habladurías para lo cual hay una sóla respuesta: Hay que ver esta peli.

Por mi lado siento que no es la mejor de la franquicia, sigo pensando que MI3, la anterior, dirigida por el mismo Abrams sigue siendo insuperable a nivel de trama y desarrollo de tensión. Ghost Protocol lleva al límite a IMF, toda su línea de agentes, analistas, espias y contraespias pero cometen errores fundamentales que terminan por atentar en la afición y su propia atención en la historia de la peli.

Lo primero que hay que decir es que el espectador no tiene descanso. Son un poco más de dos horas de profunda tensión y grandes eventos que dejan boquiabiertos y sin aire a los seguidores de la historia. Brian De Palma, en la primera parte se encargó de dar la primera estocada cuando presentó su ícono, Jim Phelps, como un héroe cansado y como su mayor traidor -el mismo Peter Graves actor de la serie de televisión cuando le ofrecieron este papel se negó a traicionar su imaginario-. Seguramente, Josh Appelbaum y André Nemec presionados por Bird y Abrams quisieron lograr tal tipo de impacto en escenas mucho más gráficas, de un contexto más general y así, como vimos en los cortos, la destrucción del Kremlin es aterrador en pantalla. Lo bonito es que trataron de darle continuidad a la historia, y aunque fue muy tímido, Ghost Protocol es la primera de la serie que se aferra a una cosmogonía, las otras parecían grandes paréntesis sin conexión de no ser por el mismo Cruise y por Ving Rhames que lograron armar los tres equipos anteriores de IMF. Aprovecho para desafiar con mi primera gran crítica, a la peli. Mientras Daniel Craig con su versión de Bond complementa el gran imaginario de Ian Fleming, que sin serlo rodea la sofisticación, la elegancia, las mujeres y el humor fino, Cruise venía desarrollando con Ethan Hunt un héroe de acción impresionante donde las cámaras se deleitan con sus acrobacias sin doble; Ghost Protocol es un atentado contra ese trabajo desarrollado, Hunt sigue siendo un gran héroe de acción, pero a la vez quiere ser sofisticado, a la vez es maltratado hasta la crisma y siento que pierde su identidad entre un Bourne Ultimatum multiplicado por un Quantum of Solace.

Es cierto, el toque de Bird en la acción y en la dirección de cámaras de la peli hacen súper entretenida la peli. Su gran aliado es definitivamente Michael Giacchino que nos cautiva e himnotiza con su composición y ambientación musical. Evidentemente Giacchino es una carta impuesta e imprescindible de Abrams por lo que su trabajo domina desde Alias, Lost y Fringe, hasta incluso Star Trek o recientemente Super 8 pero Giacchino tiene también vasta historia con el mismo Bird o Pixar. Desarrolló la música de The Incredibles, Ratatouille y Up, dos de ellas direcciones espectaculares de Bird que tienen el toque genial de Giacchino.

La peli es filmada en iMax, siendo Bird al lado de Christopher Nolan los encargados de liderar la revolución en contra de la moda del 3D en el cine. Aún es muy prematuro afirmar quién tiene la razón o quién va a triunfar en esta dura guerra de taquillas y estudios de producción. Lo que si es cierto es que mientras podamos deberíamos aprovecharlos al máximo. Esta peli la están dando en Bogotá en Plaza de las Américas en el formato original pero el gran aliciente es que dentro de los cortos esta el famoso «sneak peak» de Batman, The Dark Knight Rises -una cita obligada que aún yo no he hecho pero que es obligatorio para todo amante del cine, del iMax y de Nolan-.

Tal vez el lunar más grande es la misma presencia de Tom Cruise como responsable de la parte dramática de la pieza. Aunque no queda claro si Jeremy Renner toma el bastión del equipo de IMF, sería un gran ganancia para la franquicia un relevo y asumir los nuevos retos con este nuevo equipo que se conforma con Paula Patton y el inmenso Simon Pegg. Ya hemos visto el éxito de Renner en pelis de corte independiente de acción o drama con excelentes resultados como The Town o The Hurt Locker.

Reflexões de um Liquidificador

Continuando con el pequeño ciclo de inanimados, Cinemax nos trae esta divertida composición brasilera. Reflexões de um Liquidificador es la sexta peli del brazuca André Klotzel, un director que conozco por Capitalismo Selvagem que presentaron alguna vez en un Festival de Cine de Bogotá -si no estoy mal justo cuando entré a la universidad-.

Sencilla, con un juego muy bueno de tiempo y unas cámaras muy audaces, nos enfrentamos a una licuadora existencialista que nos recuerda porque debemos agradecer nuestra conciencia y nuestra humanidad. Selton Mello el gran actor de telenovelas (A Próxima Vítima, A Indomada) hace la voz de la licuadora mientras Ana Lúcia Torre interpreta a la ama de casa que tiene posibilidad de escucharla. Pero aparte del sentido filosófico de este aparato inanimado-vuelto-a-la-vida ¿será verdaderamente un consciente y cómplice parlante de doña Elvira o simplemente es la extrapolación psicótica del «ello» de su dueña y el silenciador de su culpa? Doña Elvira reporta la desaparición de su marido a la policía, una semana después que nadie sabe de él; sabemos por las reflexiones de la licuadora que ella se ha enterado previamente que su marido tiene una aventura con una enfermera, lo cual pone en duda su inocencia en la desaparición.

Más allá del thriller de suspenso ligero que propone Klotzel en su pieza, Reflexões de um Liquidificador es la exploración folclórica de una ciudad como San Pablo, tan desconocida para nosotros los latinos y que con gran gracia aborda las costumbres de sus paisanos. No hay clichés, no hay pretenciones, simplemente una exploración muy humana con toques delicados de «gore». La entretenida narración de la licuadora hace muy placentera esta peli, la cual disfruté en cada uno de sus planos.

Parked

Parked es la primera peli del documentalista irlandés Darragh Byrne y que llegó a mi gracias a las grandes y positivas críticas que ha recibido en los recientes festivales británicos. Al igual que Michael Caine en Harry Brown o Brendan Gleeson en The Guard, Parked es protagonizada por otro veterano británico como lo es Colm Meaney. Meaney ha participado en más de un centenar de títulos, incluída la reciente Layer Cake, pero casi nunca como protagonista -o por lo menos, no hay ninguna que recuerde en este momento-.

Con lo que me vienen gustando los dramas intimistas e independientes, Parked tiene todos los ingredientes necesarios para fascinarme además que viene con ese pequeño giro que da la tensión de los problemas acaecidos por su nuevo amigo y compañero de desgracia. Meaney interpreta a Fred Daly, un viejo que vuelve a su punto de origen después de haber estado viviendo mucho tiempo en el extranjero. Acosado por las necesidades, su única salida es sobrevivir con las provisiones públicas que ofrece Londres y el establecimiento de su morada en un parqueadero.

Colm Meaney (Fred Daly)
Colin Morgan (Cathal O’Regan)
Milka Ahlroth (Juliana)

European Film Awards 2011

07/12/2011 1 comment

por Diego Taborda

Al final de todos los años la Academia de Europea de Cine se reúne para premiar las mejores producciones en el continente y esta vez el listado de nominados era bastante cercano como para lograr una entrada con nombres interesantes y muy atractivos. Unos sacados de la Berlinale, otros de Cannes, otros de los Goya y otros de la Biennale la lista es amplia pero me motivó a hacer por primera vez una entrada del evento.

A continuación la lista de ganadores.

  • European Film 2011:
  • Melancholia escrita y dirigida por Lars von Trier

  • European Director 2011:
  • Susanne Bier por Hævnen

  • European Actress 2011:
  • Tilda Swinton por We Need to Talk About Kevin

  • European Actor 2011:
  • Colin Firth por The King’s Speech

  • European Screenwriter 2011:
  • Jean-Pierre & Luc Dardenne por Le Gamin au Velo

  • Carlo Di Palma European Cinematographer Award 2011:
  • Manuel Alberto Claro por Melancholia

  • European Editor 2011:
  • Tariq Anwar por The King’s Speech

  • European Production Designer 2011:
  • Jette Lehmann por Melancholia

  • European Composer 2011:
  • Ludovic Bource por The Artist

  • European Discovery 2011:
  • ADEM de Hans Van Nuffel

  • European Film Academy Documentary 2011 – Prix ARTE:
  • Pina de Wim Wenders

  • European Film Academy Animated Feature Film 2011:
  • Chico y Rita de Tono Errando, Javier Mariscal y Fernando Trueba

  • European Film Academy Short Film 2011:
  • The Wholly Family de Terry Gilliam

  • European Co-Production Award 2011 – Prix EURIMAGES:
  • Mariela Besuievsky

  • European Achievement in World Cinema 2011:
  • Mads Mikkelsen

  • European Film Academy Lifetime Achievement Award:
  • Stephen Frears

  • European Film Academy Special Honorary Award:
  • Michel Piccoli

  • The people’s Choice Award 2011:
  • The King’s Speech de Tom Hooper

Esta claro que si Von Trier se hubiera callado en Cannes de pronto hubiera sido otro el resultado aunque igual el duelo hubiera sido excelene entre ese par de pelis. Aquí fue súper reservado de acuerdo a su nueva promesa de silencio absoluto en aras de no perturbar, al jurado, la prensa o la sociedad misma. Es loco pero a veces unas palabras ociosas le dan demasiada importancia a un juego inmaduro de llamar la atención sin embargo no estoy de acuerdo que por la personalidad de uno u otro director la pieza deba llevarse o perderse de una premiación.

Nota personal. Hoy veía un documental de Pearl Jam, Pearl Jam Twenty de Cameron Crowe, y aunque hacemos gran énfasis en este tipo de eventos su importancia para nosotros debería ser la muestra y no la premiación como tal, Jeff Ament decía en dicho documental que era absurdo dar un premio a una obra de arte… Piénsenlo tiene mucha razón.

The Little Shop of Horrors

07/12/2011 1 comment

En 1986 me ví con mi papá en cine, un musical súper extraño con Rick Moranis, Ellen Greene y Steve Martin sobre una planta carnívora que crecía desproporcionadamente en una pequeña tiendita, sino estoy mal en Brooklyn. Se alimentaba de humanos y entre más crecía sus canciones ricas en soul y rythm & blues se hacían más interesantes y divertidas.

Tenía poco menos de diez años cuando me la vi y refrescó la infancia que venía retorciéndose con The Hunger y Cat People. Unos años más tarde me enteré que esa peli de 1986 era una versión de otra realizada en 1960 y es recordada como una de los primeros trabajos de Jack Nicholson que interpretaba al desquiciado odontólogo. No pude más que llenarme de ansiedad e intriga por esa rara pieza, si la de de 1986 fue fascinante -volví a verla recientemente y es maravillosamente entretenida- la de 1960 debía ser una locura. Después me enteré que la pieza musical era un éxito en Broadway con innumerables ediciones y presentaciones. La traigo a colación por el pequeño ciclo que armamos de la vida en los objetos inanimados.

Gracias a la programación de Cinemax -sobre todo de Max Prime- logré ver las dos versiones. Y la verdad, fue un poquito decepcionante que la pieza en blanco y negro, de 1960 dirigida por Roger Corman, fuera tan errática, con tantos vacíos en la trama y en la actuación. Sin embargo, hay que entender que igual era de bajo presupuesto, que aunque no podemos afirmar que sea un completo grindhouse si fue una de las tantas pelis que rotaron los norteamericanos en los autocinemas y no se tenía por lo tanto altos estándares por cumplir. Respeto mucho las versiones originales porque es esa primera idea la que causa impacto, en un momento específico de la historia sobre todo porque es posible que mediante modernismos y ciertas florituras, los reenlatados nos parezcan de mejor calidad pero al final pueden ser simplemente trucos y espejismos que con el paso de los años caemos en la cuenta que fueron simples ejercicios de la moda, pasajeros y efímeros. Repito, logré ver las dos versiones hace poco, y la cinta de 1986, dirigida nada más y nada menos que por Frank Oz, es un clásico espectacular basado en una idea grandiosa de Charles B. Griffith y vuelta musical gracias a la composición de Howard Ashman. La pieza de 1960 es un requerimiento para los amantes del cine aunque su calidad no sea la más grandiosa.

Rubber

06/12/2011 2 comments

Artist: Olly Moss

Me vi tres pelis que pueden armar un pequeño ciclo llamado la vida en los objetos inanimados: Rubber, The Little Shop of Horrors y Reflexões de um Liquidificador. Tres cintas que contemplan el alma en objetos que generalmente son naturalezas muertas, bodegones en la vida real pero que gracias a la creatividad de los realizadores se vuelven protagonistas de historias cinematográficas.

Rubber de Quentin Dupieux es una peli interesante que nos aterriza en una hipótesis sobre el sinsentido en el cine. Como primer deber, Dupieux se dirige al público, en general, y al público espectador para aseverar que la cinta que vamos a observar es un homenaje a todos los giros cinematográficos que sin razón alguna dan dirección, estructura y fundamento a cualquier pieza en el cine. Hablo de dos públicos porque la historia está dirigida per sé a todos los que estamos al otro lado de la cámara pero también a un grupo de personas testigos de la historia que se está narrando y que son denominados, así mismo, la audiencia.

Dicho esto y dispuestos todos los protagonistas en escena, Rubber se centra en la historia de un neumático que despierta en un desierto y tambaleante emprende camino hacia su destino. Descubre la necesidad de sobreponerse sobre sus semejantes y en este acto desarrolla una especie de telequinesis cuando se enfrenta a la frustración de seres que no son fáciles de pisotear o dominar. Conejos, cuervos y seres humanos encabezan una lista de víctimas a las que vemos sus cabezas estallar frente a la pantalla. Una delicia para los amantes del horror.

La temática «gore» y el absurdo de las pelis de bajo presupuesto es abordado de una forma genial a nivel de crítica tanto hacia el espectáculo como tal, así como también para la audiencia que se comporta de manera morbosa e insensible frente a los eventos en pantalla. Rubber no es entonces la historia de una llanta asesina, esto la haría tan sólo una peli más del género, un tanto aburrida y que podría archivarse fácilmente con el resto de sus semejantes. Rubber es una peli, si de bajo presupuesto, con una temática típica de la serie B, con algo de horror, gore y suspenso pero es más un proyecto con una cinematografía impecable, unas actuaciones propias del género y una excusa divertida. Es un tanto pretensiosa pero el juego del sinsentido es inagotable hasta el último cuadro.

Dupieux es mejor conocido como DJ bajo el alias de Mr. Oizo y él mismo es el encargado de hacer la ambientación y la composición de música original para la peli. Al ser un músico el encargado de esta función -y no un ingeniero, por ejemplo- el diseño de sonido es impecable, y muy elocuente por cierto, una combinación que logra un elemento extraordinario que no veíamos tan claro posiblemente desde Star Wars el tema que acompaña la figura maligna; en Rubber, Dupieux es evidente que compone un estribillo para la figura antagónica que aporta desarrollo al carácter del protagonista. Es extraño, estoy hablando de una llanta y sin embargo el escritor-director logra aportarle esa personalidad a este elemento inanimado de tantas formas posibles que hace muy interesante el resto de la pieza si uno logra alejarse de la obviedad comercial de su naturaleza. Su lanzamiento fue nada más y nada menos que en Cannes de 2010, fue fiel a su origen y tanto su temática base como su cartel espantaron a los críticos pero es hora de darle una oportunidad justo cuando empiezan a rotarla en los ciclos independientes de Cinemax.

Rango

04/12/2011 6 comments

Rango es una excelente peli que me perdí en salas y me arrepiento mucho por la falta. Aunque me gustan las cintas animadas, últimamente no han sido del todo sorprendentes y generalmente las expectativas no son colmadas. Creo que el punto más honesto sería que este tipo de pelis ya no me gustan como antes y prefiero verlas en casa, alquiladas o esperando que lleguen a programación regular.

Rango es un proyecto cinematográfico de Hollywood que reúne tres grandes personajes -casi de carácter monstruoso- como son Gore Verbinski -su director-, Johnny Depp -su protagonista- y Hans Zimmer -su compositor-. Digamos que los tres tienen sus descaches por su plena cercanía a la industria y sus perfiles más que nada comerciales; Verbinski aunque me enamoró con The Mexican, The Weather Man o incluso Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl su desatino es considerable con The Ring o incluso la continuación de la franquicia de Los Piratas -hay que reconocerle de todas formas que la cuarta parte sufre un decaimiento total en calidad incluso sobre sus predecesoras y se nota demasiado la ausencia de Verbinski para solventar el naufragio-; Depp es, lastimosamente, el más irregular de los tres convertido en un aburrido fetiche de Burton en cada una de sus piezas (Sweeney Todd, Charlie and the Chocolate Factory, Alice in Wonderland) y aunque saca la cabeza, de cuando en vez, en uno o dos proyectos, generalmente su ser permanece sumergido (The Tourist, Public Enemies, Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides); Zimmer por su lado tiene 142 títulos en su haber y son más los exitosos proyectos que quedan en el regusto por su innovación y estilo marcado como As Good as It Gets, The Thin Red Line, The Dark Knight que hacen olvidar rápidamente los proyectos insípidos que nunca lograron salir adelante.

Entonces, ¿cómo arriesgarse?
Bueno, no lo se. No soy tampoco soy adivino y esta puede ser la forma de pagar un tanto de sobervia.

A veces mi disculpa es que las pelis animadas no las traen subtituladas y así, la calidad del doblaje en muchos casos iguale o supere la versión de base, la intención de los chistes y la historia tiene su gracia mayormente en el idioma original. Rango es un caso ejemplar la actuación-modulación-entonación de Johnny Depp en el papel de este civilizado camaleón es divertidísima, las voces de los búhos narradores aunque chicanizados son muy bien logrados en inglés y perderse a Bill Nighy, Alfred Molina o Ned Beatty es casi que un pecado capital. Rango es totalmente la peli para dominguiar este fin de semana.

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